Estudiantes Internacionales Estudiantes Internacionales en la Universidad de Palermo Reuniones informativas MyUP
Universidad de Palermo - Buenos Aires, Argentina

Facultad de Diseño y Comunicación Inscripción Solicitud de información

  1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Creación y Producción en Diseño y Comunicación >
  4. Planos y sensaciones en El proceso

Planos y sensaciones en El proceso

Barritta, Guido

Asignatura: Discurso Audiovisual I

Creación y Producción en Diseño y Comunicación

Creación y Producción en Diseño y Comunicación

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición XXV Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2019 - Ensayos Contemporáneos. Edición XXIII Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2019

Año XIV, Vol.88, Diciembre 2019, Buenos Aires, Argentina | 278 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Resumen: Este trabajo de investigación se basa en la película El proceso dirigida por Orson Welles, en la década del 60. El objetivo es poner en evidencia el impacto de los diferentes recursos tanto estéticos como narrativos que el director decidió utilizar a lo largo de la misma, indagando en el propósito de cada herramienta plasmada en pantalla, y su intención en la percepción del espectador y la psicología ficcional de los personajes. Se hará hincapié en diversas escenas o situaciones exponiendo y explicando su significado. La investigación avanza sobre cinco puntos primordiales, los cuales se irán detallando y sustentando. Como narra el título del proyecto, el trabajo se basa en los planos y las sensaciones generadas del film elegido.

 

Introducción. Orson Welles: la vida

El niño prodigio nacido en Kenosha en 1915, que llegó a ser aclamado por multitudes y al mismo tiempo odiado por toda una industria. El hombre que revolucionó el teatro, la radio y el cine, debido a su originalidad y apostando a las ideas más controversiales e inusuales para la época. Un señor reconocido por sus proyectos y alborotos mediáticos, cuya soberbia era de una magnitud inigualable.

Películas que lo llevaron a la gloria, como Citizen Kane, y otras que nunca lograron la perfección subjetiva del director. Conocido por tener constantemente decenas de proyectos en sus manos, y siempre encontrarse con la dificultad de finalizarlos. Problemas de dinero y actitudes que le hicieron ganar el rechazo de varios colegas haciéndole su trabajo más difícil.

Orson Welles, un hombre que llegó a ocupar diversos roles y profesiones a lo largo de su vida. Productor, director, guionista y actor; pionero en diversas ramas de su carrera, fanático de implementar diferentes recursos estéticos y narrativos del lenguaje cinematográfico. Una extensa filmografía que avala y muestra su originalidad.

Teniendo en cuenta el legado del cineasta y su filmografía repleta de valiosa información, este ensayo estará centrado en El proceso, película basada en la novela de Franz Kafka estrenada en 1962. Indagando en los diversos recursos utilizados por el director: puesta en escena, gran plano general, profundidad de campo, puntos de vista y el plano secuencia.

 

Puesta en escena. Comienzo del proceso

La película en cuestión cuenta con una serie de decisiones artísticas sumamente interesantes. Para comenzar, el director, se basó en la esencia del cine negro; otorgando y marcando el misterio y la marginalidad a lo largo de toda la película, tal como Kafka lo describe y plasma en su novela. El recurso que se utilizó para poder llevar a cabo la idea de Orson Welles, fue el del blanco y negro. Dado que en esa época ya existía la filmografía a color, esta medida se tomó de manera meramente artística y con un carácter expresivo. El uso de la ausencia de color, ayudó en cuanto a expresividad, introduciendo al espectador en la especie de pesadilla retorcida que tiene la película. “Probablemente solo el contrapunto de tonalidades que le ofrecía el blanco y negro podría lograr una puesta en escena tan efectiva en términos de expresividad y lograr introducir al lector en el laberinto de la pesadilla de su trama” (Marachimo, 2010, p.2).

Otro punto a tratar teniendo en cuenta la puesta en escena, es la relevancia estética y narrativa que se le da a la simetría. Es recurrente a lo largo de El proceso tener un encuadre compuesto de manera tal para que no haya ningún elemento en pantalla que genere mayor peso visual sobre otro. La ley de los tercios se respeta casi en todo momento. Además se utiliza para contrastar una realidad sumamente perfecta (encuadre simétrico), con la situación desesperante e intrigante del protagonista.

Para entender mejor este último punto, se puede ejemplificar con escenas de la película analizada. Cuando el personaje protagonista llega al lugar donde será interrogado, se encuentra con una puerta con una altura que triplica su tamaño. Es allí donde el personaje espera unos segundos, posicionándose en el centro del cuadro, generando cierta sensación de orden la cual va a esfumarse segundos más tarde al entrar a la sala.

