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El arte de ser docente

Quiroz, Alejandra

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIV.

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIV.

ISSN: 1668-1673

XVIII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2010.

Año XI, Vol. 14, Agosto 2010, Buenos Aires, Argentina. | 210 páginas

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Una fotografía se considera prueba incontrovertible de que algo determinado sucedió.

S. Sontag

Relataré solamente de mi experiencia como docente, doy un Taller Creativo de Fotografía de manera privada por lo tanto mis alumnos son muy diversos, por lo general profesionales; médicos, arquitectos, estudiantes de publicidad. Entendí que dar clases es un “ida y vuelta”, es “causa y efecto” una enseña y aprende con ellos, sus dudas y preguntas enriquecen la relación, hay que estar muy activo frente a la necesidad y los cambios, hay que saber sostener y evolucionar.

La fortuna de un docente está en la calidad de los trabajos de investigación de sus alumnos, los resultados en mi caso son la muestra final, ya que durante la cursada ellos traen su material y ves su evolución, desde el comienzo hasta sus últimos trabajos, ese es el regalo, o ahí se encuentra la respuesta, tanto como el día a día, la evolución de sus trabajos, ver el trayecto que va desarrollando el alumno. Todo es parte de un proceso, ya que antes y después es el fotógrafo o alumno como enunciador quien tomará gran cantidad de elecciones y opciones que le darán sentido a su representación.

En mi caso opto por motivarlos a salir a fotografiar, a favorecer los procesos de construcción de conocimiento, a que se equivoquen, no tener miedo al error, entender que es mejor equivocarse para luego mejorar. “Hacer es parte de la evolución…”

Con respecto a la fotografía se podría decir que forma y contenido van siempre de la mano, buscar el constante equilibrio de la imagen, no existe una estética sin contenido para que una imagen cobre su verdadero peso. Cada elemento deberá encontrar su lugar y su sentido dentro de la composición y ser solidario de los demás y del conjunto. Citaré a Henri Cartier - Bresson, que imponía la idea de que la fotografía es la expresión del compromiso de un autor. Hoy en día dicho compromiso es más evidente en el plano de la forma que en el contenido.

El Instante decisivo: una fotografía es el reconocimiento simultáneo de una fracción de segundo, de la significación de un hecho por un lado y de una rigurosa organización de las formas percibidas visualmente que expresan dicho hecho por otro. Se juegan con cosas que despararecen y una vez desaparecidas es imposible revivirlas….

Con respecto al instante decisivo, el fotógrafo es el único que percibió y organizo la escena en su visor tal como la muestra, es un instante en el que el fotógrafo debe poner ojo, cabeza y corazón, todo eso justo en el momento de obturar la cámara, el disparo.

Es bueno saber que ante una misma realidad, dos fotó- grafos no ven lo mismo y no actúan de la misma manera, ya que en el acto fotográfico intervienen también la experiencia, la sensibilidad, la cultura, el background de cada persona y cada uno y estos elementos no están relacionados necesariamente con la fotografía, ese instante es cruelmente decisivo.

La perfección, la plenitud buscada por el fotógrafo en la imagen da la realidad y no se reproduce nunca de la misma manera.

Se podría decir que la fotografía es antes que nada, una manera de mirar y no la mirada misma.

Es la manera ineludiblemente “moderna” de mirar: predispuesta a favor de los proyectos de descubrimiento e innovación.

La manera moderna de mirar es ver fragmentos. Se tiene la impresión de que la realidad es una esencia ilimitada y el conocimiento no tienen fin.

Mirar la realidad a la luz de determinadas ideas unificadoras tiene la ventaja innegable de darle contorno y forma a nuestras vivencias. Lo que nos libera se nos dice, es notar cada vez más cosas.

En la manera de mirar moderna, la realidad es sobre todo apariencia, lo cual es siempre cambiante.

Una fotografía registra lo aparente. El registro de la fotografía es el registro del cambio, de la destrucción del pasado. Puesto que somos modernos (si tenemos la costumbre de ver fotografías somos, por definición modernos), sabemos que todas las identidades son construcciones. La única realidad irrefutable y nuestro mejor indicio de identidad – es cómo aparece a la gente.

Las fotografías son básicamente detalles, un número infinito de detalles. Las fotografías se parecen a la vida. Ser moderno es vivir hechizado, por la salvaje autonomía del detalle.

No hay fotografía definitiva.

Vocabulario relacionado al artículo:

conocimiento . fotografía .

El arte de ser docente fue publicado de la página 159 a página160 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIV.

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