1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Actas de Diseño Nº13 >
  4. “Diseño sin fines de lucro”: un espacio para promover la práctica del diseño en función social

“Diseño sin fines de lucro”: un espacio para promover la práctica del diseño en función social

Pano, Natalia C.; Acuña, Pablo D. (*)

Actas de Diseño Nº13

Actas de Diseño Nº13

ISSN: 1850-2032

VII Encuentro Latinoamericano de Diseño 'Diseño en Palermo'.
Comunicaciones Académicas

Año VI, Vol. 13, Julio 2012, Buenos Aires, Argentina | 260 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Diseño sin fines de lucro es un proyecto del Departamento de Extensión de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UBA, que se propone estimular la participación de la universidad en la resolución de diversas problemáticas sociales. Desd

Introducción

Se presenta un modelo para la ampliación de un espacio de práctica del diseño gráfico, el cual forma parte de un proyecto de extensión universitaria, en el que un grupo de estudiantes, docentes y organizaciones sin fines de lucro del campo de la salud actúan conjuntamente para dar respuesta a las necesidades de comunicación propias de este tipo de entidades.

El interés de este proyecto deriva de que estas modestas organizaciones cumplen un rol formativo y de contención muy fuerte en relación a los trastornos de salud que atienden y, por lo general, carecen de los recursos monetarios necesarios para generar y producir piezas de comunicación visual y así poder llegar no sólo a los afectados y a sus familiares sino también a profesionales de la salud y organismos públicos o privados con el objetivo de conseguir fondos para su subsistencia.

Se describen las características de la práctica y la metodología de trabajo empleada.

Se concluye en que un modelo que permita continuar, ampliar y reproducir este tipo de prácticas dentro de la universidad, posibilitaría solidarizarse con un gran número de entidades de este tipo, a un costo casi nulo, a la vez que beneficiaría en simultáneo a todos los participantes de la experiencia.

Qué es “Diseño sin fines de lucro” y cómo surge

Diseño sin fines de lucro es un proyecto de extensión universitaria de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires, concebido para estimular la relación entre las problemáticas sociales y la Universidad. Desde este espacio, estudiantes, docentes y ONG del campo de la salud –debidamente certificadas– trabajan conjuntamente para dar respuesta a las demandas propias de entidades sociales sin fines de lucro de este rubro.

Mediante este proyecto, se colabora con estas asociaciones en el diseño de una estrategia de comunicación organizada y en la concepción y producción de piezas de comunicación visual, partiendo de la premisa de que el diseño gráfico es una herramienta para posibilitar la difusión de mensajes y potenciar la claridad y efectividad de la información.

Creemos que la acción disciplinar del diseñador puede, indudablemente, ayudar a mejorar la realidad social e incidir en la interacción cotidiana de los individuos.

Los orígenes del proyecto se remontan al año 2005. A partir de una iniciativa personal, en la cátedra de Tipografía 2 (materia en la cual dictamos clases) comenzamos a ensayar una variante de uno de los trabajos prácticos de la cursada, la cual hemos denominado “Tipografía en función social”. El trabajo en cuestión consistía en diseñar, de manera grupal, un sistema de piezas de comunicación para un evento cultural, e implicaba poner en práctica criterios de organización y jerarquización de información, según criterios de comunicación, y a partir de operaciones principalmente tipográficas, trabajando en soportes de distintos formatos y complejidades. La variante consistió en realizar esto mismo, pero con otro comitente. En lugar de trabajar para la comunicación de un evento, se trabajó en la comunicación e imagen de una ONG. Propusimos una temática transdisciplinar, que favoreciese el acercamiento con la realidad y la integración de los conocimientos.

Una de las utopías fundacionales del diseño fue la del mejoramiento de la calidad de vida de la humanidad.

El proceso neoliberal de los ‘90 llevó a privilegiar el afán de lucro por sobre las propuestas de interés social.

El servicio a la empresa, la imagen corporativa, el desarrollo del packaging asociado a las tendencias de marketing fueron ocupando todas las áreas del diseño con mayor desarrollo. La enseñanza del diseño no es ajena a este proceso. (Castro y Rosé, 2006, p. 122) Sin embargo, pese a las tendencias globales, nosotros encontramos un interés en desarrollar proyectos que tengan efectos de promoción y crecimiento social.

