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Garrá lo broli que no muerden garrá

Desimone, Guillermo; Glassel, Adrián [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXV

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXV

ISSN: 1668-1673

XIX Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2011

Año XII, Vol. 15, Febrero 2011, Buenos Aires, Argentina | 215 páginas

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Resumen:

El mensaje es: “Quiero decir que a veces nos hace falta como educadores tener un registro de lo que les interesa a los chicos, de cuál es su deseo. Pero al mismo tiempo tenemos la obligación de mostrarles la diversidad de posibilidades a las que ellos no tendrían acceso por sí mismos. Deberíamos lograr que se den cuenta que a través de la lectura pueden profundizar temas que les interesan pero también que la lectura tiene el valor de generar nuevos intereses, acercamientos a otros problemas y, en el caso de la literatura, a otras obras literarias. Hay que considerar ambos lados: el lado del sujeto y el de la cultura escrita de la cual aspiramos que cada chico se vaya convirtiendo en integrante.”

Palabras claves: educación – lectura – escritura - Internet – comunicación - maestro.

¡Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor!... ¡Ignorante, sabio o chorro, generoso o estafador! ¡Todo es igual! ¡Nada es mejor! ¡Lo mismo un burro que un gran profesor!

Fragmento de Cambalache. E. S. Discépolo

1. Lee un libro caña hueca…

Podemos definir lectura como un proceso en el que se establece una relación de interacción comunicacional entre el autor y el lector que es quien a partir de interpretar al texto, lo decodifica e internaliza de tal modo que puede construir un significado propio. En este sentido la lectura se constituirá en un proceso constructivo al entenderse el significado del texto como una construcción que el lector edifica mediante procesos maleables y dinámicos que se producen conforme va leyendo e interpretando, de modo que puede otorgarle sentido particular al texto conforme su cultura, su experiencia, su conocimiento y su contexto histórico.

Leer e interpretar un texto presupone un acto complejo y superior que es sólo atribuible al ser humano. En este acto se comprometen muchos factores de manera simultánea tales como los sicológicos, sociales, afectivos y biológicos que serán determinantes a la hora de la interpretación, la decodificación y la reelaboración del texto. Si bien ésta es una visión constructivista y que de algún modo cuestiona la manera tradicional en la que la lectura sólo puede ser concebida como una sucesión de datos a memorizar, esta concepción del acto de leer se erige como una actividad eminentemente social que fortalece la transmisión de conocimiento, la amplitud de criterio, el disenso, el sentido crítico para poder construir el saber de la humanidad, para que cada ser busque su propio camino hacia el entendimiento, la evolución y el enriquecimiento intelectual que otorga el desarrollar significados y sentidos propios.

En Fahrenheit 457, la obra Ray Bradbury, los libros son quemados porque “confunden y entorpecen el razonamiento de las personas y de algún modo, las hacen infelices”, esto por supuesto está avalado por un régimen totalitario, fascista. De todos modos los libros sobreviven en la memoria de las personas libres que viven ocultas en el bosque.

Esto resulta interesante puesto que hasta que se pueda volver a escribir y a imprimir libros toda la sabiduría estará en la mente de las personas quienes la pasarán de unos a otros, cada uno de ellos han dejado atrás sus nombres para llamarse con el nombre de la obra que deben conservar y transmitir.

Podríamos decir que este método de transmisión del saber puede ser útil en estos tiempos en dónde el poco o nulo hábito de la lectura en general y en las generaciones jóvenes es notorio pero quién o quiénes serían los nobles transmisores de ese conocimiento; ¿los medios de comunicación escritos? ¿La radio y la TV? ¿Internet? ¿Los DVD ROM?

Podría ocurrir que “en un futuro no muy lejano cualquiera que se jacte de haber leído aunque sea una página de cualquier libro y que se memorice una docena de autores y títulos se gradúe en alguna disciplina”

Tal vez es demasiado apocalíptico o demasiado simple este razonamiento pero la duda queda flotando a la vuelta de página dada la base empírica que vamos recogiendo a través de los contenidos que fabricamos como sociedad en los medios y las producciones que hacemos dentro de las instituciones como docentes, como alumnos y como sociedad.

