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La experiencia documental

García Recoaro, Nicolás V. [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Un movimiento de cámara no es una cuestión de técnica, sino un asunto moral. Jean Luc Godard

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXII

ISSN: 1668-1673

XVII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2009.

Año X, Vol. 12, Agosto 2009, Buenos Aires, Argentina. | 203 páginas

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Un movimiento de cámara no es una cuestión de técnica, sino un asunto moral. 

Jean Luc Godard

Después de la ola de estudios sociosemióticos de los ´80 y los ´90, puede parecer repetitivo trabajar nuevamente sobre un género. No es extraño que así suceda, ya que son muchas las investigaciones que se han abocado al análisis intentando develar manipulaciones, operaciones de dominación y satisfacciones espurias que los medios masivos supuestamente dan a las masas. Con el tiempo, al menos entre los que trabajamos o estudiamos en instituciones ligadas a la comunicación, este tipo de aproximaciones ha adquirido el sabor del tedio. Un aburrimiento frente al relato del Apocalipsis, quién iba a pensarlo. Sin embargo, es fundamental que el campo intelectual latinoamericano comience a entender la complejidad de estos procesos fuera de toda simplificación consoladora, para que la humildad y el esfuerzo que depositemos en nuestra tarea sea una de las varas con la que dentro de unos años se mida la estatura intelectual de la generación de investigadores y realizadores de la que formamos parte. 

La intención de esta breve presentación es postular algunas reflexiones sobre el cine documental y esbozar lineamientos de trabajo para futuras experiencias pedagógicas que aborden el género. 

En primer lugar es importante destacar que el documental tiene problemáticas y conflictos específicos: como género, como modo de representación de la realidad y en su forma de ser realizado y producido. Como bien afirma Bill Nichols (1996): “el documental es una ficción (en nada) semejante a cualquier otra”. La interpretación de la realidad, el uso de la narrativa y la participación de la subjetividad, son algunas cualidades que podrían acercarlo a las producciones de ficción. Sin embargo, en la práctica, sucede lo contrario: ambos trabajan con materiales distintos, refieren a mundos diferentes y a métodos y técnicas de trabajo que conducen por caminos particulares. Pero también – y esto es importante destacarlo – el documental cobija un aditamento extra, ya que su realización suele plantear alcances y desafíos a través de experiencias que podríamos llamar extracinematográficas. 

 Realizar un documental es crear una verdad propia, establecer un nuevo modo de ver al mundo. El documental no copia la realidad, sino más bien que intenta operar sobre ella. Crece como un hermano menor entre los llamados “discursos de sobriedad”. Esto equivale a decir que se incluye, aunque sea en parte, dentro del campo cultural que agrupa a la economía, la política, la sociología y otras expresiones cuya función última es precisamente “influir sobre la realidad”.

El documental en particular y, en definitiva, el lenguaje cinematográfico en general, tienen ilimitadas facetas de experimentación, que a su vez tienen un límite: el tratamiento ético de la realidad retratada. Allí es donde el documentalista asume un verdadero compromiso en su trabajo. Una responsabilidad ética con esa “realidad” que se explora. Un contrato casi siempre tácito. Una convención que muchas veces sufre embates y desilusiones. Pero que sin embargo, y pese a los paradigmas apocalípticos, muchas veces nos permite entablar una verdadera negociación simbólica con la ideología dominante, e inclusive, hasta en algunas ocasiones, podemos hacer que pierda. 

Teoría y práctica 

El cine es, como todo arte, reflexión y acción. Es por ello que llevar adelante un curso-taller implica que sus integrantes participen en la realización de un filme documental, y a la vez indaguen y problematicen las cualidades teóricas y formales de este registro. Para los docentes y realizadores siempre ha sido un gran reto trasladar las experiencias de creación, producción e investigación al campo de la educación áulica. Un gran desafío que lucha contra la transmisión codificada y que debería focalizarse en explorar metodologías que combinen la enseñanza teórica con la experiencia práctica. La interrelación teórica-práctica ayuda a que la experiencia pedagógica brinde a los alumnos la posibilidad de asumir una actitud crítica y un saber experiencial en la realización, que los marcará a fuego en su futuro desempeño laboral. 

Si me preguntaran cuáles serían los ítems centrales que deben apuntalar nuestra pesquisa sobre la experiencia documental, las bases serían las siguientes: 

El documental como género audiovisual, como representación y como forma discursiva; documental y narración; documental y ficción; documental y ética; la entrevista; el documental cinematográfico; el documental televisivo; modalidades de representación; la biografía; documental y realidad y el guión documental. 

A partir de estos ejes teóricos, la cursada se complementará con la planificación, realización y edición final de un cortometraje documental. El docente acompañará el proceso evaluando los caminos tomados por el equipo y brindando todos los materiales teóricos que enriquezcan el trabajo de los alumnos. Intentaremos llevar adelante una “pedagogía experiencial”, en que las vivencias compartidas en el aula no solamente trabajan sobre la mera trasmisión teórica; sino que también favorecen el surgimiento y problematización de ciertos aspectos ligados al trabajo de campo, además de estimular el trabajo transdisciplinario con otras asignaturas de la casa de estudios. 

Finalmente, es importante destacar que en los últimos años, el documental ha demostrado que está más vivo que nunca, y su ebullición tiene mucho que ver con los cataclismos de significados que se viven en nuestras sociedades. Quien sepa entender la dinámica de esos procesos simbólicos tendrá un verdadero as en la manga. El análisis, la reflexión y la realización pueden ayudarnos a entender un poco más del género, pero sobre todo, nos ayudarán a vivir la experiencia documental. 

Vocabulario relacionado al artículo:

cine . documental .

La experiencia documental fue publicado de la página 47 a página48 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXII

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