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Experiencia en la dinámica áulica

Garibotto, Claudio [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXVI

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXVI

ISSN: 1668-1673

XIX Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2011

Año XII, Vol. 16, Agosto 2011, Buenos Aires, Argentina | 200 páginas

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Resumen:

Con aciertos al planificar la materia, y aspectos en los cuales deberé hacer mayor hincapié en el futuro, la experiencia fue gratificante. Combatí la timidez de algunos alumnos, sus faltas de ortografía, y logré que aumentaran el compromiso con la materia. Así demostraron un progreso personal muy importante.

Palabras claves: aciertos – hincapié – futuro – gratificante – timidez – ortografía – compromiso – progreso.

Dentro de los temas propuestos por la Facultad para elaborar el artículo de los docentes para la próxima publicación Reflexión Académica en Diseño y Comunicación, me pareció que uno de los más interesantes era el que me llevaba a abordar mis experiencias en la dinámica áulica. Y el motivo es que a pocos días de finalizar mi primer cuatrimestre como docente de la materia Comunicación Oral y Escrita (COE), ya puedo llegar a obtener algunas conclusiones que estoy seguro me serán útiles en el futuro, y que tal vez algún otro docente también pueda aprovechar. La referencia es a que me siento en condiciones tanto de reconocer aciertos en la manera de plantear la cursada y de dictar las clases, como también estoy en posición de decir que encuentro puntos a mejorar en el futuro, o ítems en los cuales deberé hacer mayor hincapié. Como lo sospechaba por el hecho de tratarse de una materia cursada en su mayor parte por alumnos que están en los primeros años de la carrera, y con el agravante de que los adolescentes de hoy en día leen cada vez menos, me enfrenté a un nivel de redacción en general muy pobre. De esta manera, en cada trabajo práctico que debieron realizar se evidenciaron serios errores de elaboración. Y, sobre todo, demasiadas faltas de ortografía. El tomarme varios minutos de cada clase para repasar los errores cometidos y establecer un diálogo con cada alumno en el momento de la entrega de los trabajos, ayudó en buena parte a mejorar este problema. También fui lo más severo posible a la hora de calificarlos (por lo cual me criticaron por ser “amarrete con las notas”, según coincidió la mayoría, aunque luego también hicieron un mea culpa), para que tomen noción de la importancia que tiene el redactar correctamente, no sólo como alumnos de facultad sino para que el día de mañana sean profesionales respetados, más allá de la carrera que estén cursando. Además, insistí con que acudan siempre al diccionario, y que también se tomen un tiempo para releer cada texto, algo que todos reconocieron no hacer habitualmente. Para mi satisfacción, en algunos casos noté que escucharon las recomendaciones y así se fueron superando ellos mismos. 

Clase a clase observé casos de alumnos que aumentaban su compromiso, y que entendían la importancia de la materia. Como les fui remarcando constantemente a ellos, COE es una asignatura común a todas las carreras, y no de manera casual: el expresarse y el escribir correctamente es algo muy importante en todos los ámbitos de la vida. Además, al tratarse de una materia que demanda bastante participación de los alumnos (por el hecho de tener cinco Trabajo Práctico, además de varios ejercicios orales y, en especial, representaciones en clase), apunta a otro aspecto fundamental para el desarrollo integral de las personas: romper con la barrera de la inhibición. En lo referente a este último punto, traté de que todos tuviesen que leer distintos textos y en ocasiones exponer diferentes tareas delante de los compañeros, para que de esa manera perdiesen el miedo a tener que pararse frente al aula. Como suele ocurrir, fueron varios quienes vivieron ese momento como traumático, al menos durante los primeros minutos. Pero luego se fueron soltando y agradecieron la experiencia. 

En relación a este aspecto, y para poder conocer fundamentalmente –y desde el primer momento– quiénes eran más extrovertidos y quiénes no tanto, en la primera clase tomé una decisión que en ese momento, sinceramente, no sabía lo útil que me sería para todo el cuatrimestre. Mi idea fue hacerles escribir a todos un texto de presentación, donde también contasen la experiencia en la Universidad (por más corta que fuese en algunos casos), y qué expectativas tenían con la materia y con la carrera en general. 

Allí descubrí que algunos chicos reconocían su dificultad para expresarse en público, fruto de la timidez, y que querían mejorar eso. Mientras que otros (la mayoría) evidenciaron los errores de ortografía que señalé anteriormente. De esta manera pude orientar mejor la cursada, prestarle mayor atención a estos puntos y, dentro de lo posible, realizar un seguimiento de los casos que, de cierta manera, reclamaron ayuda para lograr un progreso personal. 

