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Educación artística, sus prácticas educativas y finalidad

Mochen, Fernando

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXV

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXV

ISSN: 1668-1673

XIX Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2011

Año XII, Vol. 15, Febrero 2011, Buenos Aires, Argentina | 215 páginas

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Resumen:

Existen varias teorías que subyacen en la práctica educativa artística, que a veces de manera inconciente nos marcan como docentes e influyen en nuestra tarea. Al parecer se encuentran naturalizadas. Como alumnos y como docentes las hemos conocido sin embargo es posible que no tengamos bien clara la función que debería cumplir la educación artística.

Este texto hace un recorrido breve por los modelos pedagógicos de la educación artística, sin intención de criticarlos si no dándole importancia al hecho de poder saber de donde proviene. Para poder cada uno como docente, ser critico de su práctica como tal y rescatar lo que nos parece importante de cada modelo. En función de lo que más nos interesa promover en la construcción del sujeto.

Palabras claves: educación – artístico – modelo – pedagogía – teorías – estética – alumno - docente.

Como alumnos y docentes, tal vez podríamos preguntarnos qué idea tenemos acerca de la función que cumple o debería cumplir el arte en la educación como formación del sujeto; desde la educación inicial hasta las universidades.

De seguro hemos leído y escuchado mucho al respecto y recordaremos varios argumentos acerca de estas cuestiones, como por ejemplo que el arte está vinculado a lo espiritual; el arte para el desarrollo de la capacidad creadora, la sensibilidad y la motricidad fina; para el desarrollo del juicio crítico; el arte y la comunicación. Personas con aptitudes para el arte y otras sin ella, el arte como un don, como expresión subjetiva y sentimental, el arte como algo intangible. Como motivación de los sentidos, como forma de acercarse a las cosas, como modo de aprendizaje, como modo de desarrollo de la percepción, en fin.

Todas estas cuestiones son y tienen que ver con la educación artística; pero para no confundirnos debemos aclarar que son argumentos que vienen desde distintos lugares en cuanto a fundamentos teóricos que sustentan a las distintas prácticas educativas.

Sin intenciones de criticar, pero sí de comprender desde donde convergen todas estas cuestiones acerca de la finalidad de la educación artística, haremos un recorrido por los paradigmas ideológico y estético. Comencemos por el más antiguo.

La copia del modelo natural

Este modelo es el modelo más tradicionalista de la enseñanza en las artes plásticas.

Nace en la Europa del siglo XV y XVI, en el Renacimiento, donde se recuperan los valores estéticos de la antigua Grecia y Roma.

Está centrado en el valor del objeto y en la instrucción, donde solo el maestro tenía el saber. La educación aquí tiene como eje principal al dibujo; la pintura y lo tridimensional llegarían luego.

Aquí se priorizan las destrezas técnicas para lograr la mayor fidelidad posible ya que el objetivo era lograr las imágenes más realistas, e inclusive hoy día se siguen apreciando las destrezas y admirando al que mejor realiza una imagen réplica.

Los humanistas recuperan el arte clásico el cual se basaba en la representación armónica de la figura humana y la búsqueda del ideal de belleza. Para esto se estudiaba la anatomía, la geometría y la astronomía. A través del arte, representaban el drama y la pasión para poder transmitirla a los fieles, pero desde un lugar más humanizado.

Es aquí donde se empieza a cultivar el genio creador o artista, el cual adquiere un lugar superior al artesano, por lo cual se separan las “bellas artes” de la artesanía para no juntarse nunca más.

Este modelo transformaría la mirada del arte para siempre, influyendo en la enseñanza educativa artística en todo occidente. Tan solo debemos recordar como aprendimos a dibujar la figura humana o la perspectiva para darnos cuenta de ello. Y de cómo estos fundamentos nos marcaron como alumnos y como docentes, ya que pareciera que no hay otra manera de representar la realidad desde que se inventó la perspectiva en el Renacimiento. Pareciera que esta mirada occidental fuese la única válida.

