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Microtalleres de la Escuela Preuniversitaria. Una forma de vínculo de la Facultad de Diseño y Comunicación con interesados en estudiar sus carreras

Hilario Capeans. En 'Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº XX. 2013'

17/4/2013

Microtalleres de la Escuela Preuniversitaria. Una forma de vínculo de la Facultad de Diseño y Comunicación con interesados en estudiar sus carreras

La Facultad edita, desde hace doce años con una periodicidad semestral la publicación "Reflexión Académica en Diseño y Comunicación" que reune artículos que reflexionan sobre cuestiones pedagógicas, disciplinares y profesionales vinculadas a la enseñanza de las diferentes carreras de diseño y comunicación. 
 

Hilario Capeans*

 
Artículo

Resumen

La Escuela Preuniversitaria de la Facultad de Diseño y Comunicación de la Universidad de Palermo cuenta, como una de sus actividades libres y gratuitas, con los ciclos de microtalleres, los cuales se orientan para los interesados en estudiar las carreras de la Facultad. Agrupados por áreas del diseño y las comunicaciones, los microtalleres son de carácter introductorio y proponen un acercamiento a las disciplinas que ofrece la Facultad a través de una dinámica de aprendizaje práctico y participativo que puede ser denominada Aula-Taller. La importancia de esta dinámica para el desarrollo de estos microtalleres es analizada en este ensayo remarcando los principios de la dinámica Aula-Taller que se llevan a cabo en estas actividades.

 
 

Introducción
La Facultad de Diseño y Comunicación de la Universidad de Palermo cuenta con la Escuela Preuniversitaria (PRE-DC), la cual se encarga de realizar distintas acciones de vínculo para los interesados en estudiar las carreras de la Facultad. Entre unas de sus actividades cuenta con los ciclos de microtalleres que se agrupan en las distintas áreas del diseño y la comunicación, a saber: Espectáculos, Cine, Moda, Fotografía, Organización de Eventos, Relaciones Públicas, Diseño Industrial, Diseño de Interiores, Diseño Gráfico, Diseño de Imagen y Sonido, Publicidad.

Los microtalleres, libres y gratuitos, son de carácter introductorio, dirigidos a estudiantes secundarios e interesados en una formación universitaria, se realizan en las aulas, laboratorios y estudios de la Facultad, tienen una duración aproximada de una hora treinta minutos y están a cargo de docentes de la institución, quienes a su vez se desempeñan como profesionales en sus respectivas áreas laborales.

El rol activo de los participantes a través de la resolución de un problema y la realización de un producto u obra, la relación del estudiante con sus pares y el docente, el rol de este último como facilitador, estimulador y tutor, el tipo de aprendizaje y conocimiento generado a través de esta dinámica, los momentos del microtaller pensado como clase, son las dimensiones repasadas en este trabajo.

La modalidad pedagógica Aula-Taller, enmarcada en el modelo constructivista, con su generación de conocimiento en conjunto, su desarrollo lógico a través de la aplicación de una metodología, se presenta como la más indicada para la enseñanza de las disciplinas proyectuales, como son las áreas del diseño y las comunicaciones.

En líneas generales, el desarrollo de estas acciones cuenta con una introducción en la que se realiza un acercamiento al área en cuestión a través de un breve repaso teórico de los lineamientos generales de cada disciplina, sus rubros, las funciones y tareas de los profesionales, y luego se propone un ejercicio práctico que consta en elaborar, ya sea de forma grupal o individual, una producción de acuerdo al área. Por ejemplo, en Diseño Gráfico se han creado folletos en los laboratorios informáticos, utilizando las MAC y los software de diseño como el Photoshop e Illustrator; en Diseño de Indumentaria, se diseñan y confeccionan prendas con distintos cortes de telas, papeles y materiales, trabajando con los maniquíes; en Diseño Industrial se realizan objetos con materiales reciclables como cartones, telgopor, plástico,
etc.; en Comunicación Audiovisual se filma una pequeña historia en los estudios de la Facultad. Luego de esta producción, los participantes, junto al docente a cargo, realizan una puesta en común de los trabajos, intercambiando
apreciaciones, ideas y sensaciones.

En este ensayo analizaremos dichos microtalleres desde su propuesta de modalidad pedagógica Aula-Taller, para comprender cuál es el modelo de enseñanza que propone, qué tipo de aprendizaje, qué rol cumple el docente, la relación que entabla con los participantes, la relación de estos últimos entre sí, sus momentos como clase, con el propósito de dilucidar cuáles son sus aportes y sus fundamentos para el aprendizaje en el área del Diseño y la Comunicación.

Desarrollo

Más allá de sus pequeñas diferencias, momentos, estilos, los microtalleres de la Escuela Preuniversitaria en Diseño
y Comunicación se organizan de acuerdo a dos propósitos que se complementan y potencian: por un lado, que los interesados realicen un acercamiento vivencial a la disciplina de interés; por el otro, un acercamiento a la dinámica de aprendizaje y a la postura pedagógica que prioriza la Facultad. Así se especifica en el sitio de la Escuela Preuniversitaria comentando que ‘se organizan microtalleres participativos para conocer y experimentar los procesos creativos que se viven a diario en cada carrera y en cada profesión. En los microtalleres los participantes viven el estilo pedagógico de la Facultad en las aulas, laboratorios y sedes con profesores de todas las carreras’ (2012).

