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Propuestas para el diseño de un futuro sustentable

Escritos en la Facultad Nº69

Escritos en la Facultad Nº69 [ISSN: 1669-2306]

Proyectos de Graduación Edición XIV: 27 de junio de 2011

Año VII, Vol. 69, Junio 2011, Buenos Aires, Argentina | 168 páginas

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Quarta, Jorge H.

La reflexión en el ámbito académico como expresión de vanguardia en las disciplinas proyectuales

Introducción
El presente trabajo sintetiza las reflexiones generadas por
quien suscribe a partir del conjunto de proyectos de graduación
evaluados durante el primer ciclo del corriente año.
Se propondrá una lectura coherente de las diferentes líneas
temáticas elegidas por los autores, a fin de involucrarlas en
un relato unificador, a la vez que se hará especial énfasis en
el rescate de aquellos elementos que permitan enmarcar el
conjunto de los trabajos en el contexto del universo sociocultural
contemporáneo, y en particular en las tendencias
de vanguardia en el ámbito de las disciplinas proyectuales.
Sin lugar a dudas, la variedad temática –y aún el hecho de que
los trabajos provengan de disciplinas diferentes– involucra
un desafío importante, pero creemos que el hilo conductor
pasa por la actitud presente en la mayoría de los autores
respecto a explorar en alguna de las últimas tendencias de su
disciplina, con el objetivo de arribar a soluciones aptas para
cuestiones sociales que exceden la resolución puntual de un
problema de diseño.
Es interesante verificar cómo, más allá de que los trabajos –que
en su mayoría se inscriben en la categoría de Creación y Expresión–
apuntan a desarrollar productos o diseños concretos,
las problemáticas que aspiran a resolverse mediante esas propuestas
claramente exceden el universo del diseño, y abordan
áreas que –desde lo social, lo cultural, lo productivo, o aún
lo político– requieren de una visión integradora y holística.
En dicho contexto, resulta sumamente valorable que los
estudiantes incorporen –sea de manera conciente, o no– el
potencial que ofrecen sus disciplinas para la transformación y
el cambio a gran escala, lo cual será analizado a continuación
para cada uno de los proyectos evaluados.
Y, por otro lado, resulta también, a nuestros ojos, un logro
considerable de nuestra Facultad, en la medida en que los
trabajos de los alumnos reflejan los valores que guían a la
Universidad de Palermo como institución, así como su compromiso
con la innovación.


Descripción y Aportes de los Proyectos


•María Belén Solé, Conciencia ecológica. Diseño de un
proyecto sustentable.
En este primer trabajo, que se inscribe en la categoría de
Creación y Expresión, la autora considera los múltiples
factores incidentes en la sustentabilidad de un proyecto arquitectónico,
presentando una enumeración sumamente amplia
que incorpora todos aquellos elementos a tener en cuenta a
la hora de diseñar un proyecto de estas características. Esto
da como resultado una obra eminentemente didáctica, que
se transforma en una suerte de manual de instrucciones para
el desarrollo de un diseño arquitectónico sustentable, en el
mejor sentido de la expresión: práctico, útil, y prescriptivo.


• Carola Lucia, Del plástico al cartón. Rediseño del packaging
de pan de molde.
En este Proyecto Profesional, se desarrolla una propuesta
innovadora y audaz para reemplazar el tradicional envase en
bolsa plástica del pan de molde por una caja de cartón con una
bandeja que aloja el producto y permite llevarlo así a la mesa.
El trabajo presenta un exhaustivo proceso de relevamiento e
investigación que resulta particularmente destacable, aunque
podría objetarse que la propuesta final no termina de contemplar
todos los factores involucrados, entre ellos el económico
–debido al evidente mayor costo del nuevo envase respecto al
anterior– y el impacto ecológico –ya que obviamente la utilización
de materiales es mayor, y en algún aspecto redundante.


• Claudia Helena Zapata Urán, Órbita deconstructivista.
Proceso y construcción de las formas.
Este Ensayo aborda desde una óptica eminentemente teórica
la problemática del deconstructivismo en arquitectura, vinculándolo
con manifestaciones culturales como la filosofía o las
vanguardias artísticas. Es interesante la contextualización de
dichas manifestaciones en el marco de los cambios sociales
y culturales más relevantes del siglo XX, lo cual invita a reflexionar
sobre la ineludible relación entre las manifestaciones
creativas y su entorno más amplio.