Modelo expresionista

También hemos mencionado que el arte tenía que poder expresar sentimientos y emociones.

A diferencia del anterior, que se centraba en la obra y en la fiel representación, este modelo está centrado en el sujeto y promueve su expresividad y autonomía.

Encontraremos su origen en el Romanticismo, donde el arte es el vehículo para liberar al espíritu.

Otra gran diferencia con el modelo anterior es que aquí se reconoce a la infancia como grupo etáreo y no como algo vacío de contenidos. Esto surge a partir de los estudios de la niñez y las corrientes psicológicas.

Un gran referente fue Viktor Lowenfeld, quien escribió el libro El desarrollo de la capacidad creadora. Fue un gran pensador, y su teoría ejerció mucha influencia sobre la pedagogía artística argentina en los años ochenta. Su teoría estaba influenciada por el aporte de la psicología y se basaba en las etapas evolutivas por las que el sujeto transcurría desde su niñez hasta la preadolescencia. La misma planteaba que la educación artística debía darle libertad al sujeto para su desarrollo evolutivo y el docente debía ser un mediador que estimulaba al sujeto para que se expresara y pudiera crear libremente.

Esta idea se vincularía con el modelo de la escuela nueva, donde no rigen normas, reglas ni objetivos marcados, y el maestro es mediador entre el sujeto y el ambiente. Como mencioné antes, el arte serviría para transmitir el interior, por ello debía hurgarse en los sentimientos del alumno para que este recurriera a su memoria emotiva e hiciera una recreación, pero desde su propia interpretación.

Solo así se desarrollaría como sujeto.

La teoría de la Gestalt

Si bien no es un modelo pedagógico que esté hoy en auge, sirve mencionarlo para ver las influencias de otras disciplinas en el arte.

Las leyes de la percepción fueron enunciadas por los psicólogos de la Gestalt (Max Wertheimer, Wolfgang Köhler y Kurt Koffka), quienes en un laboratorio de psicología experimental observaron que el cerebro humano organizaba las percepciones como totalidades (gestalts) de acuerdo con ciertas leyes a las que denominaron “leyes de la percepción”. Estas leyes enuncian principios generales, presentes en cada acto perceptivo demostrando que el cerebro hace la mejor organización posible de los elementos que percibe, y asimismo explican cómo se configura esa “mejor organización posible”, que es a través de varios principios a los que llamaron Las leyes de la percepción.

Todos los espectadores en una situación normal llegarían a ver lo mismo ante determinado estímulo, esto es precisamente lo que luego se le criticaría a la teoría Gestalt, por no tener en cuenta los procesos históricos y culturales; la experiencia de cada uno de nosotros que hace que ante determinado estímulo no sintamos ni veamos lo mismo.

Pero durante mucho tiempo estas leyes se enseñaban como el abc.

El arte como lenguaje

Aquí el arte es visto como un modo de expresión, por lo tanto se lo concibe como a un lenguaje, y así como para poder comunicarnos a través del habla necesitamos determinados códigos, el lenguaje visual también tiene esos elementos: el punto, la línea, el color, la luz, la textura, el círculo cromático, las tablas y otros. Este tipo de modelo es el más desarrollado en educación y continúa vigente.

La Escuela de la Bauhaus sería un referente de este modelo, allí se aplicaría en el diseño, y otros artistas hablarían de la abstracción lírica.

Lo interesante es que, a partir de este modelo, se empieza a incorporar otros tipos de elementos comunicacionales, como la fotografía, el cine y la gráfica.

En teoría el alumno incorporando estos elementos se está capacitando para leer una imagen, transmitir y poder comunicar. La concepción pedagógica que subyace es que el alumno, en el momento de crear, recuerda esos elementos aprendidos y los relaciona interactivamente con la obra; sea diseño u otra disciplina artística.

Aquí podríamos decir que lo que suele faltar en el momento de la práctica pedagógica es la interacción del sujeto creador con estos elementos; parecería que es más importante poder interpretar que relacionarse con el hecho artístico en sí.

