Estudiantes Internacionales Estudiantes Internacionales en la Universidad de Palermo Reuniones informativas MyUP
Universidad de Palermo - Buenos Aires, Argentina

Facultad de Diseño y Comunicación Inscripción Solicitud de información

  1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Cuadernos del Centro de Estudios de Diseño y Comunicación Nº31 >
  4. Cinco marcas colombianas

Cinco marcas colombianas

Franco Cañón, Omar

Cuadernos del Centro de Estudios de Diseño y Comunicación Nº31

Cuadernos del Centro de Estudios de Diseño y Comunicación Nº31

ISSN Impresión 1668-0227
ISSN Online: 1853-3523
DOI: https://doi.org/

Maestría en Diseño de la Universidad de Palermo [Catálogo de Tesis. 1ª Edición. Ciclo 2004-2007]

Año X, Vol. 31, Abril 2010, Buenos Aires, Argentina | 204 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Introducción

Algunas de los fenómenos más interesantes del siglo pasado son justamente la creación de sociedades de consumo. En esta misma línea de análisis, la aparición de marcas comerciales, y su desmedida proliferación hasta tal punto de superar sus fines primarios, en el sentido de identificar y diferenciar un producto para convertirse la marca en un dispositivo provisto de referentes de identidad y en algunos caso de estilo de vida, son en términos generales las ideas que originan la presente tesis.

Uno de los objetivos propuestos en este estudio es el de describir como en el caso colombiano algunas marcas de reconocida trayectoria se convirtieron actualmente en referentes nacionales. De la misma forma, indagar por esos escenarios donde la marca se entiende como el capital más importante de una empresa.

Marcas colombianas como Café de Colombia, Avianca, Águila, Colombiana y Pielroja, son en la actualidad conexos de Colombia en el exterior, durante el siglo pasado, época en que estas marcas tuvieron su génesis, quizá no sospechaban de la importancia que tendrían en la actualidad como contenedores de identidad. Es claro que los colombianos asocian estas marcas con Colombia, han estado presentes con registros de vieja data y son hoy objeto de distintos estudios desde planos antropológicos hasta el que nos convoca: el del diseño.

Uno de los principales aspectos que caracteriza al diseño de hoy es la ausencia de reflexión sobre su praxis. El diseño desde su enunciación histórica como disciplina ha carecido de un sustento teórico abundante en variables discusivas, por el contrario los intentos de disertación alrededor de la práctica hasta ahora logrados han estado matizados por el carácter único que ofrece la academia. Sin lugar a dudas los aportes que existen actualmente han sido de suma importancia con ellos se han trazado las directrices mismas que soportan, en la actualidad, la disciplina.

La ausencia de estudios locales y tipificados en Colombia sobre el manejo de identidad corporativa, su administración y resignificación de las marcas, son también ejes de este proyecto. Este texto, alejado de fijar posiciones y establecer reglas, quiere simplemente participar en el debate que se genera en el diseño contemporáneo.

En efecto, el texto busca a construir un panorama de análisis a partir de unas premisas básicas, con ello, se van abordando temáticas como las del espacio social del diseño en la era actual, haciendo un breve y sustancial acercamiento con los enunciados de identidad, la idea de marca y sus nuevas concepciones, para terminar con la interpretación y estudios específicos de casos colombianos.

En todo caso, el fenómeno que se registra en Colombia no es un hecho aislado, es finalmente una situación que se viene presentando en la mayoría de países del mundo, donde las marcas abandonan ese primer sistema en el que fueron instaladas para posicionarse en otro sistema que les otorga la sociedad. Por último, la idea de sumarnos a la teoría existente deja claramente planteada la idea de consolidar al diseño como una práctica que aparece en el devenir histórico de las sociedades.

Una disciplina que se redefine constantemente, que tiene como característica su marcada y decisiva presencia en los hechos cotidianos de cualquier ser humano, su activa presencia mediática son características más que suficientes para describir y proponer algunos textos como acercamiento al diseño. En este caso en especial, al de algunas marcas colombianas que son concebidas como referentes de identidad y patrimonio gráfico colombiano.

Conclusiones

Con los casos contemplados anteriormente se pueden advertir circunstancias que rodearon el proceso de resignificación de las marcas colombianas más representativas a lo largo de la historia. Por un lado, se tiene como una característica constante que estas marcas fueron delineando el panorama empresarial del siglo XX en Colombia. En todos los casos se puede evidenciar que fueron construidas comenzando en las primeras décadas del siglo anterior, consolidándose como verdaderos referentes de la historia económica y empresarial.