Queríamos, por un lado, llevar a cabo un ejercicio que promueva la solidaridad como valor y que contenga, a su vez, requerimientos reales. Vincular, de algún modo, la experiencia académica y la vida profesional, ya que el alumno de diseño gráfico en la UBA se forma en su totalidad, salvo escasas experiencias de cátedras aisladas, para responder a situaciones hipotéticas y comerciales, dejando de lado la importancia que el diseño de la comunicación visual puede aportar en otro tipo de ámbitos dentro de la sociedad.

Es por ello que decidimos trabajar con un comitente real: una asociación sin fines de lucro. La institución escogida en el 2005 fue ADESEC (Asociación de Encefalopatía Secuelar) que realiza acciones de información y difusión de la encefalopatía secuelar o parálisis cerebral.

En el 2006 repetimos la experiencia y trabajamos junto a Fundación Caminos, fundación que promueve actividades y marcos que ayuden y permitan desarrollarse a adolescentes, jóvenes y adultos con discapacidad mental leve y moderada, y a sus familias.

En el 2007 llevamos a cabo la experiencia con la Asociación Argentina para el síndrome de Prader Willy. El SPW es un desorden genético (enfermedad congénita, no hereditaria, que se presenta en cualquier raza o sexo) que se manifiesta en algunas características físicas (talla baja, manos y pies pequeños, exceso de grasa en el cuerpo, entre otras). Los afectados suelen desarrollar un apetito mayor al habitual lo cual muchas veces los lleva a la obesidad. Este síndrome interfiere en el comportamiento, la habilidad física y la salud en general.

Las tres experiencias fueron sumamente enriquecedoras.

Durante el desarrollo de las distintas etapas del proyecto se hizo necesario el intercambio multidisciplinario, lo que permitió arribar a mejores soluciones, y comprender el problema desde diferentes perspectivas: médicas, psicológicas, organizacionales, metodológicas, de diseño, comunicacionales. Las piezas realizadas para las instituciones resultaron de una calidad cuasi profesional, pese a que los integrantes de los grupos de trabajo fueron alumnos del segundo año de la carrera. En todos los casos, tanto los alumnos como las instituciones escogidas estuvieron sumamente agradecidos. Los resultados obtenidos superaron las expectativas de todos los participantes, incluidas las nuestras.

Fue allí que descubrimos el gran potencial que tenía este tipo de experiencias y lo sencillo que podría resultar repetirlas bajo el esquema de tiempo y forma que habíamos generado. “Si bien como diseñadores no podemos resolver los problemas del mundo, sí podemos hacer las pancartas que alerten sobre ellos” (Raimundi, 2007).

Sin embargo, pese a que ese mecanismo funcionaba y nos permitía abordar –con un éxito casi asegurado– nuevos proyectos, tenía límites muy claros: el proyecto duraba tan sólo un mes (4 clases). Sentíamos que estábamos desaprovechando el enorme potencial que tiene la Universidad para llevar a cabo más actividades de estas características. Tal es así que a fines de 2007 decidimos presentar un proyecto en la Secretaría de Extensión Universitaria, con el objetivo de poder ampliar el programa.

Actualmente, seguimos realizando esta experiencia desde ambos frentes: como trabajo práctico dentro de la cursada de Tipografía 2 y, en paralelo, llevamos adelante 2 proyectos más por año bajo el marco de extensión.

Quiénes lo hacemos y cómo

Para llevar adelante el proyecto formamos un grupo de entre 4 y 6 alumnos del 2do. año de la carrera. Los alumnos del grupo son seleccionados personalmente o por recomendación, en base a sus aptitudes y desempeño demostrado en la cursada y son invitados a participar voluntariamente de esta experiencia.

Como coordinadores del proyecto, buscamos y seleccionamos asociaciones (ONG) y nos entrevistamos con las mismas para hacer un relevamiento de sus necesidades.

Es nuestra función también consensuar sus necesidades con nuestras posibilidades. Buscamos que las piezas a diseñar no excedan la duración del proyecto o los conocimientos de los alumnos.

Finalmente, presentamos y ponemos en contacto al grupo de alumnos con la institución para que a partir de allí dialoguen entre ellos. Nombramos a uno de los alumnos como líder del proyecto. Su rol consiste en actuar de interlocutor entre el grupo y la institución y entre el grupo y los docentes, en coordinar la división de tareas dentro del grupo y en registrar y resumir las distintas etapas del proyecto, para luego poder confeccionar un informe sobre la experiencia. Como docentes coordinadores del proyecto, orientamos a los alumnos adoptando un rol de tutores. Proyectamos, junto a ellos, los procesos para poder resolver las problemáticas planteadas.

