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El signo en moda

Galaz, Lucrecia

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIII

ISSN: 1668-1673

XVIII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2010.

Año XI, Vol. 13, Febrero 2010, Buenos Aires, Argentina. | 202 páginas

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Para analizar el sistema de la moda debemos entender que el termino sistema es un método referido a la semiología, ciencia general de los signos postulada por Saussure, este entiende la lengua como un sistema semiótico formado por los signos lingüísticos. La moda procede de un sistema porque esta justamente codificada. El elemento lingüístico es el signo, la asociación de una imagen (significante) y de un concepto u idea (significado), por lo tanto el valor es su forma de intercambio: designa un contexto lingüístico que le es ajeno, el cual no es su significado sino que le sirve para acercarse a ella y su poder significativo está ligado a las relaciones que unen a otros signos de la lengua. Lo que hace el lenguaje es comunicar a diferencia de la moda que simula un mensaje y de ahí proviene su valor estético. Lo que impulsa el significado es la diferencia. Para constituir un sistema no se requieren términos positivos, se puede componer sobre la base de la negación, porque si analizamos significado y significante en forma separada, es donde encontramos el componente positivo. El signo no difiere de otros signos, sino que se diferencia. La diferencia que hay entre dos y tres es uno. Diferenciarse implica simplemente que dos no es igual a tres. La diferencia en el significado está vinculada a las diferencias en el significante. La analogía entre estos significados se manifiesta arbitrariamente, por lo cual el signo es arbitrario. Si el signo no fuese arbitrario, los signos que componen el sistema de la moda, estarían determinados mutuamente por algún elemento externo. El valor está enteramente determinado por la existencia de relaciones y por ende el signo debe ser arbitrario. Saussure diferencia dos tipos de lenguaje: Sincrónica (syncronos, al mismo tiempo) que examina las relaciones entre los elementos coexistentes de la lengua con independencia de cualquier factor temporal. Diacrónica: (diacronos, a través del tiempo). Se enfoca en el proceso evolutivo y se centra en aquellos fragmentos que se corresponden con ciertos momentos históricos. Cuando se materializa el sistema de moda, sólo intervienen elementos sincrónicos puesto que nadie necesita conocer la historia de la moda para hacer uso de ella. Se puede decir que el signo es inmutable, ya que la lengua es libre de establecer un vínculo entre cualquier sonido con cualquier idea, pero una vez establecido este vínculo, ni el individuo ni la colectividad lingüística es libre para deshacerlo ni sustituirlo por otro. Efectivamente durante el transcurso del tiempo, la lengua evoluciona, lo que pone en evidencia que los signos cambian, mutan, existen alteraciones entre el vínculo del significante (se atribuye uno nuevo) y el significado, por lo que se clasifican de una manera diferente. Por ejemplo “gato” adquiere otro significado en la mecánica automovilística, entonces significado y significante cohabitan simultáneamente. La moda puede ser abordada tanto en un momento particular como a través de su evolución en el tiempo. En moda no hay finales, perdura en el cambio, es por ello que los signos son libres de mutar sin límites, los valores no se caen, cambian de lugar. Los signos en la moda están simulados (son reflejos de otras cosas), se van designificando, quiere decir que es el mismo significante que cambia de sistema de signos.

La moda no procede de los signos, sino que es su flotación, es un estado en plena circulación, combinación y competencia fluida de los signos que generan un equilibrio inmediato y móvil. Los signos están indeterminados en la moda, tanto que significado y significante no siempre se corresponden pues los signos se diferencian por oposición a otros. El tiempo es crucial en moda, este queda roto y dividido en ciclos entrecruzados. La moda tiene un poder de transferir las formas al no origen y a la competencia. Siempre es retro sobre la base de lo pasado, muerte y resurrección de las formas. Su actualidad no hace referencia al presente sino que es reciclaje inmediato. La moda es paradójicamente lo inactual. En su ciclo hace que los signos conmuten y jueguen entre sí. La moda es circular pero a su vez avanza, y hay un gran ciclo que da cuenta de lo anterior, vuelve y se actualiza. Fluctuar en forma azarosa es lo que determina su atemporalidad. El tiempo cíclico de la moda, marca un tiempo de vencimiento que no es más que la presencia de signos pesados y ligeros, los primeros por su condición no están sujetos a cambiar tanto, los ligeros penetran más fácilmente y la idea de abolir el pasado dando muerte a toda forma que ya haya acontecido (tiempo muerto, abstraer de esta manera y así volver a habitar el presente con su atemporalidad) y resurrección constantemente como signos valederos a las formas que son su reciclaje (vaciar de contenido y volver a cargar de signos inequivalentes e incompatibles).

El sistema se tiene que actualizar para que los signos sobrevivan. Los signos se intercambian bajo el régimen de un equivalente general y la moda reposa sobre una estructura que obedece a restricciones universales de todo sistema de signos, permitiendo en su objeto de análisis determinar los códigos que en si constituyen un sistema codificado (ciencia de los signos objetales). La moda tiende a la igualdad, contribuyendo a eclipsar o incluso a eliminar los signos de las diferentes clases, favoreciendo al desarrollo de la individualidad. El código de reconocimiento concibe la pertenencia de códigos más fuertes que hacen que un grupo se diferencie de los demás por cargar con un determinado significante, es expresar la personalidad del usuario abandonando el contexto social del consumo de la moda. La moda neutraliza el cuerpo, es con el cuerpo en su confusión con el sexo donde la moda juega con total ambigüedad. La moda se profundiza cuando se pone en escena del propio cuerpo, donde este se vuelve medio de la moda. El cuerpo es neutro y uno lo carga de contenido. Sucede así la demarcación del cuerpo, siendo los signos lo que lo parcelan. Es en la pasión de lo artificial que la moda despoja a todos los signos de su valor, resumiendo todo lo que censura el régimen de la abstracción yaciendo en la utilidad formal del signo de la moda, es lo arbitrario de ese signo al mismo tiempo que su coherencia absoluta.

La moda está compuesta por signos que no tienen contra qué quebrar, por lo cual la idea de ruptura o subversión no se da porque no existe un referencial con el cual se contradiga. Es ella misma su referencia.

Vocabulario relacionado al artículo:

moda . signo . sistema .

El signo en moda fue publicado de la página 63 a página64 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIII

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