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Conocimiento y creatividad. El desafío de repensar nuestros planes de estudios

Navarrete, Sandra

Comunicaciones enviadas para el Segundo Congreso

Actas de Diseño Nº14

Actas de Diseño Nº14

ISSN: 1850-2032

VII Encuentro Latinoamericano de Diseño “Diseño en Palermo”. Tercer Congreso Latinoamericano de Enseñanza del Diseño Julio 2012, Buenos Aires, Argentina

Año VII, Vol. 13, Marzo 2013, Buenos Aires, Argentina | 254 páginas

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Introducción

Es muy difundida la postura que afirma que la genialidad en el proceso de diseño es algo innato, que sólo hay que incentivar algún misterioso disparador de la creatividad.

Así, en los ámbitos académicos y profesionales se han generado debates que han afectado sensiblemente los actuales diseños curriculares: ¿Tiene sentido aprender la teoría del diseño, interviene favorablemente en el proceso creativo? La respuesta, en la actividad docente cotidiana, evidencia una clara separación entre reflexión y acción proyectual. Tal es así, que para el estudiante es muy difícil integrar lo que aprende en la teoría con la práctica del diseño.

Esta ponencia afirma que el aporte del conocimiento teórico-filosófico está presente en las dos posturas del diseño, de allí que, al diagramar un plan de estudios, es necesario redescubrir que el proceso creativo se fortalece con la formación teórica.

El porqué de la teoría

En algún momento del proceso proyectual intervienen los conocimientos que posee el proyectista. Estos han sido incorporados a través de la educación formal, y también por otros caminos que tienen que ver con el contexto cultural en el que habita. Existe un mundo científico que produce los avances intelectuales que mueven a la humanidad, pero también existen tradiciones que se transmiten de generación en generación y que también influyen enormemente en el ser humano. Es lo que se define como cultura1, en la que se conciben todas las teorías e ideas que intervienen en el proceso de diseño.

Es muy difundida la postura que sostiene que la genialidad en el proceso de diseño es algo innato, que sólo hay que incentivar a través de algún misterioso disparador de la creatividad. Es cierto que en la historia del arte han existido genios pero también es cierto que estos genios han estado insertos en una cultura determinada y que de alguna forma han manifestado en sus obras los rasgos predominantes de su momento histórico. Por lo tanto sus obras han tenido relación con esa cultura, con sus tradiciones y también con las teorizaciones propias de su época. Es una genialidad profundamente vinculada con el conocimiento, las ideas han emanado de un determinado contexto temporal.

¿Por qué consideramos necesario revalorizar el rol del conocimiento? Porque la creencia de que es posible separar la teoría de la práctica proyectual se ha evidenciado en gran parte de las escuelas de diseño actuales (indudablemente influenciadas por la Bauhaus), situación que también notamos en docentes y alumnos de nuestro ámbito académico. Esta división entre teoría y práctica proyectual la encontramos en otros momentos de la historia, pero toma fuerza en nuestro tiempo. Tiene su origen en la modernidad del siglo XX, un momento fuertemente influenciado por los avances tecnológicos y científicos, que crearon una confianza ilimitada en el progreso, con una ingenua mirada hacia el futuro. El diseño moderno ha basado sus premisas en esta búsqueda de la vanguardia que, de una u otra manera, llevó al alejamiento de la reflexión que hereda conceptos del pasado.

Así, en los ámbitos académicos y profesionales se ha generado una duda que ha afectado sensiblemente los procesos proyectuales de los últimos tiempos: ¿Tiene sentido conocer la teoría del diseño? ¿Este tipo de reflexión interviene en el proceso creativo? La insistencia moderna de negar las teorías academicistas, ha dado forma a la idea de que no es necesario el sustento teórico.

En tiempos más recientes (en muchos casos hasta nuestros días) se insiste en esta postura ahistórica, que se acerca peligrosamente a la negación del componente cultural del diseño.

Las dos tendencias del proceso de diseño

El punto de partida del debate está en la relación Teoría-Praxis. Se sabe que se realiza algún tipo de reflexión cuando se proyecta. En los ámbitos universitarios no se toma conciencia de la complejidad de este proceso, se tiende  a simplificar, la práctica proyectual se presenta como un mecanismo misterioso. No se tiene en cuenta que todo proyectista reflexiona, que lo que cambia es el referente que cada uno utiliza. La formación crítica no sólo se adquiere en bibliografía reconocida, otros medios gráficos como las revistas ofrecen elementos para la reflexión. El problema entonces es hacer consciente este proceso para quienes consideran innecesario el conocimiento teórico.

En los talleres no se debate de dónde proviene el sustento conceptual, se afirma que se diseña en forma racional o intuitiva, y esta última es exaltada por ser más creativa.

Desde la filosofía

Para poder comprender el origen de esta dualidad, es indispensable acercarnos a la disciplina que estudia el pensamiento humano: la Filosofía. En las corrientes filosóficas desde los orígenes de la cultura occidental, se ha hablado de la razón y de la intuición, de lo abstracto y de lo expresivo.

En este acercamiento filosófico, es insostenible la dualidad razón-intuición. Los pares divergentes son la razón y la experiencia sensible. Platón marca el inicio de la tendencia abstracta, con su concepción de la Idea. Aristóteles es el filósofo que a la idea le incorpora la Sustancia, lo material, lo que se percibe con los sentidos. De esta forma quedan diferenciadas las dos líneas básicas del pensamiento, que explican la diferencia fundamental de las dos grandes tendencias de diseño: la abstracta y la expresiva.

