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La gráfica múltiple actual con fines no tóxicos y los primeros focos de producción y experimentación en México

Mínguez García, Hortensia

Actas de Diseño Nº11

Actas de Diseño Nº11

ISSN: 1850-2032

VI Encuentro Latinoamericano de Diseño 2011. Diseño en Palermo Comunicaciones Académicas.

Año VI, Vol. 11, Julio 2011, Buenos Aires, Argentina | 261 páginas

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Desde la entrada del hombre a la era de la industrialización a finales del s. XVIII hasta el generalizado sistema actual de desarrollo y crecimiento socioeconómico, político y cultural capitalista, hemos evolucionado hacia ese estilo de vida del insaciable consumista que, aunque “asegura” temporalmente nuestra comodidad y “bienes-tar común”, directamente nos conduce a la alteración del equilibrio de nuestra biosfera y la sobreexplotación de los recursos naturales.

Sin embargo, la idiosincrasia del consumismo como motor de “crecimiento” fue, hace dos centurias, uno de los principales causantes de la transformación conceptual y operativa del arte del grabado y la gráfica en general, pues la civilización industrializada emergió sujeta a la necesidad de aumentar masivamente la producción de imágenes con el fin de mejorar y hacer más rápida su edición como medio indispensable de comunicación y divulgación del conocimiento.

Evidentemente, estas necesidades socioeconómicas y culturales fortalecieron un tipo de vínculo muy positivo entre el mundo del arte y la ciencia, favoreciendo la evolución del grabado ya que para poder aplacar la demanda de la imagen, proliferó en el hombre decimonónico el afán por inventar nuevas técnicas de reproducción que fueran más eficientes que las anteriores, tanto cuantitativa como cualitativamente (Ramírez, J. A., 2004). Por una parte, aparecieron técnicas como la litografía a manos de Aloys Senefelder en 1798 o la fotografía, inventada por Niepce en 1822, que como afirman muchos teóricos, y especialmente respecto a la segunda, absorbieron por completo el monopolio de las competencias del grabado en sus funciones de reproducción y causaron “una reformulación casi completa de la historia del arte” (Ivins Jr, W., 1975: 136).

La crisis de identidad que sufrieron muchos grabadores (Gallego A., 1999) no supuso, empero, el inicio de una época de decadencia sino el principio de la verdadera disgregación entre la obra gráfica múltiple de creación original y la estampa o impresión gestada desde los parámetros de la producción en masa, un punto de inflexión histórico que, inevitablemente vertebrará al gremio de los grabadores a reconfigurar su manera de crear en pro de lo original1.

El nacimiento de este nuevo espíritu creativo, empezará a delinear al insólito artista del presente, que más allá de aferrarse a lo viejo como ocurrió en muchos de los casos en los talleres de algunos artesanos de principios del s.

XIX, luchará no sólo por sumar a su profesión las ventajas ofrecidas por las nuevas tecnologías, sino que además, con su nueva conciencia ecológica2 intentará sanear los métodos, procedimientos y técnicas tradicionales del grabado a través de la búsqueda de alternativas menos tóxicas para el medio ambiente así como para su salud.

Cualquier profesional de la gráfica sabe de antemano que en la praxis, el grabador maneja en su taller, productos muy nocivos y generadores de desechos y residuos contaminantes para el medio ambiente. Nuestros lienzos, por ejemplo, no son telas sino placas de metal de zinc, cobre, hierro, aluminio, entre otros soportes, que a veces manipulamos con productos altamente corrosivos como ácidos (nítrico (HNO3), fosfórico (H3PO4), clorhídrico (HCl), etc.) para poder grabar en ellas los trazos que dibujamos con nuestras herramientas punzantes.

Posteriormente, para su limpieza y manipulación, utilizamos una inmensa cantidad de productos como goma arábiga, resina de colofonia, asfalto o disolventes como el benceno, la trementina o el tolueno. Productos que, en ocasiones, usamos inadecuadamente, primero, porque la gran mayoría de nuestros talleres poseen una deficiente ventilación e infraestructura y, en segundo lugar, porque evadimos el uso de gafas, máscaras y guantes protectores.

Axiomáticamente, este inadecuado modus vivendi del grabador-estampador/impresor puede causar, según grados y tiempo de exposición acumulado a los productos nocivos, cinco tipos de afecciones que cabría incluir dentro del llamado Organic Psycho Syndrome (OPS)3 y cuatro posibles enfermedades mortales4 que pueden afectar gravemente a nuestros órganos vitales como el cerebro, el corazón, el sistema nervioso central, el hígado, los riñones, los pulmones, la médula ósea o los órganos reproductores.

Tomando como fundamento estas ideas inherentes a la práctica del grabado tradicional, primero por la ineficiente seguridad laboral de nuestras instalaciones, segundo por las posibles repercusiones en nuestra salud y tercero, por el impacto ambiental que ocasionamos con la acumulación de desechos y la generación de gases, algunas instituciones de educación superior europeas preocupadas por el desarrollo sustentable, llegaron a la conclusión de que lo más lógico era, o invertir en investigación para favorecer la integración del grabado no tóxico y propiciar su divulgación o “erradicar de los planes de estudio” de Bellas Artes todas aquellas materias relacionadas con el grabado que no aseguraran una educación integral que conservara el respeto por el medio ambiente así como las medidas de seguridad laboral adecuadas. (Howard, K., 2008) En este contexto, fue en el que nació oficialmente el grabado no tóxico5 o Non toxic Printmaking en manos del canadiense Keith Howard6, a colación de la aparición de su libro Non-toxic intaglio printmaking en 1997. Admirablemente, a partir de esta publicación, se propagó y fortaleció un interés general por la experimentación de materiales o técnicas con las que poder trabajar de una manera menos agresiva pero que, no implicasen “un cambio en la dinámica tradicional de la realización del grabado”. (Lara Hierro, J., 2008:2) Canadá, Dinamarca, Francia, Inglaterra, Suecia y EEUU fueron los primeros países en apostar por la investigación científica del grabado calcográfico no tóxico, dando paso en apenas una década, a la invención y comercialización de una serie de productos, técnicas y procedimientos que han hecho evolucionar al grabado en cuatro puntos diferentes.

