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Educar en investigación:reflexiones sobre las estrategias de enseñanza-aprendizaje

Bavoleo, Mariana [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXVIII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXVIII

ISSN: 1668-1673

XX Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Facultad de Diseño y Comunicación. Universidad de Palermo

Año XIII, Vol. 18, Febrero 2012, Buenos Aires, Argentina | 208 páginas

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Resumen:

El presente trabajo intenta reflexionar sobre el espacio disciplinar de la investigación en ciencias sociales, a partir de las estrategias de aprendizaje y la necesidad constante de revalorizar las prácticas universitarias. Se problematiza sobre las características propias de la enseñanza en investigación vinculadas con los conceptos de motivación, intencionalidad y emancipación.

Palabras clave: investigación – proceso de conocimiento – educación - estrategias de aprendizaje – motivación – intencionalidad – emancipación - inteligencia. 

¿Para qué investigamos? Es una de las preguntas frecuentes que surge entre los alumnos que inician la problemática de investigar en ciencias sociales. Si nos remitimos al origen etimológico de la palabra, investigar proviene del latín in (en) vestigare (hallar, indagar, seguir vestigios). 

De acuerdo con esta definición podría decirse que en la vida cotidiana todos investigan con diversos objetivos, desde tomar decisiones importantes, elegir la mejor forma de abastecerse, seleccionar la escuela indicada para sus hijos, organizar un viaje, hasta encontrar un nuevo trabajo, o simplemente para obtener conocimiento sobre algo. En el ámbito académico, es más que eso, es una búsqueda con el propósito de indagar, describir y explicar los hechos, fenómenos, problemas y procesos que abordan algún aspecto de lo real. 

“La metodología, como el conocimiento mismo, es permanente construcción, es creación y actividad, no existe fuera de la investigación viva, del trabajo de la gente preocupada intensamente por conocer y (…) no existe tampoco fuera del error, del permanente superar los escollos” (Sabino, 1992).

En relación con esta problemática algunos autores dirán que la mayor dificultad, para realizar un buen proyecto de investigación, radica en la estructuración del proceso científico; otros dirán que una buena investigación depende de sus métodos, sus técnicas y de una correcta delimitación del objetivo de estudio. 

No obstante, el proceso de conocimiento se da siempre entre un sujeto y un objeto, el conocimiento siempre es para alguien y esto puede convertirse en la principal barrera para aquellos que se inician. Es por esto que cuando se habla del proceso de enseñanza-aprendizaje en investigación, es importante dar cuenta que los sujetos (tanto docentes como alumnos) poseen experiencias significativas que marcan líneas de acción y se ponen en juego en una situación áulica compartida. 

Al reflexionar sobre estas relaciones, hay dos aspectos que no pueden obviarse, la vinculación entre el espacio disciplinar de la investigación con las estrategias de aprendizaje y la necesidad constante de revalorizar las prácticas universitarias. 

De esta manera, es importante acentuar que los enfoques de aprendizaje que utilizan los alumnos están en correlación con la percepción que los mismos tienen sobre sus tareas y sobre las propuestas de aprendizajes que plantean sus docentes. Consecuentemente, Entwistle Noel explica que los estudiantes tienen razones diferentes para continuar con su educación, y revaloriza la intencionalidad en el aprendizaje desde el punto de vista del alumno. Así, el autor postula tres enfoques en los cuales predominan diferentes motivaciones: el enfoque “profundo” supone una intención de comprender e intentar relacionar la información con los conocimientos previos; el “superficial” presume la intención de satisfacer los requisitos de la tarea, centrándose en las exigencias del docente; y el “estratégico” articula la intención de obtener el mayor rendimiento posible de acuerdo a los requisitos y tiempos de evaluación. (Entwistle, 1998)

En una rápida aproximación, el planteo del autor hace evidente que la mayoría de los actos de aprendizaje son intencionados y están dirigidos a alguna meta. Es importante diferenciar que el interés o la motivación pueden facilitar un enfoque profundo, la ansiedad o el miedo al fracaso pueden inducir a un enfoque superficial, y la necesidad de rendimiento puede vincularse con un enfoque estratégico. Claro que como docente al ingresar a nuevo curso, siempre se desea que todos sus alumnos alcancen un enfoque profundo, que estén potenciados por una motivación intrínseca para comprender e investigar, que relacionen sus conocimientos previos con los nuevos contenidos, pero que además los apliquen a otros contextos y los hagan perdurable a lo largo del tiempo, que lean de forma analítica, que sean críticos, que participen y que además sientan la pasión que uno siente por la investigación social. Es difícil y seguramente en muchas instancias será complicado, arduo, pesado, espinoso, entre otros sinónimos. 

