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El diseño en las representaciones audio - visuales de la etnia Mapuche

Álvarez Saavedra, Eugenia

Cuadernos del Centro de Estudios en Diseño y Comunicación Nº 66

Cuadernos del Centro de Estudios en Diseño y Comunicación Nº 66

ISSN Impresión 1668-0227
ISSN Online: 1853-3523
DOI: https://doi.org/10.18682/cdc.vi66

Componentes del diseño audiovisual experimental

Año XVIII, Marzo 2018, Buenos Aires, Argentina | 196 páginas

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Resumen: El siguiente escrito aborda el tema del diseño gráfico y audiovisual en las representaciones de la etnia Mapuche correspondiente a la Región de la Araucanía Chile, temas audiovisuales que se han desarrollado a lo largo de la historia en la etnia. 

El método se basa en un trabajo de campo con comuneros artesanos de etnia Mapuche apoyado en un marco teórico enfocado desde la antropología, el diseño y la historia de la “zona roja” determinada así por los constantes conflictos que debe sobrellevar el pueblo Mapuche dentro de Chile. 

Se analizaron representaciones visuales, con respecto a la imagen en su totalidad, así como también al sonido presente en sus actividades. Espacios en donde los artesanos de la etnia se reúnen haciendo sinergia, cada uno con sus expresiones artísticas, como por ejemplo; artesanía en general, marroquinería, música, expresiones corporales, telares, madera, etc. Lo anteriormente explicitado es parte de un proyecto de investigación, en donde se realizarán grandes recopilaciones de material gráfico y audiovisual, hacia un análisis de formas e imagen.

Palabras clave: diseño audiovisual - etnia Mapuche - formas - imagen.

(*) Doctor© en Diseño, Universidad de Palermo. Master en Diseño, Universidad de Palermo. Diplomado en Educación Superior. Docente Taller de Diseño, Instituto Profesional Santo Tomás - Temuco, Chile.

Introducción 

La región de La Araucanía tiene tres áreas que la caracterizan: la Cordillera de los Andes, que da forma a la Araucanía Andina y Lacustre; la Cordillera de la Costa, que acoge a la Araucanía Pacífico, y entre ambas, el Valle Central, que cobija a la ciudad de Temuco, capital de la región y por donde pasa la principal ruta del país. 

Rodeada por los volcanes más activos de Chile: el Llaima y el Villarrica, además de muchos otros extintos o aún activos, como el Lanín o el Lonquimay.

El pueblo Mapuche es y ha sido siempre una de las etnias originarias más importantes del país, tanto por su peso social y demográfico como por su fuerte sentido de identidad cultural, que ha encontrado históricamente formas de resistencia y de adaptación frente al contacto fronterizo con españoles y chilenos. 

Antes de la llegada de los españoles a lo que hoy es territorio chileno, los Mapuche vivían entre el río Copiapó y la isla de Chiloé: Huentelauquén (IV Región); Melipilla, Vitacura, (Región Metropolitana); Curicó, (VII Región); Temuco, Loncoche, Collipulli, (IX Región); Carelmapu, Panguipulli, (X Región); Futaleufú (XI Región). 

El grupo que se ubicaba al norte del río Biobío se denominaba Picunche (Pikun “norte” y Che “gente”), fueron los que recibieron en primer lugar el ataque de la colonización, por lo que pronto desapareció. La mayor parte de la población radicada entre los ríos Biobío y Toltén, presentó una fuerte resistencia que logró mantenerse independiente hasta fines del siglo XIX, cuando el gobierno chileno sometió al pueblo a la llamada “Pacificación de la Araucanía”. 

La etnia Mapuche debió resistir durante todo el siglo XIX a la presión de las nuevas repúblicas de Chile y Argentina, que a través de respectivas campañas militares ocuparon la región. La integración de la Araucanía al territorio chileno en 1882, provocó el derrumbe de toda una sociedad que había encontrado la manera de adaptarse a siglos de lucha y contacto fronterizo. 

