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Como enseñar fotografía con cámaras digitales automáticas

Gorbato, Alvaro Martín [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXI

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXI

ISSN: 1668-1673

XVII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2009.

Año X, Vol. 11, Febrero 2009, Buenos Aires, Argentina. | 195 páginas

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Enseñar algo a una persona que sabe que no se va a dedicar a eso no es la tarea más fácil, pero es la que me fue encomendada. Me llevé una gran sorpresa cuando vi que no iba a dictar clases a estudiantes de la Licenciatura en Fotografía sino a alumnos de la carrera de Producción de Modas. La materia en cuestión es Taller de Fotografía 1 y este es mi primer cuatrimestre en la Universidad de Palermo. Podría haber elegido enseñar otras materias más avanzadas pero me sentía más cómodo con la realidad de encontrarme con gente que quizás nunca había tocado en serio una cámara, y lograr que se transformen en fotógrafos aceptables en corto tiempo. Luego, otra sorpresa fue que tenía alumnos de cuatro carreras diferentes: Producción de Modas, Diseño de Indumentaria, Diseño Gráfico y Publicidad. 

No perdí ni un minuto de clase, hasta recibí alumnos durante casi todos los intervalos a pesar de la existencia o no de las horas MAP. Eran muchos los alumnos, los conocimientos a impartir y difícil de adaptarlos a las cámaras automáticas que poseían la mayoría de ellos. En general, la producción fotográfica del alumnado no se destacó, aunque hubo unas contadas excepciones. Tengo que decir que lo que más me interesaba era que aprendan; entonces casi todos los trabajos así como llegaban a mis manos, volvían a sus creadores por diferentes razones. Me pareció que no se podía esperar a casi el fin de la cursada para la semana de recuperatorios. Inicialmente tuve muchas quejas de los alumnos por las bajas notas que ponía pero tuve la ardua tarea en los inicios del cuatrimestre de explicar el criterio de calificación que era una mezcla de lo que recibí en las reuniones académicas precuatrimestre agosto 2008 y de como me calificaban mis profesores en los diferentes países donde estudié. La explicación era simple sin embargo; para aprobar el trabajo primero había que dominar la técnica que el mismo exigía. Por ejemplo, no podía aprobar a un alumno que en el trabajo práctico nº 1 cuyo título era “Enfoque” traía la mayoría de las fotografías desenfocadas. Si aparte de eso, había una voluntad de investigación fotográfica la nota podía subir. Tengo que confiar que tuve una pequeña crisis en esos momentos iniciales de la cursada porque no podía entender como teniendo los alumnos un material bibliográfico claro que era el mismo que yo dictaba en clase, no lograban buenos resultados. Por lo que me decían y lo que interpreto, creo que no recurrieron al libro para afianzar los conocimientos. 

Por suerte al poco tiempo, las cosas cambiaron un poco pero, de todas maneras, claramente sigo notando que la mayoría de mis alumnos por razones varias que podríamos discutir un buen rato, no tienen el ojo fotográfico ni la pasión de captar selectivamente los ilimitados momentos maravillosos de la realidad cotidiana, desde lo más pequeño a lo más grande. Las imágenes en general fueron hasta ahora bastante decepcionantes pero hay varios factores que influyen en estos pobres resultados. De todas maneras, los trabajos después de varias idas y vueltas terminaban aprobados, o sea que alguna voluntad, aunque sea la de aprobar la materia existía en el alumnado. Además, a fuerza de repetición creo que entendieron los conceptos básicos de la materia. Otro problema con más de la mitad de los alumnos fue el ausentismo; muchos están al borde de perder la materia por esa razón. Para no perder a esa cantidad importante de estudiantes, tuve que anular medias faltas y aceptar certificados médicos. 

Creo que la tarea más ardua es motivar a los alumnos para que dediquen más tiempo a sus producciones. Y con cámaras fotográficas automáticas, como tienen la mayoría de los estudiantes, no es fácil impartir la técnica fotográfica. Algunos alumnos me han dicho que otros profesores no aceptaban alumnos que no tuviesen cámaras réflex con controles manuales. De todas maneras, de lo que estoy seguro es que hoy mis alumnos dominan variables existentes en sus equipos fotográficos que no sabían ni que existían ni les prestaban atención. Durante las dos sesiones que reservé el estudio fotográfico pudieron trabajar colectivamente con la cámara réflex de la Universidad. En verdad hay dos cámaras, pero una sola se puede usar con flashes electrónicos de estudio porque la otra no tiene un accesorio que la habilitaría para eso. Esta última se puede usar solo con luz continua o ambiente. Enfaticé varias veces que las cámaras y el estudio se podían utilizar con la autorización escrita de un profesor previa reserva del espacio. También, en otras ocasiones, sobretodo cuando no estaba armado todavía el estudio del segundo piso de Jean Jaurès, llevé mis propios equipos de iluminación y fotografía profesional y armamos algo parecido a un set fotográfico en el aula. 

