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Importancia del conocimiento e investigación en la historia de la Fotografía. Reflexiones teóricas acerca de la investigación fotográfica.

Incorvaia, Mónica Silvia [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº VI

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº VI

ISSN: 1668-1673

XIII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación. Febrero 2005. Buenos Aires. Argentina:"Formación de Profesionales Reflexivos en Diseño y Comunicación"

Año VI, Vol. 6, Febrero 2005, Buenos Aires, Argentina | 288 páginas

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En el globalizado mundo del siglo XXI, la fotografía constituye, entre las artes visuales, un elemento preponderante. Vivimos rodeados de imágenes y de figuras que hacen a nuestra cultura post-industrial. Visualizamos cualquier mensaje y aún nos resulta imposible imaginarnos algo si no disponemos del objeto que dé forma a ese mensaje. Esta situación nos lleva, muchas veces, a estar saturados de imágenes y no poder ver o apreciar el valor que las mismas tienen como eje de información, expresión artística y sentido estético. Además del documento que representa en sí misma. Así como el escritor necesita leer a los clásicos y el pintor conocer a los grandes maestros, el fotógrafo debe nutrirse en su propia esencia: apreciar a sus predecesores, juzgar su obra, valorar el esfuerzo que supuso crear en un momento y en un espacio preciso. 

Sin estos conceptos, el mensaje fotográfico puede carecer de calidad artística y productiva. Conocer a los grandes creadores presupone una toma de conciencia frente al hecho fotográfico y, muchas veces, una elección en el momento de definir el estilo propio. 

Otto Steiner en su libro Subjektive Fotografie Nº 2 propone cinco pasos en el proceso fotográfico: la elección del objeto y el acto de aislarlo del entorno, la visión en la perspectiva fotográfica, la visión en la reproducción fotoóptica, el aislamiento de la temporalidad por el tiempo de exposición. En nuestro caso, cuando nos planteamos qué alternativas podemos establecer en la enseñanza de la historia de la fotografía, surgen premisas muy claras que podríamos definir de la siguiente manera y aun expresarlas de forma muy precisa:

Objetivos de la historia de la Fotografía en la formación profesional 

- El ¡Oh!: Maravillarse antes las posibilidades creativas de los grandes 

- El ¡Ah!: Caer en la cuenta de cuáles son los recursos empleados para lograr cada estilo, cada creación 

- Encontrar la propia voz

Maravillarse ante las posibilidades creativas de los grandes 

Si partimos de la idea que el hombre se prolonga en esa imagen, en ese instante, observaremos que la fotografía realiza recorridos objetivos sobre la condición humana. 

La investigadora Marie-Loup Sougez en su libro Historia de la fotografía, cita la definición de la fotografía del diccionario de Casares consignando que «la fotografía es el arte de fijar y reproducir por medio de reacciones químicas, en superficies convenientemente preparadas, las imágenes obtenidas en la cámara oscura». 

De tal manera, cuando el estudiante accede al conocimiento del primer soporte técnico (el daguerrotipo) que dio por resultado el inicio de nuestra historia, se siente atraído y asombrado por esa delicada imagen que perpetúa un tiempo cronológicamente distante pero que lo conmueve por la infinidad de información que le brinda. 

La investigación tiene por fin estos principios básicos que no sólo permiten conocer sino encontrar su propia identidad e identificación. La fotografía pone de manifiesto una forma de vida, un estilo social, una situación determinante que enriquece la propia condición humana. 

Según palabras de Horacio Coppola «la imagen fotográfica es la imagen de un fragmento de la realidad: es este rectángulo que individualiza exactamente este fragmento limitándolo, separándolo, encuadrándolo como una nueva unidad visual». 

Cuando el estudiante recorre los caminos realizados por sus antecesores, atesora no sólo una experiencia técnica sino que va descubriendo cuántas posibilidades se pueden ir dando para que una imagen se concrete. 

El ir conociendo el desarrollo de la fotografía del siglo XIX y los contenidos temáticos abordados, presupone una toma de conciencia en lo que hace al hecho fotográfico y se sorprende muchas veces por la calidad que esas imágenes transmiten. Situación que se incrementa al ingresar en el siglo XX y entender que la imagen fotográfica va indisolublemente ligada a la vida del hombre contemporáneo. 

La experiencia no se remite solamente a ver fotografías, es necesario comprenderlas en su momento histórico, la información que nos brindan, apreciar el valor que esas imágenes tuvieron, las dificultades y limitaciones con que se encontraron esos fotógrafos.

Caer en la cuenta de cuáles son los recursos empleados para lograr cada estilo, cada creación 

Para Boris Kossoy «tres elementos son esenciales para la realización de una fotografía: el asunto, el fotógrafo y la tecnología… El producto final – la fotografía - es entonces resultante de la acción del hombre – el fotógrafo - que en determinado espacio y tiempo optó por un asunto en especial y que, para su debido registro, empleó los recursos ofrecidos por la tecnología». 

Basado en estos principios, toma la definición de Joan Costa, al referirse a la esencia del fenómeno fotográfico, considerando estos tres aspectos, pues – según su criterio - sintetizan el ciclo completo en que una fotografía tiene su origen. 