1. Primeramente, y después de la amplia incorporación de tintas solubles al agua para serigrafía en los años setenta, se sumó el interés por invertir en las calcográficas por parte de las empresas Akua Intaglio Ink, Graphic Chemical Ink, Green Drop Ink, Aqua Graphics Inks y Caligo, entre otras, lo cual proporciona al artista poder limpiar sus placas y herramientas simplemente con agua. Paralelamente, con el fin de evitar los riesgos de salubridad de los Compuestos Orgánicos Volátiles, (COVs) como el tolueno o aguarrás –requeridos para el enjuague de las tintas grasas–, en 1989 se incorporaron al mercado algunos agentes limpiadores vegetales (VCA) gracias al programa Substitution of Organic Solvents in the Printing Industry (SUBSPRINT) de la Comunidad Europea a través del cual, se pretendía crear un nuevo mercado que suplantase al anterior.

2. En segundo lugar, y en pro del reemplazo de los bloqueadores grasos7, algunos autores consiguieron diseñar soluciones acrílicas8 resistentes a la corrosión de los ácidos como el Acrilic Resist etching (© 1998) del ya citado Keith Howard o el Acrilic Etching System, (Z* Acryl) de Mark Zaffron en 1995.

3. Asimismo, también encontramos algunos avances en la sustitución de productos nocivos interrelacionados con el proceso de realización de algunas técnicas muy específicas como el aguatinta, tradicionalmente realizada con resina de colofonia fijada a la placa de metal con calor y que, actualmente puede suplirse por algunos productos para encerar el suelo de madera aplicados con un aerógrafo como los comercializados por la empresa Johnson, HG y Carrefour.

4. Finalmente, encontramos los incuestionables avances dentro de las técnicas calcográficas con la aparición de los mordientes ecológicos. Nuevas fórmulas basadas en el Cloruro Férrico y el Sulfato de cobre9 gracias a las cuales obtendremos los mismos resultados plásticos que con los ácidos nítrico y clorhídrico, considerados, a día de hoy, como los más nocivos, contaminantes y paradójicamente, los más comunes en los talleres de grabado a nivel internacional.

De manera que, los últimos avances técnicos desarrollados a lo largo de los últimos diez años respecto a mordientes de metal más ecológicos que los tradicionales y que, nos permiten resultados prácticamente idénticos podrían resumirse de la siguiente manera.

Inventor/©: Cedric Green. Bordeau Etch © 2002)

Composición del mordiente ecológico: 250 gr. de Sulfato de cobre (CuSO4) con 1 l. de agua. Metales: Zinc y acero.

Ventajas: No desprende gases y es más seguro que el cloruro férrico. Color transparente. No mancha. El Sulfato de Cobre es muy fácil de adquirir pues, por sus calidades alguicidas y bactericidas, se comercializa para la limpieza y desinfección de las albercas. Apto para utilizar en procesos electrolíticos. No obstante, Cedric Green recomienda barnizar la placa con tinta calcográfica mezclada con unas gotas de secativo de cobalto.

Desventajas: Causa una gran cantidad de depósitos salinos durante el proceso de mordida. Cierta ineficacia de los barnices acrílicos, dando como resulto placas con arañazos e imperfecciones. La mordida es lenta y el mordiente se desgasta muy pronto. Se recomienda utilizar tanque vertical para evitar la obstrucción del dibujo con los sedimentos.

Inventor/©: Friedhard Kiekeben

Composición del mordiente ecológico: Saline Sulphate Etch (© F.K. 2002). 75 gr. Sulfato de cobre + 1 l. agua + 50 gr. de cloruro sódico, (sal de cocina), para zinc. 70 gr. Sulfato de cobre + 1 l. agua + 140 gr. de cloruro sódico, (sal de cocina), para aluminio.

Ventajas: Asumiendo las ventajas del Bourdeaux, esta composición tiene el triple de capacidad de mordida.

Desventajas: Causa una gran cantidad de depósitos salinos durante el proceso de mordida pero éstos salen a la superficie, por lo que se evita la obstrucción del dibujo.

Cierta ineficacia de los barnices acrílicos. El mordiente se desgasta pronto. Para deshacerse de una solución contaminada o desgastada se deben colar los residuos y el líquido debe neutralizarse con carbonato sódico y mezclarlo con mucho agua antes de verterlo al desagüe.

Inventor/©: Nik Semenoff

Composición del mordiente ecológico: Sulfato de cobre, sal y bisulfato de sodio. Metales: zinc y aluminio.

Ventajas: Con la sal se reactiva el proceso de mordida del metal.

Inventor/©: Olé Larsen

Composición del mordiente ecológico: Persulfato de Sodio o Sodio Peroxodisulfato (Na2O8S2). Metales: Zinc y ~ Cobre.

Ventajas: Color transparente. Tras disolverlo en agua no desprende vapores tóxicos.

Desventajas: Nocivo en estado sólido, se recomienda adquirirlo disuelto y no en polvo.

Inventor/©: Friedhard Kiekeben. Edinburg Etch (© F. K. 1997)

Composición del mordiente ecológico: 4/5 Cloruro férrico /Tricloruro (FeCl3 a 40%) + 1/5 de solución de ácido cítrico (= ¾ agua + ¼ ácido cítrico en polvo). Metales: Cobre, acero y latón.

