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La interacción comunicativa en los espacios virtuales: Facebook, una realidad falsificada

Mancía Burgos, Diana Rebeca

Eje 2. Comunicación interactiva

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº46

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº46

ISSN: 1668-5229

Ensayos Contemporáneos. Edición VIII Escritos de estudiantes. Segundo Cuatrimestre 2011 Eje 1. Cine y sociedad. Matías Bettini | Agostina Bulacio | Camila Ruíz Diaz | Beatriz Sáenz | Lara Zapata Fiedler. Eje 2. Comunicación interactiva. Diana Reb

Año VIII, Vol. 46, Mayo 2012, Buenos Aires, Argentina | 99 páginas

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Introducción

Las redes sociales juegan un papel muy importante dentro de la interacción comunicativa en los espacios virtuales, es por ello que este ensayo se centra en una de las redes sociales con mayor influencia en la sociedad: Facebook.

Muchos usuarios satisfacen su necesidad de estar intercomunicados con los demás mediante esta red, algunas veces interactuando más con las personas a través de esta que cara a cara.

Lo anterior nos llevó a cuestionarnos si esa realidad en la que viven e interactúan constantemente podría considerarse como una realidad verdadera o si por el contrario, una realidad falsa. Este planteamiento nos permitió decidir trabajar con el tema “Facebook: una realidad falsificada”.

Este trabajo analiza la sociabilidad que permite esta red social, la homogeneización de pensamientos entre sus usuarios, la influencia que tiene para con la estructura de la sociedad, y compara las ventajas y desventajas que tiene la comunicación virtual con la comunicación cara a cara. La postura hipotética que este ensayo sostiene es que a pesar de que los vínculos sociales que permite Facebook son reales, las distintas interacciones que los construyen son posibles, pero no reales.

Facebook: una realidad falsificada

Estamos en una época posmoderna en donde mantenerse intercomunicados se ha vuelto una necesidad primordial que ha sido facilitada a partir de la mundialización. Esta, al ser un cambio de parámetros que se genera a partir de los excesos de la comunicación, ha generado que la sociedad esté mundializada desde lo político, lo económico y lo socio-cultural (Wolton, 2006).

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) cumplen con la función de satisfacer la necesidad de estar en constante comunicación con los demás.

Dentro de éstas, hoy en día las redes sociales juegan un papel muy importante, principalmente porque son prácticamente accesibles para todos, la única condición es que la persona posea una cuenta de correo electrónico.

Facebook, ¿una red social?

Facebook es una de las redes sociales más populares del momento en donde los usuarios pueden compartir sus experiencias, información, opiniones, videos, fotografías, entre otras, y al mismo tiempo tienen acceso a la información compartida por sus contactos. Estos contactos son todas las personas que conforman su lista de amistades.

Pero ¿es Facebook realmente una red “social”?, definiendo social como el trato personal y relación con las personas.

El escritor y director creativo publicitario Juan Faerman (2009) cuestiona la sociabilidad de Facebook “[…] en el sentido más político de la palabra. Sobre todo si nos detenemos a pensar que más de una vez Facebook nos ahorra un encuentro, un llamado, o incluso algo tan impersonal como un correo electrónico”.

Esta red social ha generado cambios sobre las formas de comunicación en algunas sociedades, especialmente en las que el encuentro cara a cara con las personas del círculo social de confianza siempre había sido la principal forma de comunicación.

Poco a poco, el alcance y retroalimentación inmediata que proporciona la instantaneidad ha ido ganando terreno por sobre los encuentros en presencia física (Kerckhove, 1999, p. 213).

Siguiendo a la multitud

Por otro lado, ¿lo que vemos en Facebook es lo que parece? Cada persona muestra en su perfil lo que desea que los demás conozcan para influir en su percepción de ella, ya sea a través de la selección de fotografías que le favorezcan, dando un “me gusta” a páginas y frases de interés, “opinar” de una forma específica, entre muchas otras. De esta manera, Facebook, y en general las redes sociales, tienden a darle a sus usuarios la posibilidad de crear más filtros en cuanto a lo que su persona realmente es, que con las relaciones cara a cara en donde es más difícil ocultarlo.

Lo anterior nos permite afirmar que, si bien la mundialización generó cierta homogeneidad de pensamientos en las distintas sociedades, las redes sociales han intensificado este fenómeno porque, al contrario que los medios masivos de comunicación, éstas permiten una mayor interacción incluso con personas de otras regiones y países. Faerman (2009) explica que ante esta situación “el reflejo automático es seguir a la multitud.

Quizás lo hacemos porque pensamos que hacia donde van todos es el mismo lugar al que tenemos que ir nosotros”.

