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El sistema “premio-castigo”, su relación con la moda. Sistemas que realmente funcionen para formar artistas

Althabe, Dolores [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIII

ISSN: 1668-1673

XVIII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2010.

Año XI, Vol. 13, Febrero 2010, Buenos Aires, Argentina. | 202 páginas

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Estamos inmersos en un sistema que abarca a lo educativo y a muchos otros aspectos, al que podríamos llamar sistema “premio-castigo”. Todos conocemos el modelo. Se hace algo bien, hay premio. Se hace algo mal, hay castigo… Hacemos las cosas correctamente, entonces, por miedo a ser castigados, no por amor ellas. A través del miedo se consigue disciplina, responsabilidad, queda claro qué es lo serio, lo importante. Hay normas, reglas. Hacer las cosas bien es cumplir con esas normas, y con ello seremos premiados. 

Para ejemplificar, en educación, podríamos hablar de un profesor que pone cara seria o de indiferencia, para generar distancia con sus alumnos. Una distancia que se puede (mal) entender como respeto. El profesor controla, exige, asusta a sus alumnos. Y en medio de este clima, les exige buenos resultados, buenos trabajos, buenas conductas, responsabilidad, creatividad en el caso de alumnos de cualquier disciplina de diseño. 

Pero si hablamos de moda, nos encontramos con un problema… la moda funciona exactamente al revés que en el sistema vigente. No vendemos moda imponiendo, generando miedo… esto puede servir para que una empresa multinacional obtenga resultados de sus empleados… pero en moda, para vender hay que seducir. Seducir con el producto, que debe ser bello, confortable, seducir con la actitud cuando vendemos. Hay que ser más atractivo que los demás, de eso se trata seducir. Generar un buen clima, un clima agradable… Pensemos cuáles son los valores más importantes para el mundo de la moda: la belleza, el arte, el bienestar, la creatividad… y por que no la diversión. Se consume moda por necesidad (cubrirnos, abrigarnos) y por diversión también (cuántas consumidoras de modas hay en un paseo entre amigas, cuántas mujeres ven en las compras un modo de distraerse, de divertirse…? La moda que elegimos para llevar puesta expresa nuestros estados de ánimo, nuestra personalidad, nuestra cultura, nuestra posición social, según reconocidos autores y sociólogos. 

Sería bueno tener un enfoque distinto cuando hablamos del mundo de la moda, ya sea en su aspecto laboral, o antes de eso, cuando como educadores formamos a los que integrarán este particular, ecléctico e interesante micro mundillo. Si bien no podemos prescindir de la disciplina, ni obviar la importancia de la responsabilidad, ni dejar a un lado la exigencia, hay un camino “distinto” para obtener del alumno de moda lo mejor de él en sus trabajos prácticos, exámenes, y luego en su desempeño laboral. Este camino distinto, propone nuevas prioridades: un clima relajado, agradable, la confianza en el alumno, resaltar sus virtudes, destacar lo que el alumno hace bien y comunicárselo, ponderar en lugar de boicotear su trabajo. Este puede ser el trayecto más corto para generar trabajos creativos, vanguardistas y con arte. 

Si un profesor al tomar examen, en vez de poner gesto adusto para que el alumno no olvide que eso es una cuestión muy seria, trata de generar un buen clima, distendido, agradable, cordial, evitará los nervios innecesarios y sacará lo mejor de esa persona. Lo mismo sucede en clase, al igual que con el alumno en su casa, cuando se siente frente a su hoja en blanco para comenzar con un trabajo práctico, en vez de sentir la presión, la exigencia, el miedo, el estudiante tendrá un mejor rendimiento que se verá en su trabajo si se siente a gusto, si está motivado y no perseguido por la autoridad. Disfrutando del trabajo es como se obtienen los mejores resultados… 

Podemos concluir entonces, que el sistema premio-castigo nada tiene que ver con el mundo de la moda, ni con el trabajo creativo. Es un sistema en el que, si queremos obtener como resultado creatividad, innovación, arte, vanguardia, belleza, nos conducirá directamente al fracaso. 

La belleza es un valor universal, absolutamente respetado y disfrutado por gente de diversas culturas e idiomas, y es uno de los fines que persigue la moda. No alcanzaremos resultados bellos en medio de un caos de presión, de rigor extremo, de miedo, de distancia… los alcanzaremos, por el contrario, por el camino del amor, del clima cordial, y de todas aquellas acciones que ayuden a sentirnos mejor y a tener una alta autoestima. 

A veces los profesores tememos perder el control y la autoridad y nos equivocamos en la elección de caminos o sistemas para formar buenos artistas.

Vocabulario relacionado al artículo:

educación . moda . poder . responsabilidad .

El sistema “premio-castigo”, su relación con la moda. Sistemas que realmente funcionen para formar artistas fue publicado de la página 14 a página14 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIII

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