1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Actas de Diseño Nº1 >
  4. “La cultura objetual del Carnaval de Barranquilla, como testigo material del un patrimonio inmaterial de la humanidad”

“La cultura objetual del Carnaval de Barranquilla, como testigo material del un patrimonio inmaterial de la humanidad”

Santis Salas, Diana Margarita

Actas de Diseño Nº1

Actas de Diseño Nº1

ISSN: 1850-2032

I Encuentro Latinoamericano de Diseño "Diseño en Palermo" Comunicaciones Académicas, Agosto 2006, Buenos Aires, Argentina

Año I, Vol. 1, Agosto 2006, Buenos Aires, Argentina. | 265 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

La ciudad de Barranquilla comercialmente es la más importante del caribe Colombiano, gracias a que por su situación geográfica -entre la desembocadura del río Magdalena y el Mar Caribe-, ha sido escenario de importantes acontecimientos para el país, como ser la primera ciudad en la cual se dio la navegación fluvial y marítima, tener el muelle más largo del mundo en su época de construcción, ser sede del primer hotel turístico de Latinoamérica, entre otras. Además es considerada como una de las ciudades más modernas de Colombia ya que su formación se debió a la necesidad de llevar a la capital -en el centro del país-, los productos traídos del extranjero, que llegaban por el mar Caribe y eran transportados al interior por el Magdalena.

Barranquilla anteriormente solo era terreno de trueque y mercado indígena, pero con la llegada de productos y el arribo de muchas personas de diferentes territorios y culturas, surgió la necesidad de organizarse en calles y manzanas, lo que marcó una gran diferencia con las demás ciudades del país que se formaron a partir de las plazas centrales y no a partir de las actividades comerciales.

La capital del departamento del Atlántico fue territorio del mestizaje de culturas y tradiciones españolas, africanas, árabes e indígenas, las cuales trajeron consigo la tradición cristiana del Carnaval, que es una fiesta que precede a la Cuaresma. “La palabra proviene de la expresión latina carnem levare, ‘quitar la carne’, aludiendo a la prohibición de comer carne durante los cuarenta días cuaresmales”1. Por lo general, se celebra durante los tres días -llamados carnestolendas-, que preceden al Miércoles de Ceniza, estas fiestas llegaron a Barranquilla como herencia de las celebraciones que eran efectuadas en las calles Cartageneras por los esclavos negros, quienes interpretaban instrumentos típicos y vestían atuendos especiales mientras bailaban y cantaban.

“El Carnaval de Barranquilla es declarado en el 2002 por el Senado de la República Patrimonio Cultural de la Nación. Por ser testimonio de una tradición popular que se remonta a hace tres siglos. El Patrimonio Cultural es aquello que se reclama como representativo o patrón de una comunidad y el carnaval de Barranquilla es la más completa, brillante y espectacular expresión folclórica del país. La proclamación destaca las formas tradicionales y populares de expresión, como: La música, la danza, los rituales y la mitología de esta fiesta. Además exalta su carácter excepcional, el arraigamiento dentro de la tradición cultural, la fuente de inspiración e intercambio cultural que representa y la excelencia en la aplicación de habilidades y cualidades técnicas mostrada por los participantes en esta fiesta.”2 El Carnaval de Barranquilla (declarado por la UNESCO como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la humanidad en el 2003), es una fiesta donde se refleja el mestizaje de tradiciones, culturas y razas, en las danzas y ritmos, como lo son los micos originarios de América, el Congo africano y el Rey Momo y paloteo español, la cumbia, la puya, el porro y los instrumentos musicales de los cuales fluyen, convirtiéndose en los protagonistas de la experiencia colectiva más importante de la ciudad y del país, que se desarrolla en las calles, para ser más puntual en las principales vías de la ciudad, las cuales se convierten en escenario público, lúdico y festivo, que al igual que las casas son engalanadas con imágenes alusivas a la festividad. Por estas desfilan personaje mitológicos y mágicos, reinas, artistas reconocidos, los tradicionales toritos de las mascaras de madera, los cumbiamberos, las marimondas, los congos y otro ciento de variadas manifestaciones que liberan el alma de todos los colombianos que asisten al evento y festejan lo maravilloso del país.

