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Construcción y memoria. Palermo a través de su patrimonio

Ferrari, Carla [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXI

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXI

ISSN: 1668-1673

XVII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2009.

Año X, Vol. 11, Febrero 2009, Buenos Aires, Argentina. | 195 páginas

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La exhibición “Construcción y memoria. Palermo a través de su patrimonio” se desarrolló del 19 hasta el 30 de noviembre de 2007. La misma tuvo lugar en el Museo de Arquitectura. Av. Del Libertador 999 (1425) Buenos Aires, Argentina; con el apoyo del Instituto FiladelfiaESEADE y Starnova Group. 

La muestra fue curada por Josefina Lynch, Carla Ferrari y Lucia Seijo; la misma se presentó como proyecto de tesis de grado de la Carrera de Curaduría de Arte. 

El objetivo de esta exposición fue armar un centro de interpretación para realizar el rescate de la memoria del edificio ubicado en Arévalo y Nicaragua; construido por Valentín Brodsky, inaugurado en 1927 como Asilo Argentino de Huérfanas Israelitas. 

Se puso énfasis en la puesta en valor de la historia del inmueble, teniendo en cuenta las funciones que ha tenido dicho edificio en la comunidad. 

Partiendo de la historia del edificio se intentó difundir la excelencia del patrimonio arquitectónico de nuestra ciudad; creando así una conciencia para cuidar y proteger el patrimonio cultural argentino. 

Guión curatorial 

“El recuerdo configura nuestros vínculos con el pasado; las maneras en las que recordamos nos definen en el presente”. (Andreas Huyssen) 

Cuando hablamos de patrimonio, nos estamos refiriendo a algo que posee valor tanto por su materialidad, como por ser testimonio presente de tiempos pasados. Lo material es aquello que actúa como referencia, aquello que nos hace recordar y ser conscientes de lo que no podemos ver. Aquí radica su importancia, su poder evocativo. 

El objeto trasciende su materialidad. En el momento en el que nos ponemos en contacto con su historia, su valor se manifiesta. Recordando reconocemos su propósito y de esta manera lo que parecía lejano se nos vuelve propio. Aunque no ocurra de manera evidente, el patrimonio es eso que vincula nuestro pasado con nuestro presente. 

Entonces, debemos tener en cuenta que lo material por sí solo carece de valor. El patrimonio se configura en la fusión de lo tangible y lo intangible. A través de esta conexión es que debemos plantearnos nuestra forma de vivir el presente: rememorando el pasado y construyendo así nuestra identidad. 

El objetivo de esta exposición es armar un centro de interpretación para realizar el rescate del Asilo Argentino de Huérfanas Israelitas. Este edificio permaneció en silencio y es hoy nuestra responsabilidad devolverle la voz. En él, muchas niñas encontraron la contención necesaria frente las adversidades que les deparó la vida. El Asilo funcionó como agente social; fue un hito para la comunidad argentina y hoy expresa su pasado contribuyendo a la conformación de la identidad, la historia y la realidad del barrio de Palermo. 

Está en nosotros descubrir, reconocer y respetar aquellos edificios y lugares que contengan un valor histórico. Esto implica que es nuestra responsabilidad cuidar y fomentar la preservación del patrimonio. Como individuos y como sociedad necesitamos del pasado para construir y anclar identidades y más importante aún, transmitirlas a las generaciones futuras.

Sobre el Asilo Argentino de Huérfanas Israelitas 

Uno de los principales factores de cambio que dio lugar a la transición desde la Argentina tradicional a la moderna fue la inmigración. La europeización del país y la modificación del carácter nacional se tradujeron en una política inmigratoria abierta. A raíz de la inestabilidad que produjo la Revolución Industrial y las persecuciones en países como Rusia, en 1881 la Argentina recibió el primer contingente de inmigrantes judíos europeos. Lejos de cumplirse el ideal de un nuevo comienzo, los inmigrantes sufrieron por la falta de trabajo, hogar y comida. Así es como se creó la Sociedad de Damas de Beneficencia que tenían como objetivo ayudar a los más necesitados dentro de la comunidad judía. Teniendo en cuenta la llegada al país de niñas abandonadas que caían en redes de prostitución, y que había niñas que no podían ser mantenidas por sus familias, se estableció una política social que transformará la dura realidad del momento. El Asilo Argentino de Huérfanas Israelitas funcionó como contenedor y educador para muchas niñas y jóvenes. Las asiladas recibían enseñanza del idioma hebreo mientras que la instrucción primaria les era impartida en escuelas de Estado. Gratuitamente ofrecían sus servicios médicos clínicos, odontológicos, etc., para asegurar la salud de las jóvenes. Existían talleres de costura, bordados y lencería en general. Las labores confeccionadas en dichos talleres se ponían a la venta durante quermeses tan habituales por aquellos tiempos. Se enseñaba, además, dactilografía, idiomas y encuadernación con el fin de que las egresadas tuvieran un oficio que les permitiera acceder a un trabajo digno. Por otro lado, también se pensaba en actividades recreativas realizando paseos y visitas a diferentes lugares. 

