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La Forma y el Punto de Vista. La fotografía como exploración morfológica

Gallarato, Paola [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Escritos en la Facultad Nº91

Escritos en la Facultad Nº91

ISSN: 1669-2306

Trabajos Finales de Grado presentados y aprobados [Resúmenes] de todas las carreras de grado de la Facultad y de los ciclos de Licenciatura en Diseño y de Licenciatura en Negocios de Diseño y Comunicación Cursada Primer Cuatrimestre 2013 - Entreg

Año IX, Vol. 91, Diciembre 2013, Buenos Aires, Argentina | 146 páginas

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“Me embargaba, con respecto a la fotografía, un deseo ´ontológico´ “ (Barthes, 2003) 

Estamos permanentemente rodeados de imágenes y, a través de ellas, estudiamos, exploramos, conocemos, entendemos, comunicamos. 
En la práctica proyectual, el dibujo – analógico o digital – nos permite ver, dar forma a nuestras ideas y penetrar en las de otros. Nuestros ojos están acostumbrados a leer y traducir la forma a través del lenguaje visual. 
Atrás de toda imagen existe un sujeto, un ojo observador que nos seduce y convoca a mirar cualquier objeto desde un particular punto de vista, compuesto por un encuadre determinado, una luz precisa, un entorno específico, todos elementos que hacen que esa mirada nos muestre el objeto con una intención definida, como si estuviésemos mirando a través de sus ojos. Cambiando el punto de vista, el objeto mismo cambia. 
Las artes plásticas poseen la libertad y – me atrevería a decir – la obligación de revolucionar la forma con la que se mira a la realidad. Entre ellas, la fotografía es, de alguna manera, la más directa porque está intrínsecamente ligada a lo que concretamente ya existe. 
La fotografía es sobre todo imagen. Y como tal es una representación de un afuera, de una exterioridad. Y no una cualquiera, sino una exterioridad real, algo que efectivamente existe y/o ha existido concretamente, que va más allá de una interpretación artística, casi obteniendo un rasgo objetivo, de documento, de prueba, irrefutable. Ese algo, aquella cosa que ha estado allí, el referente, el objeto o como se desee llamarlo, queda impregnado en un instante junto con su entorno, una serie de condiciones físicos-atmosféricas que pertenecen a aquel mismo momento particular, determinado por una cierta fecha de un año preciso, en un lugar preciso, en una cierta hora del día. 
Todo este afuera viene capturado por una mirada, por un adentro, que pertenece a un sujeto que es tan sujeto cuanto lo es el referente; este adentro establece el ángulo, la abertura, la velocidad, fija el encuadre y aprieta el botón.
 “El órgano del fotógrafo no es el ojo, […] es el dedo”. (Barthes, 2003) 
El dedo que fija tal serie de coincidencias en una imagen destinada a transformarse en historia, para alcanzar otro ahora, aquel tiempo lejano que ya no nos pertenece. La fotografía – en este sentido – es historia. La fotografía es literalmente

[…] una emanación del referente. De un cuerpo real, que se encontraba allí, han salido unas radiaciones que vienen a impresionarme a mí, que me encuentro aquí. […] una especie de cordón umbilical une el cuerpo de la cosa fotografiada a mi mirada: la luz, aunque impalpable, es aquí un medio carnal. (Barthes, 2003)

El ojo pasea por el tiempo y por el espacio, pero el dedo sobre el disparador congela la mirada, fijándola en un momento preciso al que siempre se podrá volver. 
La fotografía permite explorar nuestras miradas, penetrando a fondo, descubriendo lo que tenemos delante, educando nuestros ojos a ir más allá de lo que creemos conocer y generando así nuevos conocimientos. 
La fotografía – tanto analógica como digital – tiene dos momentos claves y ambos participan en la creación de la mirada: el primero, cuando el visor se está confrontando con la realidad; el segundo, una vez que las imágenes han sido grabadas en la película o en la memoria, cuando uno vuelve a recorrer aquellos instantes robados al tiempo y los elige, los estudia, los edita, los conoce, los interpreta, seleccionando y exaltando el carácter particular de cada uno. 
Henri Cartier Bresson dice que de todos los medios de expresión la fotografía es el único que fija un instante preciso. Jugamos con cosas que desaparecen, y cuando han desaparecido es imposible hacerlas revivir. 