Ventajas: Fácil adquisición a nivel internacional. Adquirible en grano o líquido, (42-48 BE, Baume). Con la incorporación del ácido cítrico se eliminan los sedimentos que provoca la mordida del Cloruro férrico y, en consecuencia podrá morder la placa cara arriba a diferencia del proceso habitual. El ácido cítrico es fácil de adquirir dado su uso cotidiano en la industria alimenticia como polvos de sabor en aguas (limonadas) o pasteles. Excelentes resultados con el cobre a partir de 18-20º C.

Desventajas: No es fácil visualizar el proceso de mordida de la placa pues su color es muy oscuro. Alto nivel de pigmentación. Nunca deberá intercambiar soluciones que hayan mordido “X” metal, con una placa de un metal diferente, pues al contaminarse la solución será inservible.

No obstante, también ha habido interesantes avances a través de otras tres vías que posiblemente tengan una competitividad mayor que las anteriores por sus cualidades innatas y su fácil aplicación e inserción dentro las Instituciones Educativas.

Por ejemplo, Keith Howard tras resucitar la técnica decimonónica de la heliografía, inventada por Niépce (1826), descubrió las posibilidades artísticas del fotograbado no tóxico con los films fotopolímeros11 acrílicos sobre los cuales podemos fijar la imagen que deseemos.

Del mismo modo, también ha habido avances en torno a las técnicas del grabado electrolítico y la galvanoplastia12 descubiertas a finales del s. XIX, y resucitadas en la década de los 90 por Cedric Green (Galv-Etch ©, 1991) y los americanos Marion Behr & Omri Behr (ElectroEtch y MicroTint, © 1992)13. Unas técnicas experimentales que se fundamentan en el manejo de la electricidad para grabar las placas de metal y que, en muchas partes del mundo aún están vinculadas a fines absolutamente industriales13.

Mientras que, por último, no podemos pasar por alto el camino que nos abren la experimentación y producción artística gestada desde las nuevas posibilidades que nos brindan las nuevas tecnologías originado por un lado, la lasergrafía con la incorporación al mercado de equipos profesionales de tecnología láser, habitualmente manejada en la industria textil, metalúrgica, del packaging, la decoración, joyería, el campo de la electrónica, la medicina, etcétera. Y por otra, la gráfica digital.

La lasergrafía como nueva variante técnica dentro del campo de la gráfica actual, surge con la apropiación de las ventajas de la tecnología del Laser Engraving Systems.

El láser (Light Amplification by Stimulated Emision of Radiation) nacido a finales de los años cincuenta y hoy, instaurado en las maquinarias de marcaje y corte, funciona en base a un sistema llamado Raster Mode a través del cual, el cabezal del láser se mueve, tal y como comúnmente observamos en nuestras impresoras caseras, regido por la información que le mandamos desde un software, dentro de un sistema marco según una serie de movimientos horizontales donde la información es volcada línea a línea con pequeños saltos verticales en su ruta longitudinal. Para finalmente, marcar-grabar o tallar la información o imagen remitida sobre soportes de índole muy diversa, ya sea metal, vidrio, cartón, PVC, polietileno, polipropileno, papel, etc.

Según el funcionamiento de esta tecnología, el láser puede clasificarse según la medida en nanómetros de las ondas electromagnéticas que lo conforman, lo cual nos da un rango muy amplio desde el láser de rayos ultravioletas, al infrarrojo, siendo éste último en el que debemos centrar nuestra atención, pues de él se derivan los dos más idóneos para ser aplicados dentro de la gráfica actual, el láser CO2 y el YAG14 tanto por los resultados sobre soportes muy comunes en nuestra área como por la asequibilidad y mantenimiento de maquinaria, que en otros sistemas sería exorbitantemente cara.

El primero de ellos, el láser CO2, nos permite trabajar principalmente con papel, plásticos, cartones y en algunos casos, sobre vidrio y metal, dando resultados fantásticos sobre madera. Como su nombre indica, su funcionamiento se basa en las propiedades que el dióxido de carbono posee, ya que tras ser estimulado electrónicamente, éste transmite una señal de radiofrecuencia originando un rayo láser que una vez en contacto con la superficie, acontecerá en el punto de contacto, un calor que la marcará. Y justamente esta huella, es la que como creativos nos interesa, pues ofrece impresionantes resultados estéticos según el soporte con el que trabajemos.

Cambios de color y condición matérica tales como: (1) reflejos luminosos de índole cromática muy amplios sobre superficies de un alto grado refractante consecuentes de reacciones químicas, (2) desprendimiento y oscurecimiento de la materia como acontece con la madera, (3) eliminación de la capa superficial como ocurre con el papel el cual se convierte en una amalgama de combinaciones de superficies opacas a zonas translúcidas dada la fina capa de materia resultante, o (4) la ablación definitiva del soporte tan similar a los altos recortes o gofrados tan interesantes de algunos resultados plásticos que, un grabador obtiene con potentes técnicas sustractivas del grabado tradicional.

Por el contrario, con el sistema de marcaje neodimio YAG (Nd-YAG láser), el láser se obtiene a partir del rayo, también dentro de las longitudes de onda infrarrojas, emitido por un cristal (Ytrium- Aluminium Granate), el más adecuado para grabar superficies más compactas y rígidas como prácticamente todo tipo de metales, plásticos o vidrios y, que además de poseer un mayor rango de precisión en el dibujo, nos permite la elaboración de un trabajo más sutil y delicado aunque como gran inconveniente cabe nombrar su alto costo en el mercado.