El taller es esencialmente de naturaleza práctica, pero integra conocimientos teóricos y técnicos. La propuesta pedagógica se propone integrar los conocimientos, habilidades y destrezas adquiridas durante el proceso de formación universitaria y trabajar sobre la vinculación entre la experiencia académica y la actividad profesional: el proyecto de diseño cobra sentido cuando está contextualizado.

La validez de una propuesta de diseño tiene que ver con las personas a las que va dirigido y con las circunstancias espacio-temporales en que se aplicará.

Como primer paso, el grupo debe investigar el tema a resolver, relevar información sobre el comitente y sus antecedentes en materia de comunicación visual. En una segunda etapa, los alumnos deben bocetar las soluciones gráficas, las cuales son monitoreadas por los docentes que acompañan el proceso de trabajo. Además de las consultas con los docentes, el grupo de trabajo realiza una serie de encuentros con el o los representantes de la asociación para presentar primero la propuesta, luego, los cambios y ajustes producidos y por último la solución final de diseño. El proyecto cuenta con metas intermedias. Tanto las metas, como las fechas para el cumplimiento de las mismas, se determinan al inicio del taller y son relativas a las características de cada proyecto.

Los alumnos, al culminar el proyecto, presentan las piezas y un informe de lo realizado ante la entidad y, ocasionalmente, ante alguna personalidad o eminencia en el tema, con el objetivo de poder exponer sus soluciones y argumentar sus decisiones, en tanto desarrollan la capacidad de expresión escrita y oral.

Cuáles son los objetivos generales y específicos de esta actividad

• Estimular la relación entre las problemáticas sociales y la Universidad, colaborando con una entidad social sin fines de lucro y promoviendo entre los alumnos la reflexión sobre la importancia de un rol social activo dentro de la sociedad.

• Poner a prueba conceptos de diseño aplicados a un proyecto real y concreto (sin condicionamientos exclusivos de mercado), transfiriendo los conocimientos adquiridos en la facultad al ámbito social, de una forma práctica y tangible.

• Ejercitar la relación cliente-diseñador en base a proyectos reales para desarrollar la expresión oral y ejercitar la argumentación de producciones propias.

• Desarrollar la capacidad de trabajo en equipo, de proyectar y concretar metodologías de trabajo reales mediante un manejo del tiempo planificado y la división de tareas.

Por qué el afán de repetir estas experiencias

Fuimos capaces de identificar ciertas demandas y necesidades y encontramos un mecanismo que permite, mediante el proceso descripto, satisfacer esas demandas. A su vez, mediante este mecanismo se benefician, directa e indirectamente, todas las partes involucradas. Es por ello que nos proponemos proyectar un modelo que posibilite ramificar los grupos de trabajo.

La primer problemática tiene que ver con ciertas carencias del programa actual de la carrera y es que el alumno formado tanto técnica como teóricamente en la comunicación visual, suele carecer al egresar, de conocimientos tanto prácticos como teóricos para relacionarse con situaciones y clientes reales. Los alumnos no tienen en su formación muchas oportunidades de interactuar con un comitente real y de trabajar conjuntamente para proyectar soluciones a sus problemáticas, tal como suele hacerse en la práctica profesional. Por otro lado, como mencionamos líneas arriba, las experiencias académicas donde el estudiante puede darle una dimensión global, social y humana a sus aprendizajes, son limitadas. En la mayoría de los casos, se ve a la profesión como sustancialmente ligada a los aspectos estéticos de la promoción de productos de consumo.

La segunda problemática es que en nuestra sociedad el diseño gráfico se ve ligado cada vez más a los procesos comerciales. Es muy difícil que aquellas organizaciones no gubernamentales de menor escala, quienes no suelen tener recursos suficientes para autoabastecerse, tengan la posibilidad de contar con una identidad visual clara y una estrategia de comunicación organizada. La mayoría de estas ONG no cuentan con los recursos ni humanos ni monetarios para acceder a sistemas de comunicación adecuados para la difusión de sus intereses y necesidades.

Esto hace que se les dificulte ir en búsqueda de sustentos o subsidios para poder desarrollarse. A menudo no son tomadas en serio porque su imagen no se condice con su verdadero valor o su rol social. Encuentran en la falta de diseñadores gráficos una traba para difundir sus actividades, sus descubrimientos, información para la prevención. Como si esto fuera poco, en algunos casos hasta tienen dificultades para dar a conocer algo tan elemental como la propia existencia.

