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Aulas virtuales

Raffaelli, Marina C. [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXII

ISSN: 1668-1673

XVII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2009.

Año X, Vol. 12, Agosto 2009, Buenos Aires, Argentina. | 203 páginas

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Introducción 

El presente trabajo aborda reflexiones en torno a las “aulas virtuales pensando la Didáctica a través de este contexto virtual, teniendo en cuenta el binomio enseñanza – aprendizaje en tanto qué significaciones aparecen en este marco. Indaga si es efectiva o no la comunicación y el aprendizaje a través de este medio: las redes informáticas y si también habría que pensar, dada la gran oferta de cursos que aparecen en la red, sino surgen especulaciones de mercado y el aprendizaje queda relegado como mera mercancía. Por otro lado, cabe preguntarse, en forma general, si se podría seguir pensando a la Didáctica en términos tradicionales a través de estos nuevos escenarios. 

Se abordará este tema desde las distintas perspectivas de la “Enseñanza y la Didáctica” pensándolas desde este ámbito particular que son las TICS y luego se propondrá una conclusión breve pensando como pueden incidir estas prácticas en el futuro campo profesional.

La educación digital 

Es seguro que, desde hace un tiempo, comenzó a emerger en la red una gran cantidad de ofertas de educación a distancia donde a través de una plataforma web (aula virtual) se inserta la interacción entre el alumno y el profesor y a través de guías didácticas sustentadas pedagógicamente mediante tutores especializados, se lleva a cabo el aprendizaje. En general, la evaluación en estos programas se constituye a partir de los “foros debates” que realizan fundamentalmente los alumnos por correo electrónico, lo que supone dedicar tiempo suficiente a las lecturas del curso para acceder al conocimiento necesario y participar demostrando los propios puntos de vista; por otra parte, la variada participación de personas en los debates, que se encuentran en escenarios geográficos distintos, enriquece la experiencia del aprendizaje, que es sustancialmente dialógica y aprovecha los entornos. Si pensamos en D. Contreras1 , en “La didáctica y los procesos de aprendizaje” donde menciona que “...el trabajo del profesor dentro del marco de la didáctica es fundamentalmente intelectual y no solo de capacidad operativa...”, y como también lo define Litwin, en “el campo de la didáctica” diciendo que “el profesor es el que tiene que comprender el funcionamiento de lo real y articular su visión crítica de esa realidad con sus pretensiones educativas que a su vez se define y reformula en función de los contextos específicos y de las experiencias acumuladas, esto significa definir el trabajo del profesor como intelectual y no como técnico2 ”. En función de esto último, habría que preguntarse qué rol juega el docente en estos nuevos ámbitos, ya que la participación del alumno tiene un rol sumamente activo y el docente queda relegado a “moderar” el curso a través de guías. Sin embargo, en el marco de la enseñanza pedagógica Carlino, Paula3 , se hace preguntas en “Escribir, leer y aprender en la universidad” en dónde queda el lugar del alumno en los procesos de enseñanza si es el profesor el que expone y por lo tanto el que aprende mejor la lección, Carlino nos dice que “...la escritura y el habla pueden ser utilizadas por los alumnos para construir mejores comprensiones y también para incrementar su retención, porque los estudiantes recuerdan mejor lo que ellos han dicho (en tanto es su propio conocimiento) que lo que los docentes (y los libros) les han contando”. También las posturas “constructivistas” advierten que los alumnos aprenden solo a partir de su actividad cognitiva mediada por el docente como representante de la cultura. Lo cierto es que internet, como medio o herramienta, posibilita la capacidad de movilizar información, documentos, imágenes y guías didácticas que permiten establecer una “relación” educativa entre tutores y alumnos, más allá de las barreras espaciales y temporales y esto no indica que se esté cumpliendo de manera efectiva el proceso de enseñanza – aprendizaje, solo habría que revisar estos nuevos contextos.  

La didáctica en el marco digital 

Es fundamental en principio pensar en la didáctica y tal como lo propone D. Contreras, la didáctica forma parte de la dinámica social de la que participa la enseñanza, siendo esta disciplina un elemento que a veces actúa como legitimador de la práctica escolar o entra en conflicto con ella, pero en cualquier caso está dentro de la practica social de la escuela y no fuera. La didáctica entonces para este autor “es la disciplina que explica los procesos de enseñanza – aprendizaje para proponer su realización consecuente con las finalidades educativas”. También la define Litwin, como “teoría acerca de las prácticas de la enseñanza significadas en los contextos socio históricos en que se inscriben4 ”. Es así como en este nuevo marco habría que preguntarse si las estrategias educativas tradicionales siguen vigentes ya que los docentes y estudiantes deben asumir un nuevo rol de “mediaciones” entre la experiencia humana y la información existente. De manera diferente, es en la perspectiva tradicional donde muchas veces el docente actúa como única fuente de información y los estudiantes como receptores pasivos de ese saber. D. Contreras, en función de esto dice que “las tareas de enseñanza tienen que ver, más que con la transmisión de contenidos, con proporcionar instrucciones al alumno sobre como realizar las tareas de aprendizaje5 ”. Asimismo, agrega que “la enseñanza no es un fenómeno de provocación de aprendizaje, sino una situación social que como tal se encuentra sometida a las variaciones de las interacciones entre los participantes. En vez de una relación causa-efecto entre enseñanza-aprendizaje lo que existe es una relación de dependencia ontológica entre las tareas de enseñar y las tareas de aprender mediada por el flujo de tareas que establece el contexto institucional y dentro del cual se descubre el modo de realización de las tareas de aprendizaje. Los procesos de enseñanza – aprendizaje son simultáneamente un fenómeno que se vive y se crea desde dentro, esto es procesos de interacción e intercambio regidos por determinadas intenciones”.

