Rubén Szuchmacher realizó su charla de manera interactiva, con constantes preguntas y respuestas de los presentes, y con mucho humor mientras explicaba sobre la puesta en escena como proceso integral. Comenzó exponiendo sobre los principios del teatro. Dijo que los griegos tenían determinada arquitectura dada por su cultura específica y por las posibilidades de la época. Habló también de la actuación de los divos de aquel entonces sobre el escenario. “Los divos no son divos porque son gente loca que dice: hoy quiero comer cosas raras (…) No eran gente jodida sino gente práctica.” Explicó que se paraban adelante en el escenario por la luz, para ser vistos. Luego, con la luz eléctrica las cosas cambiaron, pero con la luz de gas, de cebo y el fuego, todo era distinto. El fuego, por ejemplo, era un elemento incontrolable dentro de la puesta.
Luego analizó los elementos que participan en toda puesta en escena: la arquitectura (todos los elementos que forman el espacio que involucra a los actores y espectadores), las artes visuales (todo aquello que se ve, teniendo en cuenta la luz pero también la oscuridad), las artes sonoras (lo que se escucha, no sólo la música sino también las voces y los ruidos), la literatura (lo narrativo o la ficción, es decir, “lo que se piensa”). Explicó que una puesta en escena es un sistema, una organización de estructuras disímiles en las cuales la arquitectura señala “el estar y la relación entre elementos”. La palabra también organiza, pero se diferencia del espectro visual, vinculado a lo arquitectónico, que se orienta hacia la captura del ojo. No hay palabra que de cuenta de lo visual de modo exacto, ni viceversa. “En cualquier puesta en escena, la creación de este sistema es lo más difícil. A diferencia de otras artes que sólo tienen que lidiar con uno de estos aspectos.” Como ejemplo, dijo que “las letras no se mueven de lugar cuando uno no las ve. Pero en el teatro todo muta, hay un problema con la temporalidad que hace que se convierta en un objeto difícil”.
Concluyó que para entender una puesta en escena hay que pensar en la simultaneidad ya que no hay nada primero ni último en el entramado. A veces, confesó, operativamente uno agarra algún elemento para empezar, pero el resultado es siempre una totalidad. Ante la pregunta de qué es un espacio no convencional en Buenos Aires, tomó como ejemplo el caso del telón. Dijo que hoy, en la ciudad de Buenos Aires, encontrar un teatro con telón es una rareza (excepto en los grandes teatros, como el San Martín, que está cerrado). “El espacio absolutamente convencional es el de los teatros independientes, por mayoría: telones ya casi no hay más”.
Rubén Szuchmacher nació el 27 de enero de 1951. Comenzó a estudiar actuación en la Escuela de Iniciación Artística del Teatro IFT de Buenos Aires, con los profesores Marta Gam y Rodolfo Bohoslavsky. Se inició como actor y luego realizó actividades como bailarín, titiritero, director y profesos. En 1982 fundó la Escuela de Formación Escénica de Buenos Aires (EFEBA). En 1988 dirigió las obras "Muñeca", "Juan Moreira", "Sueño de una noche de verano", de Shakespeare –donde también actuó. En 1990 obtuvo la Beca del Instituto Internacional del Teatro / Goethe Institut. Dirigió y realizó la escenografía de "Palomitas blancas" en el Centro Cultural Ricardo Rojas, que recibe el Premio A.C.E. (Asociación de Cronistas del Espectáculo) al Mejor Espectáculo Off/Independiente de ese año. Dictó varios seminarios en lugares como el Centro Cultural Ricardo Rojas, en el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón, en Casa de América, de Madrid y en el Theater Akademie Bochum, Alemania. Entre las innumerables obras que dirigió, uno de sus últimos trabajos es "Quartett" de Müller, en Elkafka espacio teatral.
En el ciclo 5 días de Teatro y Espectáculo, la Facultad de Diseño y Comunicación convoca a prestigiosos profesionales del teatro de imagen para abordar, reflexionar, compartir experiencias y descubrir el fascinante mundo de este modo de expresión artística. Se trata de una actividad gratuita con cupo limitado y está dirigida a los alumnos de la Universidad de Palermo, a jóvenes profesionales del teatro y del espectáculo y a la comunidad en general.
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