Las asiladas que no eran huérfanas, eran visitadas una vez por mes por sus familias y una vez al año pasaban el día entero en sus hogares. 

En 1953, se creó La Escuela Normal para Maestras de Religión y Hebreo. Las asistentes provenían en gran parte del interior del país, el asilo, por lo tanto, las albergaba a cambio de una cuota mensual otorgándoles alojamiento y comida diaria. 

A mediados del siglo XX, tras el afianzamiento de los inmigrantes, bajó notablemente el número de huérfanas y asiladas. A partir de las nuevas ideas, el modelo de institución se modificó y se tomaron decisiones adecuadas para la reinserción de las niñas en la sociedad para lo cual se adoptaron tres medidas: las niñas podían emigrar a Israel, ser adoptadas o retornar con algún familiar.

Cronología del Asilo Argentino de Huérfanas Israelitas 

1919: Inauguración del Asilo Argentino de Huérfanas el día 25 de agosto que es dirigido por la Sociedad de Socorros de Damas Israelitas. 

1922: Adquisición del terreno comprendido entre las calles Arévalo, Dorrego, Soler y Nicaragua que estará destinado a ser la nueva sede del Asilo de Huérfanas. 

1923: Llamado a concurso para la realización del edificio y elección del proyecto del Arquitecto Valentín M. Brodsky. 

1927: El Señor Presidente de la Nación Doctor Marcelo Torcuato de Alvear, junto a su esposa Regina Pacini y autoridades, inaugura las instalaciones del nuevo edificio. 

1943: Celebración de las Bodas de Plata del Asilo de Huérfanas. 

1945: Adquisición de un establecimiento en la localidad de Gral. Belgrano, Calamuchita, Provincia de Córdoba, destinado a lugar de esparcimiento y colonia de vacaciones para las niñas. 

1951: Apertura de un Hogar de Tránsito para la Mujer Adulta. 

1953: Ofrecimiento de albergue hogareño para Maestras de Religión y Hebreo dependientes de la Congregación Israelita de la República Argentina. 

1960: Venta de la propiedad de la calle Arévalo. Adquisición de un nuevo edificio en la calle Villanueva 1361. El Asilo de Huérfanas Israelitas pasa a llamarse Hogar de Niñas. 

1980: El Hogar de Niñas cierra sus puertas.

Historia del edificio 

En el año 1922 La Sociedad de Damas Israelitas compra el terreno situado entre las calles Arévalo, Dorrego, Soler y Nicaragua, con el objetivo de trasladar el Asilo Argentino de Huérfanas Israelitas fundado en 1919 en la calle Curapaligüe 750. El edificio fue utilizado como asilo hasta 1960 momento en que fue adquirido por un particular que instala La Asociación Armenia de la República Argentina. Esta asociación tuvo como propósito ser un centro cultural comunitario. En 1971 paso a manos de la empresa Transportes Atlántida S.A.C. de la Línea 57 de colectivos de mediana distancia. La edificación, abandonada por dos años, es adquirida por el Grupo Starnova quien se ocupa de realizar el proyecto Livehotel. 

Hacia el año 1923 el arquitecto Valentín M. Brodsky gana el concurso para la construcción del primer edificio, este mismo arquitecto es quien, años más tarde, construiría el conocido Hotel Alvear de la ciudad de Buenos Aires. 

El edificio del Asilo, finalizado en 1927, consta de tres pisos. Construido con materiales de excelente calidad, presenta características neoclásicas, propias del eclecticismo de principios de siglo. Posee una planta en forma de herradura, abriéndose un patio en el centro de la misma. Que a su vez da a un parque de grandes dimensiones. 

Siguiendo el modelo arquitectónico elegido, la fachada exhibe diversos recursos estilísticos. En el primer piso se pueden observar arcos de medio punto, no así en los pisos superiores. En su conjunto representa la respuesta arquitectónica a una necesidad social para la cual fue emplazado. Cada espacio expresa su funcionalidad: en planta baja el comedor, la cocina y las salas de oficio; en el primer y segundo piso grandes pabellones utilizados como dormitorios e importantes baños equipados con lavabos, duchas y bañaderas. 

La elección de materiales nobles en revestimientos, tales como mármoles, maderas y bronces, transmiten perdurabilidad, sobriedad y solidez. Lo mismo que los detalles, a cargo de maestros artesanos. Un buen ejemplo resultan ser los vitreauxs ubicados en el hall principal y en la caja de la escalera. 


Construcción y memoria. Palermo a través de su patrimonio fue publicado de la página 99 a página100 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXI

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