Nuestra tarea consiste en observar la realidad con la ayuda de ese cuaderno de apuntes que es la cámara, fijándola pero sin manipularla ni durante la toma, ni en el laboratorio.[…] Yo busco desesperadamente la foto única, que se basta a ella misma por su rigor, por su intensidad, y cuyo tema excede la simple anécdota. (Cartier-Bresson, 2003)

La composición debe ser una de nuestras preocupaciones constantes, pero en el momento de fotografiar no puede ser sino instintiva, porque estamos frente a instantes fugitivos durante los cuales las relaciones son inestables. Todo análisis geométrico, toda reducción a un esquema no puede producirse sino una vez que la foto ha sido hecha, revelada, copiada, y sólo puede servir de materia para la reflexión. 
El lente tiene el poder de incluir y excluir, de elegir figura y fondo, de cambiar la percepción de pesos y apoyos, de invertir la relación de lo que está arriba con lo que está abajo, de fijar o romper equilibrios y simetrías, de detenerse sobre elementos secundarios otorgándoles importancia y significado, de evidenciar contrastes o similitudes. En fin, es una herramienta para construir conocimiento en dos sentidos: por un lado nos permite penetrar a fondo en la exploración formal; por otro educa y libera nuestros ojos. 
Marcela Aradas, en su (Re) significando Buenos Aires propone una antología histórica del medio fotográfico con la que espacia desde un punto de vista instrumental hasta un punto de vista de su significado e implicación social, enfocándose en el paisaje como tema de observación, en particular el paisaje urbano. Ella desarrolla con claridad y precisión un análisis crítico y exploratorio de la fotografía como instrumento de registro y comunicación, tomando como objeto de estudio la heterogeneidad de la ciudad de Buenos Aires retratada por medio de la técnica del collage fotográfico. Los barrios, las encrucijadas, las esquinas, las calles con sus edificios se quiebran, se fragmentan, explotan y se recomponen dejándose reconocer, pero con ojos nuevos: 

En la actualidad, donde la mirada en sí y el adiestramiento de esta adquiere jerarquía, los fotógrafos como generadores de nuevas realidades emprenden el reto de explorar distintas formas de pensar y representar su entorno y dentro de él, específicamente, lo hacen con su ciudad. La tarea que recae sobre ellos consiste en (re)significar lo que tantas veces se ha mostrado con la finalidad de favorecer la identificación del hombre con su medio. En ese contexto es que cabe preguntarse si la fotografía tradicional es el medio adecuado para representar la realidad de las grandes urbes o si por el contrario otras técnicas no convencionales, como por ejemplo el collage fotográfico, se adecuan de manera más apropiada al cada vez más fragmentario mundo moderno, partiendo del hecho que su estética revela una intención y un mensaje marcadamente diferente.(Aradas, 2013)

La ciudad de Alicia Toro Aguilar, en su Sobreimpresiones de una ciudad, se hace borrosa y la mirada empieza a espejarse, pero sin una línea de corte neto. Los contrastes no se quedan divididos por rígidas barreras visuales: mundos separados en la realidad se funden y conviven en una misma toma que – por ser doble – incluye en lugar de excluir. 
Como en un juego de espejos que devuelven una realidad objetiva y no el retrato imaginario que se tiene de uno mismo, la sobreimpresión desvela y desnuda, muestra, dice. El gesto fotográfico, además, se preocupa por la pureza de su accionar en lugar de dejarse tentar por una fácil manipulación digital: de esta manera la autora decide y especifica el mecanismo elegido para que sea parte integrante de su manifiesto:

