1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIII >
  4. Socialización y tutoría

Socialización y tutoría

Céspedes, Roberto [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIII

ISSN: 1668-1673

XVIII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2010.

Año XI, Vol. 13, Febrero 2010, Buenos Aires, Argentina. | 202 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

¿Evaluamos talento, habilidad, compromiso, capacidad de mejorar, entusiasmo?

Si bien contar con una matriz de evaluación es importante en el momento de cuantificar con una nota que sea ni más ni menos que un indicador o un revelador del proceso que se está evaluando existen una serie de fundamentos o teorías que nos permiten realizar un feedback o devolución hacia el alumno que abarque la mayoría de los factores involucrados que fueron tenidos en cuenta para llegar al número en cuestión.

Horward Gardner define la inteligencia como “la capacidad de resolver problemas o elaborar productos que sean valiosos en una o más culturas” llevando a la inteligencia a un lugar diferente de como se la planteaba en los modelos anteriores en los cuales la inteligencia estaba relacionada con el desenvolvimiento académico y con la capacidad desarrollada en una profesión, oficio o habilidad manifiesta.

Sin embargo por muchos pergaminos, rótulos y expedientes que se ostenten no siempre son sinónimos de alto coeficiente de inteligencia o viceversa.

Hay personas de gran capacidad intelectual pero poco capaces a la hora de hacer buenos negocios o llevarse bien con sus semejantes. Otras en cambio quizá no sean muy brillantes en la escuela (recordemos los casos de muchos filósofos, artistas célebres y hasta matemáticos o físicos como Einstein por ejemplo) pero que en algún momento de sus vidas y con las condiciones de hábitat para desarrollarse se manifiestan a través de producciones únicas, inimitables e inmejorables, es decir demuestran una capacidad y un talento jamás visto y determinan vanguardias o modelos que perduran en la historia de la humanidad.

Entonces esta capacidad como sinónimo de inteligencia definida por Gardner aflora en diferentes condiciones y en distintos tiempos. Recordemos que la inteligencia se consideraba algo innato e inamovible. Se nacía inteligente o no, y la educación no podía hacer demasiado por esos chicos que “nacieron brutos y brutos morirían”.

La Licenciada Patricia Klin expuso en una clase que en unos de los tantos test de inteligencia que le tocó implementar sabía fehacientemente que el resultado iba a ser erróneo dado que el estereotipo de la experiencia buscaba homogeneizar resultados en vez de aceptar la heterogeneidad de capacidades y conductas en pos de individualizarlas y explotarlas al máximo.

“Tanto es así que en épocas muy cercanas a los deficientes psíquicos no se les educaba porque se consideraba que era un esfuerzo inútil.”

La inteligencia definida por Gardner es una destreza para desarrollar ilimitadamente. Esta destreza está compuesta por componentes genéticos que son innegables que tendrán que ver con la predisposición y la adaptabilidad a diferentes medios y estímulos

Todos nacemos con unas potencialidades marcadas por la genética. Pero esas potencialidades se van a desarrollar de una manera o de otra dependiendo del medio ambiente, la constitución familiar, las experiencias directas e indirectas, la educación recibida, la cultura, y en cierto grado el azar (que algunos llaman destino) dado que hay factores externos que son determinantes para que una persona desarrolle algún tipo de capacidad más que otra.

Por supuesto que a cada uno de estas capacidades hay que ayudarlas con el esfuerzo, el trabajo, el entrenamiento, la dedicación. De hecho es muy común el dicho entre los diseñadores y creativos que “la genialidad nos sorprende trabajando y que cada trabajo son 5 minutos de genialidad y 23 horas 55 minutos previos de horas silla”.

Es poco probable que matemáticos, físicos, artistas, deportistas o escritores de elite lleguen a la cima sin entrenar, sin trabajar su capacidad y llevarla ad extremis por buenas que sean sus cualidades naturales, sus condiciones ambientales y hasta su suerte.

En general esta gente deja muy poco librado a la suerte dado que “suerte se les desea a los mediocres”

Entonces si aspiramos a una educación de calidad es necesario entender, interpretar, deshojar las habilidades del pensamiento dado que a diario son necesarias para resolver desde problemas menores como los de mayor complejidad.

“La inteligencia implica la habilidad necesaria para solucionar problemas o elaborar productos y/o servicios que son de importancia en el contexto cultural. (Dice Gardner)

Inteligencias múltiples (definido por Gardner)

1. Lingüístico-verbal: Es la capacidad de articular el pensamiento a través de palabras y de utilizar el lenguaje para expresar y apreciar significados complejos.

2. Lógico-matemática: Es la capacidad de calcular, medir, evaluar proposiciones e hipótesis y efectuar operaciones matemáticas complejas.