Estamos convencidos de que el vínculo que generamos, mediante este proyecto, entre estos dos actores sociales (La Universidad y ONG) es más que relevante, ya que acarrea una serie de beneficios mutuos.

La Universidad encuentra en este tipo de proyectos nuevas posibilidades de extender sus saberes a la sociedad.

Se beneficia formando personas capaces de seguir llevando a cabo actividades como esta que puedan seguir haciendo crecer su área de Extensión. También, contribuyendo a la formación de otros alumnos y docentes mediante la difusión de informes y trabajos de investigación sobre los proyectos realizados. “Como resultado se puede esperar un fortalecimiento de la importancia de la profesión para la sociedad, una apertura de nuevas posibilidades de trabajo y un alza del valor percibido de la profesión” (Frascara, 2000, p. 51).

Las ONG se ven beneficiadas en tanto pueden contar con un asesoramiento y asistencia gratuitos en materia de comunicación y diseño y con el diseño propiamente dicho de una determinada cantidad de piezas. Es importante destacar que este intercambio no sólo le brinda a la ONG una serie de piezas gráficas, contribuye además a la organización interna de la ONG (al desarrollar su imagen institucional ayudamos a las asociaciones a repensarse a sí mismas, a redefinir su estructura, a revisar su manera de administrar los recursos y medios disponibles, entre otras cosas).

Para los docentes que participamos del proyecto, hay un beneficio emocional que surge de la especificidad del proyecto. Aprendemos sobre diversos temas relacionados a la salud y descubrimos nuevos enfoques sobre nuestra profesión.

Los estudiantes participantes obtienen un entrenamiento práctico y teórico sobre el trato con un comitente real y las vicisitudes que esto implica. Adquieren conocimientos sobre cómo lidiar con una problemática social propia de nuestra cultura.

Por último, pero no por ello menos importante, se ven indirectamente beneficiados todos aquellos sectores relacionados con las ONG: pacientes, médicos, familiares de pacientes, colaboradores, en tanto las piezas que realizan los alumnos como parte de un aprendizaje posibilitan a las ONG madurar, conseguir apoyo económico, cumplir con sus objetivos de difusión de información, entre otras cosas.

Es indudable que el diseñador gráfico es capaz de realizar un aporte significativo a su comunidad, ayudando a concientizar a la población, a acercarle conocimiento y a mejorar su calidad de vida.

Abstract:

Design without ends of profit is a project of the Department of Extension of the Faculty of Architecture, Design and Urbanism of the UBA, which proposes to stimulate the participation of the university in the resolution of diverse social issues. From this space, students and teachers contribute with entities without ends of profit –due certified and linked to the area of the Health–, through the design of a strategy of visual communication and of the production of graphical pieces that allow to spread his activities.

Key words:

Social practice - visual Communication - NGO - Health - Design - Strategy

Resumo:

Design sem finalidade econômica é um projeto do Departamento de Extensão da Faculdade de Arquitetura, Design e Urbanismo da UBA, que procura estimular a participação da universidade na resolução de diferentes problemáticas sociais. A partir desse espaço, estudantes e professores colaboram com entidades sem finalidade econômica –devidamente certificadas e vinculadas ao âmbito da Saúde–, através do design de uma estratégia de comunicação visual e da produção de peças gráficas que permitam a difusão de suas atividades.

Palavras chave:

Prática social - Comunicação visual - ONG - Saúde - Design - Estratégia

(*) Natalia C. Pano. Diseñadora Gráfica, Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, Universidad de Buenos Aires. Desde 1998 ejerce la docencia en esa misma facultad, y dirigiendo el Proyecto “Diseño sin fines de lucro” del Departamento de Extensión Universitaria. Tiene años de experiencia como diseñadora gráfica en varias empresas importantes. En el año 2005 fundó el estudio de diseño Ezena | Argumentos visuales que dirige hasta el presente. Ha llevado a cabo varias presentaciones en congresos vinculados a su campo laboral, y realizado distintos cursos de posgrado en Comunicación, Diseño de Identidad Institucional, Marketing y Negociación. Pablo D. Acuña. Socio del Estudio Ezena (Argentina). Especializado en el diseño Web y editorial.

(**) El presente escrito fue presentado como conferencia dentro del Segundo Congreso Latinoamericano de Enseñanza del Diseño (2011). Facultad de Diseño y Comunicación, Universidad de Palermo, Buenos Aires, Argentina.


“Diseño sin fines de lucro”: un espacio para promover la práctica del diseño en función social fue publicado de la página 101 a página104 en Actas de Diseño Nº13

ver detalle e índice del libro