La sobreimpresión ha sido escogida para el presente proyecto como manera directa de no seguir el mecanismo normado del aparato y cuestionar la unicidad temporal y espacial de la imagen fotográfica, cuestión que no sería posible conceptualmente si se usara alguno de los otros métodos; por ejemplo, aunque los resultados entre la superposición de negativos y la sobreimpresión pueden ser parecidos, la primera que está más bien ligada a fines estéticos y artísticos ha sido más utilizada […]. De este modo se dará paso a una perversión donde las sobreimpresiones son empleadas por la autora como instrumentos subversivos, sin pretensión directa de cuestionar el precepto mimético de lo fotográfico que ya ha sido un tema bastante discutido en este campo, pero sí de pervertir cierto determinismo/estatuto tecnológico del medio fotográfico que incide en el individuo que se adapta a él, sobre todo en el ámbito profesional (mucho más ahora con la práctica digital) y donde se pretende explorar y experimentar las fisuras del acto fotográfico. (Toro Aguilar, 2013)

Otra temática de cruce es la que presenta Mercedes Dougall en su El curador de arte y el Diseñador de interiores, donde examina las zonas de intersección entre el campo de acción de dos profesiones complementarias: el diseñador de interiores y el curador de arte.Esta propuesta subraya la importancia del acondicionamiento espacial de los lugares que acompañan la experiencia y percepción de las obras de arte guiando la mirada del espectador, generando tiempos de flujo y de permanencia alrededor de lo expuesto, ayudando a generar un discurso conceptual. La mirada disciplinar – en este caso - tiene que ver con el espacio, la morfología del mismo y las decisiones proyectuales que han acompañado la organización de lugares de exhibición, su intervención según cada artista o tema, su relación con la arquitectura y el entorno y la traducción de la visión del curador a variables espaciales.
El espacio de exhibición y nuestro movimiento a través de él es un componente fundamental de la experiencia artística.

Este ensayo demostró que, en la organización de exposiciones de arte, se debe mantener un exhaustivo conocimiento sobre las piezas a exhibir. […] Del mismo modo, al analizar la cantidad de actividades que se realizan, previas al montaje de la muestra, se identificó el área de diseño, que también requiere de conocimientos específicos. La distinción de ambas áreas de especialización evita la superposición de tareas pero, al mismo tiempo, exige un diálogo fluido entre ambos profesionales para lograr llevar a cabo un trabajo de modo exitoso. Del mismo modo, otro factor a tener en cuenta, que puede mejorar el rendimiento del trabajo en conjunto, es la familiarización del diseñador con los conceptos de seguridad, registro y conservación de la obra artística. Estos factores, que con las emergentes producciones artísticas exigen una mayor capacitación, permiten resguardar la integridad de la obra y garantizar su permanencia en el tiempo. Pese a que la mayoría de los espacios de arte cuentan con un profesional especializado en proteger las piezas expuestas, el entendimiento de las diversas actividades, vinculadas al área de armado de exposiciones, permite un mayor acercamiento al circuito de arte y sus métodos de trabajo. De este modo, se aumenta el profesionalismo del diseñador y se garantiza un resultado integrador. (Dougall, 2013)

Por última, Cynthia Belén Silva, en su Del lienzo a la tridimensonalidad, también plantea un cruce que vincula el arte y el espacio, esta vez desde un punto de vista de generación morfológica. La autora estudia posibles elementos de intersección entre el proceso proyectual, la obra de arte y el diseño gráfico usándolos como recursos generativos e inspiradores en la confección de un stand comercial.En este caso la mirada misma se transforma en una herramienta proyectual porque reconoce y re-interpreta elementos formales presentes en una producción visual existente para poder re-significarlos y emplearlos para generar resultados espaciales con otros fines. 

