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El multiculturalismo en Argentina: un debate y sus posibilidades en la Universidad de Palermo

Di Nucci, Sergio [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXI

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXI

ISSN: 1668-1673

XVII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2009.

Año X, Vol. 11, Febrero 2009, Buenos Aires, Argentina. | 195 páginas

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Uno de los debates que han incrementado su presencia en el ámbito de la Teoría Social de las últimas tres décadas es el del multiculturalismo. Y se entiende por qué, desde el momento en que se trata de un tema que excede las tapas de los diario y de la televisión y ha llegado a ubicarse, con otro lenguaje y otros presupuestos, en las discusiones académicas y aun en las decisiones políticas -por ejemplo, es de los modos que tiene una sociedad de administrar los flujos migratorios-. En efecto, detrás de cada delito en el que interviene un migrante –y que los medios generalmente constatan con puntualidad– pervive un debate acerca de los fracasos de la “integración”. Es un debate se ha vuelto aun más agudo de cara a los acontecimientos que sacudieron al mundo, los ataques terroristas en Estados Unidos y Europa, Inglaterra y España especialmente,1 y que sirvieron como prólogo político a la actual crisis financiera y económica. 

Si a Estados Unidos lo llaman sociedad del salad bowl, (“sociedad de la ensaladera”), esto es merced justamente a las políticas que provinieron del multicultarismo: quienes integran una sociedad, como los ingredientes de una ensalada, se mezclan pero no se funden. Es decir, cada ingrediente sigue siendo lo que es, sigue conservando su pertenencia a una “cultura” o a una “etnia”. Su “identidad” quedaría a salvo, para ejercerla en todos los ámbitos de la vida pública. La metáfora que compite con la de la ensaladera es la del “crisol de razas, esa tradición republicana (y francesa, que Argentina replica) de forjar un ciudadano que deje para el ámbito privado sus pertenencias étnicas, religiosas, lingüísticas, etc. 

El objetivo central del multiculturalismo es generar un tipo de organización social en que queden neutralizadas la discriminación por motivos “étnicos”. Se trata de un modelo de acción de políticas públicas, aunque sus fundamentos son del todo filosóficos. El multiculturalismo se presenta como opositor a una situación –que con alarmante espontaneidad se da por supuesta– de “uniformización cultural en tiempos de globalización”2 . Pero si la globalización, se encuentra en condiciones de “desdibujar” las fronteras nacionales y aun culturales, el multiculturalismo sería justamente una herramienta institucional, la más eficaz de las existentes –como demuestra el caso norteamericano– para mantener no solo las fronteras nacionales sino esas diferencias culturales, necesarias para la neutralización de demandas ciudadanas, y potencialmente desestabilizadores, en el terreno político. 

No es posible aquí seguir uno a uno los postulados del multiculturalismo, y sus consecuencias en el plano de la acción. Solo tomaremos un ejemplo, el de la affirmative action, o acción afirmativa, que el español llama también “discriminación positiva”. Se trata de favorecer merced a políticas activas a aquellos grupos de la sociedad que se ven, en la vida cotidiana, desfavorecidos en relación a otros. Es decir que si una comunidad de Estados Unidos cuenta con una proporción de African-americans elevada, que muestra bajos ingresos, las universidades de esa comunidad impondrán cuotas en los ingresos, por ejemplo. Un número determinado de ingresos quedará reservado exclusivamente así a African-americans. La discusión pasa por si el multiculturalismo logra lo que se propone, que es nivelar la igualdad social.

Argentina y la Universidad de Palermo 

En Argentina, los debates acerca de las virtudes y los sinsabores del multicultarismo han sido seguidos con una constancia notable, aunque muchas veces con otro vocabulario y desde luego que otros contextos. Un ejemplo son las discusiones sobre las demandas por las autonomías y la autodeterminación de movimientos que se reclaman como pertenecientes a pueblos indígenas u “originarios”. 