Como consecuencia de que el partido comunista no le haya permitido el acceso a República Checa a Orson Welles, la película se tuvo que filmar en Ex – Yugoslavia; específicamente en la actual Eslovaquia. Se optó por utilizar locaciones reales, especialmente esos grandes edificios iterados en el horizonte como monumentos a la alienación; captadas por el virtuosismo de Edmond Richard, director de fotografía.

 

Gran plano general

Todo el largometraje tiene diferentes recursos que son recurrentes y se utilizan como un estilo o un código interno durante el mismo. Para agregar a esta idea, se puede hablar de todas las locaciones. La película transcurre en diferentes lugares que tienen un punto en común, su inmensidad. Salas de interrogatorios, oficinas, dormitorios, despachos, talleres; todos son espacios enormes que juegan un papel importante en la narrativa del film.

Como consecuencia de estos lugares extremadamente amplios, los personajes en escena quedan desproporcionados con respecto al tamaño. Es por eso que las locaciones no fueron elegidas o armadas sin tener un fin en concreto; la causa de estos espacios es poder mostrarle al espectador la vulnerabilidad del personaje, una distorsión de la realidad que casi roza lo onírico.

Joseph K, el personaje principal, es constantemente expuesto a lugares gigantescos que lo dejan en una posición vulnerable, en donde el espectador puede leer entre líneas lo que eso significa; ayuda a la psicología del personaje en su universo ficcional. 

Para poder abarcar estas locaciones de gran tamaño, se utilizaron grandes planos generales. Los cuales además de contextualizar y dar comienzo o fin a las escenas, tienen como objetivo ser un código interno de toda la película en cuanto a su estética.

 

Profundidad de campo

Siguiendo la línea de lo narrado anteriormente acerca del gran plano general y su estrecha relación con la magnitud de sus locaciones, se debe mencionar a un factor protagonista que une a estos dos puntos.

El denominador común entre los factores mencionados es la profundidad de campo. A lo largo de toda la película se trabaja la incomodidad, y la intrusión de los personajes. Esto se puede apreciar en diferentes escenas, por ejemplo: en la primera escena de la película, donde dos policías irrumpen en el cuarto de Joseph K sin dar explicación alguna de lo que está sucediendo.

Con respecto a la profundidad de campo, se la trabaja y se la pone en práctica en la mayoría de las escenas. Lo que genera este recurso es el hecho de que en vez de ser la cámara la que se desplaza en relación a los actores, son ellos los que se desplazan en relación a la cámara en el interior de un campo captado en plano fijo. “Se nos permite entonces ver a varios individuos y varios hechos simultáneamente” (Ojeda, 2015).

Un momento donde este recurso narrativo y estético se puede apreciar sin lugar a dudas es en la escena donde Joseph K es visitado por su tío en su oficina, utilizando un encuadre fijo de un gran plano general que nos muestra un gigantesco lugar repleto de cientos de personas que trabajan detrás de sus máquinas de escribir. La profundidad de campo nos deja observar hasta la persona más alejada en el encuadre, generando que el personaje principal se sienta siempre observado.

Cuando el protagonista está en la sala por ser interrogado por un jurado, también se puede ver cómo se aplica este recurso. Un salón de varios pisos se encuentra totalmente lleno de hombres, que al grito de una sola voz señalan al protagonista considerándolo culpable de cierto acto. Gracias a la profundidad de campo podemos ver toda la información que la escena nos muestra, otorgándole al espectador el poder de decidir qué es lo que quiere observar.

André Bazin, a pesar de fallecer antes del estreno de El proceso, publicó un libro analizando la filmografía de Orson Welles. En el mismo afirma que el recurso de la profundidad de campo es utilizado de manera recurrente, logrando que escenas enteras sean tratadas en un único plano, permaneciendo incluso la cámara inmóvil.

 

Puntos de vista

A lo largo de toda la película se marca sutilmente una bajada de línea de opresión, confusión, distorsión, grandeza, vulnerabilidad, entre otras cosas. Uno de los recursos que más ayuda a que esto pueda resaltarse en la narración son los puntos de vista de la cámara. Este recurso narrativo se utiliza en la mayoría de los planos. Distinguiendo la posición de cámara teniendo en cuenta al personaje que está en escena. Para ser más claro, se puede pensar que todo plano está planteado para avalar la trama de la historia, un protagonista confundido, observado y presionado por un sistema. Es así como a Joseph K se lo presenta como un personaje vulnerable y pequeño ante semejantes locaciones, a través de los planos. Esto se logra utilizando puntos de vista picados, dejando al personaje por debajo de la cámara, generando la sensación de que hay alguien por encima de él.