Quitándole el sensacionalismo y el oportunismo que Umberto Eco ha demostrado a través de muchas de sus declaraciones y que ha utilizado a favor de su ego, hace unos años dijo “los europeos saben cada vez menos de historia por culpa de Internet.

La web genera un “exceso de información” que acelera la “pérdida de la perspectiva histórica”. El fenómeno, según el autor de “El nombre de la rosa”, aqueja desde hace tiempo a EE.UU. y ahora se expande en el Viejo Continente.

“Un exceso de información puede ser tan peligroso como una carencia”, afirmó el escritor, quien agregó que el “reino de Internet” contribuye a acelerar la pérdida de la perspectiva histórica, ya que difunde “una gran masa de informaciones de poca importancia”.

Las declaraciones fueron publicadas en la revista Cicero. “La pérdida en los conocimientos históricos, una enfermedad típica en Estados Unidos, se está expandiendo por desgracia cada vez más también entre los jóvenes europeos”, añadió el autor de “El péndulo de Foucault”, quien señaló su temor de que este sea el camino hacia una pérdida de la memoria colectiva.

No, claro que no podemos echarle la culpa a Internet por la falta de lectura o de verificación de fuentes confiables.

Como tampoco podemos responsabilizar a otros medios de información, entretenimiento y esparcimiento como pueden ser la Wii, la Xbox360, la Play Station.

Digamos también que la práctica profesional, el tesón, la dedicación, el estudio de técnicas, el esfuerzo y obviamente el talento son indispensables para convertirse en un profesional de alto nivel por ejemplo en deportes ya que es muy poco probable que salga un Roger Federer o un Tiger Woods o un Messi que sólo practique su deporte favorito a través de la pantalla de video juego. Por lo menos no todavía.

Pero es interesante lo mucho que se puede aprender en cuánto a reglas, usos de palos de golf, estado de superficies de canchas, clima y alimentación del deportista por ejemplo a través de una Wii o Play Station.

Estos sistemas de entretenimiento, aunque tiene su parte virtual, también permiten desarrollar actividad real en los que se involucran los controles inalámbricos y accesorios y las personas que deben manipularlos con destreza, ingenio y habilidad. Sabemos que el cuerpo humano es una máquina altamente sofisticada compuesta de una variedad de máquinas. Tanto el cuerpo como los objetos (los implementos deportivos que emplea) deben seguir las leyes convencionales de la física. El estudio detallado de estas leyes y su aplicación a los seres vivientes (particularmente al humano) se conoce como biomecánica o cinesiología biomecánica.

El campo de la mecánica puede subdividirse en la estática, la cual considera las estructuras y cuerpos rígidos en una estado inmóvil, y la dinámica, que estudia el cuerpo (o sus segmentos) y los implementos en un estado móvil. La dinámica se subdivide en cinemática y cinética. La cinemática se refiere a la descripción de los movimientos, tales como el desplazamiento, velocidad y aceleración, independientemente de las fuerzas que actúan sobre el organismo humano o de los implementos que se emplean para los deportes. Por otro lado, la cinética estudia las causas que provocan el movimiento del cuerpo/objetos, incluyendo los conceptos de masa, fuerza y energía.

Claro que el usuario no se lo plantea de este modo, para el todo este proceso en realidad produce un esfuerzo mecánico que se transforma en ejercicio real el cual lo hace transpirar, sistematizar los movimientos y luego de un tiempo (según la condición física del usuario) cansancio corporal.

En el receso o descanso podrá verificar su rendimiento, su puntuación, sus avances, su habilidad desarrollada, en función de la utilización de las mejores técnicas y el conocimiento de estrategias de juego. Con lo cual también desarrollará el intelecto.