En cuanto a las áreas competentes a la Facultad, podemos decir que se enmarcan en las llamadas disciplinas proyectuales que se caracterizan por la realización de una obra, una producción, generando un contenido a través de la utilización de un método, de la aplicación de ciertas técnicas y el cumplimiento de una serie de pasos. Estas disciplinas son eminentemente prácticas, como es la generación del producto, aunque poseen a su vez fundamentos teóricos y marcos metodológicos. Para dichas disciplinas, y de acuerdo a sus características, la modalidad de enseñanza que mejor responde a sus propósitos y requerimientos, es la de Aula-Taller. Esta modalidad se encuadra dentro del llamado modelo constructivista en el cual el aprendizaje se centra en la resolución de problemas. Según Astolfi (1997), el error del estudiante adquiere aquí un nuevo estatus, ya no se lo castiga, si no que se lo incorpora como parte del proceso de aprendizaje. Una característica importante de este modelo es la de tener en cuenta los saberes previos de los estudiantes, considerándolos como saberes útiles y legítimos.

La Facultad se encuadra a nivel pedagógico en el modelo constructivista y, en nuestro caso, en los microtalleres de la Escuela Preuniversitaria son necesariamente tenidas en cuenta todas estas variables ya que sus participantes poseen distintas edades y formaciones.

Como habíamos dicho, la modalidad pedagógica que se propone en los microtalleres es la de Aula-Taller, la cual cuenta con algunos postulados.

Como bien lo desarrolla Ander Egg (1999), la modalidad Aula-Taller, en primer lugar supone un aprender haciendo. El estudiante aprende resolviendo un problema y realizando un contenido o una producción. La consigna-problema será la que guiará el desarrollo de la clase. Esto supone a su vez una ruptura con la concepción de la separación tajante entre formación teórica y práctica. En los microtalleres considerados para este ensayo, se puede ver ilustrado este principio ya que los participantes realizan un acercamiento al área elaborando un proyecto, una producción propia, ya sea en grupo o en forma individual. A su vez, su carácter introductorio no excluye la posibilidad de la propuesta de desarrollo de proyectos, ya que como bien lo plantea Anahí Mastache (2009), esta estrategia puede ser utilizada en
‘cursos introductorios como una manera de ofrecer una mirada global de la tarea profesional y de las variables involucradas, aun cuando su desarrollo se simplifique de acuerdo con los conocimientos y capacidades de los estudiantes’ (p.97).

El primer principio lleva como correlato un segundo postulado, que es el de una metodología participativa. Aquí los participantes del taller adquieren un rol activo, rompiendo con la concepción tradicional de sujeto educando pasivo, mero receptor de contenidos y sin ninguna incidencia en el desarrollo de la clase. Como consecuencia de este cambio de rol, se modifican las relaciones y funciones de los actores que participan en el taller.

Por un lado la relación entre el estudiante y el profesor cobra un nuevo sentido. Este último, al proponer un problema a resolver, adquiere un rol de estimulador, de facilitador, de guía y tutor para con el estudiante-participante. El apoyo se da a nivel teórico y metodológico en la resolución del problema y en la generación del producto. En los microtalleres de la Escuela Preuniversitaria, una vez planteada la consigna, el docente realiza una tarea de asesoramiento ayudando de manera alternativa a las personas y grupos, evacuando dudas, proponiendo alternativas y produciendo nuevo conocimiento con el estudiante.

Otra relación que se modifica es la del estudiante y sus pares. Si la forma pedagógica tradicional del profesor transmitiendo contenidos a los estudiantes, los cuales no pueden hablarse entre ellos, promueve una fragmentación del estudiantado, limitando sus interacciones, el taller, independientemente de que su trabajo sea en forma grupal o individual, promueve el trabajo cooperativo, no competitivo, y por eso los estudiantes establecen relaciones de aprendizaje y conocimiento tanto a nivel intelectual como personal.

Es ilustrativa, en relación a lo anterior, la experiencia de los microtalleres de la Escuela Preuniversitaria en la que si bien sus participantes asisten de manera individual, sin conocerse entre ellos, habiendo, a su vez, diferencias de edad y formación, durante y luego de la realización de la consigna práctica se puede observar cómo comienzan a interactuar, cómo van trazando lazos más amistosos y menos protocolares, generando un ambiente de libertad y compromiso con el trabajo a realizar que promueve la creatividad y expresividad de cada uno de ellos.

