1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº X >
  4. El comienzo de todo

El comienzo de todo

Pérez Lozano, Diego [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº X

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº X

ISSN: 1668-1673

XVI Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2008.

Año IX, Vol. 10, Agosto 2008, Buenos Aires, Argentina. | 212 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

El camino a recorrer, sea cual fuera el género, para conseguir todo logro está signado por diferentes tópicos, algunos de ellos fortuitos a nosotros mismos como el destino, pero más cerca de nuestras posibilidades fácticas, la constancia, la dedicación y la energía depositada en las acciones que a diario conforman nuestro modus operandi para con lo que generamos, le otorgarán muchas chances de éxito a lo que emprendamos, más allá de toda implicación externa. 

Acotados al universo de la comunicación visual y la educación de la misma, no debemos olvidar algunos otros requisitos necesarios para el correcto desenvolvimiento de los educandos en su futuro contexto laboral, actitudes tales como la observación, el análisis de su contexto o el desarrollo de la percepción deben sumarse a contenidos de índole históricos, metodológicos, específicos de la comunicación humana, en donde con un mayor grado de especificidad, cada materia compromete al alumno en una parcialidad temática, que a lo largo de su vida académica debieran conformar el “todo” necesario para la inclusión del mismo en su medio. 

Ese abanico de infinitas posibilidades y de múltiples matices, que ejemplifican también el futuro desarrollo profesional, encuentran un foco de atención especial en lo que podríamos definir como “el más grande invento colectivo de toda la historia de la humanidad”, entendiendo a el lenguaje y a la escritura como factores nodales en la forma de vinculación entre el ser humano y la sociedad. 

Escritos poéticos sobre el amor, registros narrando la evolución de los hechos, órdenes escritas para evitar que “el viento vuele las palabras”, slogans publicitarios presentando argumentos sólidos para la felicidad pero efímeros en su concreción, cientos, miles de textos importantes y lo mismo y más de curiosa procedencia y utilidad, títulos, marcas, carteles, gestos o expresiones que pueden ser decodificadas aún se alejen mucho del modelo gráfico formal que esperaríamos para cuando nos referimos a una letra, todo esto está ahí afuera, latente y expectante de ser observado, analizado y disfrutado, porque ahí mismo aprenderemos, que una de las razones de la teoría es poder aplicarla en la práctica y es ahí, en nuestro entorno donde la “fría teoría” toma temperatura solo por el hecho de existir. Aprender a ver, descubrir lo particular en lo general, ver donde otros miran, vincular con los saberes previos, más allá de una compleja teoría de la educación que base sus principios en el andamiaje, volver tangible nuestro saber al comprender el funcionamiento de lo que se aprende volcado a la realidad. 

El trabajo de aprender implica ese entender lo teórico con su aplicación en el mundo de la práctica. Entonces, ver nuestro contexto, descubrirlo y entender las razones que llevan a que esas innumerables piezas gráficas existan se vuelve absolutamente necesario para comprender mejor las razones de la teoría. 

Con esa premisa de reconocimiento apoyaremos nuestro proyecto, destinado a la creación de un sistema de signos, generado a partir de una idea rectora y trabajado detalladamente para volverlo una pieza de alta factura gráfica, la cual demuestre a simple vista el dominio de contenidos teóricos necesarios para que esas representaciones adquieran la categoría de lo que llamamos Alfabeto.

El proceso metodológico como aproximación a la solución 

Toda obra gráfica, a partir de su carácter observable, es plausible de ser admirada tanto como así también criticable. En ocasiones los juicios estéticos priman erróneamente y el análisis de toda pieza merece ser realizado por quienes dominan la especificidad del tema. 

Una mala tipografía no necesariamente implica el fracaso de un proyecto. Entonces deberíamos preguntarnos previamente qué parámetros de evaluación estamos seleccionando para exponer dicho juicio. 

El perfil innovador y creativo, fresco por excelencia de un estudiante, puede otorgar diferentes puntos de solución respecto a lo elaborado por un profesional destacado en la materia. 

Es por la importancia de nuestro contexto como desarrollador de soluciones que debemos aprender a puntualizar nuestra visión, como un gran valor agregado de nuestra profesión a la maravillosa estructura humana, focalizando la percepción en busca de situaciones que puedan presentarse como tangentes a soluciones, para de ahí en más desarrollar metodológicamente un programa de trabajo.

Para la creación de un sistema de signos tan complejo y polifuncional como lo es un alfabeto, es necesario en primera instancia, preguntarse entre otras cosas, ¿Para qué? ¿Cuál espera ser su función? ¿Qué pretendemos lograr con nuestro proyecto? 

¿Adosando luego preguntas más vinculadas con lo personal, cómo, qué estoy dispuesto a entregar? ¿Qué grado de compromiso puedo adoptar? ¿Cuáles son las herramientas de mejor dominio? ¿Cuáles las más adecuadas a mi propio proyecto? 