“Es decir que bien podría tratarse de una cuestión de contenidos y estímulos para que un usuario nativo digital en vez de jugar golf, “juegue” a resolver problemas de física estudiando Movimiento Rectilíneo Uniforme” Por lo tanto este medio puede ser utilizado como disparador o como enlace para que en el usuario despertase el “gusanillo” de la inquietud, de la investigación y de la verificación de fuentes fidedignas, veraces y responsables que se encuentran en los libros.

Estamos hablando de estímulo, interés, acreditación y validación.

2. Valiéndonos del Copypaste

Muchas veces, los docentes nos quejamos que nuestros alumnos hacen un copiado y pegado desde cualquier fuente obtenida a través de la web, que les permite “zafar” del texto que deben investigar, interpretar y desarrollar.

Bien, haciendo uso y abuso del mismo medio hemos decidido reproducir parte la siguiente nota a Delia Lerner, docente e investigadora de la UBA, que fue publicada en Clarin.com (9/08/09). Con el fin de tener una palabra autorizada sobre el tema que estamos investigando y de alguna manera ejemplificar y demostrar someramente que no toda la información en la web es de baja calidad ni de poca utilidad. También hemos ampliado mediante nuestros propios comentarios y ejemplos.

“Libros y textos en Internet no son opuestos sino complementarios”. Lerner propone acercar todos los medios por los cuales se lee: “Los libros en primer lugar”.

Delia Lerner -docente e investigadora en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA y especialista en Didáctica de la Lectura y Escritura- -se plantea sobre cómo interesar a los chicos en la lectura. Coautora, con sus colegas Paula Stella y Mirta Torres, del recién publicado “Formación docente en lectura y escritura. Recorridos didácticos” (Paidós), como punto de partida pone en duda el presupuesto tan difundido de que “los chicos no leen”: “Depende de las circunstancias en las cuales los chicos vivan: tanto las circunstancias escolares como no escolares. En las últimas décadas y cada vez más suelen oponerse los medios audiovisuales e Internet a la lectura. No son necesariamente opuestos. Cualquier persona que entra a Internet está leyendo y escribiendo todo el tiempo. Es otra manera de leer y las maneras de leer cambian a lo largo de la historia, del tiempo, del espacio. Es cierto que la televisión ocupa mucho tiempo de los chicos y puede oponerse a la lectura pero también es cierto que en algunos casos lleva a leer. Ver una versión moderna de “Romeo y Julieta” los puede llevar a querer leer la versión original.”

Exactamente fue lo que ocurrió con la versión del filme deslumbrante y poco convencional adaptada por Baz Luhrmann del clásico romántico de William Shakespeare con Leonardo DiCaprio y Claire Danes quienes interpretan a Romeo y Julieta, los jovencísimos y desafortunados amantes del pasado. Sólo que el escenario ha sido trasladado de sus orígenes isabelinos al futurista marco urbano de las playas de Verona. Esta brillante y contemporánea visión de la más trágica historia de amor hace de ella un “Romeo y Julieta” inolvidable, cuyo enganche se produce por la dupla actoral y que despertó la inquietud de la lectura del libro original a muchos jóvenes.

También tenemos el caso de Harry Potter que ha producido un fenómeno más que interesante en el cual los seguidores necesitan un ir y venir entre lectura y material audiovisual para “sentir la obra en su total magnitud”. Recordemos que, más allá de las estrategias de marketing, las escenas de los chicos haciendo guardia fuera de las librerías horas antes del lanzamiento de un nuevo libro, fueron genuinas.

“Pienso que podríamos proponernos que los chicos tengan acceso a todos los medios a través de los cuales se lee, los libros en primer lugar. No los veo como opuestos sino como complementarios. A veces la institución escolar queda aferrada a lo que existe hace tiempo y le resulta difícil abrirse a las novedades tecnológicas.”

