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La importancia de la visita a un museo.

Orellana, Juan [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº VI

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº VI

ISSN: 1668-1673

XIII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación. Febrero 2005. Buenos Aires. Argentina:"Formación de Profesionales Reflexivos en Diseño y Comunicación"

Año VI, Vol. 6, Febrero 2005, Buenos Aires, Argentina | 288 páginas

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El museo es un institución donde la sociedad guarda, conserva, expone, muestra los objetos valiosos para la humanidad. Tanto obras de arte, documentos históricos, El hombre, la naturaleza, la técnica y la ciencia. 

La finalidad última es conservar, guardar, proteger, restaurar, todos aquellos objetos que hacen a la vida del hombre. 
El museo ofrece un servicio a la sociedad, en el caso específico de obras de arte, elige y selecciona aquellas que tienen valor estético y artístico que representan al Hombre en sus distintos períodos históricos. 
Los dispone y expone para la apreciación y valoración de sucesivas generaciones. 
Pablo Freire, pedagogo, trabajó sobre el concepto de concienciación del Hombre objeto del mundo actual en el Hombre sujeto: quiere decir como Hombre que aprende y aprehende, y reflexiona sobre los valores, la permanencia lo inmanente y lo trascendente de la obra de arte. 
La experiencia-vivencia-museo, que propongo en el Taller I de Reflexión Artística es un momento importante en el proceso de aprendizaje, produce una concienciación que permite a los alumnos: descubrir y encontrar contenidos que se van materializando en el desarrollo de los diferentes ejercicios durante lo cursado.