Lo urbano brinda posibilidades casi infinitas, expresiones caligráficas de vanguardia como el graffiti, o los tags, hasta históricas o personales, impresos de todo estilo y función, carteles, marquesinas, decenas de sistemas de reproducción de textos nos invitan a leer palabras, números, y entonces, por que no, a disfrutar de la visión ampliada de esos simples signos, admirando sus proporciones, relaciones de trazos, estructuras, diferencias y similitudes para entenderlos, y comenzar a elaborar las respuestas a esas primeras preguntas que todo diseñador debe realizarse cuando inicia un proceso de trabajo. La recuperación de esta información se vuelca en los concept boards, paneles con detalles gráficos variados y en donde se ponen de manifiesto las principales características formales detalladamente analizadas y ejemplificadas. En el análisis de los proyectos se busca la extracción de grafismos que marquen la unidad y variedad al que todo alfabeto obedece, principal sustento desde lo visual para lo conocido bajo el término de “sistema”. 

Unidad formal que lidera la construcción de al menos 80 dibujos, en donde no debe sobresalir uno por sobre el otro, volviendo la mancha lo más homogénea posible, y variedad a partir de la obvia concepción que los signos difieren fuertemente entre ellos en su morfología. 

Debemos sumarle a esto un ingrediente no menos destacado, sobretodo si nos detenemos a pensar que nuestra creación deberá ser funcional, y eso implica la posibilidad cierta de lograr una decodificación de esas formas como signos alfabéticos, sin traicionar el espíritu original de la propuesta conceptual que rige la creación del mismo. 

La currícula de la asignatura Taller 2 correspondiente al 2º cuatrimestre del primer año en la carrera de Diseño Gráfico, está confeccionada con contenidos que se refieren a historia, evolución y desarrollo de la escritura y la tipografía como forma para comprender el hoy desde una visión retrospectiva, situándose en los diferentes contextos destacados y posibilidades técnicas de la época. 

Estudios generales de la forma y su relación con el signo, teoría de sistemas gráficos y ejercicios relativos a la noción de estructura. Mancha tipográfica. Aire entre signos. Clasificación tipográfica por estilos. Variables visuales. Trazos y dibujos de signos con diferentes herramientas aplicadas en puestas en página forman parte de la producción permanente de los estudiantes de este curso, delineado por acciones metodológicas de taller en donde el trabajo y la reflexión son protagonistas de este logrado proyecto pedagógico, quien es el que hoy expone su resultado en la presente publicación.

Proceso y no resultado 

Para la creación de proyectos de carácter complejo, como los que aquí se reproducen, es necesario adoptar un modelo educativo de amplio horizonte, tangente con el placer, y asociado al compromiso y deseo de éxito. 

Es indicada la aplicación de un modelo de investigación y desarrollo, proceso generado como una secuencia racional de fases, tanto teóricas como prácticas en la cual el abordaje acerca de la solución a un problema existente, la búsqueda de algo novedoso o diferente, o el desarrollo de algún camino ya trazado con antelación por otros, contemple la producción de piezas sustentables, incorporadas al inicio de todo proyecto en donde ideas, teorías y datos son transformados en signos en la fase de evolución ya netamente gráfico. 

El proceso concreta así su resultado, iniciado por la planificación y apoyado en el conocimiento científico básico, transformando la investigación en conocimiento práctico, lo que a partir de su desarrollo mutará en alguna de las posibles ofertas para ser utilizadas por un usuario. 

Este modelo innovador apoya sus creencias y habilidades en algunos parámetros como la toma de conciencia, el interés, la evaluación, el ensayo y la adopción de ideas que vinculadas a diferentes saberes adquiridos previamente posibilitan la producción de piezas, en este caso de alfabetos, con alto carácter sistémico, aceptables niveles de legibilidad y agradable factura visual. 

Sería pertinente aquí recuperar la cita de Cicerón respecto a la creación: “yo critico la creación, no el defecto”, anticipándonos así, a posibles expresiones sobre el presente trabajo. 

Estos resultados de carácter innovador son la suma de una dedicada selección de contenidos, habilidades en el proceso, herramientas y estilo utilizado tanto por el educador como por el educando. 

El docente se presenta aquí como un facilitador de la creatividad y el desarrollo de lo producido por el curso, considerando como elementos fundamentales para facilitar este proceso la motivación, los conocimientos previos y la constancia. 

Frente a la actitud de construir y no de destruir, la exagerada victoria del pensamiento crítico diluye la posibilidad de éxito, volviendo perniciosa la tendencia de observar los aspectos negativos por sobre los positivos, y anulándose así posibles caminos de solución.


El comienzo de todo fue publicado de la página 83 a página84 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº X

ver detalle e índice del libro