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Trabajos ganadores del Concurso Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación. Comunicación Oral y Escrita. Primer Cuatrimestre 2019

Banfi, Laura

Creación y Producción en Diseño y Comunicación

Creación y Producción en Diseño y Comunicación

ISSN: 1668-5229

Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación Proyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura Introducción a la Investigación. Proyectos Ganadores Primer Cuatrimestre 2019

Año XIV, Vol.87, Julio 2019, Buenos Aires, Argentina | 190 páginas

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Se convirtió en un padre para mí

(Segundo premio)

Melo Wendehake, Anthonett Alejandro

 

Una noche del año 2009 me encontraba jugando en el living de mi casa al Guitar Hero, en ese momento entra un señor alto, corpulento y con una voz gruesa. Me levanté del mueble para saludar y presentarme, él con una sonrisa en el rostro me dice que se llama Jose Ruta. A partir de esa noche empezó la historia que estoy a punto de contarles.

Mi madre, Linda Wendehake, y José empezaron a salir a finales del año 2009. Al principio lo veía muy poco o al menos eso recuerdo, pero un día del año 2010 mi mamá se sentó a hablar conmigo y en esa conversación me mencionó que tenía pensado irse a vivir al Marques con José y mi hermana, ella me preguntó si yo quería ir también al Marques o quería seguir viviendo en el departamento de Chacao con mis abuelos ya que ellos pasarían a vivir en ese lugar. Al principio estaba convencido que quería vivir con mis abuelos porque tenía muchas comodidades, como por ejemplo tener el colegio a unas pocas cuadras y que todos mis amigos vivían cerca. Si tomaba la decisión de mudarme con mi mamá, iba a tener que usar el subte todos los días para volver a casa y tendría que acostumbrarme a tener a mis amigos un poco más lejos.

Al final tomé una decisión y no quería estar tan separado de mi madre, así que me fui a vivir con ella, mi hermana y José. Al principio era un poco raro porque estaba acostumbrado a vivir con dos mujeres y ahora había alguien más que al pasar el tiempo le fui agarrando cariño, él sabía que toda mi vida había vivido sin una figura paterna, así que rápidamente tomó ese lugar sin dudarlo. Al pasar los años mi mamá queda embarazada de Alessandro (mi hermano menor) y decidieron casarse. Al nacer Alessandro, empezaron a notar que el departamento en que estábamos viviendo nos quedaba un poco pequeño ya que no éramos solamente Alessandro, mi hermana y yo sino que también vivían los dos hijos de José (Giancarlos y Gianfranco), que había tenido con otra pareja años atrás.

En el 2012, unos meses antes de terminar el colegio, nos mudamos a El Cafetal, una zona de Caracas muy residencial, no llegaba el subte directamente a donde yo vivía sino que ahora debía tomar un subte y luego un colectivo, sin embargo todas las mañanas José me llevaba a clases y en las tardes al salir tomaba mis transportes públicos correspondientes.

En esos tiempos no me caracterizaba por ser un buen estudiante, más bien mis notas siempre fueron un poco deficientes en el colegio. Normalmente tenía que ir a recuperación al final de los tres lapsos; José empezó a notar que eso ocurría y me quiso dar una mano para evitar que esas cosas pasaran. Puedo admitir que al principio fue un poco molesto para mí ver que una persona que conocía desde hace muy poco tiempo me estuviera repitiendo en varias ocasiones que debía estudiar. Al pasar el tiempo me fui dando cuenta que no era por querer fastidiarme sino para ayudarme, de hecho en varias oportunidades se sentó a mi lado para explicarme física, matemáticas y corregirme ejercicios que me mandaban de tarea. Recuerdo que cuando llegaba una boleta con mis notas y veía que tan solo tenía un 10 sobre 20, inmediatamente se sentaba a hablar conmigo, me decía que veía un Alejandro que era mucho más que un 10, no quería ver notas tan bajas viniendo de mí, yo en ese entonces no le hacía mucho caso, aunque poco a poco por alguna extraña razón mis notas empezaron a cambiar, cada vez quería salir mejor porque quería ver esa sonrisa que vi aquel día que lo conocí. Cuando estaba en 4to año no tenía muy claro lo que quería estudiar. Mi hermana estaba haciendo la carrera de odontología, en ese entonces podía ver más o menos qué era lo que ella hacía, me gustaban algunas cosas de carrera y me llamó un poco la atención, así que me dejé llevar por la odontología y decidí que eso era lo que yo quería hacer.

Al llegar el 2013 pasé a estudiar Odontología en la UCV. Estuve estudiando durante 4 años con muchos obstáculos por la situación que estaba pasando Venezuela y que cada día empeoraba un poco más. La Universidad Central de Venezuela, al ser una universidad pública, veía reflejado todo lo que le afectaba al país, al principio solo eran dos o tres paros al año y luego empezaron a ser paros de 6 meses por el sueldo de los profesores.

Cuando ya estoy casi por culminar el segundo año de la carrera, el 12 de febrero de 2014 arrancó una protesta en Caracas a la cual decidí asistir. Para esa fecha asesinaron a dos estudiantes en la protesta y se dio comienzo a un gran cambio en Venezuela. A partir de ese día sentí que todo empezó a cambiar en mi vida y se me cruzó por la mente que necesitaba buscar un lugar donde migrar para poder culminar mis estudios ya que la UCV se encontraba en paros por la situación del país.