Los Mapuche fueron confinados en territorios delimitados por el Estado, cerrándose el tránsito entre Chile y las pampas argentinas y obligándolos de esta manera a convertirse en un pueblo campesino y a habitar tierras de mala calidad entre la zona costera y la precordillera andina. Se creó una estructura agraria fuertemente desigual, a la vez que se sumaron, durante la primera mitad del siglo XX, las exacciones y estafas a comunidades Mapuche, que vieron mermadas gran parte de sus tierras. En primer lugar, de su amplio territorio original de 10.000 hectáreas, solo les fueron adjudicadas 500.000 durante el proceso de radicación de las comunidades indígenas que impulsó la República de Chile, superficie que se fue reduciendo cada vez más con el paso del tiempo por dudosos procesos de venta, arriendo y traspasos a propietarios no Mapuche. Esta reducción de las propiedades del pueblo Mapuche fue acompañada por decretos que dividieron la mayoría de las comunidades, con la consecuente entrega de títulos de dominio individual a cada dueño, de la mano de la formación de grandes empresas forestales beneficiadas con el Decreto 701 de 1974 de fomento a la actividad forestal de las regiones Biobío y Araucanía, lo que correspondía a pleno territorio ancestral Mapuche. Las comunidades Mapuche pasaron de ser una sociedad cazadora - recolectora a una ganadera - comercial en el siglo XVIII, se transforman a un grupo agrícola campesino en el siglo XX, caracterizado por cultivos agrícolas para subsistir y pequeña ganadería. 

El abuso de derechos humanos ha sido y se mantiene en escenarios actuales de nuestra sociedad Chilena. 

El crecimiento demográfico y la contracción de las tierras comunales, dio inicio a una intensa corriente de migración campo-ciudad, lo que ha llevado a que hoy más de la mitad de los mapuche chilenos vivan en las ciudades. 

Actualmente los Mapuche de zonas rurales, en la novena región de La Araucanía específicamente, son los que viven de un modo más tradicional; celebran ceremonias religiosas como por ejemplo el Ngillatun o el We tripantu, practican el Machitun para curar a los enfermos y juegan el Palin. 

El evento social más importante del pueblo Mapuche es el Ngillatun y tiene relación con la palabra Ngenechen (dios); consiste en una rogativa que tiene una variedad de formas de celebración y tradiciones, que se diferencian entre si por las costumbres y la localidad en donde se celebra. Algunos de los componentes del nguillatún son el purrün (danza de la gente), el choique pürrun (imitación baile del treile, ave rapaz de la región), el uso de los signos como colores, banderas, vestimentas, joyas, instrumentos musicales como el pituflka y la trutruka. Esta fiesta se celebra cada cuatro años, pero depende de las condiciones del clima, catástrofes naturales, etc. 

En el caso del We tripantu, los mapuche celebran el inicio de un nuevo año cuando comienza el invierno, nueva salida del sol que además significa la renovación del espíritu de las personas como parte de la naturaleza. Las celebraciones se basan en preparaciones de comidas autóctonas para esperar el amanecer junto a una rogativa que consiste en sumergirse en un baño de río. 

La mayoría de los comuneros mapuche se dedica a la agricultura, trabajar en maíz, trigo, hortalizas, cebada, crían animales como ovejas, cerdos, aves, entre otros. Estas prácticas son más bien reducidas ya que poseen sectores de campo bastante pequeños y la producción es solamente para consumo familiar y no con fines comerciales. La tierra para el pueblo mapuche es un tesoro que veneran y cuidan para uso personal. 

En la costa las actividades se complementan tanto como en la recolección de cochayuyo y carbón, en la zona cordillerana predomina la recolección del piñón. 

Paralelamente a los cambios sociales, geográficos y políticos que ha sufrido el pueblo Mapuche, existen indicios de trabajos realizados en artesanía, platería, telar, greda y madera nativa. Las investigaciones antropológicas han demostrado un acabado trabajo en artes plásticas del pueblo mapuche basado en la cosmovisión, el que se ha visto demorado, coartado y hasta eliminado en algunos casos por los innumerables conflictos sociales, políticos y religiosos. 

En la actualidad ha nacido una ola de artesanos que rescatan símbolos básicos de la geometría Mapuche, innovando en diseños de indumentaria, productos y diseño gráfico.

La Cosmovisión 

El universo mapuche está orientado según los cuatro puntos cardinales, reconociéndose, por lo tanto, cuatro direcciones organizadas a partir del Este, lugar de la Cordillera de los Andes y región matriz de la presente concepción espacial. Consecuentemente, el ciclo solar diario parece ser decisivo en la elección de este punto de referencia, puesto que en el área andina el sol nace en la cordillera (Este) y se pone en el mar (Oeste).

