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Docente: Claudia Kricun

Krikun, Claudia [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº62

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº62

ISSN: 1668-5229

Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación r nProyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura r nComunicación Oral y Escrita r nPrimer Cuatrimestre 2014 r nProyectos Ganadores r nComunicación Oral y Escrita r nPrimer Cuatrimestre 2014

Año XI, Vol. 62, Septiembre 2014, Buenos Aires, Argentina | 144 páginas

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Abstract del docente

Tramas, entretejidos, ilusiones, vidas compartidas y algunas vidas que comienzan a conocerse en el presente. Reconocer y valorar las huellas que dejan quienes nos preceden. Esto puesto en palabras es Historia de mi familia.

Una historia de mi familia

Florencia Ferretto

La historia trata de una familia que era unida, había conflictos sí, pero unida al fin. Estaba compuesta por dos padres responsables y trabajadores, Enrique y Beatriz, que criaron a tres hijos. La hermana mayor se llamaba Diana, el hermano del medio se llamaba Marcelo y finalmente la menor Laura. Nada parecía extraordinario ni fuera de lo normal, cinco personas comunes que vivían en Buenos Aires. Al pasar el tiempo los hijos y padres fueron creciendo, Beatriz y Enrique querían a sus hijos muchísimo pero no todos sus hijos sentían que el amor era recíproco. Llegó un momento en el que Enrique pasó los 70 años y con esto una horrible enfermedad lo alcanzó, el cáncer. La familia estaba asustada por la gravedad del padecimiento y aterrorizada de que su pariente corriera peligro. Todos menos un integrante de la familia, quien fingía pena pero su mente estaba ocupada con cifras, dinero, propiedades. Desgarrados todos tuvieron que despedirse de Enrique, que luego de un año de operaciones falleció. Todos preparaban los horribles trámites para el velorio, un hecho de lo más infeliz y deprimente. Sin tiempo de digerir la pérdida, la familia se vio asaltada por la decepción y la sorpresa cuando Diana, la hija mayor estaba disparando una batalla por el dinero de su padre, sin culpa alguna.

Mi tío abuelo

Iván Barberón

Esta historia va a tratar sobre mi tío abuelo a quien nunca llegué a conocer, de nombre Ismael Horacio Barberon. El relato se basara en distintas experiencias de este personaje, durante su periodo de vida en el que vivió en una joven y aun más despoblada Patagonia de la que conocemos hoy en día. Los diferentes relatos, que fui recopilando gracias a muchos familiares que colaboraron con mi tarea, suceden en la Patagonia, específicamente en Sierra Grande. Me pareció interesante recuperar estas experiencias por varios motivos. El primero es su contexto histórico-político, dadas las particularidades y los diversos cambios que enfrentaba la sociedad en esa época y como repercutían en ese lugar. Otro motivo es mas bien geográfico, ya que dada la lejanía, el aislamiento y la poca densidad poblacional, se convierte en un lugar muy especial, agreste y con pocos controles haciéndolo ideal para diversas cuestiones, quizás no del todo legales. El último motivo, netamente personal, es el hecho de yo nací en Sierra Grande, y si bien mi familia decidió mudarse cuando tenía menos de un año, tiene un significado importante para mi.

La recompensa

Melanie Tarica

José nació el 3 de mayo de 1930 en la ciudad de Buenos Aires. A los 17 años quedó carente de su padre quien falleció de un infarto. En ese momento tuvo que salir a trabajar, para mantener a su madre y sus dos hermanas menores. En su primer año de facultad conoció a Julieta, quien en un futuro sería su mujer y madre de sus dos hijos. Juntos se recibieron el mismo día con un promedio impecable y comenzaron a explotar su creatividad hasta llegar a ser lo que son hoy. (Ver trabajo completo en p. 90)

Wendy Jacoby

Camila Costa

Mi nombre es Ana Ximena Jacoby, aunque todos me conocen como Wendy. Nací el siete de Agosto de 1976 en la Ciudad de Buenos Aires. Hoy en día soy una mujer exitosa, graduada con honores en Ciencias Políticas en la Universidad de Buenos Aires, y graduada con honores en un posgrado en la Frei Universitat de Berlín. Publiqué varios trabajos de regulación de medios y libertad de prensa, organicé eventos en distintos países la tinoamericanos, fui profesora en la Universidad de Buenos Aires, desarrollé una campaña comunicacional para el Ministerio de Ciencia y Tecnología Argentino para su inclusión en un programa de la Unión Europea, y realicé consultas en el Banco Mundial Argentino y la Fundación de Poder Ciudadano.

En mi vida me ocurrieron cosas de cuentos de Hadas.

El legado

Romina Cardozo

Hay varios métodos de dejar una herencia en esta vida. Un escritor plasma con tinta las aventuras de su imaginación, sobre papel. Un escultor moldea con sus manos las ideas más profundas que, surgen de su ser. Hasta un cantante nos deleita con sus melodías a pesar, de que su existencia haya sido hace varias décadas atrás. No solo bienes materiales se heredan. Nuestros ancestros también forman la cultura que marcan las buenas y malas hitos cotidianos. Pero, hoy les voy a contar una historia diferente. Sobre un legado invaluable para mí. Sobre una persona tan sencilla que, sorprendió a todos en mi familia y los que la conocen. Eduarda de la Cruz Cabrera ó tía Vicky, como todos la llamamos, nos deja una enseñanza del corazón: el perdón.

