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El género y el público

Del Teso, Pablo [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXII

ISSN: 1668-1673

XVII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2009.

Año X, Vol. 12, Agosto 2009, Buenos Aires, Argentina. | 203 páginas

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En todo el mundo, cuando se pitchea un proyecto, lo primero que se pregunta es cuál es el género. Ya sea que se trate de un productor, un actor o un director, el tema de la definición del género es la llave que puede abrir o cerrar una puerta para nuestra película. En Argentina, sin embargo, hay cineastas que creen que la cuestión se divide entre los “verdaderos artistas” y los que hacen cine “de género” –un concepto ridículo que reduce a maestros como Coppola o Welles a la categoría de simples “mercenarios” del cine.

Existe un desconocimiento tan profundo del tema que muchos creen sinceramente que lo que hacen es tan único que no puede ser “catalogado” en un género. Esto muchas veces deriva en películas que no son más que un popurrí de elementos descoordinados de distintos géneros. Malas noticias muchachos, a no ser que seamos de otro planeta, todo lo que creamos está basado en un género o una combinación de géneros (al menos eso opinan expertos en el tema como Parker y Andrews, entre otros). Pero lo peor de todo es que, aún si estos señores estuvieran equivocados, el público catalogará a cualquier película que se le cruce dentro de un género nos guste o no. Sin ir más lejos muchas películas del tipo “popurrí” son catalogadas por el público simplemente como “película argentina” y automáticamente reciben atributos que muchas veces resultan negativos (lenta, sin historia, pretenciosa, aburrida, etc.). Es que es así como funciona en el presente la mente del consumidor; recibe más información de la que puede procesar acerca de los productos y necesita categorizarlos para simplificar. 

Esto tiene implicancias directas respecto de la comercialización. En la columna anterior analizábamos la influencia de los diferentes tipos de comunicación en el espectador a la hora de decidir qué película ver. Ahora bien, si hacemos un análisis del contenido de la comunicación, lo que más influye en la decisión de compra es el género: 

Género: 41 %; Actores: 26 %; Historia: 20%; Director: 9%; Origen: 4 % (Fuente: Secretaría de Medios de Comunicación de la Nación, 2005) 

Si sumamos los factores “género” e “historia” concluiremos que un guión bien escrito en base a una clara idea de su género principal puede asegurarnos el 61% de los elementos que jugarán positivamente cuando el público elija qué película ver. Por eso es importante aclarar la confusión y trabajar desde el desarrollo de proyectos hasta la distribución teniendo en claro cuál es el género principal de nuestra película. 

La resistencia a crear cine “de género” deriva en gran parte de confundirlo con el concepto de “fórmula”. Una película de “fórmula” tiene una historia generalmente basada en un éxito de taquilla que intenta reproducir o repetir los mismos elementos que la hicieron exitosa. Esto implica que se dejan de lado todas aquellas “innovaciones” que podrían hacer peligrar la predictibilidad del negocio (es el caso típico de las secuelas, pre-cuelas, etc.). El género, en cambio, se refiere a un conjunto de patrones reconocibles en ciertos tipos de historias que son compartidos entre el autor y el público, y que se van construyendo a medida que ese diálogo evoluciona. Así es como surgen nuevos géneros o nuevas concepciones de géneros existentes. 

Dudley Andrews comenta que género es un concepto complejo con múltiples significados; nos referimos a él como estructura, como rótulo y como contrato. En este punto es donde el género y el marketing se encuentran. El público necesita “categorizar” o “rotular” las películas para poder saber qué esperar de ellas; y esto es algo que un gerente de marketing debe utilizar a su favor. Por eso, tanto el diseño del póster como de las demás piezas de comunicación deben comunicar claramente cuál es el género de la película. Pero de nada sirve crear en el público expectativas que luego no serán cumplidas. De allí la importancia de que tanto productores como guionistas y directores tengan en claro cuál es el o los géneros dentro de los cuales están creando su obra. Para ello deben conocer el tema y saber que el género no es un enemigo de la creación o la originalidad, sino un aliado que nos permite trabajar con la materia prima de cualquier cineasta: las expectativas del público. 

El cine argentino ha tenido una larga y fructífera tradición en géneros. Por nuestra pantalla pasaron el policial, la comedia, el musical, el thriller, el melodrama, etc. En algún lugar de la historia, hemos perdido en gran parte esa tradición al igual que hemos perdido contacto con nuestro público. Es necesario deshacernos de los prejuicios y retomar el contacto con el público. Contar buenas historias con códigos comunes y reconocibles no parece mala idea.  

Vocabulario relacionado al artículo:

género . público .

El género y el público fue publicado de la página 33 a página34 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXII

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