• Eugenio Benítez, La lógica de lo ilógico. Violencia, delincuencia,
segregación, rebeldía.
El autor enmarca su trabajo en la categoría de Creación y Expresión
para abordar la cuestión del desarrollo de equipamiento
urbano partiendo de la hipótesis de que la utilización del diseño
resulta instrumental a los efectos de realzar el espacio público,
jerarquizarlo, y establecer empatía con sus potenciales usuarios
–particularmente grupos de jóvenes o tribus urbanas. Dicha
temática se aprecia como de sumo interés y actualidad, y el
análisis de la variedad de problemáticas que se manifiesta en
las grandes metrópolis –como el vandalismo, la delincuencia, o
la segregación– resulta riguroso y acertado. Lamentablemente,
el desarrollo de la propuesta de diseño no pareciera guardar
demasiada relación con los objetivos que el autor se plantea
luego de dicho análisis, y el resultado final parece arbitrario.


• María Victoria Recondo, La emoción en el diseño. Cómo
nos relacionamos con los objetos.
La principal virtud de este trabajo, categorizado como Creación
y Expresión, consiste en la actualidad, novedad, e interés
de la problemática abordada: hoy en día, podemos decir que
los aspectos comunicacionales, semánticos, o emocionales
de un producto de diseño revisten aún más importancia que
los meramemnte funcionales. En este sentido, el trabajo pasa
revista primero al origen mismo de las emociones desde
el punto de vista de la biología, para luego desarrollar una
propuesta de diseño de objetos –un plato, una taza, y una
salsera cerámicas– en función de su capacidad para comunicar
emociones. El marco teórico resulta adecuado, y traza una
historia coherente del conocimiento acerca de las emociones.
Sin embargo, se podría cuestionar un sesgo excesivamente
biologicista, donde no se profundiza en lo cultural como
factor modelador de posibles respuestas emocionales, o el
carácter de construcción social de las emociones mismas.
Respecto al marco práctico del diseño emocional, hubiera
sido importante relevar el universo de objetos, encontrando
ejemplos de productos que apelen a lo emocional. Lo más
flojo, en cualquier caso, acaba resultando el desarrollo de
las propuestas de diseño –más allá de la relativa validez de
alguna de ellas, falta el vínculo que explique por qué dichas
propuestas se presentan como coroloario de una investigación
acerca de la naturaleza de las emociones.


• Natalia Audisio, Diseño con identidad de autor. ¿Es una
tendencia de moda o la evolución hacia un estilo nacional?
El trabajo se inscribe en la categoría de Creación y Expresión
y apunta a una problemática relevante, actual, y hasta
necesaria en el marco de un desarrollo nacional autónomo y
que utilice al diseño como herramienta para aportar valor a la
producción local. Las ideas de un diseño de autor, así como
el concepto de identidad en diseño han sido objeto de debate
desde las diversas áreas de enfoque de la disciplina –desde
la arquitectura misma, pasando por lo industrial, la gráfica, el
discurso audiovisual, y por supuesto el sector de indumentaria
desde donde se posiciona la autora– en distintos momentos
del pasado, particularmente en el período del siglo XX durante
el cual la disciplina del diseño se desarrolla tal como la
conocemos actualmente.
El análisis de la actividad del diseñador-autor en contraposición
al profesional que opera en el contexto de una empresa
es ilustrativa, aunque seguramente teñida de una sobresimplificación,
según la cual los valores de creatividad pura
en los que se basa el primero se juzgan como más positivos
que el modo de operar del sistema industrial, cuando en
nuestra opinión el problema debería analizarse en términos
más rigurosos y objetivos, estudiando los condicionantes
económicos y de mercado que inciden sobre ambos enfoques.
En este sentido, la visión del diseñador-autor que no opera en
base a variables económicas, sino explora su creatividad en
términos afines con los de un artista resulta al menos ingenua,
y desconoce que aún en el terrreno del arte la especulación y
el cálculo comercial se encuentran presentes –si no en todos
los casos, al menos en los suficientes como para desconfiar
que la motivación única pase por una exploración a través del
camino de la creatividad y la sensibilidad individual. Quizás
lo que se pierde de vista es que lo que se percibe aquí es una
subdivisión del mercado en nichos que consumen de acuerdo
a su poder adquisitivo, y una oferta amplia que responde a esta
demanda, desde el producto trillado, industrial y económico,
hasta el diseño de autor, original... y más caro!
Finalmente, la elección del tema inspirador de la colección es
loable desde el lugar que la autora lo explicita –el repudio a
la última dictadura militar– aunque en la práctica la reflexión
acerca de la identidad que la motiva resulte cuestionable –en
primer lugar, la intención de construir una identidad nacional a
partir de un hecho lamentable de la historia argentina es de por
sí difícil, si bien desde el punto de vista del proceso de diseño
es un ejercicio útil buscar inspiración, cualquiera sea su fuente,
en este caso el mensaje final del trabajo resulta de compleja
decodificación. Y es que el rescate de formas y materiales
relacionados con la represión –las capuchas de verdugos y
víctimas, las cintas que remiten a ataduras y cadenas, el rojo
sangre de los acentos– parece una traducción en clave cool del
horror al que fueron sometidas las víctimas de esa represión.