Desde la psicología

Era claro que la división tenía su explicación en el pensamiento filosófico, pero ¿por qué los diseñadores se inclinan por una de estas tradiciones? Se hizo indispensable indagar en las bases psicológicas que predisponen a las personas a actuar de modo racional o intuitivo. La teoría de Jung, que marcó un hito en la psicología contemporánea, es de enorme importancia para comprender la dualidad razón-intuición a las que Jung incorporó dos nuevas variables: la sensación y el sentimiento.

Con este ingreso a la filosofía y a la psicología se puede afirmar que hay proyectistas que tienen una actitud de diseño racional, que toman a la teoría como fuente de inspiración y otros que se inclinan por lo sensorial, y por lo tanto la niegan, considerándose “intuitivos”.

Una propuesta pedagógica con acento en la teoría

En síntesis, esta investigación afirma que el aporte del conocimiento teórico-filosófico está presente en las dos posturas del diseño, de allí que diseñar un plan de estudios sin establecer desde los primeros años esta relación, es una ingenuidad propia del pensamiento posmoderno, que tiende a reducir todo a la cultura Light.

Por razones de orden práctico, es necesario compartimentar el plan de estudios en áreas proyectuales, áreas reflexivas y áreas de producción. La propuesta actual del diseño curricular de las carreras de diseño de la Universidad de Mendoza, tiende a fortalecer los lazos que vinculan la teoría con la praxis del diseño.

En primer año, donde ya se había propuesto desde la creación de las carreras de diseño, una asignatura llamada Cultura del Diseño (donde se explican tendencias del arte y del diseño desde los orígenes hasta la actualidad), se ha incorporado Introducción al Conocimiento. Así desde el principio los alumnos tienen estudian las funciones de ambos hemisferios (teniendo en cuenta las ventajas de ambos, no sólo el que tiende a lo imaginativo), se acercan a la filosofía, y al mundo de las ciencias, en el que también está inserto el diseño.

En el ciclo de Licenciatura, Teoría General del Diseño profundiza desde una mirada epistemológica más estructurada la construcción del conocimiento, los aportes filosóficos, el corpus teórico propio, y sus derivaciones en la actualidad. Se promueve la investigación, y la relación con los abordajes teóricos de ciclos anteriores, a fin de encontrar el “hueco” en el estado del conocimiento, como sustento del Trabajo Final, en el que se pondrán a prueba las hipótesis en diseños interdisciplinarios concretos.

Se pretende como objetivo fundamental vincular la formación epistemológica con el diseño, en el campo disciplinar propio.

Conclusión

La experiencia indica que permanece vigente la antigua frase: “la imaginación tiene la medida de lo que se sabe”. La resistencia a teorizar de manera consistente en los talleres proyectuales, a poder argumentar con solidez las propuestas de diseño, a encontrar en la realidad cultural y social los verdaderos estímulos creativos, están presentes con mayor énfasis en los docentes que en los alumnos.

El actual desafío entonces, es concientizar a los profesores, que esas mentes abiertas de nuestros estudiantes, están listas para enfrentar el complejo mundo que se nos presenta, donde la apabulladora “información” está postergando la verdadera “formación”.

Notas

1. En esta investigación utilizamos el término cultura como conjunto de rasgos distintivos de una sociedad en un período determinado, tales como modos de vida, arte, invenciones, tecnología, sistemas de valores, tradiciones y creencias. A través de la cultura se expresa el hombre, toma conciencia de sí mismo, cuestiona sus realizaciones, busca nuevos significados y crea obras que le trascienden.

Nota Comité Editorial: Este artículo ha sido modificado (se han eliminado imágenes) para su publicación en esta edición Actas de Diseño, debido al espacio y formato de la misma.

(*) Sandra Navarrete.

Directora Carreras de Diseño, Universidad de Mendoza, Argentina. Miembro Comisión de Doctorado - Universidad Nacional de San Juan, desde 2008. Miembro Comisión de Doctorado - Universidad de Mendoza, desde 2003. Organización, coordinación y disertante de Seminarios y numerosas conferencias. Directora proyectos de Tesis Doctorales UM y UNSJ. Profesora Titular en Diseño, Arquitectura y Urbanismo. Esta vinculada en varios proyectos de Investigación: PICT-2006-01466. FONCYT, Agencia nacional de Promoción Científica y Técnica, Argentina. PCI A/023707/09. Financiación AECID - ESPAÑA. 2009 y 2010. Ha publicado el Libro: “La Presencia de la Historia en las dos Tradiciones de la Arquitectura, un estudio de la historicidad arquitectónica del período moderno del siglo XX”. 2004. Capítulo: “Ser-en-el desierto. Una mirada filosófica de la percepción del espacio“. Libro bases científico técnicas para una red de miradores de paisaje cultural de Mendoza. 2010.

(**) El presente escrito fue presentado como conferencia dentro del Segundo Congreso Latinoamericano de Enseñanza del Diseño (2011). Facultad de Diseño y Comunicación, Universidad de Palermo, Buenos Aires, Argentina.


Conocimiento y creatividad. El desafío de repensar nuestros planes de estudios fue publicado de la página 203 a página205 en Actas de Diseño Nº14

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