Fueron creciendo y evolucionando simultáneamente con el país, lo suficiente como para que los usuarios/ciudadanos las sientan cercanas, propias, y que hacen parte de su identidad al haber compartido escenarios similares. En ellas se comparte el pasado y el presente de toda una nación. De otro lado, se instala la idea de ver en ellas reflejadas parte de la

identidad colombiana, es decir, se cifra en ellas anhelos y reivindicaciones, como si de dispositivos con carga emocional se trataran.

El tema de la identidad en ellas recobra vital importancia. Para ello vemos que la trascendencia y la capacidad de aceptación que pueda tener una marca en tanto signo identificador, está directamente relacionada con la capacidad de representación que tenga con su comunidad.

De este modo hablar de la identidad en las marcas colombianas en cuestión, o mejor de, cómo se asume desde las dinámicas que maneja la cultura resulta un horizonte que devela dos líneas de acercamiento. Por una parte la idea de identidad como suma de atributos y cualidades que presenta una entidad, una nación, un sujeto o sujetos y por el otro la identidad entendida en términos contemporáneos para lo cual sugiere arfuch pensar más la identidad “en su cualidad relacional, contingente, su posicionalidad en una trama de social de determinaciones e indeterminaciones, su desajuste –en exceso o en falta- será vista entonces como un “momento” identificatorio en un trayecto nunca concluido, donde está en juego tanto la mutación de la temporalidad como “la otredad del sí mismo” (2005, Pág. 89-90)

En Latinoamérica el tema de la identidad se construye con estas cargas culturales. Donde la necesidad del reconocimiento de lo nuestro, lo autóctono, lo que nos diferencia, es imperante, la reivindicación de las identidades es entendida como la única opción para detener la Mundialización.

En efecto, podría pensarse que es entendida la identidad en las sociedades latinoamericanas en su primera acepción, es decir se nutre la idea de identidad como una sumatoria de atributos. Como un acumulado de cualidades predeterminadas como raza, cultura, idioma, nacionalidad, etcétera. Pero justamente estos discursos nacionalistas y estáticos de identidad se hacen prescindibles cuando se habla de identidad en el diseño y para este caso: marcas colombianas.

Son justamente esas elucubraciones colectivas, esos imaginarios de asociaciones, articuladas en el discurso, en la narración los que posibilitan extender el significado de las marcas colombianas como patrimonio nacional. Entonces pensaríamos los imaginarios, como un grupo de referentes y de proyecciones colectivas así como también de representaciones de una sociedad que le permiten evidenciarse y pensarse como diferente, visionarse y sentirse, en este caso a través de las marcas.

Por esto, la sociedad que tiene la intención de construir su identidad debe recurrir a estos imaginarios, a este conjunto de significaciones para posibilitar su eficiente formulación.

Como vimos, Café de Colombia con su actividad representativa del país a lo largo de la historia, la aerolínea Avianca, con el derrumbe y crisis de la aviación a partir de 2001, cigarrillos Pielroja, con la llegada de fuertes multinacionales tabacaleras etcétera, tuvieron que soportar momentos difíciles. Al mismo tiempo que el país atravesaba por difíciles etapas, las marcas acompañaban este proceso, de alguna manera se configuraban en el imaginario nacional como otro actor más colombiano, que soportaba, casi con vida, la historia nacional.

Es justamente a ese momento al que recurre esta tesis. Es ese momento donde la marca deja de ser un elemental signo identificador para convertirse en parte de un complejo sistema de asociaciones, del que dispone la cultura. En donde la marca empieza a tener participación en los imaginaros colectivos y se desprende de su significado inicial para reconstruirse y resignificarse en el discurso, al estar allí como referente nacional adquiere otros atributos que distan con los que se construyó inicialmente.

Ese juego de significaciones en el que se ven inmersas las marcas colombianas las llevan a instalarse en conceptos como en el de la identidad. Como hemos anotado al hacer parte de los imaginarios, las marcas tienen cabida en la noción de identidad y de cultura. Es una causal, es un suceso que termina influyendo otro. Las marcas colombianas Avianca, Colombiana, Café de Colombia, Pielroja y Águila lograron situarse en el imaginario colombiano gracias a su condición histórica, que las legitima como un referente de pasado compartido culturalmente. Condición esta, que les permite posicionarse como un conexo más de identidad.


Cinco marcas colombianas fue publicado de la página 86 a página88 en Cuadernos del Centro de Estudios de Diseño y Comunicación Nº31

ver detalle e índice del libro