Sin duda, mis estudiantes recibieron un estímulo importante con la visita de la reconocida fotógrafa Nora Lezano, el 10 de octubre pasado la cual proyectó durante algo más de una hora sus trabajos y respondió a las inquietudes del alumnado y del docente de la materia. Todos quedamos boquiabiertos. Hubo algunos de los alumnos que se quedaron hasta que la fotógrafa puso el pie fuera del aula. Tengo que agradecer a Silvana Virgilio de la Oficina de Eventos porque fue la que me llamó y me preguntó si estaba interesado en que alguien venga a dar una charla a mi clase de los viernes a la mañana. Vino un fotógrafo de la Universidad a documentar el evento que también creo que lo disfrutó. Sin embargo, como era en la sede de Jean Jaurès, del catering me tuve que hacer cargo yo, cosa que ya me habían avisado. Me perdí un poco de la proyección yendo al quiosco de enfrente a comprar la bebida pero, de todas maneras, por el impacto que las imágenes causaron en todos nosotros, el tiempo y el interés fue más que suficiente para verlas una segunda vez y formular más preguntas. 

Además de cubrir gran parte del material del libro que elegí para la materia. “Manual Completo de Fotografía” de los autores Lovell, Zwahlen y Folts, reservé como dije anteriormente, dos mañanas el estudio de fotografía del segundo piso de Jean Jaurès recién inaugurado. En la primera sesión expliqué el funcionamiento de los equipos de flash y luz continua y revisamos el funcionamiento del fotómetro y de la cámara réflex. En la segunda sesión, varias semanas más tarde, dividí al grupo de 20 alumnos en dos y la mitad trabajó intentando repetir lo que habían aprendido en la primera sesión de estudio con la ayuda del técnico responsable del estudio y mi supervisión. La otra mitad del grupo trabajaba en el aula contigua con una biblioteca ambulante de fotografía que traje de mi casa. La idea era que el mirar y analizar imágenes de reconocidos fotógrafos del mundo entero despertase una mayor curiosidad en mis alumnos, especialmente pensando en el proyecto final de FotoPalermo. Yo decidí cambiar la guía del proyecto final porque me imaginé las fotografías de mis alumnos colgadas en el patio cubierto de la Sede de Jean Jaurès y pensé que no iba a estar satisfecho como docente si seguía la pauta de la guía que indicaba dos tomas de producto y dos de moda que tenían que ser muy diferentes entre sí. Además, la consigna de FotoPalermo indica un mínimo de seis fotografías. La idea entonces fue que el tema sea libre y el Equipo de Gestión Académica aceptó mi propuesta. Expliqué una y otra vez a los estudiantes que realmente tenían que lograr concretar un cuerpo de trabajo con imágenes que funcionen entre sí; que entre todas y cada una por separado pueda transmitir el mensaje del tema elegido por cada uno de los alumnos. Tenía que ser algo que realmente tuviesen ganas de hacer y no algo para simplemente cumplir con los requisitos del trabajo. Tengo esperanzas de que esto ocurra, para fin de octubre tienen que traer una hoja descriptiva del trabajo que van a realizar. Esta oportunidad de reflexión para ellos también les va a servir seguramente para el momento en diciembre cuando tengan que defender su trabajo ante el grupo examinador. 

De aquí en más, lamentablemente voy a tener que ausentarme tres clases por mi participación en la Primera Bienal de Arte Contemporáneo de Chapingo en México, pero dejo al grupo de alumnos en las excelentes manos del profesor Juan Carlos López Chenevet, docente de Diseño Fotográfico IV este cuatrimestre en la UP. Además de ser docente en otras universidades, es fotógrafo publicitario especializado en moda y presidente de la Asociación de Fotógrafos Publicitarios de la Argentina, organización de prestigio a la cual pertenezco. Los alumnos y el docente podrán estar comunicados conmigo para cualquier consulta por correo electrónico. 


Como enseñar fotografía con cámaras digitales automáticas fue publicado de la página 114 a página115 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXI

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