“Es muy importante considerar que -como dice el historiador de la lectura Jean Hébrard- leer es un verbo transitivo. La calidad de la obra y los intereses del lector son centrales. Yo sé que a mí me gusta leer cierto tipo de literatura, que hay escritores que me apasionan y otros no. Lo importante es que los chicos construyan criterios de selección de lo que van a leer y que puedan saber qué les interesa, qué les gusta, qué necesitan leer para desarrollar su propio proyecto. Le cuento una anécdota. Teníamos un alumno en tercer grado que no conseguíamos que leyera. Hasta que un día me senté a conversar con él sobre su vida en general y supe que era un apasionado de la electrónica. Comencé a llevarle revistas sobre electrónica, se convirtió en un lector asiduo de ese tema y con el tiempo empezó a leer también obras literarias. El mensaje es: “Quiero decir que a veces nos hace falta como educadores tener un registro de lo que les interesa a los chicos, de cuál es su deseo. Pero al mismo tiempo tenemos la obligación de mostrarles la diversidad de posibilidades a las que ellos no tendrían acceso por sí mismos. Deberíamos lograr que se den cuenta de que a través de la lectura pueden profundizar temas que les interesan pero también de que la lectura tiene el valor de generar nuevos intereses, acercamientos a otros problemas y, en el caso de la literatura, a otras obras literarias. Hay que considerar ambos lados: el lado del sujeto y el de la cultura escrita de la cual aspiramos que cada chico se vaya convirtiendo en integrante.”

Antes, de un texto importaba marcar “introducción, nudo y desenlace”, una consigna que no acerca a la lectura. ¿En qué prácticas se está pensando hoy?

Usted se refiere a leer para hacer una tarea escolar lo que implica una reducción de la lectura que no acerca a los chicos. Está muy bien reflexionar sobre el argumento de una novela, pero no habría que transmitir que leemos para contestar un cuestionario. Lo que entendemos como objeto de enseñanza fundamental para formar a los alumnos como lectores y escritores es hacer presentes en la escuela las prácticas de los lectores asiduos, las prácticas de lectura y escritura que existen en la sociedad. Por ejemplo, compartir la lectura: piense en las madres leyéndoles a sus hijos antes de que se duerman, en las familias compartiendo la lectura de una noticia, en los estudiantes que se agrupan para entender mejor lo que leen. Otras prácticas son seguir a un autor, como cuando uno encuentra autores que le son especialmente dilectos, y discutir acerca del sentido de los textos, tanto en relación con lo literario como con otros saberes. Esto lleva mucho más tiempo que identificar introducción-nudo-desenlace y en la escuela el tiempo es tirano. No digo que sea fácil implementarlas pero sí que es posible.”

Debemos interpretar también que este razonamiento de decodificación temporal y lineal nos resulta escaso o incompleto dado que los saltos temporales, el deconstructivismo en la espacialidad y el tiempo a la hora de interpretar y/o narrar historias son una práctica habitual hoy en día y, si bien hay artistas audiovisuales como David Linch que siguen sorprendiéndonos, ya no nos resulta algo inusual su producción, filmes como Memento o libros de la talla de Rayuela hoy ya no representan una rareza.

Encarta, Living Books, Making Movies with Steven Spielberg, por citar algunos de los millones de productos no lineales a los cuales podemos acceder son ejemplos válidos y que no hacen más que permitir al usuario que construya su mundo interpretativo fuere del modelo “introducción, nudo y desenlace”.

Berta Braslavsky es un referente indiscutible en materia de alfabetización. Integra la Academia Nacional de Educación y desde 2004 el Consejo Asesor de Fundación Leer. En esta entrevista exclusiva con Leer en Red, Braslavsky reflexiona sobre el rol de la escuela y de los maestros en el acercamiento de los niños a la lectura, y ofrece sugerencias para el trabajo docente en promoción de la lectura.

Aquí extraemos algunos fragmentos (la entrevista completa se reproduce en anexo)

Fundación Leer: En su opinión, ¿qué aporta el contacto de los niños desde la temprana infancia con libros de literatura infantil?