Aún así, la relevancia de ambos métodos queda patente en sus amplias posibilidades para importar desde el sistema operativo de Windows, todo tipo de imágenes y gráficos en 2D y 3D con resoluciones de 125 a 1000 DPI con un bajo consumo de entre 30 a 100W en algunos casos, y cumpliendo con la certificación de la Comunidad Europea (CE) así como de EEUU y Canadá (ETL) en el proceso de la extracción de humos y partículas de polvo contaminantes que el proceso de ablación origina.

Asimismo, en algunos de los casos podemos adquirir maquinaria tanto de pequeño formato o sobremesa (Serie Venus) como de gran formato (Serie Multicam), siendo el sistema más fructífero para el campo de la gráfica la Serie Spirit de Láser CO2 ya que, permite el uso de placas de largo formato, pues, la construcción de la máquina de esta serie en concreto tiene una apertura trasera y delantera que aunque, no nos deja insertar un ancho mayor que el formato base fijo de la máquina, sí nos permite introducir placas del largo que deseemos ya que además, podemos parar el proceso de impresión para reanudarlo posteriormente en otro momento.

Evidentemente cada empresa fabrica, en base a ambos sistemas, opciones muy variadas por lo que, según nuestras necesidades debemos realizar un pequeño estudio previo antes de adquirir la maquinaria en empresas especializadas y con mayor servicio tales como Videojet, la firma Cab de España, la barcelonesa de Pérez Camps Percamlaser SL o Han’s Laser con sedes por todo el globo, entre muchas otras.

Obviamente, como comentábamos, la lasergrafía requiere de una imagen o gráfico remitido desde la computadora, lo cual la convierte únicamente en un medio de impresión dentro del rango experimental de la gráfica en conjunción con las últimas tecnologías. Hecho que nos conduce al campo de la gráfica digital15, portal de trabajo virtual a partir del cual podemos optar por transferir/ imprimir el archivo a un soporte físico como un fotopolímero o simplemente, al papel o la tela a través de plotters, impresoras por inyección de tinta o procesadores digitales de fotografía que propician una durabilidad de la impresión de 200 años. Tiempo relativamente aprobado por los sectores del arte más experimentales aunque, no lo suficientemente perdurable como para asegurar la calidad del resultado final y su validez mercantil según la opinión de los coleccionistas y restauradores del arte.

En dicho caso, uno de los software más idóneos para manipular y construir la matriz de un archivo digital nos conduce a los famosos programas de edición de imagen, tan comunes en nuestra vida profesional como lo es el Photoshop, por ejemplo.

Axiomáticamente, la virtud de este programa dentro de la rama de la gráfica actual, son sus herramientas y filtros que, bien podrían considerarse simuladores y precedentes de los resultados plásticos conseguidos durante siglos con técnicas tan clásicas como el puntillismo o las tramas derivadas de las roulettes, los trazos lineales propios de los buriles, lápices, puntas secas, ceras grasas así como, otra serie de efectos propios del arte del dibujo y la pintura.

Por ejemplo, entre los filtros que nos ofrece este programa más afines a los resultados plásticos de la gráfica tradicional, encontramos los efectos de Sketch (Boceto) con Graphic Pen, Photocopy y stamp; Blur con el filtro de Brush Strokes (pinceladas); Noise (Ruido) con add Noise, proporcionándonos efectos de tramas por puntos muy similares al fotograbado; resultado que si nos interesa también podremos obtener con los filtros de Color Halfone –el cual genera una distorsión de la imagen de 4 a 127 píxeles–, mezzotint y pointillize; mientras que para similar mejor el lago trazo de una punta seca deberemos recurrir al filtro de Render Fibers. Por último, otros medios también muy prácticos para el grabador que quiera inferir en la gráfica digital puede experimentar con los filtros de Stylize emboss, el cual nos ayudará a simplificar los tonos de nuestra obra así como, Stylize Trace Contour para dejar únicamente la base del contorno de una imagen con una línea muy fina.

No obstante, aún ateniéndonos a las infinitas posibilidades que la gráfica digital nos ofrece, ya sea de manera independiente o combinándola con las técnicas tradicionales y que, progresivamente nos irá asentando en esas realidades del futuro que nos depara la acelerada permutación entre el grabador tradicional y el ciber-grabador propio de la era de la tecnología de la comunicación, donde la cultura audiovisual sea, probablemente, el camino más respetable para la conservación del medio ambiente y el desarrollo sostenible16, sus resultados no acaban de convencer al amplio sector mercantil ni al artístico. Pues, su innato origen virtual, suscita dentro del mundo del arte, dos inconvenientes ligados a conceptos tan tradicionales y asentados como lo son: la necesidad de denotar la huella expresiva de la mano del artista, como la controlada reproducción de la misma, pues este tipo de sistemas permite la hipermultiplicación de la matriz, lo cual, más que ser una virtud, provoca la devaluación de la obra misma.

Ahora, ¿en qué estado se halla la inserción de todas estas nuevas variantes técnicas y procedimentales del llamado grabado o la gráfica menos tóxica en la Educación Superior mexicana? Como comentábamos, vasto es el campo de experimentación a través del cual las nuevas generaciones de la gráfica pueden abordar sus creaciones. Desde la resurrección de viejas fórmulas químicas, al grabado de diferentes soportes como la madera, cartón, plásticos o metales por láser, hasta la implementación de una infraestructura más innovadora con la incorporación de la electrolisis o la gráfica digital en las aulas de las universidades mexicanas.

En realidad, en México la investigación y producción de obra gráfica desarrollada a partir de estos nuevos caminos son más comunes en centros privados que dentro del universo de la Educación Superior.