Análisis del Corpus de los Proyectos de Grado

Como se planteara en la introducción de este escrito, y más
allá de las obvias diferencias temáticas y de enfoque que se
verifican en la gran variedad de proyectos analizados por
quien suscribe, es posible encontrar un hilo conductor en la
vocación expresada por los autores en cuanto a operar cambios
en el entorno que los rodea, y en particular se destaca
el carácter instrumental de la reflexión dentro del aula para
modificar nuestro medio ambiente y encauzar el desarrollo
de las sociedades contemporáneas hacia un escenario de
sustentabilidad. Esta vocación aparece con mayor claridad en
aquellos proyectos de Creación y Expresión, que se benefician
del potencial reflexivo que les otorga el aspecto de investigación,
y lo hacen para cuestionar en forma válida e incisiva
aspectos del modo en el que las sociedades contemporáneas
se han desarrollado en el último siglo.
Así, resultan coincidentes las visiones críticas acerca de
determinados aspectos de dicho desarrollo, que si bien no es
cuestionado en sí mismo, sí lo es en cuanto a que el costo del
mismo no puede resultar tan alto como para comprometer la
subsistencia misma de nuestra especie. En este sentido, las
preocupación por la ecología y la sustentabilidad se encuentran
a flor de piel. Así, el objetivo de modificar una situación
de la esfera social que se evalúa como resuelta de manera
insatisfactoria se expresa con lucidez, y el diseño se presenta
como herramienta vital en ese proceso de transformación.
Este aspecto nos parece de vital importancia ya que estimula
a los estudiantes no sólo a hacer sus aportes en términos de
propuestas de diseño concretas, sino que los encamina hacia
la consideración de la disciplina en su máxima expresión, a
la vanguardia de la resolución de problemas complejos en las
sociedades contemporáneas, y que es reconocida globalmente
bajo el concepto de Design Thinking, o –para encontrar una
expresión castellana que se acerque a esta expresión de difícil
traducción– pensamiento de diseño. Esta noción, que ha tomado
notable fuerza en el curso de la última década, involucra la
incorporación de la metodología propia de las disciplinas del
diseño a los problemas más amplios de gestión y desarrollo
de los negocios, o la esfera pública.
En este sentido, los estudios y profesionales más relevantes
del globo operan ya en base a este concepto, y –de manera
quizás todavía más significativa– las grandes corporaciones
han comenzado a adoptarlo como metodología. De todas ellas,
y anecdóticamente, quizás sea Procter & Gamble la que con
más fuerza haya abrazado el concepto de Design Thinking
para incorporarlo a su estrategia de negocios.

Pero para focalizarnos en el desarrollo de las propuestas de
los proyectos de grado, y antes de volver sobre el concepto
mencionado en los párrafos anteriores para las conclusiones,
lo que nos interesa aquí es el modo particular en que los
estudiantes, futuros profesionales egresados de nuestra institución,
abordan los diseños desde una perspectiva holística,
donde precisamente el potencial de síntesis del proceso de
diseño se aplica a la solución de problemas social-culturales
más amplios.
Tomemos el caso de Eugenio Benítez, quien aprecia el enorme
potencial del diseño como herramienta tendiente a la obtención
de soluciones, aplicándola precisamente a problemas
sociales tan complejos como la violencia, la delincuencia, o
la segregación:


…la propuesta… busca dar respuesta a la necesidad de
reconquistar el espacio público [mediante el diseño de]
mobiliario urbano… [que] brinda, por un lado, el lugar
donde poder promover la interrelación entre las personas…
y por otro, la iluminación necesaria para la utilización del
espacio público… brindándoles mayor seguridad.


Una vez más, se pone de manifiesto la voluntad de cambio, de
modificación del entorno para mejor, y el diseño se encuentra
en la línea de vanguardia de ese avance. Quizás aún más
expresa en este sentido resulta la propuesta de María Belén
Solé, cuyo trabajo se propone desde su introducción misma
como una suerte de compendio de los principios básicos del
diseño sustentable y la arquitectura climática, apuntando a
disminuir el impacto ambiental de las viviendas:


Mi proyecto de graduación hace referencia a una problemática
que atañe al mundo, la contaminación ambiental…
buscando concientizar, en especial, a los jóvenes estudiantes
o recién graduados, de las disciplinas de diseño… [para]
que se vean en la obligación de comenzar sus proyectos
pensando en el medio ambiente… [y también para que]
a la hora de proyectar se tengan en cuenta los aspectos
necesarios para contribuir con el cuidado y [el] respeto por
la ecología y el entorno natural.