Berta Braslavsky: No se trata de una opinión, sino de participar de una convicción acerca de la importancia de la literatura en el desarrollo cultural del niño, a partir de las primeras manifestaciones de su relación con el mundo. Las canciones de cuna -mediante el halago de sus sonidos, la repetición y sus ritmos transmitidos en el vínculo emocional con su madre- establecen su primer contacto con la literatura.

El contacto temprano con los libros manipulables que se ponen a su alcance familiariza al niño con el objeto esencial de la cultura escrita, su aspecto, su manejo.

Los libros con imágenes concitan su atención y la experiencia de secuencia temporal del antes y después. La lectura que oye cuando su madre le lee, lo familiariza con el lenguaje gramaticalmente mejor configurado, con más vocabulario y mejor pronunciado. Y con el cuento, realiza una primera experiencia de la macroestructura coherente de un texto, como esencia de la comprensión, con la intensidad de un aprendizaje que se realiza en una catarsis profundamente emocional como es la que se establece en la relación de la madre, el padre u otro adulto en el acto compartido de una lectura que despierta la fantasía y la creatividad del pequeño.

3. Leer, crecer y multiplicar…

Podemos entender que una visión amplia e innovadora evitará caer en las mallas de la desilusión o en la queja permanente acerca del futuro intelectual de la humanidad y de la transmisión del conocimiento y del saber.

Herramientas hay de sobra. Y todas deben ser utilizadas a favor y no en contra de las neo- culturas, la neocostumbres y las manifestaciones humanas que van surgiendo como fruto de miles de años de avances y retrocesos en materia de generación e interpretación de modelos que intentan explicar el mundo y las relaciones entre el ser y el saber. Paradigmas que faciliten el entendimiento y que respeten a todos y a cada uno de los individuos.

La situación parece sencilla “si lees mucho acerca de un tema, tenés más de ese tema”; si te interesás por diversos temas, tu conocimiento se enriquecerá si investigás y te apropiás del saber”

La aplicación no es tan simple, sobre todo si nos enfrentamos al “no me importa nada”.

Los Punks de los ’70 planteaban un no future pero no negaban al futuro, decían “No hay futuro para mí si seguimos de esta manera, en estas condiciones. Si no hacemos algo”. Lo que sea, pero algo.

Sólo es cuestión de proponérselo.

La tecnología acompaña a los procesos educativos y bien puede conducir a la lectura de un libro.

Uno de los escollos con los que se topa la transmisión del saber a través del libro está en el seno mismo de las escuelas, en las instituciones educativas. Piscitelli nos dice al respecto: “En 2009 la escuela está como la fábrica Ford en 1910. Ford te permitía elegir el color del coche siempre que sea de color negro.”

“En el aula ocurre un proceso similar, todos los profesores aparentan ser distintamente iguales, todos los argumentos y los enfoques son válidos a la hora de encarar un tema siempre y cuando no nos alejemos del formato A4.” Los chicos están sometidos a estímulos frecuentes y constantes con una amplitud nunca antes vista.

“Los chicos quieren estar tuneados” o al menos pretenden diferenciarse desde todos los aspectos posibles y para ello, un modelo estandarizado de escuela se contrapone a lo que aspiran.

Claro que estas problemáticas afectan a una porción de la población que tiene la particularidad de poder “consumir” y percibir estos estímulos dado que las clases excluidas presentan otras urgencias.

Las respuestas no van a aparecer por sí solas ni rápidamente, lo que discutimos aquí no es la pérdida del hábito de leer libros en los chicos.

Estamos discutiendo un modelo de integración que involucra los intereses de la sociedad en su conjunto y en los modelos que sistemáticamente van perdiendo vigencia. Con esto no validamos actitudes de desprecio hacia el saber, hacia el conocimiento que muchos alumnos manifiestan aduciendo que “nada les interesa”.

Esa es una problemática más profunda pero supone una actitud facilista.

