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  • El Dominio del Movimiento - Madrid - Editorial Fundamentos

Autor: Rudolf Laban – 1987 (Primera Edición 1958) Docente: Ponce, Osvaldo Rudolf Laban propone una explicación racional del movimiento a través de la exhaustiva recopilación de sus propios estudios prácticos. Estudios que abarcan toda una vida. Laban es el primero en señalar la importancia de la danza en el mundo de la educación y la sitúa al mismo nivel que las otras materias. Defiende el movimiento como un arte fundamental por el que se educa la integridad del ser como unidad sensitiva, emocional e intelectual. En las obras de arte estáticas, como la pintura, la escultura y la arquitectura, el poder dinámico del autor queda guardado en la propia obra, mientras que en el ballet la mente y los sentimientos del artista se expresan en forma visual, como si cada gesto quedara impreso en el aire a través de cada movimiento. Muchas creaciones de la danza se han perdido porque era imposible describirlas con palabras. En “El dominio del movimiento” el autor desarrolla un patrón especial de la anotación del movimiento. Rudolf Laban, es el creador del sistema más extendido de notación de danza. Nació en Pozsony (hoy Bratislava, Eslovaquia). Estudió en Munich y París y estableció su primer instituto coreográfico en Zürich durante la I Guerra Mundial. Ya en 1923 existían sucursales de su escuela en toda Europa. Con sus alumnos, los bailarines Mary Wigman, Kurt Joos y Sigurd Leeder, ideó una compleja teoría de la expresión del movimiento. Su método de notación del movimiento humano, llamado actualmente Labanotación, queda perfilado en su Kinetographic Laban (1928). Al ser suficientemente adaptable a todos los estilos de danza, ha sido utilizado por analistas del trabajo industrial y fisioterapeutas. Laban se convirtió en director de los Teatros Estatales Unidos en Berlín en 1930 y organizó la sección de danza de los Juegos Olímpicos de 1936. Catálogo de Biblioteca: https://biblio.palermo.edu/EOSWeb/OPAC/Index.asp

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  • La puerta abierta. Reflexiones sobre la interpretación y el teatro, Alba ediciones.

Autor: Brook Peter, Docente: Andrés Eneas Binetti. Capítulo dos: “El pez dorado” (Conferencia de Kioto). El capítulo tomado trabaja sobre varios conceptos esenciales de la teatralidad contemporánea. En principio el autor toma la idea de la oralidad de su conferencia como base del procedimiento dramatúrgico, con lo cual nos lleva a la primera diferencia del trabajo del autor, comprender y diferenciar el texto dramático del texto espectacular o procedimiento de escritura y modelo de representación. La dramaturgia para Brook es un lugar de puesta en común de los imaginarios. Un vaso comunicante entre el/ los creador/es del espectáculo y el público que va a recibir ese relato. Es importante saber que; a diferencia de otros autores; tanto en La puerta abierta como en El espacio vacío Peter Brook problematiza el teatro teniendo muy en cuenta las condiciones de recepción del producto performático, siendo conciente de la necesidad de efectividad que el producto performático requiere, por lo menos en su soporte original. Respecto de la percepción del espectador, Brook utiliza una metáfora que es la de la red del pescador. Ve en la construcción de la red, en el trabajo de armado de la red a partir de anudarlos, la metáfora del entramado polisémico de un espectáculo desde su comienzo en el primer nudo hasta el estreno de la red que atrapa la atención del espectador. La pregunta final que se hace el autor a la manera de una Koan es si al fin y al cabo esta red está constituida por los nudos o por los agujeros de la red. En este sentido, la concepción metafórica elaborada tiene puntos de contacto con la noción Pierceana de la semiosis social y la idea de pensar el sentido como una red de signos. Luego el autor retoma uno de los tópicos de su carrera que es la relación entre tradición y la vincula al concepto de ruptura que atraviesa la contemporaneidad teatral. A la pregunta de ¿Cual es la forma contemporánea del teatro? Trabaja los dos conceptos: unidad y fragmentación. Introduce el concepto de “reformar” toma la idea de volver a formar, de rehacer una forma antigua. Brook intenta en toda la conferencia unificar un universo que tiene que ver con la verdad, la búsqueda de la verdad a través del procedimiento artístico y la unidad de las capas polisémicas, de todos los aspectos del teatro en función de esa búsqueda de la verdad. En este sentido retoma a Shakespeare y analiza los opuestos en su escritura. Da cuenta de que el autor isabelino manejaba; en sus últimas obras; una cantidad de alrededor de veinticinco mil palabras y en ese prolífico universo podía transitar los aspectos más sublimes de un teatro cuasi religioso hasta los lugares mas vulgares y escatológicos. Por último el autor retoma la idea de confrontación con el público y la noción de aburrimiento del mismo como termómetro de la eficacia del relato. En este sentido renueva la idea de una experiencia que realiza con sus espectáculos antes del estreno, que es someterlos a la crítica de un centenar de niños en un colegio. El equipo de trabajo, promediando los dos tercios del proceso creativo llega a un colegio y con las condiciones que encuentra en el lugar realiza un ensayo abierto. Brook nos dice que esta experiencia; que realiza desde hace años; es mas productiva que el encuentro del material con críticos y especialistas en la materia, ya que el termómetro de eficacia de un espectáculo es el aburrimiento del público. En este sentido el cierre de la conferencia nos deja un concepto que es nutriente de la contemporaneidad teatral y que se vuelve contundente para cualquier estudiante de teatro: “ El teatro nos conduce a la verdad a través de la sorpresa, de la excitación, de los juegos, de la alegría”. Catálogo de Biblioteca: https://biblio.palermo.edu/EOSWeb/OPAC/Index.asp

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