La historia de los museos 
El actual término museo es derivación de la palabra griega museion, que era el nombre de un templo de Atenas dedicado a las Musas. En el siglo –III , la misma palabra se utilizo para designar un conjunto de edificios construidos por Ptolomeo Filadelfo en un palacio de Alejandría.
Se trataba de un complejo que comprende la famosa biblioteca, un anfiteatro, un observatorio, salas de trabajo y de estudio, un jardín botánico y una colección zoológica. Sabemos, por otra parte, que ya en el siglo -V se daba el nombre de pinacoteca a un ala de los Propileos de la Acrópolis de Atenas, y Pausanías cuanta que en ellas se guardaban pinturas de Polignoto y de otros artistas. 
Los romanos desarrollan la costumbre del coleccionismo de obras de arte que entre el – 212 y – 146 llenaron los templos de Roma de obras de arte griegas. 
Durante la Edad Media, algunos templos famosos acumularon conjunto de objetos artísticos, como San Marcos en Venecia, y Saint- Denis, cerca de París, mientras que determinados reyes, amantes de la cultura, creaban sus propias colecciones. El emperador Bizantino Constantino VII, era un auténtico arqueólogo y coleccionista de objetos de arte, que a veces mostraba a sus invitados durante los banquetes. Carlomagno reunió un tesoro fabuloso que abundaban obras de arte romano antiguo al que se añadieron el tesoro de los hunos, capturados por el duque de Friul el botín ganado a los musulmanes por Alfonso II «El Casto» con motivo de la toma de Lisboa, y los regalos de Oriente que le envió el califa Harun- al- RAchid. 
La pasión por el coleccionismo de obras de arte aumentó en el Renacimiento. Es famosa la colección que reunieron los Medicci en Florencia, para el cuidado de la cual Lorenzo «El Magnífico» nombró al escultor Donatello. Otras familias florentinas poseían verdaderos museos privados, como los Strozzi, los Quaratesi y los Rucellai. En diversos palacios de príncipes italianos había estancias dedicadas a guardar colecciones de obra de arte antiguas que se hicieron famosas, como la de los Gonzaga en Mantua, de los Montelfeltro en Urbino, y de los Este en Ferrara y de los Visconti en Milàn. En 1471 el Papa Sixto IV fundó un anticuarium abierto al público en el Capitolio de Roma. 
Durante los siglos XVI y XVII las colecciones reales no dejaron de aumentar en importancia. Fernando de Habsburgo reunió en su castillo más de mil cuadros, una biblioteca de cuatro mil volúmenes y grandes cantidades de medallas de bronce, cerámicas y tapices. Todo eso fue trasladado a Viena para fundar el museo Por el archiduque Leopoldo Guillermo. Tesoros que fueron instalados en el palacio de Velvedere de Viena y abiertos al público en 1783 por orden del Emperador José II. 
Los reyes españoles Felipe III y Felipe IV enriquecieron la colección formada por Felipe II mediante compras realizadas en Flandes, Nápoles y Milán, a través de sus virreyes o agentes especialmente encargados de este trabajo. Así, por ejemplo, sabemos que Velásquez fue enviado a Italia en 1649 para comprar obras de arte. Todo ello fue la base de actual Museo del Prado, cuyo edificio se construyó en 1785, y cuyas colecciones dejaron de ser propiedad real y pasaron a ser propiedad nacional en 1868. 
Las colecciones de los reyes de Francia fueron nacionalizadas en 1793 por un decreto del gobierno revolucionario. Instaladas en el palacio del Louvre, fueron abiertos al público bajo el nombre «Museo de la República». Estas series se enriquecieron rápidamente gracias a la política de Napoleón que, en sus tratados de paz, obligaba a los vencidos a entregar grandes cantidades de obras de arte. 
En 1873- 1847 se construyó el edificio del British Museum, (Museo Británico), en Londres, cuya arquitectura está inspirada en los Propileos de Atenas. Hacia 1830, Luis II de Baviera hizo construir la Gliptoteca de Munich. En 1843 se instaló en el antiguo palacio de Cluny en parís, una gran colección de arte medieval. Y en 1852 se abrió al público el último de los grandes museos de Europa: el Ermitage de San Petersburgo, hoy Leningrado, cuya fabulosa riquezas ocupan actualmente un recorrido de mas de 14 km. 
En la segunda mitad del siglo XIX se construyeron los primeros museos en EE. UU. Como el de la Universidad de Yale. Que tiene su origen en la colección privada de James J. Jarves, legada en 1867. Pero la gran importancia de los museos de Estados Unidos arranca de los extraordinarios donativos de obra de obra realizadas a partir de 1900 por los magnates de la industria y de las finanzas: Andrew Mellon, Samuel Kress, Prierpont Morgan. De este modo es como se construyeron la galería Nacional de Washigton de 1937, el museo de la universidad de Harvard en 1928, así como los museos de Atlanta, Denver, Houston, Cansas City, y New Orleáns. 
El Museo Nacional de Bellas Artes de la República Argentina, el mayor acervo de nuestro país y uno de los principales de América, fue creado el 16 de julio de 1895 y abrió sus puertas el 25 de diciembre de 1896, bajo la dirección del pintor y crítico del arte Eduardo Schiaffino, a cuyas instancias había sido fundado por el gobierno del Presidente José Evaristo Uriburu. 
Quedaba satisfecha así una antigua aspiración, compartida por autoridades, políticos, artistas y escritores, que nació casi con la Argentina independiente. Fue Bernardino Rivadavia, ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, quien instaló el Museo Público, a fines de 1823, materializando así una iniciativa suya de 1812. Aunque dedicado, en principio, a la Historia Natural (será la base del Museo Argentino de Ciencias Naturales de hoy), era deseo de Rivadavia constituirlo también en repositorio de obras de arte.