Sin embargo, es necesario aspirar a que cada vez más alumnos se aproximen a estos ideales, se sientan motivados a conocer e indagar. La educación en investigación debe, sin lugar a dudas, revalorizar la intencionalidad en el aprendizaje desde el punto de vista de los alumnos. Los sujetos actúan en base a percepciones y motivaciones aunque, en la mayoría de los casos, no sean consientes de ellas. 

Pensar sobre estos ejes nos obliga a diferenciar que en el acto de enseñanza- aprendizaje hay dos voluntades y dos inteligencias con igualdad de potencialidad. ¿Qué quiere decir esto? Si se aspira a fomentar enfoques profundos en los estudiantes desde la investigación social, debe dejarse de lado la lógica del sistema explicador. En relación con este concepto, Jacque Ranciere sostiene que el sistema explicador tiene un doble gesto inaugural, decreta el comienzo absoluto del aprendizaje al mismo tiempo que arroja un velo de ignorancia sobre todas las cosas a aprender. Así el autor concluye que sólo puede existir “emancipación” cuando se mantiene su diferenciación: cuando una inteligencia no obedece más que así misma, aún cuando su voluntad obedece a otra. Se puede enseñar lo que se ignora si se emancipa al alumno, es decir si se lo obliga a usar su propia inteligencia: “el ignorante aprenderá lo que el maestro ignora, si el maestro cree que puede y lo obliga a actualizar su capacidad (...)” (Ranciere, 2000)

Las estrategias de educación-aprendizaje en investigación pueden potenciarse si se comprende que la metodología es algo más que un recetario de pasos teóricos. Es iniciar “una reflexión que sólo cobra sentido pleno cuando se ejerce sobre la misma actividad a la que está referida, es decir, sobre la investigación (…) es preciso discutirla mientras se realiza investigación, en contacto con los problemas y las dudas que surgen durante el propio proceso de creación de conocimientos”. (Sabino, 1996)

Sin intentar plantear una respuesta definitiva, incorporar los conceptos de intencionalidad, motivación y emancipación en la práctica educativa permite ubicar al desempeño de los alumnos en un proceso en el cuál también se aprende la tarea misma del proceso científico. 

Referencias bibliográficas 

- Alliaud, Andrea y Duschatky, Laura (1998) “Introducción” en Maestros. Formación, práctica y transformación escolar. Buenos Aires: Miño y Dávila editores. 

- Aranowizt, S y Giroux, H (1998) “La enseñanza y el rol del intelectual transformador” en Maestros. Formación, práctica y transformación escolar. Buenos Aires: Alliaud, Andrea y Duschatky (comps) Miño y Dávila editores. 

- Díaz, Esther (1996) Metodología de las Ciencias Sociales. Buenos Aires: Biblos. 

- Entwistle, Noel (1998) La comprensión del aprendizaje en el aula. Barcelona: Paidós. 

- Sabino, Carlos (1996) El proceso de investigación. Buenos Aires: Lumen-Humanitas. 

- Pardinas, Felipe (s/f) Metodología y técnicas de investigación en Ciencias Sociales. México: Siglo Veintiuno. 

- Saintout, Florencia (2006) “La escuela: una educación ¿para qué?”, en Jóvenes: el fututo llegó hace rato. Comunicación y estudios culturales latinoamericanos, La Plata: Ediciones de periodismo y comunicación. 

- Ranciere, J (2000) El maestro ignorante. Barcelona: Alertes.

Abstract: The present work tries to think about the space to discipline the investigation in social sciences, from the learning strategies and the constant need to revalue the university practices. It discusses on the own characteristics of the education in investigation linked with the concepts of motivation, premeditation and emancipation.

Key words: investigation – process of knowledge – teaching – learning strategies – motivation – intentionally – emancipation – intelligence. 

Resumo: O presente trabalho pretende refletir sobre o espaço disciplinar da investigação em ciências sociais, a partir das estratégias de aprendizagem e a necessidade constante de revalorizar as práticas da universidade. A problemática sobre as características do ensino em pesquisas relacionadas aos conceitos de motivação, intencionalidade, e emancipação.

Palavras chave: pesquisa – processo de conhecimento, educação – estratégias de aprendizagem – motivação, intencionalidade – emancipação – inteligência.

(*) Mariana Bavoleo. Ver CV en la página 59.

Vocabulario relacionado al artículo:

estrategia pedagógica . investigación .

Educar en investigación:reflexiones sobre las estrategias de enseñanza-aprendizaje fue publicado de la página 117 a página118 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXVIII

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