Sobre las comunidades virtuales como Facebook, Tomás Maldonado (1998) sostiene lo siguiente:

Las comunidades virtuales, en cuanto a asociaciones que derivan de una libre y espontánea confluencia de sujetos con visiones unánimes, son comunidades con escasa dinámica interna. Por su alto grado de homogeneidad, tienden a ser decididamente autorreferenciales. Y no pocas veces se comportan como verdaderas sectas, en las que la exacerbación del sentido de pertenencia conduce, en los hechos, a excluir cualquier diferencia de opinión entre esos miembros. (pág. 23)

Ventajas y desventajas de la comunicación virtual y cara a cara. Por otra parte, este ensayo cuestiona si Facebook es una herramienta que se relaciona principalmente con el ocio o si tiene otros fines iguales o más importantes. A partir de diez entrevistas realizadas a jóvenes estudiantes, quienes son los que mayormente utilizan esta red social, se puede afirmar que generalmente Facebook significa para ellos una manera de entretenerse durante su tiempo libre a través de la información compartida e interacción con sus contactos. Esta es una disfunción que se manifiesta por el hecho de que

Las corrientes informativas que circulan libremente pueden amenazar la estructura fundamental de la propia sociedad, ya que el usuario interesado e informado puede sentirse satisfecho por todo lo que sabe, sin darse cuenta de que se abstiene de decidir y actuar. (Wolf, 1994, pág. 75)

Esto se puede ver aplicado cuando los usuarios se informan a través de la red social sobre casos de problemas sociales, como la contaminación ambiental por ejemplo, y con solo poner un “me gusta” se sienten gratificados y satisfechos, aunque realmente no hayan hecho nada al respecto.

Sin embargo, también es importante conocer las ventajas que Facebook ofrece para poder comparar más profundamente este tipo de comunicación virtual con la comunicación cara a cara. Una de las ventajas más perceptibles -además de la de mantenernos intercomunicados instantáneamentees que Facebook cumple directamente con la satisfacción de las necesidades de afiliación o afecto (idea basada en la Pirámide de las Necesidades de Maslow (1943), compuesta por necesidades fisiológicas, de seguridad, de afiliación, reconocimiento y realización personal). Pero por otro lado, también funciona como un intermediario entre la satisfacción de todas las demás necesidades, como por ejemplo cuando un usuario comparte algún logro alcanzado, satisface sus necesidades de reconocimiento y prestigio, o cuando a alguno de sus contactos le gusta una fotografía suya, se satisfacen sus necesidades de seguridad física (Faerman 2009, pág. 34).

La comunicación cara a cara también puede o no satisfacer todas las necesidades mencionadas anteriormente, según la relación establecida con el otro. Sin embargo, es importante subrayar que una de las principales ventajas que ofrece este tipo de comunicación, es la posibilidad de que intervenga en el mensaje un lenguaje no verbal, es decir los gestos, las entonaciones, el lenguaje corporal, el tono de voz, etc. Esta es una información extra que ayuda a fortalecer la percepción que se forma sobre el otro, y también que ayuda a descifrar su opinión verdadera con respecto a lo que se esté conversando o debatiendo. Esta posibilidad no se puede encontrar en la comunicación virtual, por lo cual en esta es más fácil que ocurran casos de confusión a la hora de decodificar un mensaje.

Por ejemplo, al no estar frente al emisor se puede llegar a confundir un comentario irónico con uno agradable porque sólo se puede revelar la diferencia en la comunicación cara a cara a partir de la entonación o gesticulación.

Otra característica de la comunicación cara a cara es su capacidad de dar y recibir afecto físico (como abrazos, caricias, palmadas o besos) que fortalecen los lazos afectivos con el otro y le hacen sentir acompañado y apoyado, independientemente del tipo de relación que se tenga. También, la posibilidad de haber contacto visual permite percibir cuándo una persona realmente está prestando atención al mensaje o no. Según un estudio de la consultora Enrique Carrier y Asociados, el 12% de los usuarios de internet en la Argentina socializa y navega en internet al mismo tiempo que realiza otras actividades distintas, ya sea visitar varias páginas web, escuchar música, ver televisión, mandar mensajes de texto y hasta estudiar, dividiendo su atención en todas estas tareas. Mientras que en las conversaciones cara a cara, usualmente se le presta mayor atención al acto comunicativo. (El Guardián, 2011)

Lo virtual y real

Las comunidades virtuales como Facebook permiten cultivar afinidades electivas, es decir que el usuario es el que selecciona qué contactos formarán parte de su lista de amigos y cuáles no (Maldonado, 1998). En contraposición con la comunicación cara a cara, en donde muchas veces las afinidades están impuestas por diversos motivos y situaciones, como la familia, el colegio, el trabajo y otros espacios compartidos a lo largo del tiempo.