Los mapuches conciben el cosmos como una serie de plataformas que aparecen superpuestas en el espacio. Dichas plataformas son todas de forma cuadrada y de igual tamaño. Fueron creadas en orden descendente en el tiempo de los orígenes, tomando como modelo la plataforma más alta, recinto de los dioses creadores. Consecuentemente, el mundo natural es una réplica del sobrenatural (Eliade, 1961).

El cosmos orientado según los cuatro puntos cardinales, fue también una creencia común en las altas civilizaciones mesoamericanas de los Astecas y Mayas, y asimismo, en algunas culturas aborígenes de Norteamérica, como los Creek, quienes conciben la tierra como un cuadrado plano. Y aún más, de acuerdo a Mircea Eliade, “el cuadrado construido, a partir del punto central es una imago mundi. La división del pueblo en cuatro sectores... corresponde a la división del Universo en cuatro horizontes”, hecho que se repite en diversas culturas y continentes (Driver, 1969). 

De la concepción horizontal del cosmos mapuche derivan dos tipos de orden espacial: uno ético y otro ceremonial. A los puntos cardinales se les asigna un orden jerárquico guiado, respectivamente, por la oposición del bien y mal y por el movimiento circular contrario a los punteros del reloj a partir del Este, que impera en el ceremonial religioso y profano. 

El morfo está presente desde la naturaleza en la etnia, lo cual demarca una linea de diseño dentro de sus creaciones, la plataforma terrestre en la idea basal de su quehacer, lo cual está influenciado por la extrema pobreza en que se debaten, unida a la dura lucha por la supervivencia y la subsistencia y ha reforzado esta concepción material y concreta del más allá como una respuesta desesperada frente a la injusticia social y económica que por mucho tiempo ha predominado en su hábitat. A la escasez, deprivación, desigualdad e injusticia en la distribución de bienes materiales existente en la plataforma terrestre, se opone la abundancia, satisfacción, igualdad y justicia imperante en las cuatro plataformas de la “tierra alta”. Esta oposición revela nuevamente la esencia dualista del pensamiento mapuche. La vida terrestre y la sobrenatural forman una pareja de oposiciones, una antitesis dual. Frente a la imposibilidad de mejorar su situación actual en el mundo terrestre –en el cual se ha consolidado un sistema injusto– ellos reaccionan buscando refugio en su cosmovisión como única solución existencial posible (Grebe, Pacheco & Segura, 1972). 

La tierra posee carácter sagrado, y el mapuche se ubica en su centro. De esta idea se desprende un concepto etnocéntrico del cosmos y de la posición del mapuche en él. Ellos son los hombres destinados por los dioses a vivir en un territorio determinado. 

Con respecto a lo anterior, algunas asociaciones derivan tanto de experiencias y conocimientos empírico-racionales como de creencias mágico-religiosas de los mapuches. Cada una se relaciona entre si, y como se ha mencionado anteriormente, suceden fenómenos similares a distintos pueblos originarios de América, Centroamérica, incluso América del Norte. 

También la Cosmovisión viene desde el inicio de la creación y está presente en todas las expresiones sociales, artísticas, religiosas, y políticas de la etnia Mapuche, que es el caso de estudio. Si bien los Mapuche se han comportado de una manera parecida a distintas civilizaciones en el mundo, tienen aspectos específicos que son relevantes en su quehacer inicial. Los mapuches reconocen tanto aquellos elementos, fuerzas y agentes naturales que se pueden controlar mediante su conocimiento y esfuerzo como aquellos que son imposibles de controlar por los hombres. Frente a estos últimos recurren a explicaciones ligadas a la magia o a la religión. En todo caso, estas dos especies de elementos están determinando las connotaciones simbólicas de los puntos cardinales. 

La etnia Mapuche crea desde el concepto de la Cosmovisión, en base a la morfo, espacio, geografía, sonido, color y materialidad. Desde esta base conceptual el Mapuche fue indagando en como expresar sus pensamientos y emociones, a través de los materiales que le presentaba la naturaleza. El cuero, madera, cerámica, greda, por mencionar algunos materiales, fueron parte inicial de la creación de los participantes de fiestas mágicas, en donde se expresaban los más profundos sentimientos del hombre, así como también de una forma hacia la comunicación. 