Pongamos por caso, tres iniciativas privadas que, por su relevancia, merecen mención. En primer lugar, es importante nombrar la labor y propósitos del Centro de las Artes de San Agustín Etla (CaSA) situado a 15 Km. de Oaxaca, en la Sierra Norte (México). Un centro con un encanto especial por muchas razones. Primeramente, CaSA tiene el embrujo de lo añejo, pues sus instalaciones ubicadas en medio de 2,089 hectáreas de bosque, conforman el conjunto arquitectónico de una antigua fábrica de hilados fundada en 1883 que, finalmente fue clausurada por quiebre con la introducción de fibras sintéticas en 1980.

Pero hace casi una década, por iniciativa del artista oaxaqueño Francisco Toledo, y el apoyo del Gobierno del gobierno Federal por mediación del Centro Nacional de las Artes del CONACULTA, el Gobierno del Estado de Oaxaca, la Fundación Harp Helú, entre otras, la fábrica, que, en los últimos años, ha sido rehabilitada, restaurada y ampliada, principalmente de la mano de la Arquitecta Claudina López Morales.

Este inmenso centro que oscila la frívola extensión de 15,000 m2, desarrolla un amplio programa direccionado a fortalecer la educación ambiental, así como la creación y experimentación artística dentro de las áreas de la gráfica tradicional ecológica, lo digital y la fotografía, la cerámica y el diseño textil. Talleres, todos ellos, ideados con el fin de albergar a artistas y profesionales del medio a través de residencias para la impartición de cursos y otro tipo de actividades relacionadas con la práctica docente así como, de creación artística.

Evidentemente, sus instalaciones se reconstruyeron conforme a las necesidades de cada una de estas áreas, siendo la del grabado tradicional no tóxico y la de gráfica digital de una excelencia sublime. Pues su infraestructura, podríamos decir, que ostenta la mejor de las maquinarias del México actual. Por ejemplo, en el taller de grabado no tóxico destaca su instalación de electrolisis con la adquisición de tres tanques con su correspondientes sistemas de drenaje, uno de ellos de gran formato con la capacidad de albergar placas de 1 m. de largo por 80 cm de alto, y dos medianos para formatos doble carta así como, reguladores de voltaje GW Instek y fuentes de alimentación Sorensen DCS8-125E. Conjunto al cual sumaríamos, dos tórculos motorizados grandes y uno pequeño, un resinero, maquinaria de corte de metales y una amplia zona de mesas de trabajo y almacenaje de placas y herramientas.

En cuanto a su taller de gráfica digital, también ubicado en la planta baja del complejo-, se compone de la mayor tecnología con varias computadoras Power Mac G5 con sus correspondientes Pen Tablet Wacom, impresoras Epson para acabados fotográficos brillo y mate y con una alta resistencia a la decoloración, plotter a color Epson con tecnología de impresión a inyección de tinta y scanners para gran formato, así como archivadores para el almacenaje de la obra.

Otro centro de reconocimiento internacional y con un alto nivel de formación, producción e investigación en la gráfica contemporánea desde su apertura a finales de 1999, es el taller de Museograbado (MG) inserto dentro del Museo de Arte Abstracto Manuel Felguérez en Zacatecas.

Instancia nacida también a partir de la iniciativa de grandes artistas, –en este caso, obviamente de manos de Manuel Felguérez, Mercedes Oteiza y el Arquitecto Álvaro Ortiz– así como, las aportaciones económicas para la adquisición del equipo por parte de, CONACULTA a través del Centro Nacional de las Artes y, del Gobierno del Estado por mediación del Instituto Zacatecano de Cultura.

Debe entenderse que, aun a pesar de no poseer las instalaciones de CaSA, el MG resulta un centro de mayor fama que el anterior, pues su actividad más prolífica se deriva de sus amplias estrategias de mercadotecnia, y publicidad de todas sus actividades formativas ya sea, por medio de sus cursos, diplomados, talleres, organización de simposiums. Posee además, programas destinados a la investigación y producción de obra gráfica con artistas de gran renombre internacional, así como programas propios expositivos y de venta de la obra, los cuales acaban convergiendo en un alto porcentaje de actividades de gran dinámica multicultural.

Pero sin duda, lo más destacable del MG, resulta el espíritu trasgresor que confiere al visitante, pues de las manos de su actual director Plinio Ávila, se desarrolla una visión de la gráfica muy afín a las nuevas necesidades socio-estéticas de lo contemporáneo, apostando por tres puntos de vital importancia. Primero, por lo experimental e híbrido, -de ahí, su apoyo a proyectos multidisciplinares de lo impreso o estampado sobre soportes clásicos o experimentales de acabado bi o tridimensional.

Segundo, por la inclusión del grabado no tóxico en las nuevas generaciones a través de cursos para niños y adolescentes. Y tercero, por su interés en avanzar en la gráfica digital con la realización del 2º Simposium de Gráfica: Medios Digitales Aplicados en el 2004 y, la consolidación de un excelente taller de gráfica digital, infraestructura gracias a la cual, se ha podido ofertar en los últimos tiempos, un curso de formación sobre la gestión del color durante el proceso de realización de la obra y su proceso de impresión.

Por último, cabe aludir al Taller Luis Ricaurte Asociación Civil conocido como el Taller de Experimentación Gráfica (TEG), situado en la Colonia Doctores de México D.F., y dirigido por el afamado colombiano Luis Ricaurte (1964) desde su fundación en el 2003, junto con la colaboración de su curador Jaime Tamayo y su famoso actual impresor el Mtro. Horacio Sierra, entre otros.

Este complejo espacio de 850 m2 constituidos por dos edificios de tres niveles cada uno, conforman un espacio privado de producción, estudio y exposición de obra de 360 m2 y 850 m2 de construcción dos edificios de tres plantas que, además está siendo habilitado para acoger a otros artistas a través de un programa de residencia con el que, el TEG pretende favorecer el diálogo y el intercambio de experiencias y conocimientos a nivel internacional.

