1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXVIII >
  4. Inteligencias múltiples: una estrategia motivadora

Inteligencias múltiples: una estrategia motivadora

Ryniewicz, Jan [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXVIII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXVIII

ISSN: 1668-1673

XX Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Facultad de Diseño y Comunicación. Universidad de Palermo

Año XIII, Vol. 18, Febrero 2012, Buenos Aires, Argentina | 208 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Resumen:

A través de la experiencia, se ha podido observar que una de las barreras a la que se enfrentan los docentes en la tarea educativa es la falta de motivación. Surge de esto un desafío: generar motivación en los alumnos. Este es muy a menudo un punto que genera cierta resistencia en el camino de la enseñanza, proceso en el cual los docentes son emisores de un mensaje y de un contenido que el alumno recibe.  A través de este documento se definirán términos que hacen a la motivación, relacionándolos con el concepto de inteligencias múltiples, en pos de contribuir a una mejor estrategia motivacional. 

Palabras clave: motivación – estrategias – inteligencias múltiples – enseñanza.

Una reflexión acerca del cruce entre la teoría de las inteligencias múltiples y la motivación

Desarrollo 

Frente al desafío que implica el proceso de enseñanzaaprendizaje, se busca encontrar estrategias de motivación adecuadas que puedan contribuir a lograr un proceso más eficaz. 

Para continuar con esta reflexión, es importante definir motivación. Para eso, se usará la acepción que dice que “…una acción está motivada cuando lo que interesa es la propia actividad, que es un fin en si misma, no un medio para otras metas”. Este es el caso de la motivación intrínseca o autorregulada. (Huertas J. A, 1997: 100).

Tal como mencionan Deci y Ryan (1991), la motivación intrínseca tiene tres elementos que la caracterizan: la autodeterminación, la competencia y la que nos interesa en este paper, la satisfacción de hacer algo propio y familiar. Este último concepto se apoya en el hecho de que alguien se encuentra cómodo haciendo lo que le gusta, lo que quiere. 

Así, un alumno que encuentra motivación en la clase, es una persona que se compenetra con el contenido, que lo procesa, lo asimila, lo discute, lo entiende, interactúa con el hasta hacerlo propio. Es por eso que lograr que un estudiante sienta interés, no sólo por el resultado del aprendizaje, sino por el contenido en si mismo, puede redundar en un proceso más virtuoso.

Pero la motivación no solo se acota al plano intrínseco. Hablamos de motivación extrínseca cuando “…la finalidad de la acción, la meta, el propósito tiene que ver con una continencia externa, con un beneficio tangible y exterior” (Huertas J.A, 1997: 102). En este sentido, el incentivo, entendido como un objeto o contingencia exterior a la que se le atribuye un determinado valor, generando energía a una conducta iniciada, puede ser el elemento que impulse al alumno a una mejor motivación. De este modo, el incentivo para que un alumno se vea motivado a aprender y compenetrarse con el contenido juega un rol fundamental. 

Es importante encontrar mecanismos o estrategias que generen en el alumno algún tipo de incentivo, elementos en los que él encuentre una recompensa, algo que le genere esa fuerza impulsora y superadora que lo hace seguir avanzando en pos de la consecución del objetivo: un aprendizaje significativo.

Paralelamente al concepto de motivación, existe otro tópico en el que se apoyará este documento: las inteligencias múltiples. Esta teoría dice que “…creemos que la competencia cognitiva del hombre queda mejor descripta en términos de un conjunto de habilidades, talentos o capacidades mentales que denominamos ‘inteligencias’” (Gardner H. 2003: 32).

Es interesante destacar el plural, las inteligencias. El mismo autor menciona siete inteligencias, cada una con aptitudes en distintos sistemas simbólicos o características físicas. 

Estas inteligencias son: Inteligencia cinético-corporal, (referida a la habilidad al momento de ejecutar acciones que impliquen coordinación física o movimientos), inteligencia lógico-matemática, (capacidad de resolución de problemas y generación de hipótesis y razonamientos lógicos), inteligencia musical, inteligencia lingüística, inteligencia espacial, inteligencia interpersonal (capacidad de relacionamiento interpersonal, liderazgo, magnetismo) e inteligencia intrapersonal (conocimiento de los aspectos internos de una persona, acceder a la propia vida emocional). 

La teoría de la inteligencia múltiple detalla áreas o segmentaciones dentro de las que se puede incluir a los individuos, en función de si muestran una mayor facilidad para (por ejemplo) una estructura lógico-matemática, cinético-corporal o lingüística, entre otras. 

Lo que se intenta demostrar es que a través del uso de la teoría de las inteligencias múltiples se puede sacar lo mejor de cada alumno, logrando así que el proceso de aprendizaje sea para el estudiante algo propio, familiar, por lo tanto generador de satisfacción, tal como se enunció previamente en la definición de motivación intrínseca. 