La didáctica dentro de la pedagogía digital asume todos los recursos asociados a la información, entre los que se destacan: internet, medios de comunicación, libros, CD-ROM y otros datos significativos que están en el entorno. Lo mismo ocurre en el aula tradicional, pero aquí estos recursos ingresan a las aulas virtuales ya que aquí se exige que se conviertan en una plataforma para el proceso de enseñanza-aprendizaje. Como lo menciona D. Contreras, “lo que ocurre en las aulas no depende solo de lo que desean sus protagonistas, esta en relación con la estructura organizativa y administrativa de la institución y con los recursos físicos y sociales disponibles”. Asimismo agrega, “la enseñanza no es una práctica orientada x la didáctica. Participa más bien del flujo de acciones políticas, administrativas, económicas y culturales estructuradas por las formas de conciencia vigentes y por las condiciones materiales de existencia”. Asimismo, vale la pena señalar que las nuevas tecnologías aplicadas a la educación, especialmente internet y en relación al ofrecimiento que hay en el mercado informático queda ver el valor ético y moral en la distribución del conocimiento en las circunstancias históricas. Ya que asociada al uso de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones (NTIC), más que un medio didáctico, las NTIC representan un nuevo escenario para comprender el fenómeno educativo, que implica una nueva cultura organizacional y pedagógica. En relación al componente moral, D. Contreras, justamente menciona que “no se puede ser indiferente ante el tipo de interacción que se establece entre profesor y alumnos ni ante lo que se quiere enseñar y como. Pues la Didáctica no solo se preocupa por comprender o desvelar este hecho también se encuentra atrapada en este conocimiento moral...” “...las prácticas educativas son prácticas morales sin adoptar una rúbrica ética”. 

Las NTIC superan la visión reductiva de comprenderlas como un instrumento excepcional en la educación; poco a poco avanzan invadiendo la privacidad de los espacios educativos tradicionales, de modo que empiezan a ser utilizadas en las prácticas cotidianas del docente. Así, el uso de correo electrónico, de los motores de búsqueda y de chat con fines educativos, ya se incorporan en la planificación didáctica tradicional, y en algunos sistemas se comienza a pensar en la educación digital –o virtual– como medio de actualización y capacitación permanente, e incluso como medio de desarrollo académico profesional accediendo a grados y posgrados, con lo que se revoluciona la concepción pedagógica tradicional.

A modo de cierre 

En este contexto y desde mi opinión, internet es efectiva pedagógicamente ya que favorece que aparezcan nuevas formas de trabajo grupal asincrónicas, y posibilita nuevos vehículos de información más veloces y simultáneos que superan los obstáculos de tiempo y espacio, y permite utilizar más y mejores recursos: bases de datos, software, bibliotecas digitales, redes especializadas, multimedia, fotos digitales, revistas electrónicas, buscadores, tutoriales, siempre que prevalezca el componente moral y no mercantil de estas nuevas maneras de enseñar-aprender.

También habría que pensar en los nuevos roles de los docentes como facilitadores de este proceso de enseñanza vía digital y en forma remota y ver el rol del alumno con muchas más participación en busca de su autonomía, automotivación y entendimiento de este nuevo modo de formación. También habría que preguntarse si este medio educativo en expansión requiere estrategias nuevas y otras maneras de pensar los materiales educativos digitales y las comunidades digitales virtuales de aprendizaje ya que ingresan dosis más amplias de responsabilidad, autonomía e información pertinente y especializada. 

Notas 

1 Contreras Domingo, La didáctica y los procesos de aprendizaje, Enseñanza, Currículo y Profesorado. Madrid, 1990. Cap 1 – p.15 

2 Litwin, E, El campo de la didáctica: la búsqueda de una nueva agenda, en Camilloni, A y otros, corrientes didácticas contemporáneas. Bs. As. Paidós. 1996 

3 Carlino, Paula, Escribir, leer y aprender en la universidad. Buenos aires, 2005 – Introducción, cap. 1 

4 Idem, E, El campo de la didáctica, 

5 Contreras Domingo, La didáctica y los procesos de aprendizaje, Cap 1 – p.15

Referencias bibliográficas 

- Contreras, Domingo. Enseñanza, currículo y profesorado. Madrid, Akal. 1190. Cap 1: “La didáctica y los procesos de aprendizaje”. 

- Litwin, E. (1996) “El campo de la didáctica. La búsqueda de una nueva agenda”, en Camilloni, A. y otros: Corrientes didácticas contemporáneas. Buenos Aires: Paidós. 

- Carlino, P. (2005) Escribir, leer aprender en la universidad. Buenos Aires: Fondo de cultura económica.

Vocabulario relacionado al artículo:

aula . digitalización . educación . plataforma . virtualidad .

Aulas virtuales fue publicado de la página 84 a página85 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXII

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