Entre sus espacios principales, se encuentran, en la planta alta, la zona de sistemas de estampación tradicional conformada por 2 tórculos de gran formato y uno de tamaño doble carta para pruebas, una prensa litográfica pequeña y una vertical. Mientras que, en la planta baja encontramos, una amplia sala de estar con cocina, una galería, y el laboratorio más relevante del taller con la inclusión de un centro de cómputo para obra digital y vídeo, dos plotters, uno de ellos ultrachrome y, una impresora a láser. Sistema láser Co2 con apertura trasera y delantera que, permite a Luis Ricaurte, trabajar sin limitaciones, con matrices de largo formato de manera longitudinal sobre soportes tan variopintos como telas, papel, vinyl o láminas galvanizadas principalmente. Aunque, sus mayores creaciones digitales han sido grabadas sobre madera, ya que además de proporcionar a la matriz de un interesante acabado, consideramos ha dado origen a una nueva variante estética y, en consecuencia, un importante aporte a la historia de la gráfica actual. Hasta ahora, la habitual manera de proceder con la madera, había sido gubiarla a fibra y a contrafibra, pero ahora podríamos trasladar gracias al láser, las texturas, tramas, formas y líneas trabajadas desde la computadora y el Pen Tablet, sin por ello, desvirtuar o devastar la naturaleza veteada intrínseca de la madera. Proceso que, asimismo, nos conduce a valorar por una parte, el nacimiento de la hibridación entre la textura natural del soporte combinado con el añadido efecto pixelado y por otra, la matriz misma como obra de arte con la opción, si así lo desea el artista, de entintarla como proceso creativo concluyente o estamparla sobre cualquier otro tipo de soporte.

Llegados a este punto resulta necesario manifestar que, la práctica de todas estas variantes afines a una gráfica no tóxica dentro de la educación pública superior, que es la que probablemente sea la que ofrezca una mayor amplitud formativa para nuestra sociedad del futuro, se ha quedado obsoleta respecto a los avances productivos y experimentales que tanto nos ofrecen todo este tipo de referencias citadas anteriormente.

Hoy en día, por lo general, las universidades siguen manteniendo en su sistema curricular la enseñanza del grabado decimonónico además de recurrir al uso de tintas, solventes, y productos químicos con un alto porcentaje nocivo para sus alumnos. Relegando, en el mejor de los casos, las aplicaciones no tóxicas a la simple enseñanza de técnicas como el collagraph, acorde a la idea de reciclaje, así como a las directas como la punta seca o el mezzotinto. O con la propagación de técnicas en boga como la siligrafía (Litografía sin agua) a través de la realización de cursos por parte de artistas tan destacados como Alejandro Pérez Cruz, maestro en Artes Plásticas en la UNAM que, desde que aprendió esta técnica en Nuevo México (EEUU) hace años, se ha dedicado fervientemente a transmitir para el beneficio de los amantes de la gráfica, todos sus conocimientos.

Pero estas técnicas, aunque siempre permanecerán como grandes referentes para el grabado no tóxico del futuro, por desgracia no conforman ni siquiera una transferencia de conocimientos suficientes para que, en los próximos años, germinen artistas e investigadores interesados en la apuesta que nos proporcionan las principales vertientes actuales de la gráfica menos tóxica como son: las que indagan en la invención de productos y medios corrosivos no tóxicos, y soportes como los fotopolímeros acrílicos o sistemas de raíz tecnológica, como la electrólisis, el lasergrabado o la gráfica digital.

Adempero, todas las indagaciones descritas hasta el momento, denotan la base problemática del grabador actual puesto que, a pesar de querer respetar al medio ambiente y probar los deleites que nos ofrecen los nuevos sistemas o medios gráficos, su formación dentro de la educación superior mexicana se fundamenta, en la mayoría de los casos, en una clara formación del grabado tradicional tóxico. Cuestión, insostenible a fecha de hoy, pero patente a lo largo de toda la geografía universitaria mexicana por cuestiones muy simples.

Primeramente, el arraigo a la formación tradicional de algunos docentes y su insuficiente interés por actualizarse en un campo tan dinámico como lo es la gráfica, cuestión minoritaria pero, de mayor agravio, ya que, ello deriva en términos cuantitativos, en una insuficiente queja –que no deficiente– de aquellos docentes e investigadores que sí luchan por la modernización de los contenidos ofertados, así como la instauración de laboratorios y talleres de trabajo afines a las nuevas necesidades del ideal del grabador contemporáneo.

Segundo, por la falta de apoyo incondicional a los mismos docentes e investigadores, para que puedan realizar largas estancias de investigación –que no de un par de días– en centros extranjeros, donde pueda adquirir una sólida formación sobre los últimos avances técnicos en la gráfica considerada como no tóxica.

Y por último, la complicación que conlleva la rehabilitación de los talleres viejos de grabado con la compra de un amplio elenco de maquinaria y equipo, y la restructuración y reconfiguración de todos los habitáculos, inclusive, su sistema de drenaje y almacenado de productos contaminantes en caso de necesitarlos en casos concretos.

Conclusiones

Entonces, ¿cómo vamos a concienciar a las futuras generaciones de la necesidad de respectar y cuidar nuestro medio ambiente si somos incapaces de capacitarles para ello? La cuestión, es que necesitamos cambiar nuestra manera de trabajar y aunar esfuerzos en pro del cumplimiento de la Década de la Educación para el Desarrollo Sustentable por la que, México a través de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMANARNAT) se comprometió con la UNESCO desde marzo de 2004.