“No quiero aprender= no me enseñen”

“No querés aprender= no te enseño pero no me fastidies en clase”

Y con esto tenemos lo que podríamos denominar “la tríada de la desaprensión e insensatez”

Es probable que todos debamos concurrir nuevamente a clase el día en que nos pongamos de acuerdo

Anexo

Fragmento de nota a Berta Braslavsky, publicada por la Fundación Leer.

F.L.: ¿Qué rol debe ocupar la escuela en el acercamiento de los niños a la lectura de obras literarias?

B.B.: Si en la familia tiene lugar la prehistoria del lenguaje escrito, también se confirma que en la escuela comienza su historia, es decir, la posibilidad de llegar al dominio pleno de la lengua escrita, con todo el valor simbólico que tiene como álgebra del lenguaje. Por eso, -teniendo en cuenta los cambios críticos del desarrollo natural y cultural durante la infancia y la adolescencia y las características individuales de su medio social-, la escuela debe cumplir con la misión de promover intencionalmente su aprendizaje a través de amplios repertorios de estrategias.

Por cierto que en esas estrategias ocupan un lugar importantísimo las obras literarias. Pero no por didactismo, sino por el papel esencial que ellas tienen para la adquisición de la lengua escrita generando el amor por la lectura.

Mientras tanto, a través de la obra literaria, fortalecen su desarrollo emocional, social, cognitivo y moral. Aunque al principio no puedan verbalizar los temas y símbolos literarios, reconocen la bondad y la lealtad de un personaje para cumplir una promesa, su desventura ante una injusticia, su coraje para vencer el miedo, su ingenio para vencer contrariedades. Progresivamente, a medida que vencen las dificultades que presenta el sistema alfabético de escritura,- con la ayuda, además, de estrategias específicas, los niños irán desarrollando los procesos superiores de la mente que les faciliten el acceso a la comprensión profunda del simbolismo de los signos escritos.

A lo largo de la escolaridad, para desarrollar la comprensión y la imaginación, deben estar a disposición de la escuela y su currículo, todas las formas y géneros literarios que el maestro necesita manejar: prosa y poesía, realidad y ficción, exposición y narración, tradicional y contemporáneo. Desde el primer ciclo pero especialmente a partir del segundo, las estrategias -y en particular las preguntas de alto nivel-, conducen a la formación de conceptos mientras se adquieren los conocimientos.

F.L.: ¿Cual debe ser el rol del maestro, en particular, en la promoción de la lectura?

B.B.: El rol del maestro es, desde luego, un rol esencial, muy complejo y muy gratificante. Ante todo, debe ser él mismo un lector apasionado para transmitirle al alumno el entusiasmo por la lectura y estar interesado en todos los géneros literarios. Pero, al mismo tiempo, debe tener una excelente formación profesional para conocer a los alumnos en su nivel evolutivo y las experiencias culturales en el medio social y cultural de cada uno según cual fuere la lengua o el nivel educacional de la familia en que se desarrolló. Debe tener conocimientos sobre la lengua escrita y saber enseñarla, con habilidades para aplicar estrategias grupales, individuales y contextuales estableciendo, además, relaciones fluidas con la familia y la comunidad. Debe confiar en la aptitud de sus alumnos y en sí mismo para influir en su desarrollo.

El maestro necesita armonizar sus acciones en un contexto escolar propicio, discutiendo y planificando sus acciones en un proyecto compartido, en colaboración con sus colegas, a su vez coordinados por una dirección comprometida en un plan de colaboración entre pares que le dé sustento a cada uno y continuidad en el trabajo de todos.

Mucho podría decirse, además, sobre la responsabilidad del Estado en la jerarquización de los maestros como profesionales eficientes.

F.L.: ¿Qué tipo de actividades acercan los niños la lectura y los motivan para leer? ¿Qué tipo de propuestas los ayudan a mejorar la capacidad para comprender los textos?