3. Musical: La inteligencia musical se relaciona con la sensibilidad a la melodía, al ritmo, al tono y a la armonía.

4. Espacial: Es la capacidad de pensar en tres dimensiones, de entender e interactuar con imágenes tanto internas como externas.

5. Científico-corporal: Está vinculada con la manipulación de objetos y el desarrollo de las habilidades físicas. 6. Interpersonal: Es la capacidad de comprender e interactuar eficazmente con el otro.

7. Intrapersonal: Es la capacidad de una persona para construir una percepción precisa respecto de si misma y de utilizar dicho conocimiento para organizar y dirigir la propia vida.

8. Naturalística: Se refiere a la capacidad de observar los modelos de la naturaleza, identificar y clasificar objetos y comprender los sistemas naturales y aquellos creados por el hombre.

Entendiendo que no todos los alumnos tienen los mismos intereses incluso dentro de una misma materia, un mismo aula, en el mismo espacio tiempo y ante el mismo estímulo.

Tampoco todos los alumnos tienen las mismas capacidades desarrolladas por lo que tampoco aprenden ni se apropian de contenidos de la misma manera.

¿Entonces qué evaluamos?

¿Cómo definir el rol del profesor sin caer en “la trampa del estereotipo homogeneizado”?

Podemos empezar por realizar una serie de acciones tendientes a reevaluar de manera dinámica y con cierta periodicidad la matriz utilizada a los efectos de medir una producción como manifestación tangible del alumno cuya base teórica y fundamental es “lo intangible” lo que no se puede ver a simple vista, lo que debe ser observado, con sus tiempos de respuesta, con su maceración necesaria.

- Podemos evaluar intereses y capacidades.

- Debemos diagnosticar de manera dinámica.

- Podemos coordinar y evaluar procesos pequeños, simples, de acción conjunta que luego formen parte de un proceso mayor y más complejos. Si es interdisciplinario y con otros enfoques mejor aún.

- Debemos ser flexibles dentro de la rigidez y la determinación.

La cuestión modelo vigente

Es probable que para la aplicación de todas estas prácticas debamos redefinir las metas y objetivos de lo tradicional sin desecharlo. Sabemos que hay instancias en donde el producto final hecho por el alumno se defiende por un si o un no, caso como determinadas fórmulas, principios, postulados, axiomas o teorías. Pero eso no invalida al proceso de cómo fueron construidos y aplicados esos saberes para llegar al trabajo a evaluar.

Uno podría inferir que la totalidad o la mayoría (al menos) de los alumnos que están cursando una carrera universitaria están motivados a hacerlo, tienen ganas de cursar, de recibirse y por supuesto aprender.

Sin embargo la realidad nos demuestra un panorama muy diferente que obedece principalmente al o a los modelos vigentes de política educacional y política comunicacional de por lo menos un país. Y en nuestra universidad estos modelos se amplían abarcando mayormente a Latinoamérica, un tanto a Iberoamérica y en menor grado a Europa y Estados Unidos.

Es decir una gama muy interesante y diversa de estudiantes, con sus diferentes culturas.

Pero empecemos por nuestro país por ejemplo.

¿Qué tipo de profesionales, idóneos, o asistentes necesita hoy en día?

¿Cuál el perfil característico de un médico argentino por ejemplo?

¿Cuál es la marca distintiva de la industria argentina sostenida en la producción de sus técnicos?

¿Cuál es el rasgo más notorio de nuestros artistas?

A veces resulta un signo de preocupación y hasta es incómodo e insultante que lo destacado de nuestras producciones sean el alambre y la improvisación.

Pero también forma parte de nuestra realidad.

Como contra cara tenemos excelentes profesionales en todas las disciplinas, gente con motivos y ganas suficientes de aportar lo mejor de sí para que el lamentable “Lo atamo con alambre” sea sólo un mal recuerdo de un estribillo de una canción de un cantor popular.

La llegada de los inmigrantes hacia fines del siglo XIX y principios del XX significó un gran cruce cultural con quizá si se nos permite un único fin en común: vivir en paz y poder comer.

Este fenómeno llevó a que el proyecto de educación nacional de la época mencionada se conformara mayormente por campesinos, obreros, sastres y peones europeos (muchos de ellos analfabetos) entre los que se encontraban nuestros abuelos y padres.

Se necesitó un modelo nacional de unificación y por ello en las escuelas públicas se arrancó con un proyecto de integración a través de la escuela nacional, laica y para todos.

Los pocos establecimientos privados estaban destinados a las personas/alumnos con problemas de adaptación, a las personas con alguna deficiencia física o intelectual y hasta a las personas con problemas genéticos.

Hoy la realidad es otra, las ofertas de estudio son amplias y variadas. El alumno puede elegir con total libertad más allá de lo oneroso que pueda significar pagar una cuota en un establecimiento privado lo cual no es un impedimento determinante dado que existen becas y diferentes planes para acceder.