Pues, el inconveniente no está en una supuesta lenta divulgación de todos estos avances –de hecho en marzo del 2009 se celebrará en Monterrey (México) uno de los mayores eventos internacionales de grabado no tóxico con conferencias, talleres y exposiciones–, sino en el atraso de las instituciones educativas en incorporarlos a las nuevas generaciones. Debemos, formar y capacitar a nuestros docentes dentro de las ramas del grabado no tóxico y adecuar idóneamente nuestros planes de estudio con el fin de conseguir una optimización de nuestra calidad educativa en concordancia con los últimos avances tecnológicos y experimentos así como, incrementar los apoyos económicos al campo de las Bellas Artes en general, para habilitar adecuadamente nuestros talleres de trabajo en busca de esa práctica saludable que tanto promulgamos. De manera que, tenemos que luchar y apostar por la puesta en marcha de la nueva gráfica y, no demorar nuestro interés y esfuerzo en hacer realidad esta tan importante empresa, como lo es la formación integral de los jóvenes.

Notas

1. “... el término “original” dentro del campo de los diferentes sistemas de estampación se usa en dos significados distintos. En su acepción más amplia se entiende por obra original múltiple toda estampación o impresión que derive directamente del trabajo manual y creativo de la matriz, excluyendo por tanto los fotograbados y las fotografías sacadas de los grabados, que son reproducciones mecánicas carentes de valor artístico. Por el contrario, en su sentido más restringido son: “originales sólo los grabados que no reproducen otras composiciones ajenas (dibujos, pinturas o esculturas), sino que son de intervención del que prepara la matriz”.

(Conrado M., 2001: 277). Esta distinción arranca de Adam von Bartsch, quien acuñó el término luego universalmente adoptado de peintre-gravuer para señalar al grabador que hace todo por sí mismo y distinguirlo del grabador “reproductor”. Por tanto, obra gráfica original múltiple es aquella que es concebida como un producto artístico autónomo, en el que la técnica es usada para obtener resultados formales independientes y no para divulgar valores tomados de otras técnicas. En octubre de 1991, en la Bienal de Venecia, se reconoció la incorporación de las recientes tecnologías como: el grabado fotoquímico, la fotocopia, el reporte fotográfico, la película lith y la manipulación de las imágenes realizadas a partir del ordenador, es decir la impresión digital ya que, al igual que la estampa tradicional comparten por afinidad la idea de reproducción a partir de una única matriz, sólo que en lugar reproducirse a través de la estampación, se hace por impresión.

2. La conciencia ecológica, apareció en los años cincuenta y, con mayor ahínco, a lo largo de los setenta con del nacimiento de las primeras organizaciones ambientalistas ya que, dicho concepto cobró sentido al albergar un profundo interés e impacto social a gran escala. A partir de entonces, los artistas empezaron a reconocer que la especie humana estaba sobrepasando los límites regenerativos de la Tierra admitiendo en correlación que “el medio ambiente es finito” (Félix Sánchez, H., 2004: 22) De ahí, el nacimiento del Ecological Art en Nueva York en 1969 que, a raíz del pensamiento de Alexander von Humboldt, albergaría obras tan interesantes como las del alemán Hans Haacke y la de otra serie de autores más contemporáneos como Meg Webster, Aland Sonfist, Joseph Beuys, Willwn Nell, Bill Lishman o Jean Tinguely, entre otros.

3. El término Organic Psycho Syndrome (OPS) hace referencia a la combinación de deterioros físicos, psíquicos o mentales de carácter espontáneos o graduales, que sufren aquellas personas que se han sobreexpuesto a productos químicos y a los cuales, en consecuencia, se tornan hipersensibles.

4. Las nueve afecciones a las que hacemos referencias y que, básicamente son provocadas por la continua inhalación, ingestión o contacto directo sin protección de productos resinosos, polvos, vapores tóxicos, disolventes, barnices, etc. son: las neomuconioticas y broncopulmonares, las sensibilizantes, irritantes y asfixiantes (asma, alergia, dermatitis, falta de oxígeno y alteración de nuestros mecanismos oxidativos), anestésicas (atacando al sistema nervioso), y por último, las cuatro más graves: las enfermedades cancerígenas, las sistémicas con la alteración del funcionamiento normal de nuestros órganos, las mutágenas y las teratogénicas, con posibles modificaciones hereditarias, efectos sobre el feto y la leche materna.

5. En realidad, se trata más bien de un conjunto de técnicas que basan sus indagaciones en pro de ese fin. Sin embargo, actualmente alcanzan sólo el grado de técnicas “menos tóxicas” si las comparamos con los procedimientos utilizados habitualmente en las técnicas tradicionales. (Ad Stijnman, 2004) 6. Keith Howard ha sido un personaje de gran relevancia en la constitución de centros de educación implicados en la conservación del medio ambiente. Por ejemplo, en 1997 funda la Canadian School for Non-toxic Printmaking. Más tarde, pasó a dirigir la escuela Non-Toxic Printmaking R.I.T. School of Art de Rochester de New York, actualmente una de las instituciones más importantes dedicadas a la investigación de estas técnicas.

7. Barnices manufacturados a base de trementina, cera de abeja, resina de colofonia, asfalto o betún de Judea utilizados comúnmente para cubrir la placa de metal con el fin de que proteja aquellas zonas que no deseamos que sean levantadas ni mordidas por la solución ácida.

8. A diferencia de los barnices grasos de uso habitual que tras secarse deben retirarse de la placa con petróleo, trementina o productos similares, los bloqueadores acrílicos deben limpiarse con agua y jabón y, en caso de haberse adherido firmemente a la matriz, con una solución de carbonato de sosa.

