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Una historia de mi familia (Primer premio)

Kim, Bum Kyu

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº72

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº72

ISSN: 1668-5229

Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación Proyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura Comunicación Oral y Escrita Segundo Cuatrimestre 2015 Proyectos Ganadores Comunicación Oral y Escrita Segundo Cuatrimestre 2015

Año XII, Vol. 72, Mayo 2016, Buenos Aires, Argentina | 144 páginas

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Introducción

La historia familiar que escogí para averiguar trata sobre la vida de mi mamá, llamada Sofía Hong, como compositora de música. Haber aprendido a tocar el piano desde una edad muy joven influyó en que ella se enamorara del arte musical, llevándola a escoger composición clásica como su carrera de grado en la universidad de Yonsei, una de las más reconocidas en Corea del Sur. Tuvo un espléndido desempeño a lo largo de sus estudios y en sus últimos años logró llevarse el premio mayor en una de las competencias más importantes de composición de canto que se llevaban en el momento.

Esto terminó siendo de gran ayuda para que Sofía diera tener un corto pero brillante momento en su carrera como compositora, hasta que tuvo que dejar su profesión e ir a vivir a Argentina debido a dificultades económicas luego de haberse casado. Decidí relatar esta historia en particular ya que al igual que mi mamá, tengo un gran interés en la música y quise averiguar con más detalles sobre las dificultades y felicidades de estudiar composición musical como carrera universitaria.

Además es una historia que no finaliza todavía, ya que Sofía dejó su profesión por el momento pero en un futuro cercano volverá a retomarlo.

Desarrollo

Ya hace 50 años atrás en el 2 de abril de 1965 nació Hye Young Hong, mejor conocida como Sofía Hong, en la capital de Corea del Sur: Seúl. Su madre era maestra de secundaria y su padre profesor de una universidad. Por lo tanto, ambos decidieron ser estrictos con la educación de su hija ya que en esos tiempos, el estudio era considerado la prioridad número uno para poder conseguir un buen trabajo estable en el futuro. Para la suerte de la niña, tres años después llegó el nacimiento de su hermano menor, quien logró sacar un poco de toda la presión que estaba recayendo sobre ella. Desde la temprana edad de seis años, los padres de Sofía decidieron mandar a su hija a una academia de música ya que consideraron adecuado que tuviera un hobby artístico y productivo. Ninguno de ellos había tenido ningún interés o talento musical en sus vidas, y esta fue la razón por la que se sorprendieron tanto cuando se enteraron a través de los profesores que Sofía tenía un talento increíble para manejar el piano. El piano venía siendo el instrumento más tocado alrededor del mundo, y Corea del Sur no era la excepción. En esas épocas gente de toda edad, desde niños a adultos, tenía un gran interés hacia el piano, así que el que supiera manejarlo era considerado como alguien especial. Los padres de la niña recibieron alegres esta noticia y siguieron mandándola a la academia durante los siguientes ocho años.

Ya habiendo entrado a la escuela secundaria, era la alumna más destacada en tocar el piano y obtenía las mejores calificaciones en todo lo relacionado con música. Para el resto de las materias también se esforzaba mucho, ya que para entrar a buenas universidades y estudiar lo que ella quisiera, requería buenas notas en la secundaria. Esto se vio demostrado en su anteúltimo año de colegio cuando logró obtener el segundo mejor promedio de calificaciones de entre aproximadamente 250 alumnos de su edad.

En ese entonces y en la actualidad también, Corea del Sur le da mucha importancia a las notas obtenidas en el colegio ya que para poder entrar a una universidad, se presentan todas las notas obtenidas a lo largo de seis años del colegio secundario. Si uno no llega al mínimo del promedio de notas requerido, no puede entrar a las buenas universidades y se ve obligado a estudiar en las de menor calidad. Como en la mayoría de los empleos buscan gente con buenos títulos, los que hayan tenido malas calificaciones en la secundaria tenían muchas dificultades en conseguir trabajo.

Llegado su último año en el colegio, Sofía tenía que decidir qué carrera iba a seguir. Ya que tenía muy buenas notas, podría anotarse en universidades de muy buen nivel y conseguir trabajo fácilmente al terminar la carrera, mientras que no fuese una profesión muy fuera de la común. Varios de sus conocidos pensaban que ella iba a dedicarse a la abogacía o al marketing, ya que había demostrado algo de interés hacia esos rubros en los últimos meses. Para la sorpresa de varios incluyendo a sus padres, decidió estudiar composición de música en la Universidad de Yonsei, una de las cuatro universidades más reconocidas en Corea del Sur junto a la KAIST, la Universidad Nacional de Corea y la Universidad de Seúl.