Y si no está lo público.

Sin embargo con esto no alcanza. Es necesario discutir uno o varios modelos cuya base sea la excelencia en todos los ámbitos.

Y en particular nuestra universidad cuenta con el potencial de la heterogeneidad de alumnos que vienen anualmente desde otras latitudes.

Hacernos preguntas tan sencillas tales como ¿Cuál es el perfil que queremos del alumno UP?

¿Deberíamos incluir más contenidos sobre cultura y vanguardias latinoamericanas?

¿Deberíamos incluir más producciones de artistas nacionales?

Preguntas que nos sirven para ver este gran potencial a desarrollar cuya ganancia intelectual y cultural podría resultar ilimitada.

“Situar a nuestro modelo de profesional en un piso alto, nos brindará más luz”

¿Proceso vs. Resultado, o proceso y resultado?

Nos lleva a reflexionar acerca de la manera a través de la cual nos acercamos a los alumnos pidiéndoles que resuelvan ciertos problemas, de manera que puedan demostrar si pudieron hacer propios los ejes temáticos de la asignatura. Ese acercamiento, ¿Será válido para todos los alumnos? ¿Habrá casos de alumnos que hayan podido internalizar nuevos contenidos, pero que la forma de evaluación propuesta no los ayude a demostrarlos como a los demás?

Teniendo en cuenta la diversidad de inteligencias y de características de cada uno de los alumnos, resulta muy interesante la capacidad del docente en el momento del examen oral, para adecuar las preguntas según el perfil del alumno, ayudándolo a generar nuevas redes conceptuales que le faciliten vincular los requerimientos de la pregunta con los temas estudiados. Es decir: hacerlos pensar.

Para poder comprender cabalmente las inteligencias múltiples de los alumnos, resulta indispensable realizar un buen diagnóstico para desarrollar las estrategias indicadas de enseñanza y de evaluación.

En algunos casos, alumnos con inteligencias múltiples muy dispares, logran alcanzar la misma calificación. ¿Habrá habido el mismo nivel de apropiación de contenidos? Probablemente sí, pero desde distintos lugares, teniendo en cuenta los diferentes perfiles, capacidades e inquietudes. Aquí la habilidad del docente radica es saber “qué cuerda tocar” en cada uno para llegar a resultados similares.

En algunos casos, una pregunta formulada en términos estrictamente teóricos es adecuada, en otros casos es conveniente hacer una pequeña introducción y proponer al alumno en una situación hipotética con el fin de propiciar nuevos vínculos a sus redes conceptuales.

Es enriquecedor para el alumno, que la instancia de evaluación sea tomada como una clase más, en la cual el docente genere las preguntas pertinentes para lograr la reflexión en el alumno, evitando así que repita de memoria temas que tal vez no entienda. En ese punto el alumno es invitado a construir sentido, a adueñarse de la asignatura, a sentir que en algún lugar su visión de la realidad fue enriquecida.

Diferentes casos y enfoques

Relaciones/vínculos - significadintención para que el otro aprendao de contenidos en relación a esto Fenstermacher nos habla de una relación ontológica (de ser) entre la enseñanza y el aprendizaje, es decir debe haber una intención para que el otro aprenda.

Aprender es resultados, adquirir conocimiento, realizar procesos, construir significados, aplicación práctica, reflexión, asociación, duda, interrogantes, feedback.

También estipula los perfiles del docente y los enmarca en ejecutivo, liberador y terapeuta en relación a las distintas formas de acercarse al alumno y a la relación enseñanza - aprendizaje.

Estos vínculos están dados por las características del docente y no necesariamente por el tema que se pretende enseñar y desarrollar, es decir modelos de docente aplicables desde la didáctica y hacia fines de enseñanza.

Enfoque ejecutivo

La característica principal de estos docentes es la de tomar decisiones determinantes sobre el aprendizaje (esto incluye alumno, material, método, evaluación).

El docente es quien determina cuales son los resultados correctos y cuales no, sin dejar espacio a la búsqueda de nuevas respuestas ni a nuevos interrogantes.

Siempre debe haber un plan que se debe cumplir y en caso de error por parte del alumno será el docente quien decide si debe repetirse la experiencia.

Cada experiencia tiene un tiempo fijado y el docente se comporta como un gerenciador de ese tiempo puesto en juego.

El vínculo docente-alumno, no está consolidado.

No existe posibilidad de una relación de reciprocidad entre docente alumno y no tiene en cuenta al contexto cultural.

Es decir el docente imparte el conocimiento y el alumno debe aprender. El alumno es algo así como una tabula rasa (Jackson) cuya única posibilidad de aprender se la brinda el docente por medio de la información que le suministra en una cantidad de tiempo establecido y los contenidos son datos específicos, estructurados y no deja espacio para la creatividad, y el pensamiento libre.