El color refleja numerosos aspectos a comunicar, en los cuales algunas tonalidades destacan, por ejemplo el color rojo, negro y blanco. El blanco (ayon) y el azul –representado por sus tres gamas: violeta (kallfü), azul fuerte y celeste (lifkán)– representan a los cuatro colores naturales del cielo, las nubes y sus cambiantes tonalidades, de acuerdo a las condiciones climáticas y meteorológicas de las estaciones del año. El color negro (kurü) simboliza a la noche (pun), la oscuridad y las tinieblas; a la brujería, los espíritus del mal y la muerte. Por su parte, el rojo (kelü) se asocia comúnmente a la lucha o pelea (kewal), al belicismo o guerra (aukán) y a la sangre (mollfüñ). Consecuentemente, el rojo es color prohibido en el nillatún, ritual que favorece la cohesión social y la fraternidad de los mapuches; y el negro compacto –utilizado como único color en la vestimenta– es considerado sospechoso por asociarse al brujo (kalku) o al mal espíritu (wekufe). Sin embargo, el rojo también posee connotaciones positivas al relacionarse con las flores del campo y, en especial, con el copihue mapuche (Grebe, Pacheco & Segura, 1972). 

Finalmente los Mapuche, trabajaron sus ideas y expresiones desde la base conceptual de la Cosmovisión, en donde el sonido, imagen y materialidad fueron actores principales de la historia. Es por esto que la investigación se basa inicialmente sobre una indagación histórico- social de la etnia, desde un marco teórico antropológico - social, y hacia el diseño de imagen.

Marco teórico 

Teóricamente el trabajo de investigación está apoyado en indagaciones antropológicas, sociológicas, diseño gráfico, e historia de la Etnia. En su mayoría el material es argentino y no chileno, ya que en Argentina existe un innumerable trabajo de estudio sobre el tema. Estudios geográficos, sociales, culturales como por ejemplo ritos, eventos, fiestas locales, fuerzas del cosmos, juegos, religión, antepasados de relevancia ancestral, su organización social, la muerte, el trabajo de la tierra y su significado divino, el arte como expresión, es adonde gradualmente se encausará este trabajo de análisis de diseño y se buscará respuesta a las tendencias en las formas visuales que han desarrollado los artesanos de la etnia Mapuche en la región de La Araucanía, Chile. 

En cuanto a la historia de la etnia Mapuche se abordarán textos y artículos científicos que apoyan y refuerzan la base introductoria sobre los antecedentes del estudio y contexto histórico, social y político. Por ejemplo el Centro de estudios y documentación Mapuche Liwen. Pueblo Mapuche. Estado y autonomía regional. 

Autores tales como Eugenio Salas, Araucanía Mitológica, en donde menciona las tradiciones del pueblo Mapuche, a lo largo de su historia. Isabel Hernández, autonomía o ciudadanía incompleta. El pueblo Mapuche en Chile y Argentina. Carlos Zúñiga, Eliucura Chihuilaf, Nancy Yánez que abordan temas con respecto a la historia, conflicto y colonización de la etnia Mapuche.

Desde la antropología la investigación está apoyada por autores como Francisco Belec, con el texto Antropología cultural aplicada al pueblo Mapuche. Desiderio Catriquir y Arturo Hernández, Patrimonio cultural Mapuche, sobre los derechos lingüísticos y patrimonio cultural de la región de La Araucanía en Chile. 

Alexia Peyser, Desarrollo, cultura e identidad. El caso del mapuche urbano en Chile, en donde se estudian las problemáticas de los indígenas dentro de las ciudades en Chile, específicamente Santiago y Temuco. 

Gómez Galizzi, Signos de la identidad indígena y Alejandro Fiadone, Análisis de Simbología Mapuche, en Argentina. 

Una de las alternativas de análisis que presenta el autor es un trabajo de recopilación grá- fica de la simbología en Chile y Argentina, plasmado en un texto ilustrado. Apoyado de la historia, colonización, sociedad, cultura, creencias, entre otros rasgos identitarios de la etnia. (Soeffner, Hans. Koessler, Betha. Segato, Rita. Tamagno, Liliana y Briones, Claudia). Textos que apoyan el estudio antropológico de etnias, cultura, identidad, interculturalidad, colonización. 

En las bases morfológicas del análisis de la simbología, textos tales como Signos, símbolos, marcas, señales de Frutiger, Adrian, en donde se especifica la construcción de la simbología con bases en diseño gráfico. Sintaxis de la imagen D. A. Dondis, Fundamentos del diseño y Principios del diseño en color de Wucius Wong. Heller, Eva y Kuppers, Harald. Nociones básicas de diseño, teoría del color de Netdisseny. Castellón. España. Neuropsicología del color, psicología teórica, de Mercedes Bueno Garcís y Fátima López Tapia, de la Universidad de Granada. Análisis morfológico: una propuesta metodológica para el diseño. Córdoba C. y Bonilla, H. que se basan en textos que definen parámetros morfológicos para análisis de casos y plantean un método. Textos que definen teoría del diseño gráfico. 

