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La composición editorial: ¿Un producto tridimensional?

Puigferrat Novella, Mónica

Actas de Diseño Nº1

Actas de Diseño Nº1

ISSN: 1850-2032

I Encuentro Latinoamericano de Diseño "Diseño en Palermo" Comunicaciones Académicas, Agosto 2006, Buenos Aires, Argentina

Año I, Vol. 1, Agosto 2006, Buenos Aires, Argentina. | 265 páginas

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Mucho se ha escrito y estudiado respecto de los orígenes de los libros, ya sean manuscritos o a partir de algún sistema mecanizado de composición, se ha estudiado también qué es lo que ha llevado al hombre a llevar un registro de sus ideas y cómo ha desarrollado sistemas de registro del lenguaje mismo. Cómo se producían estos objetos y cómo se organiza la información.

A partir del siglo pasado se ha hecho mucho hincapié en el estudio acerca de la organización de la información en los diferentes productos editoriales y cuáles son las decisiones que los responsables de su producción toman para llevar a buen puerto el proceso de transmisión de esta información. Esto ha llevado a los estudiosos a cuestionarse sobre el papel que estos procesos de traducción/interpretación juegan en el proceso de diseño de un producto de diseño y en algunos casos el estudio específico del diseño editorial.

Muchos autores han dedicado ya tiempo y espacio al estudio de los procesos compositivos del diseño editorial, pero me parece que siempre se ha pensado en ellos como muestras bidimensionales en donde los elementos que la integran se posicionan y relacionan entre sí por sus dimensiones de alto y ancho. Creo que valdría la pena preguntarnos si es que esto es así, o en realidad la percepción de estos productos editoriales se hace de una manera más compleja en donde interviene también la sensación de profundidad derivada de la composición misma.

Para esto es necesario llegar a acuerdos sobre a composición editorial, cuáles son las características y elementos que la integran, etc., para así establecer la idea de tridimensionalidad.

Gracias a la experiencia visual que hemos desarrollado como individuos y como cultura a través del tiempo, somos capaces de percibir la profundidad, aún en representaciones gráficas (bidimensionales como en la pintura) gracias al manejo de la proporción, la nitidez y el tono (tanto en color como en blanco y negro). Es decir, percibimos que las cosas que están más cerca son más grandes, más nítidas y de colores más saturados que aquellas que están más lejos de nosotros. Son, como veíamos antes, efectos del uso de metáforas espaciales del tipo cerca-lejos, que mencionaban Lakoff y Johnson.

Si el diseñador editorial toma conciencia de cómo se perciben estos efectos metafóricos, podría utilizarlos de una manera más conciente y provocar que el resultado de la composición sea más completa pues es capaz de controlar un elemento más de la composición.


La composición editorial: ¿Un producto tridimensional? fue publicado de la página 213 a página213 en Actas de Diseño Nº1

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