Enfoque liberador

Parte de las corrientes de las psicologías constructivista y cognitivista.

En el enfoque liberador, el docente propone una enseñanza modelo, para expandir el pensamiento del individuo, convirtiéndolo en un ser racional, moral e íntegro. Se inclina hacia un modelo de ser especial y general cuya meta es liberar la mente de sus alumnos de pensamientos preestablecidos, dogmáticos, convencionales y estereotipados.

Crear un camino a través de múltiples accesos y que además ese camino sea propio del proceso del alumno es la gran meta de este enfoque.

Para su aplicación deben existir condiciones que permitan tanto al docente como al alumno para explorar estos senderos del saber y esas condiciones se construyen en la medida que el docente puede impartir enseñanza para la comprensión en donde puede dar sugerencias, registrar nuevas inquietudes, valore y clarifique para efectuar una retroalimentación

Enfoque terapeuta

Se interesa por el crecimiento personal e individual, alentado su capacidad de elegir lo que realmente desea ser. Existe una relación de aprendizaje mutuo, el docente aprende con ellos y de ellos.

El docente como guía y apoyo ofrece contención intelectual y emocional siendo esto fundamental para el desarrollo motivo-cognitivo.

El docente considera que el alumno aprende desde sus propias valoraciones.

“vos podés” y además ¿qué opinás al respecto? Este modelo psicológico-filosófico esta cimentado en las corrientes de pensamiento humanistas y existencialistas.

Se apoya en andamios que van sosteniendo a un saber que es concebido como proceso y no como un producto (Bruner). Brinda al alumno plantearse su propio proceso de comprensión. “Si puedo argumentarlo es que comprendí, me apropié del saber”.

Estos enfoques nos brindan una amplia gama para saber en dónde estamos parados y cuales son las estrategias a implementar ante la heterogeneidad de casos a resolver en y tutoría.

Docentes reflexivos

La amplia variedad perfiles de alumnos ponen al docente en una situación de gran flexibilidad.

Distinguiendo alumnos que se sienten más cómodos siendo guiados desde un modelo ejecutor, liberador o terapeuta, el docente debe manejar cada situación particular de modo que el alumno se sienta profundamente involucrado con su asignatura, para que pueda hacer suyos los contenidos, hacer un aprendizaje significativo que perdure y evolucione con el correr de la actividad profesional.

Otro tema mencionado más arriba, es el relacionado con el modelo vigente, la realidad sobre la cual un profesional habrá de operar es dinámica, la tecnología avanza a pasos agigantados, el profesional necesita aprender nuevas herramientas, necesita aprender a aprender, esto lleva al docente a estar actualizado y no estancarse en realidades anacrónicas ¿Es posible dar clases hoy con la misma planificación de hace diez años atrás?

Distintas características de distintos alumnos, dan lugar a que una misma materia dictada en diferentes turnos en el mismo cuatrimestre, sean muy distintas. Esto se da como producto de obtener diferentes repercusiones en distintos cursos por las diferencias, entre otras, de: motivaciones, perfiles, inteligencias múltiples, intereses, conocimientos previos, heterogeneidad de alumnos que concurren desde otras latitudes.

Ante la misma consigna, las dudas y comentarios son muy diversas, hasta el punto de detectar casos con preguntas de una gran agudeza, hasta casos en lo que tienen dificultades para comprender la propuesta.

Cuando el alumno presenta dificultades para comprender algo que el resto del curso entendió en profundidad, es responsabilidad del docente poder establecer una real comunicación con su alumno.

Para lograr esto en primer lugar debe ponerse en consideración, que comunicar no es sólo decir o escribir algo dirigido a alguien, para que haya comunicación el receptor tiene que poder recibir y decodificar el mensaje que el docente diseñó pensando en las características de su alumno.

Aprovechar las distintas inteligencias múltiples de los alumnos de un mismo curso, resulta muy enriquecedor, contribuyendo a cultivar un mayor compromiso y entusiasmo.

Es posible concluir que el docente debe tener en cuenta una gran multiplicidad de situaciones a la hora de planificar y dictar su clase, así como también a la hora de evaluar, que lo invitan a realizar un ejercicio de reflexión permanente dando lugar a situaciones realmente complejas y a su vez altamente gratificantes al comprobar aprendizajes significativos en sus alumnos.

Referencias bibliográficas

- Fenstermacher G. (1988) Enfoques de la enseñanza. Buenos Aires: Amorrortu

- Gardner, Howard. Inteligencias Múltiples. Paidós.

__________________ Mentes Creativas. Paidós.

- Jackson, Phil (2002) Práctica de la enseñanza. Buenos Aires: Amorrortu.

Vocabulario relacionado al artículo:

educación . porfolio .

Socialización y tutoría fue publicado de la página 142 a página144 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIII

ver detalle e índice del libro