Las manifestaciones de protesta abundan, con escasos logros al invocar principios multiculturales. Los movimientos que reivindican pueblos o comunidades originarios, con el argumento de que esos territorios que antes ocupaban les pertenecen, vienen logrando pocos resultados. Porque son derechos que ni siquiera pueden comenzar a ser discutidos, al nivel jurídico-legal de la Constitución, ya que violaría los principios constitucionales vigentes. 

La Universidad de Palermo se caracteriza dentro del panorama de la enseñanza superior en Argentina, en cuanto a la variada composición de su alumnado. Quienes llegan a las aulas y provienen de otros países de América latina, ven allí mismo otra sociedad: desde los modos en que expone un profesor hasta las reacciones cotidianas de sus compañeros argentinos. Son alumnos que buscan generalmente integrarse y ser aceptados como miembros con plenos derechos y responsabilidades. Su objetivo no es constituirse en un grupo separado con territorio propio: su objetivo no es la gethificación. Son alumnos que buscan vivir y estudiar aquí, sin abandonar sus identidades. Por eso, la Universidad de Palermo posee cualidades especiales para generar un debate, el del multiculturalismo, que alcanza inmediatas dimensiones sociales, políticas, culturales. 

¿Se trata de generar un discurso del tipo “políticamente correcto”, al estilo de “respetar la diferencia”? Sin el debate, o el planteamiento siquiera de estas cuestiones, el camino más fácil conduce a una proliferación de un lenguaje neutro cuyo correlato es justamente la promoción –con o sin conciencia de ello– de las ideas multiculturalistas. 

Desde luego, no se trata de generar un debate que exceda los intereses del alumno. Sino de aprovechar su singular situación para que, a partir de ese debate, se promueva una serie de conocimientos necesarios para enfrentar situaciones de exigencias culturales mínimas. Uno de los modos de aproximarse al debate del multiculturalismo es a partir del estudio de las imágenes, y las colecciones de los museos de arte ofrecen un ejemplo particularmente rico en consecuencias. Ellos permiten investigar cómo los museos tradicionales que históricamente han fomentado un canon estético clásico comienzan a dejarlo de lado por obra, justamente, de ideas multiculturalistas, donde debe haber salas de arte negro, arte latino, arte asiático, con la pretensión de que de ese modo se va a contentar a audiencias que provienen de esas zonas del mundo. Una de las deficiencias que a menudo registran los docentes de las Carreras de Diseño y Comunicación respecto a sus alumnos (argentinos y no) es la de una alarmante escasez de conocimientos básicos, que tienen que ver con un mínimo de cosmopolitismo cultural. La promoción de un debate como el del multiculturalismo podría convertirse en una herramienta de nivelación educativa. Que además contiene, por sí mismo, herramientas filosóficas en términos amplios y básicos, y que por la situación del alumno que no es argentino, serán fácilmente aprovechables, por la inmediatez de sus propias situaciones.

Notas 

1 Las distancias geográficas entre estos países lo es también en términos centrales a este debate: en Inglaterra y en España, población que ha vivido largamente en esas naciones han protagonizado los ataques. En Estados Unidos en cambio fueron ciudadanos apenas arribados: lo que prueba una vez más los éxitos de la integración à la norteamericana, más aun cuando Estados Unidos recibe más migrantes que ningún otro país en el planeta. Cf. Taylor, Charles, Multiculturalism: examining the politics of recognition. Princeton, NJ: Princeton UP, 2004. 

2 Una sólida discusión de los correlatos económicos del multicultarismo se halla en Phillips, Anne, Multiculturalism without Culture, Princeton, NJ: Princeton UP, 2007.

Referencias bibliográficas 

- Anderson, Benedict, Imagined Communities. London: Verso, 1991. 

- Hobsbawm, Eric, y Ranger, Terence, The invention of Tradition. Cambridge: Canto, 1992.

- Taylor, Charles, Multiculturalism: examinig the politics of recognition. Princeton, NJ: Princeton University Press, 2004. .

- Phillips, Anne, Multiculturalism without Culture. Princeton, NJ: Princeton University Press, 2007.


El multiculturalismo en Argentina: un debate y sus posibilidades en la Universidad de Palermo fue publicado de la página 181 a página182 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXI

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