1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIII >
  4. De la observación a la creación

De la observación a la creación

Baudot, Valeria [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIII

ISSN: 1668-1673

XVIII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2010.

Año XI, Vol. 13, Febrero 2010, Buenos Aires, Argentina. | 202 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Cada cuatrimestre que inicia… Cada curso que comienza… Cada grupo que llega… 

Y nuevamente el desafío que se nos presenta como docentes y profesionales, de qué manera eficaz transmitir los contenidos de la materia asignada. Cuando no sólo cada grupo sino cada uno de los alumnos, llegan con necesidades, conocimientos y búsquedas diversas. 

En este esquema, nosotros por nuestra parte llegamos con nuestras vivencias, experiencias y sobre todo con ganas de enseñarles a ver el mundo con una nueva mirada. 

 Recuerdo en mis épocas de estudiante, durante los primeros años, realizar una y otra vez el mismo camino para llegar a la Facultad. Fueron como cientos de viajes, en los que cada día luego de salir de clases, me asombraban una y otra vez las cosas nuevas que ese mismo recorrido me había ofrecido horas atrás. En cada regreso, trataba de reconocer los elementos nuevos, aprendidos ese día, algo así como redescubrir con nuevos ojos lo que siempre había estado allí. Y creo que hoy, después de más de diez años de docente, trato de transmitir a mis alumnos. Rescatar algo de aquella mirada nítida y despierta al descubrir. 

Aún reconociéndonos en el ejercicio de observar, el desafío sería cómo lograr que esa observación los transforme en profesionales más creativos, más libres y más sensibles. Me parece que nuestra responsabilidad como docentes es enseñar y educar con dichos fines. Pero el objetivo sería, qué caminos posibilitar para que esto sucediera… 

Es en este esquema, en el que en mi opinión, el aula es la oportunidad única para enseñarles a mirar, de adiestrar sus ojos y de emprender juntos ese camino para descubrir cosas nuevas. Es en el intercambio en el aula donde, cada una de las partes se nutre de dicha experiencia. Sólo a través del diálogo, del intercambio de contenidos y del trabajar a partir del propio descubrimiento del alumno es que se va desarrollando y moldeando este espíritu creativo que se busca. No creo en las fórmulas únicas ni mágicas, en este intercambio hay mucho, muchísimo trabajo de ambas partes. Por nuestro lado, el reconocer rápidamente las fortalezas y debilidades de cada alumno en particular, nos conduce a una lectura más clara del grupo y nos obliga al ajuste de la planificación. 

Si bien como representantes de una misma generación; tienen gustos, vivencias y hasta inquietudes similares, sus miradas son diferentes. Es ahí donde el aporte del docente para incorporar los diferentes matices a la currícula, es fundamental. Es ese descubrir tan particular de cada integrante lo que nutre al grupo. El rol del docente entonces, no sólo conduce a la incorporación de nuevos contenidos sino que también pone en evidencia y aglutina las diversas formas de resolver a partir de una única premisa. Es en esta lectura, que los alumnos aprenden mucho más que contenidos. El aula, como ámbito de trabajo, les permite ver el proceso de aprendizaje de sus pares. Cómo frente a la misma propuesta, los otros desarrollan distintas soluciones aún inimaginables para ellos mismos. Donde la diversidad del proceso creativo es inexplicable, aún para el docente mas experimentado, que imaginando ejemplos para citar o ejemplificar, no podría justificar cada una de las búsquedas creativas que cada alumno explora con la misma pasión o utilizando un denominador común: el mismo vocabulario. En este intercambio el rol del docente es de guía. Sin perder de vista los objetivos de la materia y conduciéndolos hacia el aprendizaje de los contenidos a evaluar. Pero estando atentos y fomentando este intercambio es donde el alumno se nutre de los recursos a la hora de ser creativos. En grupo, él mismo, como individuo, se permite abordar temáticas más inclusivas y profundas. Es fundamental para el crecimiento del alumno el poder trabajar en un ámbito de libertad. El rol del docente como una pieza clave, a la hora de permitir explorar al alumno, aún por caminos no del todo pertinentes. Debemos posibilitar como conductores, que ellos se sientan con la confianza suficiente y sin limitaciones a la hora de proyectar. El docente debe poder reconocer los elementos adecuados, brindarles las herramientas para permitirles construir y las alas para poder crear en libertad. 

Y en este sentido comprendo que no siempre el alumno se siente cómodo. Es algo así como ir dándole los elementos paso a paso, sin conocer del todo los resultados a los que llegará. En esta tarea el docente sólo acompaña como guía. Es un viaje al descubrir que se comienza como grupo, el docente y los alumnos, y cada uno de ellos finalizará cuando emprendan otras búsquedas con mayores desafíos. Estoy hablando obviamente de algo mucho más significativo, profundo e importante que el traspaso de contenidos. Esta responsabilidad que conlleva la docencia, los influenciará en su mirar como personas mas que como profesionales, ya no verán la realidad con los mismos ojos que cuando ingresaron aquel primer día por la puerta del aula, llenos de expectativa y curiosidad. Como docentes, debemos brindarles la seguridad de que será un camino en el que hay poco que perder y mucho que aprender. La confianza de que aún en las búsquedas malogradas, uno aprende a mirar más allá de que no obtengamos el resultado deseado. El papel del docente como tutor y compañero que le brinda la confianza al alumno para adquirir las herramientas, asimilar los contenidos, entrenar al ojo y adquirir la confianza suficiente como para poder seguir solo, desarrollando la tarea creativa cuando ya no esté el docente, el grupo de compañeros y la facultad como soporte. 

Es por eso que: Cada cuatrimestre que inicia… Cada curso que comienza… Cada grupo que llega… 

Es una nueva oportunidad única para todos nosotros, docentes y alumnos de formar parte de algo único. Permitirnos re-descubrir con nuevos ojos la realidad que nos rodea. El poder volver a percibir algo conocido con los anteojos que cada alumno trae y nutrir nuestra mirada con la de los otros. En esta experiencia el aprendizaje es inmenso, único e irrepetible. 

Es mi deseo que, podamos explorar al máximo nuestras oportunidades, asombrarnos como tan solo un lego puede hacerlo, ayudarlos y acompañarlos en el camino a ser más creativos. Después de todo, como decía Galileo… 

…“nada se puede enseñar, meramente se puede ayudar a descubrir eso dentro de sí”…

Referencia bibliográfica: 

- Sacriste E. (2004) Charlas a principiantes. Buenos Aires: Eudeba.

Vocabulario relacionado al artículo:

creación . enseñanza . observación .

De la observación a la creación fue publicado de la página 22 a página23 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIII

ver detalle e índice del libro