B.B.: Hay que empezar por insistir en las actividades que no se deben hacer, tales como la enseñanza memorística de las letras y sus combinaciones, según ocurre todavía con demasiada frecuencia aunque muchas veces de manera encubierta. Se trata de practicar una lectura activa centrada en la comprensión. Por eso, cuando el pequeño no sabe leer, es el adulto, -la madre primero y el maestro después-, con preguntas, intercambios y comentarios, quien le ayuda a comprender el texto para que pueda disfrutar el contenido y sus expresiones. Y ese disfrute es la mejor motivación.

Un buen maestro sabe que, más allá de la literatura de ficción o de fantasía, todo el currículo ofrece motivos para leer si en el alumno se despierta el interés por aprender y el maestro, además de saber hacer preguntas, lo motiva para preguntarse a sí mismo y para confrontar con otros lo que sabe y cree saber. La interpretación de láminas, de esquemas, mapas conceptuales y su confección, es requisito de la lectura para aprender.

F.L.: La fuerte presencia de la televisión, de Internet y de los juegos electrónicos en la vida cotidiana de muchos niños, ¿de qué modo afecta sus habilidades y motivaciones para la lectura y escritura?

B.B.: Es indudable que el uso indiscriminado y sin límites de la televisión sustrae de la lectura a los adultos y a los niños. Que los somete a la pasividad física que puede tener consecuencias para su salud y les quita el beneficios que tenían muchos juegos infantiles, -ahora en desuso-, para el ejercicio de la relación con el otro. Que si bien tiene el beneficio de realizar conocimientos con autonomía, sólo puede hacerlo limitadamente si no dispone de la cooperación que subyace en el aprendizaje humano. Y, si bien es cierto que puede relacionarse en el espacio sin límites por Internet, corre los riesgos de la navegación sin brújula.

Sin embargo, esos medios, por ser los instrumentos de un cambio cultural de tantas proporciones, tienen que ser reconocidos tanto por la familia como por la escuela para que los niños sean ciudadanos alfabetizados en el siglo XXI. Existen proyectos para relacionar la enseñanza del texto escrito con la comprensión activa del texto en la pantalla de la televisión mediante recursos que también requieren, en sus respectivos escenarios, de la interactividad de los niños con padres y maestro.

Otros desafíos presenta la informática en la medida en que avanza la provisión de computadoras para todas las escuelas como está ya previsto a corto plazo, ante la fascinación que sobre los alumnos tiene Internet y por la rapidez de sus resultados. Pero los alumnos suelen sentirse perdidos y perplejos para manejarse con el hipertexto, compuesto por bloques de palabras o imágenes electrónicamente unidos en múltiples trayectos, cadenas o recorridos en una textualidad abierta, inacabada. Esas dificultades suelen homologarse con el nuevo concepto de la “intertextualidad”, explicita en el texto académico con sus referencias bibliográficas, notas, cuadros, e implícita en la obra literaria, con la intersubjetividad expresada en distintas voces y su reacción en la subjetividad del lector. Por eso, se considera que un alumno formado en la alfabetización avanzada que domina la comprensión activa del texto escrito, que más que extraer el significado del mismo lo construye activamente, interactuando a través de conocimientos y experiencias previas y de interacciones recordadas o anticipadas, puede manejar el hipertexto en el Internet sin abrumarse ante la complejidad de la red.

Son argumentos para alentar y mantener la unidad de la alfabetización con la tecnología de la información y comunicación. La falta de comprensión significa reducir el texto a la decodificación de los signos que, -a diferencia de los sistemas ideográficos-, en el sistema alfabético solo representan sonidos. Sin la comprensión, suprimida la semántica, la escritura deja de tener sentido y su lectura queda reducida a emisiones verbales sin lenguaje.

Aunque, lamentablemente suele ocurrir y con demasiada frecuencia, que muchos llegan a “leer” descifrando fluidamente, sin penetrar en la profundidad del texto. Como resultado ignoran, no saben lo que pronuncian o lo saben muy superficialmente con las consecuencias que están a la vista en las pruebas de evaluación, internacionales y nacionales. Y en consecuencias individuales y sociales similares a las del analfabetismo.