Teniendo en cuenta que, “…es de capital importancia evaluar la combinación particular de habilidades que pueden destinar a un individuo concreto a ocupar cierta casilla vocacional” (Gardner H. 2003: 44), se considera que conocer a los alumnos, sus intereses, sus capacidades y todos sus atravesamientos puede contribuir a explotar ese conjunto de habilidades, tanto desde el lado del docente como desde el del alumno. Un estudiante, tanto como cualquier persona, es más que la suma de sus partes, incluyendo éstas sus inteligencias (las que más se destacan y las que menos sobresalen), y el proceso de enseñanza no debe ser ajeno a esto, estimulando todas estas áreas con los instrumentos adecuados.

Ofrecer contenidos acordes a cada tipo de inteligencia es un camino posible. Se estaría entonces frente a una estrategia de contenidos adaptados a cada alumno, sin dudas un generador de motivación, casi intrínseca, aunque difícil de implementar. 

La realidad marca que en una clase, el momento áulico está atravesado por diversos factores que “crean presiones y configuran…la tarea de enseñanza”. Elementos como la multidimensionalidad, simultaneidad, inmediatez, e impredictibilidad (W. Doyle, 1986) hacen que intentar el dictado de contenidos en función de cada tipo de inteligencia sea impracticable. 

De ese modo, la tarea del docente pasa no sólo por manejar su contenido, sino por conocer a sus alumnos, sabiendo que es lo que atraviesa a cada uno de ellos, o al menos siendo conciente de este hecho. Asimismo, el docente debe estar al tanto de las capacidades de cada estudiante, captando cuales son los puntos fuertes, los puntos débiles, de modo de poder aprovechar los primeros y mejorar los últimos. Es importante que el docente pueda conocer las inteligencias múltiples de sus alumnos.

Utilizando estos elementos, el docente puede hacer que el alumno use sus mejores recursos, estando así en el área que mejor maneja, donde mejor se siente, donde más intrínsecamente motivado se siente. Por otra parte, fomentar la superación en las áreas donde el estudiante no se siente tan cómodo, puede generar ansias de mejorar, lo que puede derivar en una estrategia de motivación extrínseca. 

En esta situación, donde el docente pasa a ser mucho más que un simple emisor de contenidos, su rol empieza a tener otro peso, otro nivel de compromiso, otro grado de “control sobre el desarrollo del oficio“(Tanti Fanfani E. 2010: 33). Este es un docente que ve a la clase no solo como un grupo de individuos sino como alguien que puede individualizar a sus alumnos y estar más cerca de ellos.

Conclusiones 

En el proceso de enseñanza, existen muchas estrategias. Cada una de estas puede funcionar mejor en un entorno donde tanto el docente como el alumno se encuentren motivados. La motivación tiene un doble capítulo: intrínseco y extrínseco. Es importante poder operar sobre estos dos planos. Un docente que consigue identificar las diversas inteligencias múltiples de sus alumnos no solo encuentra elementos motivadores en ambos planos, logrando que los alumnos se motiven, se superen y aprendan, sino que es un docente que se acerca, que sigue de cerca a sus alumnos, formando profesionales, individuos, personas, ciudadanos. 

Referencias bibliográficas 

- Gardner H. (2003) Inteligencias Múltiples. La teoría en la práctica, Buenos Aires: Paidós. 

- Huerta J.A. (1997) Motivación. Querer aprender, Buenos Aires: Aique 

- Souto de Asch M. (1993) Hacia una didáctica de lo grupal, Buenos Aires: Miño y Dávila 

- Tanti Fanfani E. (2008) “Particularidades del Oficio de enseñar”. En Revista El Monitor de la educación (2010, Junio), Buenos aires: Ministerio de Educación.

Nota: Este trabajo fue producido en la asignatura Introducción a las Estrategias de la Enseñanza del Programa de Formación y Capacitación Docente en el año 2010.

Abstract: Across the experience, one could have observed that one of the barriers which the teachers face in the educational task is the lack of motivation. A challenge arises from this: to generate motivation in the pupils. This is very often a point that generates certain resistance in the way of the education, process in which the teachers are issuers of a message and of a content that the student receives. 

Across this document there will be defined terms that they do in favor of the motivation, relating them to the concept of multiple intelligences, in pursuit of contributing to a better strategy in motivation. 

Key words: motivation – strategies – multiple intelligences – education.

Resumo: Através da experiência, pôde-se observar que uma das barreiras à que se enfrentam os professores na tarefa educativa é a falta de motivação. Surge disto um desafio: gerar motivação nos alunos. Este é muito com freqüência um ponto que gera certa resistência no caminho do ensino, processo no qual os docentes são emissores de uma mensagem e de um conteúdo que o aluno recebe. 

Através deste documento se definirão termos que fazem à motivação, relacionadas com o conceito de inteligências múltiplas, em pos de contribuir a uma melhor estratégia motivacional.

Palavras chave: motivação – estratégias – inteligências múltiplas – ensino

(*) Jan Ryniewicz. Ver CV en la página 131

Vocabulario relacionado al artículo:

contenido . inteligencia . motivación .

Inteligencias múltiples: una estrategia motivadora fue publicado de la página 174 a página175 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXVIII

ver detalle e índice del libro