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La nueva cultura académica y el docente inclusivo

Bongiovanni, Maximiliano [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXI

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXI

ISSN: 1668-1673

XVII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2009.

Año X, Vol. 11, Febrero 2009, Buenos Aires, Argentina. | 195 páginas

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Las reuniones de profesores suelen ser una suerte de compendio de quejas y más quejas en relación a la “alfabetización” de los estudiantes. Sin embargo, siempre se plantea el problema en términos de que lo adquirido no se puede modificar. Es decir, los estudiantes llegan a la vida universitaria con unos conocimientos adquiridos que nunca satisfacen las expectativas de los profesores. Paula Carlino, especialista en educación universitaria afirma que es posible -y necesaria una alfabetización académica. 

“El concepto de alfabetización académica se viene desarrollando en el entorno anglosajón desde hace algo más de una década. Señala el conjunto de nociones y estrategias necesarias para participar en la cultura discursiva de las disciplinas así como de las actividades de producción y análisis de textos requeridas para aprender en la universidad” (Carlino, 2005: 13). 

El texto de Carlino es capital. Tendría que ser de lectura obligatoria para todos los docentes. Es fantástico. Práctico. Esclarecedor. Intentaremos hacer una breve síntesis de su contenido. Este trabajo no acaba la discusión sobre el aprendizaje, la lectura y la escritura en la universidad, más bien abre la puerta para el debate. 

Estudiante de visita 

El punto de partida de la autora es clave. Carlino sostiene que los estudiantes son una suerte de visitantes o inmigrantes en las tierras de las lecturas académicas o teóricas. Es decir, el territorio y la cultura les es ajeno. Aquí nace nuestra función. Aquí nace la tarea del docente integrador. Tenemos que recibir y dar la bienvenida a nuestros huéspedes. De eso se trata: “implica que estar dispuesto a compartir con los alumnos la cultura acadé- mica que los profesores han adquirido como miembros de sus comunidades disciplinares. (...) Implica combatir el sentimiento de exclusión.” (Carlino, 2005: 91). 

La metáfora nos sirve para ver cuál es la complejidad con la que se encuentran nuestros estudiantes: el inmigrante -naturalmente- siente un problema de integración. Siente que la cultura le es ajena, que no le es propia. Ser inmigrante no es nada fácil. Además, en muchos casos los docentes actuamos como xenófobos. La propuesta de Carlino es introducir al estudiante en la nueva cultura. La idea es trabajar como docentes integradores, docentes no xenófobos

Los docentes inclusivos 

El docente inclusivo recibe al extranjero con amabilidad, cortesía y excelente predisposición. Aquí está la primera responsabilidad del docente integrador. El deber del docente integrador es ayudar al estudiante-inmigrante a insertarse de la mejor forma posible al nuevo ambiente, a la nueva cultura universitaria. La primera tarea es hacer que el estudiante se sienta como en casa. 

“El profesor inclusivo ha tomado conciencia de que los alumnos son inmigrantes que enfrentan una cultura nueva; admite que esto es intrínsicamente un desafío para cualquiera, que se trata de un proceso de integración a una comunidad ajena y no de una dificultad de aprendizaje” (Carlino, 2005: 92). 

La función del docente excede, según lo planteado por nuestra autora, a la mera exposición de los temas del curso. La tarea es mucho más amplia. Requiere de un compromiso mayor por parte de los profesores. 

La postura de Carlino no es ingenua. Todo lo contrario “Sé que esta propuesta no resulta novedosa para algunos profesores, pero no me cansaré de expresarla hasta que sea escuchada por las instituciones. En la Argentina, el problema con los docentes que han puesto en práctica algunas propuestas similares es que están generalmente solos. Se esfuerza en ayudar a entender a sus alumnos lo que leen, a partir de un compromiso personal (...) En nuestro país, los profesores inclusivos dan solitariamente la bienvenida y ayudan a hacer frente a los obstáculos que se presentan cuando los estudiantes, miembros de otras culturas, intentan inmigrar.” (Carlino, 2005: 94) 

Una vez que el estudiante es bienvenido, ¿Cuáles son los siguientes pasos? Según Carlino los estudiantes se sienten “discriminados” por los textos teóricos y académicos. En nuestro mundo universitario a la complejidad natural de los textos, le debemos sumar el “emporio de las fotocopias”: el estudiante no solo vive un mundo nuevo sino que ese mundo está fragmentado, copiado y mutilado. Pocas veces nuestros estudiantes acceden a los libros completos. Esto produce que la relación estudiante-inmigrante-texto-académico sea todavía más compleja.

Cómo trabajar 

La Dra. Carlino propone algunas técnicas sencillas de implementar para quitar complejidad a los textos. Veamos: 

 1. El docente debe reponer todo el contexto y el para texto que las fotocopias no le ofrecen al estudiante. Por ejemplo: datos biográficos del autor, el índice del texto. Es decir presenta literalmente al autor. Es más, hasta la reconstrucción de la vida y obra del autor puede ser parte de un ejercicio para el estudiante. 

2. Una vez presentado el autor, pasemos al texto. El docente integrador debe mostrar el libro completo y original a los estudiantes. El libro -como objeto- es parte de la comprensión del texto. Así se rompe con la idea de la “fotocopia como un todo”. 

3. La integración se da a partir de estas claves y de las guías de lectura. Las guías ayudan a los estudiantes a reconstruir los supuestos, los implícitos que el autor deja y que las fotocopias exageran. 

4. La re-lectura. Volver a los textos leídos en clase El docente integrador es un director de la re-lectura. La segunda lectura en clase pone en común los problemas y las soluciones de los estudiantes. Es algo así como recibir al visitante en nuestra casa. 

5. Escribir. Sí. La escritura ayuda a la lectura. Solicitar al estudiante que escriba las ideas claves de los textos. 

Estas ideas no son concluyentes, son el inicio de una nueva forma de concebir la lectura y la escritura en el aula universitaria. La idea central es simple: hacer sentir al recién llegado como en casa. Hacer sentir al estudiante dentro de un mundo amable.

Para terminar, las últimas palabras del texto de Carlino: “el buen docente es que continúa aprendiendo, no solo sobre los temas que ensaña sino sobre la propia forma de enseñar” (Carlino, 2005: 172). Bienvenidos a una nueva cultura. 

Referencia bibliográfica 

- Carlino, Paula (2005). Escribir, leer y aprender en la universidad. Una introducción a la alfabetización académica. Buenos Aires: Fondo Económico de Cultura.

Vocabulario relacionado al artículo:

cultura . participación del docente .

La nueva cultura académica y el docente inclusivo fue publicado de la página 42 a página43 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXI

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