Este último trabajo merece destacarse por su doble mérito,
el de proponer soluciones sustentables, pero también el de
generar conciencia ecológica en los nuevos profesionales de
las disciplinas del diseño. Y es que resulta indudable que las
profesiones del área proyectual, en su carácter de hacedores
del entorno, tienen una responsabilidad fundamental a la
hora de construir un futuro sustentable. Precisamente esa
preocupación por hacer del diseño una actividad que cuide
el medio ambiente en su sentido más amplio es otra de las
áreas que sin duda se encuentran a la vanguardia del desarrollo
de la disciplina, y resulta profundamente encomiable
que los estudiantes de nuestra casa de estudios se apliquen a
reflexionar sobre estas cuestiones.
Es este aspecto, precisamente –el de abordar los problemas
del diseño desde una óptica de neta actualidad– lo que nos
permite establecer un vínculo con el trabajo de María Victoria
Recondo, quien hace foco en la cuestión de lo emocional en
el diseño. Y, si bien esto aparecería desvinculado de los temas
desarrollados hasta acá, el hilo conductor sigue pasando por
este enfoque de la más absoluta vigencia, lo cual la autora
plantea desde la introducción misma:


…las emociones abren nuevas alternativas para demostrar
la posibilidad en crear lazos afectivos entre producto y
persona demostrando la importancia y las ventajas que tiene
un producto... capaz de instaurar una experiencia a nivel
emocional. Es decir, que no solo las personas utilizan sus
productos, es la experiencia en hacerlo, demostrando esta
tendencia de diseño es crear mas allá de la funcionalidad.


Este último aspecto –el de pensar un producto de diseño
más allá de su estricta funcionalidad– es el que canaliza la
acuciante contemporaneidad de la propuesta. Y es que, luego
de casi un siglo de desarrollo durante el que la disciplina
del diseño se fundamentó desde la búsqueda de la solución
formal más adecuada para resolver una función determinada
–con la máxima ‘la forma sigue a la función’ como mantra
ineludible– el horizonte de la disciplina se abre ahora en forma
de abanico, donde los modos de resolución resultan menos
dogmáticos, y otros factores como lo emocional, lo simbólico
o lo comunicacional ocupan el espacio en el que anteriormente
reinaba en soledad el aspecto funcional, y muchas veces aún
con privilegios respecto a esta última.
La profunda vocación tranformadora del entorno de la que hemos
hablado también abarca el único trabajo de los repasados
aquí que se inscribe dentro de la categoría de Proyecto Profesional
–su autora, Lucía Carola, vuelve a pensar el tradicional
envase de pan de molde para ofrecer una propuesta innovadora
y audaz. Si bien el desarrollo del trabajo pone énfasis en la
resolución de un problema puntual desde la perspectiva del
diseño gráfico y la publicidad, también se manifiesta la voluntad
de modificar el escenario de consumo para los potenciales
compradores: “Otro criterio positivo se basa en la relevancia
social e implicaciones prácticas, dado que hay un beneficio en
los consumidores en lo que respecta a la calidad del producto”.
Finalmente, en lo que hace al único trabajo inscripto en la
categoría de Ensayo, si bien por el tema elegido –la arquitectura
deconstructivista– el foco necesariamente va a ponerse,
aunque no medien tantos años, sobre expresiones que han
tenido lugar en el pasado, la vocación de transformar ese
conocimiento en una herramienta actual se aprecia igualmente
en su autora, Claudia Zapata Urán, quien sostiene:


…en los días actuales se imponen distintas necesidades
para el hombre en cuanto al habitar de los espacios; por lo
que es fundamental dotar al ambiente de confort; concepto
que al igual que la forma ha variado con el transcurso del
tiempo y que motiva al Diseñador de Interiores [sic] a estar
atento a las distintas variables de función, iluminación, materialización
y su concreción morfológica, que en conjunto
conforman el universo del espacio arquitectónico.