La morfología […] es una disciplina que comprende la forma y que estudia la generación de la misma. Mediante esta disciplina los diseñadores construyen sus ideas utilizando aquellos elementos compositivos de la forma y sus variantes denominados elementos de diseño que se podrían enunciar como elementos conceptuales,ya que no existen físicamente (punto, línea, plano, volumen) pero se perciben como si estuvieran presentes; elementos visuales que tienen forma, medida, color, textura; elementos de relación que tienen que ver con la ubicación e interrelación de las formas en un diseño como la direccionalidad, la posición de la forma respecto al cuadro del diseño, el espacio que éstas ocupan y la gravedad que se refiere a la sensación que las formas producen respecto a cómo se encuentra ubicado su eje. […] Se entiende como forma a todo aquello que puede percibirse visualmente debido a que se encuentran conformados por una serie de figuras que las componen como puntos, líneas, planos que en conjuntos forman un volumen el cual visualmente tiene profundidad debido a la percepción visual de la forma. Ésta además se la percibe porque cuenta con ciertas características como su tamaño, color y textura determinadas que le dan identidad. Y por último los elementos prácticos que se refieren a la representación, que puede ser realista, estilizada o semi-abstracta; la significación, que se refiere al mensaje que se quiere transmitir con la forma; y la función que alude a que el diseño debe ser elaborado para servir un determinado propósito. (Silva, 2013)

Referencias bibliográficas 
Aradas, M. (2013) (Re) significando Buenos Aires. Proyecto de Graduación. Buenos Aires: Universidad de Palermo. Facultad de Diseño y Comunicación. 
Barthes, R. (2003). La cámara lúcida. Barcelona: Paidós Ibérica. 
Cartier-Bresson, H. (2003). El instante decisivo en El malpensante, Ed. N.43. http://dpcafam.wikispaces.com/file/view/ el+instante+decisivo.pdf. 
Doberti, R. (2008) Espacialidades. Buenos Aires: Infinito. 
Dougall, M. (2013) El curador de arte y el Diseñador de interiores. Proyecto de Graduación. Buenos Aires: Universidad de Palermo. Facultad de Diseño y Comunicación. 
Silva, C. (2013) Del lienzo a la tridimensonalidad. Proyecto de Graduación. Buenos Aires: Universidad de Palermo. Facultad de Diseño y Comunicación. 
Toro Aguilar, A. (2013) Sobreimpresiones de una ciudad. Proyecto de Graduación. Buenos Aires: Universidad de Palermo. Facultad de Diseño y Comunicación.

(*) Maestranda en Lógica y Técnica de la Forma (UBA). Especialista en Lógica y Técnica de la Forma (UBA). Posgrado en Fotografía de Arquitectura y Espacio Urbano (UP). Diseñadora de Interiores (UP).

Resúmenes de Trabajos Finales de Grado aprobados 
Organizados alfabéticamente por apellido del autor 

Marcela Aradas 
(Re) significando Buenos Aires. Un nuevo modo de mirar 
Licenciatura en Fotografía. Categoría: Creación y Expresión. Línea temática: Diseño y producción de objetos, espacios e imágenes.