En lo que respecta a las relaciones entre los agentes participantes de la clase se ve una cualidad importante del taller, que es la de propender a la construcción de un conocimiento en conjunto, abierto, pasible de ser discutido y reflexionado. A su vez se trata de un conocimiento que circula y tiende a ser aprehendido, incorporado por el estudiante, generando lo que Ontoría (1997) llama ‘aprendizaje significativo’ ya que se generan conexiones relevantes entre los nuevos contenidos provistos en el taller y los saberes y experiencias previas del estudiante/participante.

En el caso de los microtalleres, este aprendizaje se ve potenciado debido al contacto directo con los ámbitos y herramientas de trabajo profesional de cada área. Por ejemplo, los talleres del área de Cine y TV se realizan en los estudios de la Facultad, y allí los participantes se introducen en un set de filmación, manipulando luces, cámaras, micrófonos, tomando el rol de director, iluminador, sonidista e incluso interpretando distintos papeles actorales. También sucede así en los talleres de diseño gráfico o diseño de imagen y sonido, que se llevan a cabo en los laboratorios informáticos de la Facultad, posibilitando a los participantes el trabajo con las computadoras y los softwares que se utilizan en el ámbito profesional.

Más allá del carácter introductorio de estos microtalleres, y tomando como referencia la taxonomía de niveles cognoscitivos propuesta por Bloom y revisada por Anderson, podemos decir que las demandas intelectuales que se proponen a los participantes, son de alto nivel, ya que además de reconocer, comprender, resolver y aplicar, tienen como objetivos el diseño y la creación de algo.

Por último, se puede hacer mención a la organización del microtaller, viendo los momentos diferenciados que propone como clase.

De acuerdo a esto podemos ver que se cumple la instancia de inicio, en donde el profesor encuadra la clase, se comparte la propuesta, se enuncia el tema y se realiza una introducción. A su vez, en la mayoría de los microtalleres, los participantes se presentan, cuentan su formación, expectativas e intereses.

El segundo momento, de desarrollo, trae la realización de la consigna práctica, que como ya dijimos, implica el diseño de una obra según el área en cuestión. Esta fase implica el núcleo de la clase, en donde los participantes aplican los lineamientos teóricos y construyen algo novedoso.

En tercer y último lugar, tenemos la instancia de cierre en donde los participantes del microtaller, junto al docente, realizan una puesta en común de las producciones, analizándolas, intercambiando ideas. Aquí se hace una breve recapitulación del marco teórico y metodológico, se formulan algunas conclusiones y los participantes expresan sus sensaciones durante el momento de creación.


Conclusión
Considerando el repaso de los microtalleres de la Escuela Preuniversitaria de la Facultad de Diseño y Comunicación podemos decir que, a pesar de su carácter introductorio y de estar enfocados para interesados en las carreras, siendo potenciales estudiantes con distintas edades y formaciones, su propuesta de Aula-Taller logra cumplir con sus objetivos de posibilitar un acercamiento a las distintas áreas del diseño y la comunicación, tanto en sus dimensiones académicas y profesionales, a través de una dinámica áulica que ilustra el posicionamiento pedagógico de la Facultad.

Esta propuesta genera en los asistentes de los microtalleres una participación activa, los incluye en un proceso de aprendizaje creativo, tomando en cuenta sus saberes previos, haciéndolos relacionar con el docente de una manera más productiva y posicionándolos como sujetos expresivos por medio de un ejercicio práctico y la generación de un contenido.

La dinámica Aula-Taller aplicada a la enseñanza de las disciplinas proyectuales, como son las carreras de la Facultad de Diseño y Comunicación, nos recuerda el pensamiento de Edith Litwin (1998) que plantea la necesidad de encontrar la mejor manera de dar cada contenido.


Referencias bibliográficas
- Ander-Egg, Ezequiel. (1999), El taller: una alternativa de renovación pedagógica. Buenos Aires: Editorial Magisterio del Río de la Plata.
- Astolfi J.P. (1997), Aprender en la escuela, Santiago de Chile, Dolmen Ediciones, 3ra. Parte, Capítulos 1 y 3.
- Bellido, Canny. Redacción de Planes y Objetivos Instruccionales para Estudios Sociales e Historia
- Litwin, Edith (1998), El campo de la didáctica: La búsqueda de una nueva agenda en Corrientes didácticas contemporáneas, Buenos Aires, Paidós.
- Mastache, A. (2009) Formar Personas competentes. Desarrollo de competencias tecnológicas y psicosociales. Cap 3 y 4. Bs As. Ed Noveduc
- Ontoria y otros. (1997), Mapas conceptuales. Una técnica para aprender. Ed Narcea
- Universidad de Palermo. Facultad de Diseño y Comunicación. (2012). Sitio de la Escuela Preuniversitaria en Diseño y Comunicación (PRE-DC). Recuperado de http://fido.palermo.edu/servicios_dyc/preuniversitario/que_es_pre-dc.php

 


Nota: Este trabajo fue desarrollado en la asignatura Introducción a la Didáctica a cargo de la profesora Karina Agadía en el marco del Programa de Capacitación Docente.
 
(*) Hilario Capeans: Estudiante de Ciencias de la Comunicación con Orientación en Comunicación Comunitaria (UBA)

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