Anotarse y poder entrar a Yonsei no era nada fácil, ya que los exámenes de ingreso no eran para nada fáciles y cientos de personas fallaban al año, pero Sofía ya había tomado su decisión. Sus padres no recibieron para nada felices esta decisión.

Consideraban que ella tenía las cualidades necesarias para estudiar marketing y luego entrar en una gran empresa llevándola a ganar mucha plata. Jamás se habían imaginado que lo que empezó como un simple hobby podría terminar siendo la carrera universitaria de su apreciada hija. Trataron de convencerla durante varios meses con distintos argumentos.

La mayoría de estos trataban del futuro inseguro que estaba por delante al dedicarse a la música y de la pobreza por la que pasaría. Insistían en que no podía desperdiciar todos sus conocimientos y talentos en otros rubros para dedicarse a una simple composición musical. Además en la Universidad de Yonsei había decenas de otras carreras que se destacaban de las otras tres universidades reconocidas, así que querían que Sofía estudiara cualquiera de estas.

Sin embargo, estas amenazas financieras no fueron suficientes para convencer a la muchacha quien ya se había enamorado secretamente de la música desde el momento en que había tocado el piano por primera vez. Su decisión ya había sido tomada y estaba dispuesta a demostrar que no se había equivocado en su elección. Fue tanto el rechazo de sus padres que decidieron no proporcionarle ni un centavo a su hija en cuanto a lo relacionado con el estudio. Sofía no se vio alterada para nada con esto y empezó a dar clases particulares de piano a chicos menores para poder pagar las cuotas universitarias y comprar todos los materiales necesarios. Por lo tanto pasaba casi siempre ocupada estudiando y dando clases, así que como mucho podía dormir cinco horas al día. Este enorme esfuerzo siguió durante el siguiente año y medio hasta que sus padres finalmente tuvieron que ceder y confiar en la firme decisión de su hija quien parecía totalmente convencida de lo que estaba estudiando. Pasaron así aproximadamente cuatro años de carrera y Sofía ya se había convertido en una de las alumnas más destacadas entre los estudiantes de su edad. Tenía las mejores calificaciones en la mayoría de las materias y también recibía el cariño de varios profesores quienes reconocían el esfuerzo sin fin de la muchacha. Además había conocido de pura coincidencia a un estudiante de otra universidad cercana con el que terminó poniéndose de novia.

Parecía que todo en su vida iba en pleno ascenso. Para sumarle a todo esto, se enteró de que en unos meses se llevaba a cabo una de las competencias de composición y canto más importante para los estudiantes de su edad. En estas épocas cientos de universitarios participaban de estos eventos ya que los pasaban en vivo por televisión. El talento musical de los ganadores solía ser reconocido por la mayoría de las personas que miraban la tele y pasaban a un corto o largo momento de fama, dependiendo de los casos. Sofía supo que este era el momento que había estado esperando y no dudo en participar. Estaba confiada en su talento y consideró que si preparaba con mucha anticipación su pieza musical, podría llegar a ganar un premio menor o alguna mención especial. No apuntaba muy alto ya que habrían demasiados participantes y era su primera vez en un ámbito competitivo.

Faltando tres meses para el comienzo de la competencia, empezó a preparar su canción. Como había mucho tiempo disponible, decidió componer con mucha calma y tranquilidad luego de buscar una inspiración adecuada. Pasaron así días y semanas pero no logró encontrar ninguna motivación para su composición. Poco a poco empezó a entrar en pánico ya que estaba quedando solamente un mes para el comienzo de la competencia. Sofía no podía creer lo que le estaba sucediendo ya que hasta ahora como mucho había necesitado dos semanas para escribir una buena pieza musical, pero esta vez no había podido ni empezar habiendo tenido tres meses de tiempo para prepararse. Entró en un estado extremadamente sensible por todo el estrés que estaba teniendo y a esto se le sumó una fuerte discusión con el novio que había conocido meses atrás. Era una peleíta que habría terminado sin ningún problema en condiciones normales, pero el estado alterado de Sofía no lo permitió. Pasaron días en los que directamente no se habló con su amado y esto fue suficiente para meterla en un ánimo depresivo. Tenía miedo de que la relación con su novio pudiese llegar a terminar y lloró durante varias noches sin parar. Fue en esos días que inesperadamente, llegó la inspiración que tanto había estado buscando para su canción. La tristeza que sentía fue suficiente para que decenas de ideas llegaran a su cabeza, y en tan sólo unas horas terminara de componer su pieza musical que no había podido ni empezar en los meses anteriores.