Sin embargo, aunque las afinidades generadas a través de las redes sociales sean electivas, estas siguen siendo afinidades “virtuales”. Para comprender la noción de lo que este ensayo considera como virtual y real se recurre a las siguientes definiciones por Lévy (1999):

En su uso corriente, el término virtual se suele emplear a menudo para expresar la ausencia pura y simple de existencia, presuponiendo la realidad como una realización material, una presencia tangible. Lo real está en el orden del ‘yo lo tengo’, en tanto que lo virtual estaría dentro del orden del ‘tú lo tendrás’ o de la ilusión. […] La palabra virtual procede del latín medieval virtualis, que a su vez deriva de virtus: fuerza, potencia. En la filosofía escolástica, lo virtual es aquello que existe en potencia pero no en acto. Lo virtual tiende a actualizarse, aunque no se concretiza de un modo efectivo o formal. […] Con todo rigor filosófico, lo virtual no se opone a lo real sino a lo actual.

A diferencia de lo estático y ya constituido, lo virtual viene a ser el conjunto problemático, el nudo de tendencias o de fuerzas que acompaña a una situación, un acontecimiento, un objeto o cualquier entidad y que reclama un proceso de resolución: la actualización. (pág. 17)

Muchos usuarios de las redes sociales parecieran sentirse más cómodos o resguardados mediante las interacciones virtuales, como cuando mandan un “toque” virtual, dedican el mensaje de alguna fotografía a una persona, postean algún comentario halagador, invitan a salir a una persona que les atrae, le dan un “me gusta” a una fotografía o página, etc.

en vez de arriesgarse a hacerlo o decirlo en presencia física, quizás por miedo al rechazo, quizás por inseguridad, sin embargo, independientemente de la razón por la que lo hagan, viven en una realidad falsa. Es decir, en una realidad que está ahí potencialmente pero no existencialmente, viven en la ilusión de diversas interacciones de las cuales lo único real es el vínculo que generan.

Este vínculo que se forma con el otro mediante Facebook es tan real como el que puede construirse en una relación cara a cara, la gran diferencia es la forma en que se producen. Por un lado, como ya se mencionó con anterioridad, la comunicación virtual cae con mayor facilidad en una especie de edición de uno mismo, mientras que en la comunicación en presencia física nuestro verdadero ‘yo’ impide hacer y decir o dejar de hacer y decir cosas que en una comunidad virtual no nos lo impide.

Conclusiones

Facebook es un sitio web que a pesar de considerarse una red ‘social’ no siempre aporta dicha sociabilidad entre las personas, algunas veces la limita.

Es una herramienta que homogeniza los pensamientos de sus usuarios, característica que forma parte de pertenecer a una comunidad virtual como lo es esta red.

Por otro lado, desempeña una disfunción narcotizante para el desarrollo de la estructura de la sociedad, debido a que el usuario, al sentirse satisfecho por estar informado, se conforma y abstiene de decidir y actuar.

Sin embargo, la popularidad que ha alcanzado Facebook hoy en día puede deberse a que satisface otras necesidades, como la de mantenerse intercomunicados constantemente y de manera instantánea, satisface también las necesidades de afiliación o afecto, y funciona como un intermediario entre la satisfacción de las demás necesidades planteadas por Maslow en su Pirámide de las Necesidades, entre otras. Pero aún así, esta forma de comunicación virtual con los demás carece de ciertas características importantes para una decodificación del mensaje más acertada y creación de una percepción de los otros, como el lenguaje no verbal, que forman parte de la comunicación cara a cara.

No obstante, aunque los vínculos creados mediante esta red social sean verdaderos, las diferentes interacciones entre usuarios que permite Facebook son ilusiones de cosas potenciales o virtuales, pero no actuales o reales. Por lo que esta red social es una realidad falsa en el que los usuarios se resguardan y muestran una versión de lo que realmente son.

Fuentes y Bibliografía

De Kerckhove, D. (1999). La piel de la cultura. Investigando la nueva realidad electrónica. Barcelona: Gedisa.

Faerman, J. (2009). Faceboom: El nuevo fenómeno de masas Facebook. Buenos Aires: Ediciones B.

Folgarait, A. (2011). Ciencia: Agobiados por lo tecno. Revista El Guardián Nº 13. Recuperado el 28 de Noviembre de 2011, http://elguardian.com.ar/nota/revista/110/agobiados-por-lo-tecno Levy, P. (1999). Qué es lo virtual. Buenos Aires: Paidós.

Maldonado, T. (1998). Crítica a la razón informática. Buenos Aires: Paidós Wolf, M (1994). La teoría funcionalista de la comunicación de masas. México: Paidós.

Wolton, D. (2006). Salvemos la comunicación. Barcelona: Gedisa.


La interacción comunicativa en los espacios virtuales: Facebook, una realidad falsificada fue publicado de la página 25 a página27 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº46

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