El Proyecto de Graduación parte de la premisa de que el mundo contemporáneo se enmarca dentro de la cultura de lo visual y que por tal razón las nuevas generaciones están habituadas al caos visual, imágenes en todo momento y en todo lugar. 
En el ámbito de las culturas de hoy, donde la mirada en sí y el adiestramiento de la misma adquiere jerarquía, los fotógrafos como generadores de imágenes emprenden el reto de explorar nuevas formas de representar su entorno, y específicamente su ciudad. La tarea de los mismos dentro de una sociedad en donde los niños aprender a ver y consumir imágenes antes que a leer y escribir, consiste en (re) presentar y (re) significar lo que tantas veces se ha mostrado. 
Los tiempos actuales se definen por la fragmentación de la experiencia humana en todos los ámbitos disciplinares. Se considera que la fotografía es un recorte o fragmento de la realidad y por tal razón cobra en ella gran significado el concepto de temporalidad y espacialidad. El proyecto indaga así sobre las formas de representación de la fotografía en la llamada era de la fragmentación. El mismo logra cuestionar si la foto tradicional de paisaje es capaz de representar la realidad de los tiempos actuales, logrando una eficaz identificación de las personas con su entorno o si por el contrario otras técnicas no convencionales, como por ejemplo el collage fotográfico, en el cual el mecanismo de producción de sentido es marcadamente diferente, se ajusta de manera más apropiada al mundo contemporáneo. 
El trabajo se encuentra dividido en distintas líneas de análisis desarrolladas a través de los diversos capítulos que integran el proyecto. 
La importancia y trascendencia del trabajo radica en trasladar de manera particular a las imágenes obtenidas y de manera general al ámbito de la fotografía, los postulados teóricos provenientes de otras disciplinas que sostienen que los fenómenos fragmentarios, heterogéneos e individualistas, son característicos de la época contemporánea. 
A través de las imágenes creadas se aporta una nueva visión sobre la urbe centrada no ya en sus sitios más conocidos y simbólicos, sino en la entidad del barrio como unidad funcional de la misma, alcanzando de dicho modo una resignificación del paisaje urbano de la ciudad de Buenos Aires.

Mercedes Dougall 
El curador de arte y el Diseñador de Interiores. Propuesta de trabajo conjunta 
Diseño de interiores. Categoría: Ensayo. Línea Temática: Nuevos Profesionales

El Proyecto de Graduación es un Ensayo que pertenece a la línea temática de Nuevos Profesionales ya que intenta insertar laboralmente al diseñador de interiores dentro del campo del arte. Para ello se toma como punto de partida el papel del curador, cuya función es organizar las exposiciones de arte. Debido a que ambos profesionales se relacionan con la manipulación del espacio, se toma la exhibición como punto de aproximación entre ambas profesiones. A partir de ello, se analizó en detalle la función del curador con el objetivo de evaluar la posibilidad de un trabajo en conjunto entre el diseñador de interiores y el curador de arte en el armado de exposiciones. 
Con este objetivo, se toma un referente local con trascendencia internacional: Philip Larrat-Smith, quien desarrolló, durante los últimos cinco años, tres exposiciones reconocidas en el mundo artístico porteño . La primera muestra se realizó en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba) bajo el nombre de Andy Warhol: Mr. América, más tarde en el mismo espacio tuvo lugar la exposición Bye Bye American Pie, donde se presentaron obras de diferentes artistas, que tratan una misma temática, utilizando diferentes formatos. Por otro lado se analizó Louise Bourgeois: el retorno de lo reprimido que tuvo lugar en la Fundación Proa ubicado en el barrio de La Boca. 
Las manifestaciones de arte y sus formas de exhibición fueron cambiando y adaptándose a lo largo de los años. Para comprender la mentalidad del curador y su relación con el diseño fue necesario introducir los espacios, el circuito artístico al que pertenece y los modos de funcionamiento que los caracterizan. Del mismo modo, se presentó una evolución del papel del curador tanto a nivel internacional como local, cuyo protagonismo aumentó en los últimos años. Paralelamente, se estableció cuáles son las actividades que caracterizan el trabajo de un diseñador de interiores, dando cuenta de las herramientas que utiliza y su función dentro del espacio. 
Luego de una comprensión del modo de trabajo del curador, tomando como referencia la obra de Philip Larrat Smith, se pudieron determinar las diferencias y similitudes entre ambas profesiones. De este modo, se estableció la posibilidad de un trabajo en conjunto al momento de diseñar las obras dentro del espacio. Para ello se determinó cuáles serían las actividades que llevaría a cabo el diseñador de interiores que lo diferenciarían de las realizadas por el curador de arte. La definición de ambos trabajos y modos de desarrollo permiten que ambas profesiones no se superpongan. De este modo, exigen un fluido dialogo entre ambos y aseguran el enriquecimiento plástico de ambas profesiones. 
Para concluir, se puede determinar que el ensayo expone los modos de trabajo de un curador, estableciendo una analogía con los recursos propios de un diseñador. A partir de este análisis, se acerca al diseñador de interiores al circuito de arte, que se encuentra en apogeo y continuo crecimiento en la ciudad de Buenos Aires, permitiendo vislumbrar un posible desarrollo en un área poco explorada hasta el momento. Esta alianza laboral permite que ambos profesionales se vean beneficiados potenciando el resultado final, que se vería reflejado en la materialización de las exposiciones de arte.