Unos días después llegó el día esperado. La joven compositora entregó su obra a los jueces y esperó varias horas al momento de la entrega de premios. Vio pasar a cientos de participantes delante suyo, y prometió no decepcionarse si no llegaba a ganar nada ya que habían demasiadas personas competiendo. Luego de un largo rato de espera, llegaron las entregas. A medida que iban nombrando a los ganadores de los trofeos menos importantes Sofía sentía que cada vez tenía menos chances de ganarse algo. El tiempo pasó tan rápido que antes de que se pudiera dar cuenta, sólo quedaba mencionar al ganador del premio mayor, el primer puesto.

Como ella estaba segura de que en esta competencia no había obtenido ningún logro, se preparó para levantarse del asiento e irse a casa a descansar. No se arrepentía de la pieza que había presentado ya que se había esforzado mucho en componerlo. Ya cuando estaba a punto de marcharse, pasó lo inesperado: escuchó al jurado mencionar a Sofía Hong como la ganadora del primer puesto y del premio mayor de la competencia.

Los aplausos y las cámaras se dirigieron hacia la muchacha, y ella quedó paralizada por la enorme sorpresa.

Poco a poco logró dar pasos pequeños hasta que subió al escenario para recibir su trofeo. No estaba segura de si lo que estaba pasando en ese momento era un sueño o la realidad.

Agarró el micrófono para darle su agradecimiento a sus padres, sus queridos amigos y en especial a su novio quien a pesar de la discusión, había sido la principal fuente de inspiración para poder componer la canción ganadora. La sorpresa no terminaba aquí: bajó del escenario para preparar sus cosas e irse a casa pero se encontró con su amado esperándolo en un asiento muy cercano. Salieron lágrimas sin parar, se abrazaron fuertemente y volvieron a casa juntos para festejar la hazaña lograda.

Una vez terminada la competencia, su camino como compositora se empezó a facilitar. Varios canales de televisión y programas de radio querían de su presencia para hacerle entrevistas y encargarle canciones nuevas. Todo parecía muy bueno para ser real: Sofía estaba deseando que ese momento durara por siempre no por la fama y el dinero, sino porque sentía que la gente la estaba reconociendo por su talento y sus esfuerzos. Sin embargo, este momento de resplandor duró poco.

Dos años después de haber recibido el trofeo, se llevó a cabo el casamiento con su novio quien la había estado acompañando en momentos felices y tristes. Una vez que quedó embarazada, dejaron de llamarla en los programas y las personas poco a poco comenzaron a olvidarse de la ganadora dos años atrás. Ya no estaba teniendo trabajo para poder conseguir plata y lo que ganaba su esposo no era suficiente para poder sostener a la familia. Habiendo nacido su hijo, al que llamaron Bum Kyu, decidieron que ya no podían permanecer en Corea.

Deberían irse a vivir a otro país en el que podrían conseguir un mejor trabajo con el que podrían ganar un sueldo para vivir los tres en un ambiente estable y satisfactorio. Luego de largas discusiones tomaron la decisión de irse a Argentina, que quedaba exactamente en la otra punta del planeta, ya que había unos familiares allí dispuestos a ayudarlos.

Una vez instalados en Capital Federal, abrieron un negocio de ropa para niños en el barrio de Once, ya que era el comercio en el que estaban metidos la mayoría de los coreanos.

Lograron acostumbrarse rápidamente y Sofía tuvo que dejar temporalmente su profesión como compositora para poder criar a su hijo.

Ahora, luego de varios años, ella y su esposo lograron salir completamente de su crisis financiera y siguen con su negocio de textil que prospera cada día más. Sin embargo, es de esperar que Sofía siga sintiendo dentro de ella ese amor al piano y a la composición por los que tanto se esforzó. Aunque debido a las circunstancias tuvo que dejarlos temporalmente, no hay duda alguna de que en un futuro cercano volverá a dedicarse a lo que más le gusta y le apasiona: la música.

Conclusiones

Luego de haber investigado sobre esta historia de mi mamá, pude encontrar varios aspectos suyos que jamás había llegado a conocer profundamente, y siento que todavía tengo mucho más por averiguar. También siento que me sirvió elegir este tema para relatar ya que pude aprender más sobre el contexto histórico de esa época y qué tan estricto eran con el estudio, cosa que viviendo en Argentina no puedo sentir ya que vine aquí cuando tenía apenas cuatro años. Otro punto interesante fue que tal como se pedía en la consigna, no me involucro en el desarrollo de todo el relato, hasta que llega la parte final del desenlace, en la cual aparezco mencionado en mi nacimiento y en mis primeros años como bebé, de los cuales no tengo recuerdo alguno.


Una historia de mi familia (Primer premio) fue publicado de la página 119 a página121 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº72

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