Cuando ya pasan 5 meses de protestas y llega la frustración, empiezo a comentarle a José que quisiera irme a estudiar odontología a otro lugar donde pudiera optar por una reválida, porque ya sentía que la carrera no la iba a poder culminar o no de la manera como yo quisiera. En ese momento, poco asombrado, me dijo, “tranquilo hijo, yo sé por lo que está pasando Venezuela y es la mejor decisión que puedes tomar en estos momentos. Quiero que averigües a qué país te conviene ir para realizar una reválida y así poder culminar tus estudios.

En ese momento me sentí muy apoyado por él, nunca pensé tener una respuesta tan positiva de su parte. Al culminar la conversación inmediatamente me puse a investigar para obtener información y saber cuál era el lugar que mejor me convenía.

Para el mes de junio de 2014 ya tenía suficiente información sobre la universidad, la visa que debía tener y un aproximado del costo de vida en España, en la ciudad de Madrid. Con la situación un poco más tranquila en Venezuela, y retomando las clases con normalidad, me puse a pensar y me parecía un gasto de dinero enorme tener que migrar para España. Así que opté por continuar mis estudios en la UCV, teniendo fe de que sí iba poder culminar.

Pasó un tiempo hasta que llegó la escasez de los insumos odontológicos en todas partes, por ende el precio de cada material era más elevado y al estar en tercer año de la carrera atendiendo pacientes, cada alumno debía tener sus instrumentos ya que la universidad no podía hacerse cargo de insumos tan costosos. Por parte de José y mi mamá siempre me sentí apoyado en ese punto ya que yo no tenía el dinero suficiente para costear cada instrumento, y a pesar de que siempre aumentaban las cosas semanalmente, siempre existió ese apoyo hacia mí en todo momento. José, cuando sabía que debía atender un paciente, me preguntaba qué tal me había ido y que si había logrado realizar el tratamiento; él siempre se preocupaba por mis estudios, realmente quería que yo terminara la carrera.

Al estar a mitad de tercer año las cosas se empezaron a poner un poco más difíciles en la facultad, ya que no era solo los materiales odontológicos sino que había profesores que no asistían a las salas clínicas, lo cual si tenías tu paciente listo para empezar el procedimiento odontológico no podías proceder porque no estaba presente el profesor que te iba a evaluar. Esto causaba que los alumnos se retrasaran en cada materia y podías llegar a perder el año completo.

Ese fue el momento donde volvió esa loca idea a mi cabeza de querer migrar de Venezuela, pero esta vez antes de decirle a José y a mi mamá, quería estar preparado y tener toda la información posible, ya que anteriormente había descartado el hecho de querer migrar a España por un tema de dinero y a parte no iba a poder trabajar por solo tener una visa de estudiante.

A mediados del año 2016 ya tenía claro dónde quería migrar, el lugar era Buenos Aires, Argentina, por tres razones: la primera porque la Universidad de Buenos Aires me permitía estudiar de manera gratuita y además podía revalidar algunas materias que ya había aprobado anteriormente, la segunda era porque me permitía pedir una residencia temporal durante mis estudios, y por último tenía unos cuantos conocidos que me podían recibir y ayudar los primeros días. Entonces decidí hacer una reunión de nuevo en mi casa para hablar con mi mamá y José.

Cuando les conté todo lo que pensaba, ellos de nuevo se vieron muy receptivos y me dieron todo el apoyo que necesité en ese entonces.

En enero de 2017 ya era el momento de partir para Buenos Aires, ese día lo recuerdo con mucha claridad, sabía que estaba a punto de irme sin saber cuándo iba a volver a ver a mi familia y a todos mis amigos. Recuerdo esos últimos minutos en el aeropuerto antes de pasar migraciones, despidiéndome de cada uno de mis hermanos con un abrazo, de mi mamá con lágrimas en los ojos y de José, que para mí ya era un verdadero padre, por la manera en que se comportó en todas las situaciones de mi vida. Él me enseñó, me dio carácter, madurez, y lo más importante fue que nunca dejó de confiar en mí. Sin duda alguna no podía llegar alguien mejor que él y le doy gracias a la vida por haberme enviado al padre que tanto necesitaba en esos momentos.

Luego de llegar a Argentina, con la ayuda de personas que nunca imaginé y sobre todo el apoyo incondicional de mis padres, pude conseguir un trabajo y empezar el CBC en la Universidad de Buenos Aires. La verdad, he tenido fortuna de haberme topado con personas que me han hecho crecer en este país. Sin duda alguna no me arrepiento de haber tomado la decisión que tomé aquel día, aunque extraño muchas cosas y quisiera tener a mi familia un poco más cerca, pero sé que algún día vamos a poder volver todos a nuestro hogar.

Al pasar dos años de haber partido de mi país, mi vida ha dado muchos cambios, pero nunca dejé de sentir el apoyo que siempre he tenido de mi padres. Actualmente soy fotógrafo, estoy trabajando freelancer, me caracterizo por realizar videos y fotografías para marcas, bares, restaurantes. Logré formar parte de trabajos increíbles como el filme completo de la apertura de los Juegos Olímpicos de la Juventud que se presentaron en Buenos Aires. Empecé a estudiar Diseño Gráfico hace ya casi un año y sé que te estarás preguntando qué paso con mi carrera de odontología, pero eso es otra historia que te contaré en otro momento…

 


Trabajos ganadores del Concurso Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación. Comunicación Oral y Escrita. Primer Cuatrimestre 2019 fue publicado de la página 127 a página128 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación

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