Cynthia Belén Silva 
Del lienzo a la tridimensionalidad. Arquitectura efímera desde la plástica y en relación al diseño gráfico 
Diseño de Interiores. Categoría: Creación y expresión. Línea Temática: Diseño y producción de objetos, espacios e imágenes.

El Proyecto de Graduación trata sobre un nuevo estilo en el diseño interior, con el fin de innovar en un estilo de diseño integral de stand comercial aplicable a marcas y empresas, basándose en un referente determinado, el arte plástico, que actúa como inspirador para potenciar la expresión pudiendo transmitir el interiorismo a través de la morfología y los componentes que lo conforman, como se mencionó anteriormente, para generar estos espacios de exhibición. 
En el Diseño Interior se proyecta a partir de un concepto integral, de una idea rectora que lo inspire, interactuando con las formas, colores, luz y texturas para la realización de nuevos espacios o modificación de espacios existentes. Ambientándolos, renovándolos para así darle identidad y personalidad en procura de lograr su máxima expresión, pudiendo interpretar de este modo las necesidades del usuario y mejorando su calidad de vida, cumpliendo sus expectativas y necesidades, siendo esto la prioridad del Diseñador de Interiores a la hora de realizar, crear, ambientar o modificar determinados espacios. Se releva la importancia del diseño gráfico, en cuanto al aporte que ofrece a través del tratamiento de la imagen en fusión con la forma, ambas actuando en forma conjunta a la hora de transmitir un determinado mensaje. 
Los objetivos específicos de este Proyecto de Graduación son estudiar los conceptos de imagen de empresas y del arte plástico, relacionando estas variables con el lenguaje comunicativo del interiorismo, junto con los aspectos representativos del diseño gráfico fusionado con la forma, de modo tal que se pueda generar un aporte para entidades que no consideran la importancia de una imagen corporativa más artística y su relación con el posicionamiento en la sociedad, el mercado actual y sus demandas. Asimismo, el objetivo general es diseñar un stand comercial en el que su diseño morfológico sea en base al arte plástico, utilizando a éste como recurso para ser aprovechado a modo de insight publicitario y por ende, beneficiar y enriquecer el contacto de la identidad de la empresa con la gente, demostrando la importancia que tiene su fusión con el diseño gráfico en procura de generar un proyecto viable para mejorar el rendimiento de la empresa. Haciendo hincapié en cómo ambos se conectan y se vuelven una unidad logrando un impacto visual positivo, comunicando el mensaje de una manera más fructífera. 
Se aspira a introducir un nuevo estilo de diseño morfológico de stands que conformará una variable innovadora para la construcción de espacios de exhibición desde una perspectiva artística, totalmente diferente a los que en la actualidad se presentan resaltando la importancia de la comunicación gráfica fusionada con la morfología del stand, generando un impacto visual distinto, a los que habitualmente se observan, en los espectadores y una perspectiva totalmente fuera de lo convencional para la apreciación del arte plástico. 
Como en todo acto creativo, el buen resultado no nace de la inspiración vacía de contenido, sino que sólo puede darse a partir del conocimiento. Una gestión exitosa se basa en la adecuada definición de la experiencia del cliente dentro del stand, el conocimiento acerca de éstos y sus necesidades, y una fuerte coherencia entre objetivos y tácticas para satisfacerlas. Para ello se trabaja sobre factores que influyen en aspectos emocionales: los colores, la iluminación, la música, los olores, el tacto y la tipología de formas utilizadas en el espacio. La finalidad de este Proyecto de Graduación se basa en que los interioristas se animen a explorar nuevas formas a partir de referentes artísticos que utilizan en sus obras y tomar éstas como inspiradoras para la creación de los espacios de exhibición, junto con los recursos de expresividad que utiliza el diseño gráfico para comunicar fusionándolos con la morfología de un espacio. La selección de cada herramienta utilizada será en procura de despertar sensaciones y provocar experiencias positivas en los visitantes de ese espacio de exhibición.