En el caso de la antropología sí existen investigaciones científicas sobre la cultura, sociedad, educación, medicina, psicología, en donde se abordan temáticas de abusos de los derechos humanos, territoriedad, aspectos genéticos de la raza Mapuche, psicología basada en sus costumbres, creencias y jerarquía en las comunidades. 

Aspectos relevantes que se deben considerar para poder contextualizar el estudio. 

El abordaje metodológico del trabajo es de carácter cualitativo, ya que el universo de estudio puede cambiar en espacio y número, dependiendo de los accesos, permisos y distribuciones que se presenten. La investigación es, en un inicio, exploratoria. Su objetivo es primero documentar, analizar y planificar el objeto de estudio. Luego revisar todo el relevamiento existente sobre el tema a analizar, para poder tener una amplia visión con respecto al universo o “recorte” de temáticas. 

El diálogo con fuentes “clave” por previo dato de informantes, material audiovisual, ferias, exposiciones, grabaciones, son algunos de los recursos que se utilizarán para la recolección de información. 

El muestreo discriminativo será una de las técnicas de relevamiento, para así discriminar y seleccionar el material de importancia, de esta forma se podrá maximizar la oportunidad de verificar el argumento necesario (Strauss y Corbín, 2002). Por ejemplo el muestreo en cadena o bola de nieve podría ser otra técnica cualitativa, ya que tiene como objetivo la compresión de realidades culturales, que por su condición se mantienen marginados o en el anonimato, fenómeno que se repite en el caso de estudio. 

En esta opción se detecta un caso de estudio que por dato, contacto y diálogo nos podría llevar a otro similar o distinto y por consecuencia a otro. 

La flexibilidad y sensibilidad son claves para el trabajo de recolección de información necesaria, a través de entrevistas formales, o simplemente grabaciones de conversaciones en contextos adecuados. La sensibilidad estratégica será definida por la adaptabilidad, elección de ambientes idóneos, y evitar la exclusión de distintos niveles de grupos objetivos. El trabajo en terreno es fundamental para la investigación, reuniones, entrevistas, exposiciones, diálogos con comuneros Mapuche, artistas locales, artesanos que trabajan en diseño, (gráfico, indumentaria, productos, industrial) ya que poseen una gran cantidad de creaciones, en su mayoría a menor escala, y que se encuentran en zonas apartadas de la gran ciudad. (Pucón, Villarrica, Pitrufquén, Cho Chol, Curarrehue, Lonquimay, Caburga, Traiguén, Vilcún, Cajón, Puerto Saavedra, Budi, Freire, Cunco, Nueva Imperial, Curacautín, Conguillío, Perquenco, Lautaro, Victoria, Carahue, Gorbea, y Malalcahuello). Existen zonas cerradas de comunidades Mapuche en las que se dificulta el ingreso a “chilenos”. Son territorios protegidos y con una invitación de confianza se accede, así sucede también con las fiestas típicas Mapuche. 

Finalmente gracias al trabajo de investigación que se lleva a cabo desde el año 2012 hasta la fecha, fue posible relevar información con respecto a la etnia Mapuche en la región de La Araucanía, Chile. El enfoque desde la perspectiva del diseño, fue asociado a la gráfica y el sonido como un todo dentro de la creación de la imagen, basado en un concepto central creativo. Todos aspectos y fundamentos del diseño gráfico, en términos de creatividad, nacimiento de ideas como por ejemplo la línea gráfica de una imagen general y la importancia que tiene la imagen dentro de una etnia, lo cual se puede apreciar en los trabajos de campo con artistas Mapuche de la zona.

Antecedentes de la investigación 

Existen muchos estudios sobre la antropología, psicología, sociología, geografía, incluso medicina del pueblo Mapuche en Chile, pero la investigación científica en diseño es nula. Se basa en expresiones artísticas carentes de conceptos iniciales, o simplemente como piezas de artesanía sin valor agregado que se refleja en el precario museo araucano de la cuidad de Temuco, como también en la inexistente ayuda económica a los pueblos emprendedores. 

