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Dinámicas de taller. Fomentar el compromiso.

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº VI

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº VI [ISSN: 1668-1673]

XIII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación. Febrero 2005. Buenos Aires. Argentina:"Formación de Profesionales Reflexivos en Diseño y Comunicación"

Año VI, Vol. 6, Febrero 2005, Buenos Aires, Argentina | 288 páginas

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Arach, Carlos [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

El sentido de esta materia (Taller de Producción I), es
introducir al alumno en el manejo de las Formas como medio
de materialización del diseño.
Mi experiencia docente siempre ha sido en talleres de diseño.
Cuando acepté llevar a cabo el dictado de esta materia, el
estar al frente de un taller del estudio de la forma, era bastante
nuevo para mí. Los conocimientos, el planteo y la
búsqueda en los ejercicios estaban, asumo que como cualquier
profesor que pueda estar ante esta situación, el tema
preocupante era la dinámica del taller, diagramarla de la
mejor forma para que la transferencia de conocimientos sea
eficaz.
Por otro lado, un nuevo horizonte apareció con la posibilidad
de este seguimiento más personal otorgado por ser grupos
reducidos, contacto directo entre profesor (calificador) y
alumnos a lo largo de toda la cursada, y aunque es la primera
vez que lo experimento, creo que aporta aspectos positivos
para el desarrollo de la dinámica del taller.
La dinámica es sencilla y no difiere mucho de cualquier taller:
se plantea el marco teórico, se ejercita en clase, de tarea se
exploran «x» cantidad de ejercicios con enunciados mas
abiertos, luego la clase siguiente se trabaja sobre la producción
del alumno, se re define por parte del profesor los límites
clase es sobre la base de estos, así «x» cantidad de clases
que sean las destinadas para el ejercicio en cuestión; realizan
la entrega correspondiente y el mismo día se lanza el tema
siguiente, especialmente para evidenciar la relación con el
anterior.
Hasta acá suena muy bien, pero, como lograr el interés del
alumno, fundamental en las dinámicas de taller, cualquiera
sea. Me ha parecido valido utilizar la palabra compromiso.
De aquí se han generado ciertos puntos que creo pueden
llegar a ser de utilidad en la tarea del profesor.
Concienciar al alumno de la relación: desempeño = resultado,
que ha mejor desempeño = mejor resultado, pero clarificar
de comienzos de cursada que se entiende por buen desempeño;
esto no es ninguna novedad, ya a esta altura, en el
ámbito académico sea estudiante o profesor, se sabe; pero
creo que ese dar por sobreentendido es justamente lo que no
favorece en este caso. El expresar que se espera por buen
desempeño y la aceptación y por ende, validación por parte
del alumno, creo que es un buen punto de partida para generar
compromiso.
La elaboración de pautas de trabajo en el taller: resultó ser
de gran utilidad el pre elaborar unas y conversarlas en clase,
re elaborándolas in situ y aceptándolas por todos. El consejo
es que estas pautas deben ser lo suficientemente claras y
abarcativas, como para no dejar lugar a dudas. Además el
motivo no son las pautas en si sino la participación y el
compromiso que genera en el alumno. Por ejemplo cuando
se trató el tema de las faltas, fue decisión de estos el optar
como regla que 10´ comenzada la clase es tarde, y que dos
tardes se computen como falta.
Calendario: un aspecto particular de la dinámica desarrollada
(y esto no fue planteado de principio, sino que se fue conformando
sobre la marcha) es el «calendario clase a clase». Es
decir, la materia, como cualquier otra, cuenta con un calendario
con clases y duraciones de los ejercicios planteadas. Pero
resulta clarificador para el alumno la descripción del día de
trabajo (lectura de lo que se debe hacer esa clase) así como al
final de cada clase repasar el calendario del día y el siguiente;
y así, clase a clase. Esto no solo ordena al alumno, lo entera
de la marcha en la resolución de los objetivos planteados. Lo
compromete con el ritmo del taller.
Creo necesario aclarar que para que este aspecto funcione,
siempre tiene que haber un balance de lo que se espera
abordar y los tiempos de clase. En los casos donde fue
necesario extenderse sobre algún tema en particular, quitando
tiempo para el desarrollo de otros, al final de clase se debe
generar el compromiso por parte del alumno para avanzar
sobre el cronograma, hubo veces en que es el alumno quien
negocia generar producción sobre tal o cual tema como tarea
extra para la clase siguiente, en beneficio de dedicarle mayor
atención al tema determinado. Esto plantea una reorganización
sobre la marcha que solo con práctica puede ajustarse.
Creo conveniente repetir, que esto funciona cuanto más
inmersos en el calendario estén en conjunto profesor y
alumnos. Por eso la mecánica denominada como «calendario
clase a clase».
Como caso especial, elaborado sobre la consulta de un
alumno acerca de un ejercicio que había sido aprobado pero
calificado con una nota baja, quería saber si lo podía re
elaborar y re entregar, aspirando a mejorar sus calificaciones.
No hubo «re-entrega», no.
Pero resultó ser motivador para los alumnos el crear una
fecha de entrega de «re elaboración»; aquí tienen la posibilidad
de re elaborar un ejercicio (y solo uno) de todos los
que haya realizado y aprobado. Estos son los límites que se
plantearon. Esta fecha fue definida después de que la mitad
de los ejercicios de la cursada estaban realizados, es decir,
solo es valida para la primera mitad de trabajos prácticos y
no existe para la segunda parte, debido a la magnitud de los
trabajos restantes. Creo que es altamente recomendable el
resaltar en particular la participación del alumno y su
consulta y lo que generó para el bien de la clase. Esto no
solo valoriza al alumno en particular sino que habilita a otros
a participar.
Sí, se puede llegar a generar una competencia: aunque si
bien el punto extra de concepto lo tendrá un alumno,
igualmente creo es sana ya que, son aportes individuales,
uno no descalifica al otro, a todo buen aporte se lo valora
igual y, el fin último sigue siendo aportar algo que beneficie
a todos.
Este punto quizá es el menos relevante, pero creo que la
elaboración de parte del profesor de soportes para el alumno,
mínimos que sean, colaboran para una buena interacción en
el taller. En este caso se optó por elaborar una serie de rótulos
específicos para cada ejercicio, todos los componentes del
año, entregados a principio de clases, esto tiende a ayudar
en la comprensión de los contenidos y otorga un orden extra,
pero lo más importante no es eso, sino el compromiso que
presenta el profesor con los alumnos. Esto comprendido como
una de las estrategias para balancear el significado de
compromiso: un compromiso es entre dos partes, sino, solo
serían exigencias.
Al momento de escribir este texto, la materia se encuentra
en su etapa final de cursada, pido que se lo tome solo con la
validez de un planteo, sabiendo que sería incorrecto aspirar
hoy a más, hasta no poder observar los resultados finales.
La esperanza es que los resultados a fin de la cursada reflejen
positivamente por lo menos parte de estas intenciones.
El sentido de este texto es compartir las prácticas generadas
en este taller a fin siempre de enriquecer nuestra formación
y fomentar el intercambio de experiencias. Espero haber
podido colaborar en sus reflexiones.



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  • Dinámicas de taller. Fomentar el compromiso. fue publicado de la página 29 a página30 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº VI
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