Conclusiones
Este recorrido por los proyectos de grado corregidos a lo largo
del primer ciclo del corriente año permite verificar la saludable
actualidad de las temáticas desarrolladas en la mayoría de
los casos. Este es un mérito que cabe atribuir no sólo a los
alumnos, sino también a los profesores de los Seminarios de
Integración, y a nuestro entender debería valorarse como un
logro en sí mismo que jerarquiza a la Universidad de Palermo
como casa de estudios, y coincide plenamente con el perfil de
propuesta novedosa e innovadora que caracteriza a la Facultad
de Diseño y Comunicación.
Quizás dentro de este panorama de rigurosa actualidad, el
mayor logro se encuentra en la concepción misma que los
proyectos atribuyen al diseño como disciplina, y a la consideración
de su enorme potencial transformador dentro del
contexto de las sociedades contemporáneas. En este sentido,
cabe reiterar el concepto de Design Thinking, y su creciente
importancia como método de proporcionar soluciones innovadoras
–el proceso creativo que caracteriza a las disciplinas
proyectuales se ofrece como un modelo alternativo que difiere
sustancialmente del pensamiento analítico, y se manifiesta
como una herramienta sumamente útil ante la cada vez mayor
complejidad de los escenarios que deben enfrentar las
organizaciones en la sociedad contemporánea.
Lo mismo puede decirse acerca de otra de las tendencias
detectadas en los proyectos de graduación, el énfasis en los
aspectos emocionales del diseño. Esto también habla de una
concepción sumamente actual del diseño –hoy en día, lo comunicacional
prima aún por sobre lo funcional a la hora de
definir un proyecto, y ante el desarrollo cada vez mayor de las
disciplinas de diseño, el espacio para las sutilezas se profundiza.
También es cierto que la complejidad cada vez mayor
del contexto hace que el público en general se encuentre más
sensibilizado respecto a la posibilidad de recibir contenidos
mezclados, y tenga una mayor capacidad para decodificarlos.
Es por eso que los aspectos semánticos se encuentran a la
cabeza de las preocupaciones contemporáneas en el campo
de las diversas ramas del diseño: cómo y qué comunicar, y
cómo asegurarse que ese mensaje llegue a destino, son los
aspectos sobre los cuales los diseñadores deben trabajar en la
actualidad –lo cual por supuesto no desestima lo funcional,
pero de algún modo lo da por descontado, y de ahí que el
énfasis recaiga ahora sobre lo comunicacional.
Huelga decir que dentro de los aspectos que podríamos definir
como de vanguardia la preocupación por las implicancias
medioambientales de la actividad humana en general –y,
por supuesto del diseño en particular– resultan por demás
encomiables. Sin lugar a dudas, el desarrollo de los métodos
de producción industriales y la sobreabundancia de objetos
de consumo –al menos, en el Occidente desarrollado, o para
aquellas clases acomodadas que tienen acceso a ellos, con
independencia de su ubicación geográfica– hace imperioso
que pongamos en tela de juicio los modos en que tiene lugar
la producción de los mismos, los materiales, como así también
el consumo energético y los desechos que se generan a
partir de ella. Y la disciplina del diseño, como se mencionara
anteriormente, tiene la responsabilidad –por el carácter de
‘hacedores’ de sus practicantes– de ponerse a la vanguardia
de esa iniciativa. En adición a esto, podemos decir que los
jóvenes del siglo XXI presentan una saludable tendencia
a preocuparse por las cuestiones medioambientales de una
manera que generaciones anteriores no habían demostrado,
y en ese aspecto el aula no resulta sino un fiel reflejo de lo
que interesa a los estudiantes fuera de ella.
Finalmente, es importante destacar la búsqueda continua de
la innovación y la vocación por explorar ideas de vanguardia
como fenómenos dentro del ámbito académico, estas actitudes
no puedes sino ser elogiadas y alentadas permanentemente,
tanto por lo que implica para el desarrollo de las disciplinas
de diseño en general, como por lo que significa para esta casa
de estudios en particular. Para ello, se sugiere desarrollar
instancias que permitan a los estudiantes entrar en contacto
con las últimas tendencias manifiestas en cada disciplina –sea
seminarios, conferencias, charlas informales o capacitaciones
a los profesores. Y, por supuesto, seguir proporcionando a
los alumnos el espacio necesario para la reflexión dentro
del ámbito áulico, ya que consideramos esencial el input de
los estudiantes, quienes por una cuestión generacional se
encuentran ávidos de acceder a las últimas tendencias de las
disciplinas que nos ocupan, y es nuestro rol como profesores
encauzar dicha avidez de manera constructiva, para que se
transforme en un conocimiento profesional instrumental y
apto para el cambio social a gran escala.



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  • Propuestas para el diseño de un futuro sustentable fue publicado de la página 71 a página74 en Escritos en la Facultad Nº69
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