Estudiantes Internacionales Estudiantes Internacionales en la Universidad de Palermo Reuniones informativas MyUP
Universidad de Palermo - Buenos Aires, Argentina

Facultad de Diseño y Comunicación Inscripción Solicitud de información

  1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº27 >
  4. Un maestro llamado Félix

Un maestro llamado Félix

Barreto, Mariel

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº27

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº27

ISSN: 1668-5229

Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación Proyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura Comunicación Oral y Escrita

Año VI, Vol. 27, Diciembre 2009, Buenos Aires, Argentina | 112 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Síntesis

Siempre se ha considerado que quienes abrazan la docencia sienten muy fuertemente esa vocación; podría decirse que en el caso de los maestros rurales se trata de una verdadera entrega personal. No sólo porque ejercen su función al frente de una escuela donde la mayoría de las veces viven solos y son al mismo tiempo el maestro, el director y el empleado administrativo, sino porque también suelen ser médicos, confesores y asistentes sociales de la pequeña comunidad en la que viven y trabajan.

En principio, las dificultades de los docentes de las zonas rurales pueden no diferenciarse demasiado de las de sus colegas de los centros urbanos en actualización de contenidos y capacitación en nuevas tecnologías para la enseñanza, pero todas ellas están magnificadas por la centralización y el aislamiento en que se encuentran habitualmente, vinculados a la falta de incentivos de todo tipo y de atención de parte de las autoridades.

A esto hay que agregar las profundas falencias que aún se evidencian en la capacitación específica para ser un educador rural. Por supuesto, no puede dejar de advertirse que todos estos inconvenientes inciden sobre su trabajo al frente de las aulas y con sus alumnos.

Ser educador rural no es una tarea simple, se necesitan condiciones especiales y sentir mucho amor por la comunidad en donde se está ejerciendo el cargo. Pero además, una vocación indestructible que los lleva a continuar la labor desarrollada por sus antecesores a pesar de cualquier obstáculo.

Es por ello que, no dudé en ningún momento en escribir, en forma resumida la historia de mi abuelo. Un maestro rural, en el impenetrable, dedicado de alma y corazón a enseñar no sólo lo que está en los libros sino valores que no se encuentran en ninguna enciclopedia, y que a mí, como nieta me dejó como enseñanza. Esta historia está basada en él, en sus anécdotas como maestro, en su vida y en mis recuerdos...

Conclusión

Si la Argentina creció pueblo a pueblo y a través de cada uno de sus habitantes, el naciente pueblo de Presidencia Roque Sáenz Peña (y sus alrededores) tuvieron en mi abuelo, Félix Barreto, a un ser incondicional, una persona creativa, autodidacta, amante de los campos y los montes que supo a través de sus enseñanzas dejar un pedacito de él en cada uno de sus alumnos. Sólo por la vocación, por la satisfacción de ser útil y ver progresar a su querido pueblo.

Los homenajes quedan cortos cuando un hombre los ha tenido todos y es que lo material no compra al ser humano cuando de vivir dignamente se trata.

Mi abuelo, el maestro Félix Enrique Barreto, con esa lucidez envidiable que culminaron sus 85 años, fue un ejemplo viviente de la entrega por la correcta formación de la niñez y juventud del país.

Tuvo la suerte del destino dar abrigo a su sueño de enseñar y ser maestro rural cuando decidió volver a su tierra para practicar su saber.

Tratar de resumir ochenta y cinto años de vida sería demasiado difícil, se escribirían varias páginas y sin embargo sería injusto dejar de nombrar tantas obras y virtudes, sólo pude relatar aquellas anécdotas (entre muchas otras que por su extensión ya no recuerdo), que me contaba en tarde de facturas y mate cocido.

Félix ha sabido llevar con sabiduría sus años y quienes por suerte lo hemos conocido es una de las personas a quienes debemos imitar, su fuerza, su solidaridad y su pasión , aquellas personas que nos invitan a dedicar nuestro tiempo para formar un mejor país, un mejor suelo para los que vendrán adelante por lo menos para mí lo es…


Un maestro llamado Félix fue publicado de la página 65 a página65 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº27

ver detalle e índice del libro