9. El mordiente basado en el Sulfato de cobre fue reinventado simultáneamente por el francés Cedric Green, con su técnica patentada como Bordeau Etch (© 2002) y el canadiense Nik Semenoff, el cual añadía a la misma base bisulfato de sodio y sal con el fin de potenciar la mordacidad de la solución, aunque podamos encontrar otras versiones similares tales como las de Friedhard Kiekeben con Saline Sulphate Etch (© F.K. 2002) y a Olé Larsen con su fórmula de Persulfato de Sodio o Sodio Peroxodisulfato (Na2O8S2).

10. Véase para más información: Vives, R, 2004: 50 y ss. Investigadora de Barcelona que dirige el grupo de investigación de I+D+I, “Materiales industriales no tóxicos y reciclables en la realización y presentación de la obra gráfica”.

11. Actualmente, podemos encontrar en el mercado: DK2-Fotopolímero en rollos de 5m x 60cm; ImagOn Ultra Rapid en rollos de 5 m x 60 cm y Pureetch Fotopolímero (15 micr) en rollos de 3 m x 60.

12. Estas técnicas dentro del ámbito industrial sirven para el recubrimiento de metales de objetos o placas, por ejemplo, para transportar una lámina de oro o plata a un molde como es de uso común en los trabajos de cubertería. Lo novedoso de la electrolisis es su funcionamiento basado en el uso de una fuente de alimentación de bajo voltaje con la que gracias a un regulador de la electricidad y el juego de dos polos (ánodo y cátodo) conseguimos ó recubrir placas u objetos con metales ó grabar sobre ellos de manera análoga a la tradicional. Evidentemente, la electrolisis podría considerarse como el procedimiento perfecto para la enseñanza del grabado no tóxico en las instituciones educativas ya que, su implementación y acondicionamiento de talleres resultaría rápida y fructífera para las áreas de grabado, escultura y joyería.

13. Aunque cabe señalar que, su difusión se expandió adicionalmente gracias al esfuerzo de otros artistas como los canadienses Christine Christis y Nik Semenoff, la sueca Olé Larsen o Alfonso Crujera en España.

14. Ambos sistemas, por ejemplo, han alcanzado un gran éxito no sólo en el ámbito industrial sino también, en la cirugía, ya que el láser Co2 y el YAG –éste último más recomendable–, se utilizan con fines quirúrgicos y estéticos. Por ejemplo, para el embellecimiento facial contra el acné, arrugas, manchas o cicatrices, los rayos láser exfolian la piel ya que, al tomar contacto con la superficie cutánea provoca un desprendimiento de las capas superficiales actuando como agente absorbente de su agua, vaporizando y provocando consecuentemente una proceso de necrosis en la piel que asegura rápidamente los 4 procesos de la hemostasis, con la vasoconstricción, la formación del tapón plaquetario, la coagulación y la reparación del tejido dañado.

15. Véase para mayor información, el Museo Internacional de Electrografía de Cuenca (MIDE) en España, el cual brinda su apoyo al arte gráfico tanto desde la investigación de carácter científico como la artística, siendo su especialidad las técnicas generadas a partir de las nuevas tecnologías, sobre todo en lo referente a la gráfica digital y los procesos electrográficos de impresión y reproducción.

A su vez, recomendamos la lectura de dos publicaciones editadas por el grupo de investigación DX-5 de la Universidad de Vigo en España con Impresión Piezoeléctrica. La estampa inyectada. Algunas reflexiones en torno a la gráfica digital, (2006) y, La matriz intangible, la. Inter(medios), (2004) 16. “El término “Desarrollo sostenible” se aplica al desarrollo económico y social que permite hacer frente a las necesidades del presente, sin poner en peligro la capacidad de futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades” (Félix Sánchez, H., 2004: 59)

Referencias Bibliográficas

Ad, Stijnman (2004) “Veilig en veiliger Innovatie in de grafische technieken V”. kM, vol. 50.

Benjamín, Walter (1982) La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica. Madrid: Taurus, Discursos interrumpidos I.

Boegh, Henrik (2004) Manual de Grabado No Tóxico. Granada: Universidad de Granada.

Conrado Maltese, (coord.) (2001) Técnicas artísticas. Madrid: Cátedra. Versión española de José Miguel Morán y María de los Santos García. Título original: Le tecnique artistiche. (1973) Milano, Italia: Ugo Mursia Editore.

Félix Sánchez, Hildesa (2004) Seminario de Educación Ambiental. Guadalajara: Umbral.

Figueras Ferrer, Eva (coord.) (2004) El grabado no tóxico: Nuevos procedimientos y materiales. Barcelona: Publicacions i Edicions de la Universitat de Barcelona.

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Novo, María (coord.), (2002) Ciencia, arte y medio ambiente. Cap. IV: “Ecoarte: hacia un mestizaje de saberes”. Madrid: Caja de Ahorros del Mediterránea (CAM) & Ediciones Mundi-Prensa.

Novo, María (coord.) (2002) Ciencia, arte y medio ambiente. Cap. XI: “Innovaciones tecnológicas, cultura y comportamientos culturales” de Francisco Cánovas. Madrid: Caja de Ahorros del Mediterránea (CAM) & Ediciones Mundi-Prensa.

Ramírez, Juan Antonio & Carrillo, Jesús (eds.) (2004) Tendencias del arte, arte de tendencias a principios del siglo XXI. Cap. II: “Visiones de la naturaleza: el arte y la sensibilidad ecológica” de Javier Hernando. Madrid: Ensayos Arte Cátedra.

Ramírez, Juan Antonio (2004) Medios de masas e historia del arte. Madrid: Cátedra, Cuadernos de Arte.


La gráfica múltiple actual con fines no tóxicos y los primeros focos de producción y experimentación en México fue publicado de la página 119 a página126 en Actas de Diseño Nº11

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