Como tantas otras culturas, la cultura Mapuche aparece hoy disgregada y replanteada en diversas comunidades actuales provocando la pérdida de los valores culturales. 

La lectura de cada forma requiere tomar en cuenta cuatro características: forma, color, asociación con otros símbolos, soportes, materiales. Todas las formas interactúan entre si, dentro de un universo limitado de figuras geométricas que se repiten en diferentes asociaciones y combinaciones. Cada forma refleja algo que ocupa lugar en el cosmos de la etnia Mapuche, valoración, jerarquía, entre otros. 

Le recuperación de mitos, leyendas, la poesía, el teatro y la danza han sido altamente valorados y algunos artistas han obtenido reconocimientos mundiales a la calidad de sus creaciones. 

Desde el momento en que la música o aquel conjunto de prácticas culturales que aquí se define como “lo musical” cumplen una función en la reproducción de la cultura, ya sea en sus aspectos simbólicos, como en aquellos típicos de una pragmasis social. Es evidente que existen fuertes motivaciones para la presencia de ciertas conformaciones de “lo musical” en lugar de otras, ciertas manifestaciones musicales hechas en una forma dada en vez de otras (Martínez Ulloa, 2002). 

Los textos de la musicalidad Mapuche no se limitan a los sonidos como variaciones de alturas y tiempos, sino que contienen espacialidades específicas, dimensiones tímbricas y procesos de contracción-dilatación temporal que hacen particularmente complejo el proceso de transcripción de dichos textos. La proxemia, la kinesia y la antropología de Gregory Bateson son instrumentos disciplinarios válidos para comprender la polisemioticidad de los espacios musicales. La antropología permite aferrar en modo óptimo el pretexto musical, esto es, las motivaciones y funciones sociales del hacer música: los procesos de identificación, las modalidades de fruición de la manifestación musical y la semiótica permiten enfrentar la relación entre textos y contextos como procesos de significación y reproducción de competencias, como espacios de la reproducción cultural (Martínez Ulloa, 2002). En base a lo anterior es que se pretende asociar al sonido como una pieza mas dentro de la representación de la imagen como un todo, en donde todos los elementos desarrollan un papel relevante que se amoldan para dar vida a un cuadro general. 

Por mencionar algunas actividades, anteriormente resaltadas, en rogativas se expresan todos los actores que desarrollan las expresiones, en los cuales el sonido se comporta como una pieza más de la imagen visual. 

El sonido también se puede analizar desde la perspectiva de la imagen, como un diseño sonoro, en donde se desarrolla en base a un concepto inicial, un diseño gracias al sonido. Expresión que lleva hacia un objetivo de audio, para lo cual se debe trazar un objetivo inicial de concepto central creativo, elementos que van reunidos bajo una misma idea, junto a la gráfica. 

A través de lo mencionado, se define al diseño sonoro como una producción de sonido, sobre la significación de estos, desde su referencialidad más directa hasta aquellos significados simbólicos construidos mediante procesos complejos por la cultura y el contexto. En donde se considera “lo audiovisual” como concepto, como construcción teórica en un sentido amplio y como abstracción por encima de su materialización en diversos soportes. También se menciona que el sonido en diseño aporta valor, por ejemplo “valor añadido”, en donde se acopla entre diseño gráfico, imagen visual y audio (Chalkho, 2014). 

El diseño sonoro es un dominio en vías de construcción. Frente a la trayectoria e historicidad de otros diseños (arquitectónico, industrial, gráfico, etc.) su delimitación disciplinar es en la actualidad aún difusa. Parte de la complejidad para establecer su dominio, reside en que se pueden observar prácticas denominadas de diseño sonoro disgregadas en variadas disciplinas como la música, el cine, la publicidad entre otras. Los profesionales que las ejercen también provienen de otras disciplinas u oficios, como la música, la ingeniería acústica, las tecnicaturas de sonido y grabación o la realización audiovisual en general (Chalkho, 2014). 

Finalmente es en este punto en donde el diseño de imagen se debe fusionar junto a las representaciones gráficas de la etnia, por mencionar algunos de los aspectos representativos de los Mapuche en la región de La Araucanía Chile. Colores, morfología, aromas, cocina, naturaleza, música y participantes, logran fusionarse en una sola imagen generalizada y cerrada hacia un evento. Y es aquí donde aparecen metodologías del diseño, que son pilares fundamentales a la hora de realizar un proyecto de imagen, la realización de un concepto central que direcciona y delimita la línea gráfica para un resultado final. El sonido y la imagen como un todo, como expresión de una etnia, en donde se expresan sentimientos, magia, amor, pasión, vida.