Por último veremos dos de las últimas tendencias en la educación artística.

La educación como hecho cultural

Si bien esta tendencia toma elementos de las anteriores, los va a modificar en función a la cultura. Aquí se concibe la educación artística como un hecho cultural, donde se promueve no solamente una expresión del interior o solamente como un lenguaje, sino además como un hecho que forma parte de la cultura.

Aquí se reconoce la importancia de los fenómenos visuales, la cultura visual donde está inmerso el alumno, se reconoce que esta situación marca una distancia abismal entre alumno y el docente que viene de la lectura. Superando el alumno al docente en el manejo del lenguaje de la imagen, ya que estos conocimientos no solamente se enseñan disciplinariamente desde la institución educativa, sino que además ocurre por fuera de la escuela la enseñanza.

Esta tendencia no desconoce este hecho, sino más bien, insiste en tomarlo para sí.

Tomar esa educación como un hecho cultural y comprender que la función de la educación artística debería trabajar con todos esos elementos para poder dar herramientas al alumno y que este pueda manejarlos de forma crítica para no ser solamente una esponja visual. Hubo un cambio sobre los límites entre las artes visuales: hoy son ámbitos interdisciplinarios, por lo tanto, ha quedado una línea muy delgada que separa lo que es arte de lo que no lo es.

Esta tendencia reconoce una ruptura en la relación maestro, alumno, saber; pero promueve desde el rol docente una actitud investigadora para que, a partir de los elementos que cada uno traiga de su cultura, se los investigue y transforme en un hecho artístico que exprese lo que ellos quieran.

Por lo tanto, el docente y alumno se relacionan en una construcción colectiva donde ambos aprenden uno del otro.

Arte como experiencia y relatos abiertos

Este último punto es una investigación que lleva a cabo Aguirre Arriaga y, en parte, se desprende de lo anterior. Ya que, además de concebir a la educación como un hecho cultural, incorpora el comprender y respetar a la propia cultura como también a la ajena, ampliando el “nosotros” para incluir a los “otros”, de modo que ,sea una educación multicultural y más humanizada, a partir de la educación artística que promueva una relación más armoniosa en la que todos formen parte del hecho educativo, despojando al arte de su dimensión trascendental para concebirlo como relatos abiertos a la investigación creativa.

Como modo de concluir sobre todo lo visto hasta aquí sobre aquellos lineamientos más generales y con teorías que nos marcaron como alumnos y docentes, la idea es plantearnos un desafío, el de no convertirnos en algo reproductivo sino ser críticos y conscientes de las practicas y conociendo el origen de los modelos educativos para saber que tomar y que no, o lo que nos pueda interesar de cada uno.

Abstract: There exist several theories underlying practical artistic education, that often impact on our educational work in an unconscious way. Even we could have known them being students or professors it could be possibly that we do not know clearly the function that would have to fulfill artistic education. This article makes a brief route by artistic education pedagogical models, not with a critical intention but aiming to discover it very origin.

Key words: Education - artistic - model - pedagogy - theories - aesthetic - student – professor.

Resumo: Existem várias teorias que fundamentam na prática educativa artística, que às vezes de maneira inconsciente nos marcam como docentes e influem em nossa tarefa. Ao que parece encontram-se naturalizadas.

Como alunos e como docentes as conhecemos no entanto é possível que não tenhamos bem clara a função que deveria cumprir a educação artística.

Este texto faz um percurso breve pelos modelos pedagógicos da educação artística, sem intenção de criticá-los se não lhe dando importância ao fato de poder saber de onde prove.

Palavras chave: educação – artístico – modelo – pedagogia – teorias – estética – aluno – docente.

(*) Fernando Mochen. Diseñador en Comunicación Visual. Facultad de Bellas Artes. Universidad Nacional de La Plata.

Vocabulario relacionado al artículo:

arte . educación . formación . función .

Educación artística, sus prácticas educativas y finalidad fue publicado de la página 63 a página66 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXV

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