Karen Alejandra Toro Aguilar 
Sobreimpresiones de una ciudad. Una perversión al estatuto fotográfico 
Licenciatura en Fotografía. Categoría: Creación y expresión. Línea Temática: Diseño y producción de objetos, espacio e imágenes

El Proyecto de Graduación se inscribe en la categoría Creación y Expresión y en la línea temática Diseño y producción de objetos, espacios e imágenes. 
Toda obra es producida en un determinado momento histó- rico caracterizado por un contexto social, político, cultural, económico y tecnológico; es así que una imagen (en este caso fotográfica) no inscribe solamente un mensaje o una idea aislada del contexto en el que se genera. Por lo tanto, a partir de una reflexión sobre el estado actual de la imagen fotográfica y valiéndose de la técnica como sustento del pensamiento, se propone una perversión del estatuto fotográfico. 
Adoptando el sentido que Leopoldo María Panero le imprime al término perversión, en su trabajo que trata sobre cómo se realizan las traducciones y las implicaciones de la compleja tarea de trasponer algo de un código a otro, se puede leer en el prólogo a la traducción que hizo de Matemática Demente de Lewis Carroll, que manifiesta que una “re-producción exacta del original […] se perdería en una versión que es una traducción servil. […] La per-versión es la traducción que se asienta en la grieta, que explora todas las fisuras del texto original.” (Panero, 1995, p. 18) 
Es así que haciendo una interpretación a lo dicho se propone entonces que el acto de realizar una fotografía es trasponer algo de la realidad tridimensional del mundo a dos dimensiones, las del material sensible fotográfico y posteriormente a un soporte; por lo tanto se podría plantear que fotografiar es hacer una traducción, es decir, mover algo de un código a otro. En este sentido una perversión fotográfica sería un planteamiento en el que la fotografía no sea tomada como una herramienta de reproducción; ni versión de la realidad, ni mucho menos (y sobretodo se enfatizará en esto) reproducción de un mecanismo normado que el propio dispositivo/ tecnología impone. 
Esto se realizará tratando de subvertir las funcionalidades del dispositivo fotográfico para someterlas, mediante la experimentación, a las intenciones de la autora. Toda esta reflexión se acompaña del análisis crítico de algunas nociones que implican al ámbito fotográfico, como lo son el determinismo tecnológico de los aparatos de producción de imágenes, las nociones de tekhné y tecnología vinculadas con el arte, los planteamientos sobre las máquinas semióticas e imágenes técnicas en relación a la práctica fotográfica. Por otro lado se hace una confrontación de la propuesta ontológica de Bazin sobre la imagen fotográfica frente a la aspiración filosófica de Vilém Flusser que propone una filosofía de la fotografía para liberarla de los programas de los aparatos tecnológicos. También se actualiza al contexto de hoy las nuevas nociones en la teoría fotográfica en lo que ha devenido en llamarse posfotografía. 
A través de la reflexión sobre la creación de imágenes en el contexto actual que atraviesa la práctica profesional del fotógrafo, claramente dirigida hacia el mercado y la oferta digital, se propone como idea general del presente Proyecto de Graduación un debate en el ámbito universitario sobre los problemas de libertad de creación del fotógrafo y sobre todo una crítica a la producción desmesurada de la actualidad en el campo de la fotografía.


La Forma y el Punto de Vista. La fotografía como exploración morfológica fue publicado de la página 51 a página55 en Escritos en la Facultad Nº91

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