Experiencias en los museos 
Una visita al museo de Ciencias Naturales de la Plata realizada por niños de escuela primaria en una jornada de recreación es posible que produzca una vivencia que haga reflexionar durante toda la existencia. Un niño cuando mira, mira desde un lugar donde los preconceptos y conceptos no son barreras para determinar pautas culturales o sociales, el niño observa, contempla y absorbe esa experiencia como algo nuevo, algo extraordinario en un lugar extraordinario. Reflexionar sobre la visita a un museo para los alumnos actuales no es sólo que trate de observar lo estético que alberga el museo, los cultivos de los recuerdos plantean un viaje extraordinario a través del tiempo en un solo lugar, una mirada y un nuevo descubrimiento, algo que pensamos ahora ya fue pensado, algo que descubrimos en la naturaleza en forma casual o científicamente, se exhibe: esto fortalece nuestras creencias. 
Seguramente alguien en otro tiempo observó algo que aquí y ahora nosotros observamos y que puede ser lo mismo pero de otra forma. En el caso del área de las bellas artes ese instante esta plasmado en los cuadros, gobelinos, tallas, relieves, grabados, esculturas, dibujos, objetos, etc. Cultivos como el de la representación de la figura humana desde los museos originarios como las cuevas de Altamira y Lascaux hasta los museos más importantes del mundo albergan esta trayectoria de exquisitas representaciones, sus cuerpos, sus etilos, sus indumentarias, la luz, la sombra, el entorno, las configuraciones estéticas desarrolladas por las diferentes culturas. 
En el museo se asiste a un espacio de descubrimiento permanente, a un espacio donde el paso del tiempo se detiene en cada uno de los objetos y nos arroja aquella obra desarrollada y buscada como resultado de intensidades vividas por un sujeto o por un movimiento. Nos encontramos con un cultivo de la inspiración humana, sus necesidades, sus deseos, sus ilusiones, sus fantasías. El artista ha plasmado árboles, plumas, alas, hojas, flores, montañas, frutas, metales, texturas, espacios nuevos, inventados o reales. 
Paños, luces, y sombras el Hombre, la familia, la velocidad, lo estático, una hazaña, un abrazo, un logro, una introspección, un nacimiento, algo científico. El hombre busca, se forma, se perfecciona, se proyecta, abre su mente y se expresa, construye de sus experiencias el presente y en esta acción proyecta el futuro que es mañana. 
Reflexionar nos permite crecer, nos permite darnos cuenta de los vínculos que se pueden lograr uniendo creativamente los cultivos de la producción humana. 
Una obra de Antonio Berni que se encontraba en el M.A.L.B.A. llamó poderosamente la atención de los alumnos que visitaron el museo, cuando leí porqué les había impactado: dijeron que unía muchas cosa que habían visto en los talleres y que unía lenguajes del arte y el diseño. La obra es una escultura realizada con material de deshecho, es la imagen de un dragón que se esta comiendo a Ramona y quedan sus piernas fuera de su boca, el dragón es una forma irregular y Ramona es un maniquí realista. La curiosidad de los alumnos se centró en lo que había adentro del cuerpo del dragón; ¿estaba el cuerpo entero de Ramona?, ¿qué ropa usaba Ramona o solo era un fragmento?. 
Descubrieron que el cuerpo de Ramona estaba entero y que el dragón además de tener dos patas estaba construido por dentro y por fuera con texturas. 
Dice Paola Migliorisi: «ver una obra original no es lo mismo que verla en un libro, vivenciar la experiencia de estar frente a una obra de arte como El David de Miguel Angel en el Museo del Calco me hizo recordar mi viaje a Florencia cuando tuve la oportunidad de ver el original tallado en mármol, la magnitud, la perfección de la anatomía, el pulido de la superficie me hacen reflexionar de como un hombre es capaz de producir esa belleza». 
Otro comentario de los alumnos fue que visitar un museo es entrar en un espacio diferente, la arquitectura, la luminosidad, lo atrayente de la distribución de las obras. 
MNBA- sobre Jesús Rafael Soto la obra «planos virtuales» 1965. Madera y Metal- 160x 160cm. Pamela Gonzáles Cobreros nos dice: «esta obra me pareció original y me impactó por que fue diferente a todo lo que había visto en mi recorrido. Lo mas destacable es, sin duda, la interacción que hay con el observador ya que depende del punto de vista del mismo se produce una ilusión óptica que es lo que vuelve interesante y enigmática a dicha obra.» 