Por otro lado, a diferencia de lo mencionado anteriormente, los demás personajes son introducidos en escena a partir de otros puntos de vista de cámara. Tal como expone Carlos Francisco Ojeda, un tesista Ecuatoriano, los clásicos planos contrapicados de Welles, engrandecen y enaltecen a los personajes; mientras que de la misma forma, nos dan la sensación de insignificancia respecto a la ley.

Todo esto se puede ver por ejemplo cuando: Joseph K camina a través de la oficina, en donde se lo ve casi diminuto desde un punto de vista picado. Con respecto a los otros personajes se puede ver claramente en el abogado interpretado por Orson Welles, quien es introducido con un plano contrapicado que lo enaltece, haciendo que el espectador lo reconozca como una figura de carácter importante.

 

Plano secuencia

Orson Welles es reconocido por varios motivos, entre ellos el plano secuencia. La realidad es que El proceso no cuenta reiteradas veces con este recurso, pero las veces que aparece toma por completo la atención del espectador, dado que está perfectamente logrado.

Un plano secuencia es, básicamente, una técnica que consiste en la realización de una toma sin cortes durante un tiempo bastante dilatado, pudiendo usar travellings, diferentes tamaños de planos y ángulos en el seguimiento del personaje o la acción a realizarse.

En El proceso, hay dos planos secuencias de relevancia estética y narrativa. El primero a mencionar es al comienzo de la película, cuando Joseph K despierta en su cuarto y es invadido por una serie de detectives que vienen a detenerlo por un crimen desconocido. El plano tiene una duración de aproximadamente diez minutos.

El segundo momento donde hay presencia de un plano secuencia, es cuando Joseph K persigue a una señora que arrastra un baúl, a través de un terreno abierto en donde se ve al fondo la estructura de un edificio de gran tamaño (filmado en Eslovaquia). Durante esta toma los personajes mantienen una conversación mientras caminan. Todo este seguimiento esta realizado con un travelling de izquierda a derecha.

Lo interesante de este recurso es el tiempo de preparación que toman para poder realizarlos de manera correcta. Cada entrada y salida de un personaje, diálogos, iluminación, sonido, posición de cámara, requiere un ensayo coreográfico preciso para que el plano tenga fluidez y genere un efecto dramático/narrativo cercano a la vida real.

 

Conclusión. Fin del proceso

A pesar de que el director tuvo incontables proyectos que quedaron inacabados por diversos problemas, o proyectos que nunca fueron publicados al no colmar sus expectativas, pensando que siempre algo podría mejorarse, se debe decir que éste en particular no es uno de esos.

El mismo Orson Welles, expresó en una entrevista su opinión respecto a este proyecto audiovisual: “El proceso es la mejor película que jamás hice... nunca he estado tan feliz en mi vida como cuando la filmé”.

Luego de haber analizado y pasado por los diferentes puntos relacionados a la octava película dirigida por Welles, El proceso, se puede decir que la misma es sumamente completa. Es un largometraje modelo en cuanto a los recursos que se utilizaron para realizarla. Engloba recursos tanto narrativos como estéticos que juegan un papel fundamental en el desarrollo del film.

Para finalizar, esta película formó parte de las pocas, dentro de la filmografía completa de Welles, que lo impulsaron en su carrera junto a: El Ciudadano Kane, F for Fake y La Dama de Shanghai.

 

Bibliografía

Adams, J. (2002), Orson Welles’s the Trial Film Noir and the Kafkaesque, College Literature. Disponible en: https://docgo.net/doc-detail.html?utm_source=orson-welles-s-the-trial-film-noir-and-the-kafkaesque-j-adams 

Bazin, A. (1958), ¿Qué es el cine? RIALP. Francia. Disponible en: http://www.librosmaravillosos.com/queeselcine/pdf/Que%20es%20el%20cine%20-%20Andre%20Bazin.pdf

Marachimo, M. (2010). El Proceso de Orson Welles, Cine y Derecho. Perú. Disponible en: https://cineyderecho.wordpress.com/2010/08/15/el-proceso-de-orson-welles/

Ojeda, C. F. (2015) Análisis de “El Proceso”, Orson Welles. Gritos y Susurros. Ecuador. Disponible en: https://spcinematografico.wordpress.com/2015/12/09/analisis-de-el-proceso-de-orson-welles/

Zunzunegui, S. (2005), Orson Welles. España: Cátedra.


Planos y sensaciones en El proceso fue publicado de la página 169 a página171 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación

ver detalle e índice del libro