Toda esta tradición oral e inmaterial esta garantizada por el desarrollo de una cultura objetual que permite las asignaciones físicas de sus personajes, por medio de “La profusa cultura material de los objetos de artesanía que incluye las flautas, trajes, sombreros adornados y máscaras de animales”3, lo que se muestra como una prueba fehaciente de la importancia de los objetos en la construcción de la cosmovisión, el folclor y la cultura de los pueblos. Por eso esta fiesta más que un pretexto para abandonar las labores, es el evento recopilador de cultura objetual y material más grande del país; pero no es una cultura de creación de lo material como elemento de modernidad, pues consiste es en la preservación por medio de la continuidad y la permanencia de los objetos tradicionales que le dieron origen a este Carnaval.

Además el reconocimiento de estas permanencias que construyen sociedad y cultura a partir de la exaltación de las manifestaciones artísticas, culturales y tradicionales no se debe a los objetos por si solos sino la importancia que las personas le dan y lo que estas quieren expresar con ellos, en este caso con sus mascaras, disfraces e instrumentos, estos mismos deben poseer un valor agregado que no es más que la aceptación del publico, pues de esto depende la permanencia y que se convierta en un objeto portador de la identidad y la cultura de un pueblo.

De igual manera como las diferentes culturas tuvieron como puerto de llegada el Magdalena, los objetos y su cultura material también. Los elementos protagonistas en el Carnaval de Barranquilla son las máscaras y disfraces, con los cuales las personas se cubren sus rostros y cuerpos para evitar ser reconocidos porque lo que buscan es liberarse en estas fiestas de sus problemas habituales y vivir cuatro días de fiesta y burla. Debido a que, la mayoría de los disfraces típicos de estas fiestas son originados por personas del común que querían burlarse y liberarse de todo lo y el que los reprimían durante los 361 días del año restantes. Como ejemplos de esto esta el disfraz de la marimonda, el cual fue “creado por un barranquillero, que vistiéndose con una chaqueta, un pantalón al revés y una careta con tres huecos y una nariz larga en forma fálica, quiso burlarse de la clase alta de la época”4. La cumbia que es una danza de origen afrocolombiano con el cual los esclavos negros se “liberaban” momentáneamente de la opresión.

La burla hacia la muerte también esta muy presente como en la danza del garabato y la muerte de Joselito; la primera que trata de una pareja que danza con vestidos de colores y en determinado momento detiene su baile para que un hombre luche con la muerte y como es de esperar la muerte pierde. La palabra garabato significa palo de madera dura que forma gancho en un extremo y sirve para tener colgado algo, o para agarrarlo. Este instrumento lo lleva el hombre en la mano y lo utiliza para acabar con la muerte al momento del desafío. El entierro de Joselito carnaval es el motivo de un desfile que se lleva a cabo el último día de carnaval en donde se realiza la simulación del entierro, de este personaje que es simbolizado por un muñeco de trapos o madera que ha muerto por mujeriego y borrachón.

Otros personajes carnestolendicos son los cabezones de origen español, el disfraz consiste en enanos cabezudos que ridiculizan a personajes importantes, “el descabezado: Con su apariencia moribunda se representa el llamado corte de cabeza, con el que se amenazaba antes de acabar con los enemigos u opositores de la época de violencia en los partidos políticos”5. Esta cultura material que se ha convertido en un medio de identificación y orgullo nacional es una gran muestra para el mundo de la identidad nacional y departamental que se evidencia en los elementos transversales que hacen parte del evento, como que en los trajes los colores predominantes son los mismos de las banderas tanto de Colombia como de Barranquilla.

La cultura objetual es también conocida como cultura material y es por medio de la materia como se transmite y se hereda tan importante tradición y es aquí cuando intervenimos los diseñadores como creadores de materia, de objetos y de cultura, pero en este caso, tal como lo expongo anteriormente: No como creadores de modernidad, sino desde el oficio de investigadores, preservadores y voceros de la importancia del objeto en la construcción de una tradición cultural que le la identidad a la región y al país.

Notas 1. Fundación Cultural Carnaval de Barranquilla.

2. Fundación Cultural Carnaval de Barranquilla.

3. Mirtha Buelvas Aldana; Fundación cultural Carnaval de Barraquilla.

4. Estefanía Rosero Roca Periódico El Tiempo Febrero 10 de 2006.

5. Estefanía Rosero Roca Periódico El Tiempo Febrero 10 de 2006.


“La cultura objetual del Carnaval de Barranquilla, como testigo material del un patrimonio inmaterial de la humanidad” fue publicado de la página 225 a página226 en Actas de Diseño Nº1

ver detalle e índice del libro