MNBA- sobre Ernesto de la Cárcova la obra « sin pan y sin trabajo» 1894. Óleo sobre tela- 125, 5 x 216 cm. A Roberta Hinrichsen Dockendorff me impactó, el tamaño de la obra, los colores muy oscuros, muy tristes que expresan el dolor de algo que pasó.»Lo que mas me impresionó fueron las expresiones de las personas, sus gestos, posiciones, miradas; cómo una pintura, un dibujo que es estático y sencillo, puede tener tantos detalles mínimos que nos llevan a entender una historia que fue captada en un momento y es que siento que hay toda una película detrás de esa tela pintada, pero una película verídica. Que sin mostrar directamente todo lo que pasa, el espectador se puede ubicar en la época y en la situación, hasta llegar a sentir lo que esas personas estaban pasando». 
C. C. Recoleta - Gargano «Figuras y Fantasmas» acrílico sobre tela 2, 50 x 140 cm. Ariel Pablo Abramovici opina: «las pinturas me asombraron, si las miraba de cerca veía una mezcla de colores que se notan que salen del alma, cuando uno toma distancia después de observar por un rato noté que se iban formando personas, animales y paisajes de modo fantasmal. Para mí el artista pinta centrando la importancia en el diálogo entre los colores y el espacio, más que en la perfección de la forma». 
MNBA- la obra de Joaquín Torres García, la obra» Arte Universal» 1943, óleo sobre tela 75 x 106 cm. Anabella Staffolani elegí esta obra porque: «Me impactó la manera en que están distribuidos los espacios, la concordancia que hay entre las distintas figuras, los colores utilizados, las sombras que se producen y que las figuras parecen pinturas rupestres encuadradas en rectángulos». 
MALBA- Antonio Berni «Manifestación» 1934, temple sobre arpillera 180 x 249,5 cm. Sabrina Casale dice: «esta obra me causó gran impacto por cómo está ilustrada, la forma en que Berni captó la expresión de la gente, una fuerte caracteriza-ción de los rostros de los manifestantes transmiten la fuerza de la gente y sus sentimientos. Me gustó mucho la técnica del temple por que no la conocía». 
MNBA- Mario Gurfein, Mónica Diana Almassio se centró en la serie «Ventanas, Puertas y Paisajes» realizadas en técnica mixta sobre tela y materiales diversos. «Las obras de este artista me transmitieron una aparente sencillez y un mundo familiar como haber reconocido lugares pintados y de haber estado allí, lugares con puertas abiertas donde se unen la luz interior y la luz exterior, árboles de olivos perdidos en la llanura, con una luz que iluminaba el horizonte, o la de esos paredones a los que el pintor ha llamado «el Mundo» en las que abrió puertas y ventanas con imágenes de gente borrosas en ventanas inalcanzables con luz. Las esculturas de hombres construidas con telas desgarradas que arman una trama y que generan un espacio donde se dibujan otros espacios». 
Lo que les impacta de los espacios dedicados a conservar obras de arte son sitios estáticos y que el movimiento esta en las obras de arte que producen en el espectador un viaje en el tiempo y en la estética de la producción humana. Además desde el origen del arte hasta la actualidad hay temas recurrentes como lo es la figura humana sus acciones, su indumentaria sus mascotas, la naturaleza, flores, árboles, bodegones paisajes, etc. 
Las palabras utilizadas por los alumnos en los diferentes escritos fueron: asombro, descubrir, pasión, distribución, técnica, aplicación, creatividad, equilibrio, simetría, color, texturas, magnificencia, entre otras. 
Esta práctica de recorrer un museo es necesaria porque es vivencial, les da una experiencia nueva, pueden unir el pasado con el presente y construir lo que vendrá, les enriquece su cultura, ayuda ver inspiraciones de otros en las inspiraciones actuales, los jóvenes toman contacto con imágenes y propuestas relacionadas a su tiempo y a las culturas juveniles actuales, los jóvenes se mueven en la cultura de la informática, de la música, de los medios de comunicación. La experiencia en los museos los hace descubrir otras miradas.


La importancia de la visita a un museo. fue publicado de la página 172 a página174 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº VI

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