Acerca de la caña hueca

La caña hueca es una planta que crece en la costa y en la sierra en los mismos lugares que la caña brava y el pájaro bobo. Sus tallos son muy utilizados en la confección de canastas, jaulas y esteras. Desde épocas muy tempranas, los hombres andinos utilizaron sus cañas huecas para la fabricación de instrumentos musicales como las famosas antaras para interpretar sonoras y vigorosas melodías.

- Nombre científico: Phragmites communis. Familia: Poáceas.

- Nombres comunes: Caña hueca, carrizo del muerto, soccos en lengua quechua.

- Descripción botánica: La caña hueca es una planta con tallos que alcanzan de 2 a 3 m. de altura; sus cañas o tallos son huecos y leñosos en el interior y divididas de trecho en trecho por tabiques con unas nudosidades en el exterior. Las hojas son anchas y ásperas. Las flores nacen de un eje común.

- Piso ecológico: La caña hueca crece y se distribuye en la costa, en los valles interandinos y vertientes occidentales. Se desarrolla en parajes húmedos cerca a la ribera de los ríos.

- Antecedentes históricos: El uso de la caña hueca fue común en la mayoría de las culturas prehispánicas, como son Ancón, Wari, Tiahuanaco, Chimú, Chancay e Inca.

Estas civilizaciones usaron la caña hueca en la fabricación de instrumentos musicales de viento tales como la quena y la antara, aprovechando la característica de esta especie de ser hueca en su interior, haciendo posible la emisión de sonidos. También sirvió en la fabricación de cestos y como pequeños recipientes en donde se guardaban agujas, tintes y pigmentos, que luego eran taponeados con pequeñas motas de algodón.

Cita de cronista: “...hay muy grandes y espesos cañaverales tanto, que no se puede andar por ellos si no es con muy gran trabajo,.... pero quiso Dios nuestro señor que sobrasen aquí cañas porque los moradores no tuviesen mucho trabajo en hacer sus casas...” Cieza de León (XXIV) “Hecho esto, ponen encima de la sepultura una caña de las gordas que he dicho haber en aquellas partes, y como sean estas cañas huecas tienen cuidado a su tiempo de echarles de este brebaje que estos llaman azúa, hecho de maíz o de otras raíces, porque engañados del demonio, creen y tienen por opinión que el muerto bebe de este vino que por la caña le echan...” Cieza de León (LI)

Abstract: The message of the article is: “I mean that sometimes it is necessary as professors to have a registry on what students are interested. But at the same time we have the obligation to show them the diversity of possibilities to which they would not have access by themselves. We would have to make them realize that through reading they can deepen subjects that also interest to them but that the reading has the value of generating new interests, approaches to other problems and, in the case of Literature, to other literary works. It is necessary to consider both sides: the side of the subject and the one of the written culture of which we aspired that each student could become member.”

Key words: education – reading – writing – Internet – communication - teacher.

Resumo: A mensagem é: “Quero dizer que às vezes nos faz falta como educadores ter um registro do que lhes interessa aos garotos, de qual é seu desejo. Mas ao mesmo tempo temos a obrigação de mostrar-lhes a diversidade de possibilidades às que eles não teriam acesso por si mesmos. Deveríamos conseguir que se dêem conta de que através da leitura podem aprofundar temas que lhes interessam mas também de que a leitura tem o valor de gerar novos interesses, aproximações a outros problemas e, no caso da literatura, a outras obras literárias. Há que considerar ambos lados: o lado do sujeito e o da cultura escrita da qual aspiramos que a cada indivíduo vai se tornar um membro.”

Palavras chave: educação – leitura – escrito - Internet – comunicação – professor

(*) Guillermo Desimone y Adrián Glassel. Ver CV en página 30.

Vocabulario relacionado al artículo:

conocimiento . texto . transmisión de datos .

Garrá lo broli que no muerden garrá fue publicado de la página 58 a página63 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXV

ver detalle e índice del libro