Conclusiones 

Resulta importante destacar que el trabajo audiovisual viene desde los inicios de los pueblos originarios, y es aquí en medio de las indagaciones y trabajo de campo, que se encuentran expresiones de la etnia Mapuche, en las celebraciones de ritos y rogativas. 

El sonido es fundamental en la base de las creaciones del pueblo mapuche, ya sea desde una expresión hacia la comunicación, que se plasma en una pieza creativa. Los materiales se eligen con respecto a lo que se quiere comunicar. También el color es un aspecto inicial y relevante dentro de las realizaciones, a partir de la artesanía, orfebrería, tallado en madera, por mencionar algunos ejemplos, en donde se escogen las tonalidades en base al concepto al que se quiere llegar como objetivo final. La morfología se trabaja en relación al sonido, color y materialidad, todos los elementos realizan un solo objetivo, expresar los sentimientos más profundos de las comunidades Mapuche. 

Los integrantes de la comunidad mapuche urbana no afirman entonces sólo el papel del individuo dentro la comunidad, como en el caso de las ceremonias en el ámbito rural, sino que la identidad del grupo como conjunto único, indivisible y opuesto al entorno criollo. La homogeneidad cultural desarrollada por las formas rituales no procede por dinamismos internos de la comunidad, como en un área rural, ya que tiende a establecer una identidad de tipo excluyente. 

La comunicación es afirmación de identidad variable, como suma de trazos comunes a individuos diferentes, como el espacio de intersección de diferencias. Es el proceso infinito de intercambio de diferencias. La cultura, en términos generales, sólo se puede reproducir a condición de manifestarse a través de este proceso comunicativo. 

Finalmente en las celebraciones es en donde se conjugan todos los elementos anteriormente mencionados, que generan una imagen generalizada con respecto a los elementos identitarios de una etnia tan importante como lo es la Mapuche. Gracias al trabajo de relevamiento en base a la tesis doctoral se pudieron rescatar y analizar rasgos que identifican a un grupo social.

“Se reúne toda una tribu en una pampa grande; allí bailan y hacen sonar todos sus instrumentos musicales, flautas, tambores, trutrukas. Luego escoge cada uno su rival para el palin; las parejas hacen sus apuestas y empiezan en seguida su lucha” (Coña, P., 1984)

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Abstract:

The article exposes a research project with great recopilations of graphic and audiovisual materials in orden to analize images an shapes. The research approaches graphic and audiovisual design in the representations of the Mapuche ethnicity of the Araucania Chile Region focusing in the audiovisual topics that have been developed throughout the history of the ethnicity. The method is based on a research work with craftsman “comuneros” of the Mapuche ethnicity supported by a theoretical framework approached from antropology, design and history of the “red zone” whose name is due to the permanent conflicts that Mapuche population has to deal with in this country. Within the framework of the research visual representations were analyzed from the point of view of image and sounds. In addition, the research explores the places were the craftmen gathered to share their artistic expressions: crafts, leather goods, music, body expressions, looms, wood, etc. 

Key words: audiovisual design - Mapuche ethnicity - shapes - image.

Resumo: O trabalho aborda o tema do design gráfico e audiovisual nas representações da etnia mapuche da Região da Araucania Chile, temas audiovisuais que se desenvolveram ao longo da história na etnia.

O método se baseia num trabalho de campo com comuneros artesãos de etnia Mapuche sustenido num marco teórico enfocado desde a antropologia, o design e a história da zona vermelha, determinada assim pelos conflitos que deve suportar o povo mapuche no Chile. Analisaram-se representações visuais, em relação á imagem; ao sonido presente em suas atividades. Espaços onde os artesãos da etnia se reúnem fazendo sinergia, cada um com suas expressões artísticas, por exemplo, artesanato em geral, marroquinaria, música, expressões corporais, telares, madeira, etc. 

Todo isto é parte de uma pesquisa na qual se recopilará material gráfico e audiovisual, para uma analise de formas e imagem. 

Palavras chave: design audiovisual - etnia Mapuche - formas - imagem. 


El diseño en las representaciones audio - visuales de la etnia Mapuche fue publicado de la página 41 a página51 en Cuadernos del Centro de Estudios en Diseño y Comunicación Nº 66

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