Por otro lado, comprobé que algunos chicos aún se sienten y actúan como si continuasen en el secundario, y por ese motivo les cuesta comprometerse con la entrega en término de cada trabajo. Así fue como comprendí con el transcurso de la cursada que el ser flexible al comienzo, dándoles la posibilidad de que el primer Trabajo Práctico lo entregasen una clase más tarde, hizo que muchos pensaran que iba a ser siempre igual mi proceder. Aunque luego pude poner en claro las reglas de juego y todos tomaron mayor compromiso, en el próximo cuatrimestre deberé ser más estricto desde un comienzo, en especial para ayudar a que adquiriesen un compromiso necesario para el resto de sus carreras.

Sólo tuve tres casos de alumnos que nunca entregaron el primer trabajo (una investigación sobre la Ley de Medios), aunque sí hicieron todos los Trabajo Práctico siguiente. El motivo para este proceder fue que, en la opinión de ellos, no era un tema que les interesara o que no conocían demasiado sobre el mismo. Más allá de las explicaciones que les di sobre lo importante de estar informado sobre lo que pasa en nuestro país –y este tema sin dudas es muy importante–, ellos no demostraron compromiso con la realidad que les toca vivir, ni voluntad de investigar y cumplir con la consigna. La decisión que tomé, luego de explicarles que a cada uno ya le correspondía un 2 (dos) como calificación por este comportamiento, fue darles la posibilidad, para que no tengan que recursar la materia, de que preparasen una clase para exponerlas oralmente. Finalmente lo hicieron, y aprobaron. Aunque se sintieron perjudicados, porque tuvieron que leer un libro entero sobre el tema de la “Comunicación no verbal” y fueron evaluados delante de sus compañeros, también aprendieron que siempre es mejor cumplir en tiempo y forma con los requerimientos. Así que de esta experiencia, como ellos mismo lo reconocieron, finalmente sacaron algo en positivo. No obstante, en el próximo cuatrimestre me preocuparé de entrada en dejar bien en claro también que este aspecto es uno de los más importantes a la hora de la nota final. Como conclusión, puedo afirmar que en general fue una experiencia personal muy buena y gratificante. Y que me encontré con un grupo que, en cuanto al comportamiento en clase (sin dudas, un aspecto fundamental para el dictado de cualquier materia), fue realmente muy bueno. Se creó un buen clima de trabajo, y la relación que tuve con todos fue muy buena. Yo aprendí de ellos, y supongo ellos lo hicieron de mí. Busqué despertarles un mayor compromiso con la facultad, en el caso de quienes no lo tenían, y creo que en general lo logré. Cierro con una pequeña anécdota. Cuando le pregunté a una de mis alumnas cuándo iba a presentarse al examen final, recomendándole que lo hiciese en diciembre para tener los conocimientos más “frescos”, ella me respondió con una sonrisa: “Sí, voy a rendir enseguida así me saco la materia de encima, porque la verdad pensé que era más fácil”. En su declaración había sorpresa porque, cuando comenzó a cursar, supuso que sólo debería entregar unos Trabajo Práctico y que el contenido teórico sería mucho menor. Pero más allá de lo que pareció una queja, y de tener que estudiar más de lo previsto, esta chica se mostró “contenta por lo aprendido en la cursada”. Mi deseo, claro, es que todos se hayan sentido así. 

Abstract: With successes on having planned the subject, and aspects in which I will have to insist on in the future, the experience was gratifying. I attacked the timidity of some pupils, his spelling mistakes, and achieved that they were increasing the commitment with the subject. This way they demonstrated a personal very important progress.

Key words: successes – to insist – future – gratifying – timidity – spelling – commitment – progress.

Resumo: Com sucessos ao planificar a matéria, e questões nos quais deverei fazer maior ênfase no futuro, a experiência foi gratificante. Lutou a timidez de alguns alunos, suas faltas de ortografía, e consegui que aumentassem o compromisso com a matéria. Assim demonstraram um progresso pessoal muito importante.

Palavras chave: sucessos – ênfase – futuro – gratificante – timidez – ortografía – compromisso – progresso.

(*) Claudio Garibotto. Técnico superior en periodismo deportivo (Deportea, 2000). Ciencias de la Comunicación (UBA, incompleto).

Vocabulario relacionado al artículo:

aula . experiencia .

Experiencia en la dinámica áulica fue publicado de la página 159 a página160 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXVI

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