Una historia de mi familia

Florencia García

Del campo a la cuidad, pero siempre añorando su pasado allí. Creció rodeada de hermanos y acostumbrándose a ser adulta desde muy chica. Erminda, la abuela de Florencia, con quien convivió varios años y quien le enseñó mucho a lo largo de su vida. Tan dulce, charlatana y nunca quieta. La persona con el corazón más grande que había conocido en su vida. Esa, que hoy en día extraña tanto y recuerda constantemente, con mucho amor y una gran sonrisa en su rostro.

Su lugar en mi mundo

Antonella Moni Bauducco

María Eugenia Wippich, nació en el año 1935 en la ciudad de Rosario. Con su pelo siempre corto y fino, recordando los días que pasaba en su casa de pequeña, nadando en aquella fuente en los veranos y en invierno tomando el más rico café con leche que solo ella sabía preparar. Su casa, digna de una artista plástica, repleta de cuadros ya hechos y otros por hacer; muebles antiguos que pertenecieron a su madre, a la cual ella siempre se aferró. En la casa de Mumita, así la llaman sus nietos, siempre había algo para regalar, y sus nietos felices, llevaban nuevas muñequitas para sus cuartos. Su nieta mayor siempre exploraba su casa, y lo que más le gustaba su abuela se lo regalaba. Siempre disfrutó mucho las salidas con su abuela; su programa usual, cuando ella cuidaba de su nieta era ir al Mercado de Frutos en Tigre. Caminaban mirando los puestitos que vendían esos característicos muebles y canastos, mientras su pequeña nieta comía las mielcitas que la Mumi le compraba. Qué ricas eran esas mielcitas, y qué especial era ese sabor cuando paseaba con su abuela. Además de ser una increíble artista plática con premios ganados, su querida abuela es una dedicada profesora de Lengua y Literatura en una Escuela en San Fernando, donde reside hoy en día. Hija de un Padre Alemán y su Madre Francesa, la Mumi es también profesora de francés, idioma que se escucha en las discusiones entre su hijo y ella, cuando no quieren que sus nietos los entiendan. Su lugar en el mundo es Villa Urquiza, Entre Ríos. El campo allí, guarda recuerdos a los que ella siempre se aferró. Sus paisajes aparecen en muchos de los cuadros que ella pintó. Es un lugar especial, donde vivió mucho de su infancia, donde recuerda a su madre a la que tanto amó.

Un amor influenciable

María Paula López Santesteban

Por el año 1940, precisamente el 24 de enero, nacía Elida Peirano, la que iba a ser la futura, indispensable y adorada abuela de Paula por parte de la mamá. Era, es y será más reconocida como Lely, gracias a su único hermano mayor que cuando era un nene de apenas 2 años no podía pronunciar su verdadero nombre con facilidad. Su vida y la de sus queridos padres y hermano, durante su infancia y adolescencia, transcurrió por varios lugares pero siempre por Zona Sur. Primero por Lanús Oeste, segundo en Avellaneda, tercero en Temperley y cuarto y último en Avellaneda nuevamente. En un Café bar, ubicado en la última localidad nombrada, de quien su padre, junto con otros socios eran dueños, conoce a su futuro y amado marido Alberto, con quien tendrá sus dos hijos Graciela y Jorge y, además, será el que la induce en la carrera de Odontología donde allí le suceden anécdotas memorables donde por los años 60 resultaban humillantes y estresantes pero hoy en día se recuerdan con simpatía.

Literata existencialista

Karen Giha Gutierrez

El personaje de esta historia se llama Edith Giha conocida por su familia como La Flaca. Nacida en Barranquilla, Colombia es la segunda generación de la familia Giha en nacer en este país ya que habían migrado desde Palestina en busca de un mejor futuro. Creció junto a sus cuatro hermanos y su madre Olga, ella era la única mujer y la menor entre sus hermanos. Su padre falleció cuando era muy pequeña, y fue criada por sus abuelos, el viejo Salim y la vieja Emilia. Como toda buena familia árabe, eran muy unidos, los hombres trabajaban para sostener a la familia y las mujeres cocinaban y criaban a los hijos. Edith no encajaba, pasaba mucho tiempo fuera de casa estudiando. Los libros eran su escape, desde pequeña amaba la lectura y esto la hacía tener una forma diferente de ver la vida ya que su familia era muy conservadora. Estudió la primaria en Barranquilla, la secundaria en Bogotá y a los 13 años fue enviada a Jamaica a que aprendiera a hablar en ingles. Años después regresó a Colombia y en 1966 se casó con tan solo 18 años de edad. Su esposo Salim Amastha tenía negocios en un pueblo llamado Maicao y Edith estuvo obligada a mudarse. Para el año 1971 ya Edith tenía 3 hijos, pero esto no la detuvo de vivir muchas aventuras en su vida.

El destino del amor

Carolina Alarcón García

Las historias de vida suelen ser complejas y subjetivas. Si de amor se tratan resultan siendo más subjetivas todavía, todo es relativo según la mirada del lector y por ende se relaciona con la propia historia de vida del mismo. No todas las personas creen en el destino. En todo caso podríamos llamarlo causalidad en vez de casualidad o destino. Pero más allá de las creencias que el mundo pueda llegar a tener, las cosas pasan y muchas veces uno no sabe el porque, pero ocurren. La historia que voy a pasar a contar se trata de Juan y Claudia, mi tío y su novia.

Enfrentando al mundo

María Pilar Berlingeri

Cuento la historia de una prima que en su adolescencia quedó embarazada. Los trastornos que le trajo no solo a ella, sino a su familia directa y a la comunidad en la que vivía. Estoy hablando de sus amigos, su colegio, su club, etc.


Docente: Claudia Kricun fue publicado de la página 33 a página35 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº62

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