1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXII >
  4. Todos somos consumidores

Todos somos consumidores

Surín, Jorge A. [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXII

ISSN: 1668-1673

XVII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2009.

Año X, Vol. 12, Agosto 2009, Buenos Aires, Argentina. | 203 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Hoy empieza a regir la reforma de la Ley de Defensa al Consumidor en todo el país. Y es importante entender que todos somos consumidores. 

Cada mañana cuando abordamos un medio de transporte para concurrir a nuestros trabajos habituales y adquirimos el correspondiente boleto, viajando muchas veces en condiciones infrahumanas. 

Cada vez que realizamos nuestras compras de alimentos en un supermercado o autoservicio barrial y, al abonar la mercadería somos muchas veces perjudicados con redondeos desfavorables o con diferencias engañosas de precios entre lo que figuraba en góndola y lo que efectivamente se nos cobra en línea de caja, o cuando adquirimos alguno de los más de treinta millones de teléfonos celulares que se hallan en circulación y que tantos dolores de cabeza nos trae su correcto funcionamiento. 

Algo semejante sucede al contratar el servicio de medicina prepaga para nuestro grupo familiar e intentar que se nos respeten las coberturas mínimas establecidas como obligatorias por el Plan Médico Obligatorio, o que al cumplir determinada edad no se nos aumente desmesuradamente la cuota mensual o cuando no se nos realizan los descuentos porcentuales obligatorios para compras de medicamentos por obra social o prepagas; cuando por un desperfecto en nuestro teléfono fijo o por un eventual error en la facturación recibida mensual o bimestralmente, se torna casi imposible conseguir que alguien escuche y resuelva nuestro reclamo. 

Orta dificultad se nos presenta si queremos ver un determinado programa televisivo en el horario que fue publicitado y comienza con media o una hora de retraso, o ni siquiera se transmite ese día; cuando mientras a nivel mundial se combate a la obesidad como una epidemia, nuestros pequeños hijos concurren a alguna escuela de gestión pública o privada y adquieren sin ningún control en máquinas expendedoras o en kioscos escolares golosinas chatarra que no les aportan ningún tipo de beneficio para su salud. 

Cuando nos apabullan las publicidades televisivas de alimentos hipercalóricos para chicos, transmitidas en horario de “supuesta” protección al menor, con fabulosas promociones de viajes paradisíacos y no alertándonos respecto a que la ingesta excesivo de esos alimentos resulta perjudicial para la salud, como ocurre en países del primer mundo o cuando nos publicitan un servicio de TV por cable o de internet a precios irrisorios, sin especificarnos el “costo final” que tendrá ese servicio por mes; cuando no nos fraccionan debidamente la tarifa en las playas de estacionamiento o garages comerciales, o no exhiben en forma clara los carteles con el informe detallado de precios sucede también cuando importantes comercios de centros comerciales no exhiben en las vidrieras los precios de los productos que ofrecen a la venta, argumentando que la vidriera está “en preparación” e ignorando que esa tarea se debe efectuar fuera del horario de atención al cliente e imposibilitando, además, nuestro derecho a la debida elección; cuando intentamos adquirir una prenda de vestir y, por estar excedidos de peso por ejemplo, no “encajamos” en las medidas que los fabricantes elaboran o cuando se publicita e incentiva cada vez más el juego azaroso, en medio de disputas jurisdiccionales judiciales, no advirtiéndose respecto a lo perjudicial que puede resultar la ludopatía para la salud de los jugadores compulsivos. 

En cada acto que protagonizamos a diario siempre existe alguna relación de consumo en donde adquirimos un producto o contratamos un servicio. 

Y es allí donde tomar especial importancia nuestro rol de ciudadanos, ejerciendo nuestro derecho con raigambre constitucional (consagrado en el art. 42 de la Constitución Nacional y en el art. 46 de la Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) a recibir una información veraz y suficiente respecto a lo que adquirimos o contratamos. 

Es allí donde resulta fundamental la protección a la salud que nos debe brindar el Estado, controlando fehacientemente con su poder de policía los alimentos que se nos venden, verificando que en los rótulos de los mismos figuren las fechas de vencimiento y controlando la adecuada cadena de frío no solo en las heladeras de los establecimientos comerciales sino también en los transportes de alimentos. 

Es allí donde se hace fundamental fortalecer la función de los organismos de defensa de consumidores y usuarios, los entes reguladores de servicios públicos y las organizaciones no gubernamentales que trabajan por el bien de los usuarios. 

Como algún 15 de marzo un presidente norteamericano dijo: todos somos consumidores.

Vocabulario relacionado al artículo:

consumo . publicidad .

Todos somos consumidores fue publicado de la página 109 a página110 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXII

ver detalle e índice del libro