Así, en la medida en que no se conoce o aprecia el recorrido cronológico y el desenvolvimiento técnico que la fotografía ha desempeñado, la calidad propia puede disminuir, porque se carece de los principios básicos y de las herramientas generadoras que hicieron posible la concreción de la imagen. El gran Nadar opinaba que cualquiera podía aprender fotografía, pero que resultaba muy difícil explicar cómo la luz podía iluminar y dar carácter al fotografiado. 

Dentro de este marco de situación, no es que el futuro profesional deba seguir un estilo o técnica determinada perdiendo su estilo propio, sino que esa conjunción de posibilidades le permitirá obrar en consecuencia. 

Gabriel Bauret explica en su libro De la fotografía que el fotógrafo dispone actualmente de una infinidad de medios y que ninguno es universal. A tal punto que algunos creadores utilizan técnicas artesanales combinadas con medios de última generación. 

El conocimiento de la historia de la fotografía permite, por lo tanto, poder elegir o compartir esas técnicas y estilos y, por supuesto, enriquecerlos.

Encontrar la propia voz 

Así como Nicéforo Niépce denominó a sus primeras experiencias fotográficas «puntos de vista», el alumno necesita y debe encontrar su propio punto de vista. 

La fotografía es un objeto cultural y, en la medida en que se investiga, el abanico de temas, contenidos y posibilidades van sirviendo de soporte para crear su lenguaje personal y, lo que resulta mejor aún, recrear en función de la calidad conceptual que pueda ir descubriendo. 

Otro hecho interesante lo constituye el poder elegir el camino propio en el criterio fotográfico, premisa propuesta por Alfred Stieglitz en los inicios del siglo XX, al establecer un nuevo concepto de la fotografía con lenguaje propio. 

Resulta muy difícil separar la fotografía del hecho sentimental que la origina. Para Walter Benjamin: «El valor cultural de la imagen tiene su último refugio en el culto al recuerdo de los seres queridos, lejanos o desaparecidos. En las primeras fotografías vibra por última vez el aura en la expresión fugaz de una mirada. Esto es lo que constituye su belleza melancólica e incomparable». 

Por lo tanto, cualquier persona que se vaya a dedicar a la fotografía se siente atraído por los orígenes y desarrollo que hicieron a la fotografía, a partir de sus experiencias personales. A su vez, para poder descubrir su propio estilo, es necesario desandar los caminos del conocimiento, apreciar la forma de visualizar esas imágenes, aprehender las complejidades del universo de la creación que, en el caso de la fotografía, permite elaborar un vehículo comunicativo que remite al espectador con la realidad original. 

Esa realidad original que profetizó el crítico y escritor Champfleury hacia 1845 al decir: «¡Qué delirio sería el nuestro si pudiéramos ver los progresos obtenidos por la daguerrotipia dentro de cien años, cuando ya no sea una parcela de vida la que se recoja, sino la vida entera que se anima y se despliega ante los ojos maravillados de nuestros descendientes!» 

Es por todo esto que el estudiante de fotografía se siente atraído ante el eje investigado porque representa un modo de encarar su propia labor fotográfica. 

Boris Kossoy en su libro «Fotografía e historia» define la enseñanza de la historia de la fotografía con estas palabras: «La historia de la fotografía es mucha veces confundida con la historia de la técnica fotográfica, y otras veces con la historia de los fotógrafos, cuando en realidad ella abarca en su objeto de investigación ésas y otras historias. La historia de la fotografía es, también, la historia de sus aplicaciones, de sus usos; por eso, es necesario comprender en profundidad la ideología de tales aplicaciones. […] No se puede desconocer o conocer apenas superficialmente la historia propia del tema que dio origen a la representación». 

Dentro de estos parámetros, la fotografía documenta no sólo una estética determinada como fenómeno plástico, sino también una estética relacionada con su contexto social y geográfico en un espacio y tiempo determinados que nos lleva a la necesidad de investigarla como un fenómeno sociológico de suma importancia. 

Porque la historia de la fotografía es dinámica en la medida que muestra precisamente el fluir de la vida contenido en un instante. Instante que el futuro profesional tomará para sí en el momento de realizar su creación fotográfica.

Bibliografía 

Calbet, Javier; Castelo, Luis (1997). La Fotografía. Madrid: Acento Editorial. 

Casademont, José María (1979). Historia de la Fotografía. Universitas, Las Artes, Tomo 6. Barcelona: Edic. Salvat. 

Coppola, Horacio (1984). Sobre Fotografía. Apuntes personales. Buenos Aires: s/e. 

Costa, Joan (1977). El lenguaje fotográfico. Centro de Investigaciones y Aplicaciones de la Comunicación. Madrid: CIAC 

Dovan, Walter (1962). Historia de la Fotografía. Barcelona: Plaza & Janes, S.A. 

Kossoy, Boris (2001). Fotografía e historia. Buenos Aires: Biblioteca de la Mirada. 

Sougez, Marie-Loup (1996). Historia de la Fotografía. Madrid: Ediciones Cátedra.


Importancia del conocimiento e investigación en la historia de la Fotografía. Reflexiones teóricas acerca de la investigación fotográfica. fue publicado de la página 129 a página130 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº VI

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