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Tutorías: una visión personal acerca de sus funciones, los principales usuarios y los beneficios que brinda

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIII [ISSN: 1668-1673]

XVIII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2010.

Año XI, Vol. 13, Febrero 2010, Buenos Aires, Argentina. | 202 páginas

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Fichera, Pablo [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Una visión personal del concepto de las tutorías
Sin ser yo un especialista en temas de educación universitaria,
ni en pedagogía pretendo acercar una opinión
de tipo operativa, concreta de quien ha estado en
el “llano” trabajando con los diferentes alumnos que se
han acercado en estos tres meses de trabajo para la implementación
y desarrollo del proceso tutorial dentro
de la Facultad de Diseño y Comunicación en la Universidad
de Palermo.
Pretendo desarrollar algunas pinceladas, ideas, un análisis
de lo que han significado estas tutorías hasta este
momento, de lo que ha sido mi experiencia en este breve
tiempo que ha transcurrido desde que se iniciaron en
septiembre. Con la idea de generar una reflexión propia
que recupera la acción realizada, como un proceso de
reflexión en la acción muy importante para el trabajo
pedagógico.
Mi opinión surge de mi propio perfil o curriculum: la
de haber desarrollado una importante experiencia como
consultor de empresas especializado en el área de marketing
con el desarrollo de estrategias e implementación
de las mismas para Pymes en diferentes sectores y productos,
de haber trabajado en turismo en la generación
de planes de marketing turístico y de desarrollo turístico
para Secretarias y Direcciones de Turismo, PNUD y
otros organismos.
Pero por sobre todo, mis opiniones surgen a partir de
haber acumulado más de 10 años de experiencia como
docente universitario a nivel privado y estatal y de instituciones
terciarias oficiales dentro de la ciudad de
Buenos Aires.
Además, dentro de mí experiencia docente quiero destacar
que he formado parte del equipo de desarrollo
institucional del Instituto Superior de Viajantes Vendedores
(IESEVE) desde donde generamos nuevas carreras,
realizábamos investigación sobre las ventas en el
mundo actual y acciones sobre la comunidad como, por
ejemplo, una base de datos de viajantes vendedores que
interactuaba entre empresas y vendedores.
En fin, lo que quiero mostrar es que este análisis que
estoy presentando se realizará desde un lugar de docente
universitario del área empresarial, de un experto en
marketing y en especial en marketing turístico, que al
fin y al cabo es mi especialidad y el lugar desde donde
uno “mira” el mundo.
Es decir que tomaré al proyecto de tutorías como un
“producto” que tiene sus beneficios y prestaciones para
satisfacer un conjunto de necesidades y deseos de varios
públicos diferentes: la Dirección de la Facultad de
Diseño y Comunicación, los alumnos, el claustro docente
de la Facultad, los padres y la comunidad pedagógica
universitaria en general, entre otros.
Sin querer ser totalmente abarcativo, ni dar por cerrado
el tema quiero empezar a abrir la discusión de cuales
son los principales usuarios del programa de tutorías y
cuales son las ventajas o servicios que se brindan para
cada uno de ellos. En este sentido me gustaría comenzar
presentando a esos posibles usuarios de este método y
algunas de las principales funciones que cumplen para
ellos, las necesidades que satisface y como ha empezado
a funcionar este sistema llamado tutoría.

Principales clientes de las tutorías y las necesidades y
funciones que satisface para cada uno de ellos

1. La principal usuaria e interesada en los resultados
que pueden traer las tutorías y la que paga el desarrollo
del servicio es La Facultad de Diseño y Comunicación
de la Universidad de Palermo.
Ella es la encargada de la fijación de las normas que
brindan un marco claramente definido para que los
alumnos tengan bien especificados cual es el conjunto
de regulaciones, procedimientos y requerimientos que
deben cumplir para lograr la aprobación de las obligaciones
curriculares de su carrera a través de las diversas
asignaturas que lo componen.
El cumplimiento de este marco establecido debería
permitirle a la Facultad tener una evidencia de que los
alumnos han podido alcanzar el aprendizaje, por lo
menos, de los contenidos mínimos de cada una de las
asignaturas. Como no es lo mismo la enseñanza que el
aprendizaje, ya que implican procesos diferentes, la facultad
debe asegurarse que sea el aprendizaje del alumno
lo que se haya logrado y no solo la enseñanza por
parte de los profesores.
A su vez, la facultad debe contemplar ciertas situaciones
irregulares que sufren sus alumnos y que a menudo
se plantean en las instancias correspondientes dentro
de la coordinación buscando una respuesta, en especial
aquellas situaciones que suelen repetirse y que generen
situaciones injustas o que no responden al espíritu de
las normas que rigen nuestra universidad.
Es así como las tutorías se han creado con la idea de
transformarse en un espacio que busca responder a las
necesidades de esos casos especiales, irregulares que no
tenían una respuesta del todo adecuada por parte de la
institución.
En ese sentido, su objetivo es colaborar en la regularización
de las diversas situaciones que han ocurrido y
siguen ocurriendo con numerosos alumnos que están en
condiciones especiales, buscando esencialmente lograr
reencauzar a los mismos, permitir un adecuado desarrollo
del proceso pedagógico de aprendizaje de los contenidos
y habilidades correspondientes de la asignatura
y la posterior e indispensable evaluación que permite
acreditar la aprobación de la materia.
Quiero hacer aquí un respaldo en la teoría para presentar
dos tipos de evaluación que se pueden realizar y
como podrían aplicarse en las tutorías:
a. Las procesuales o formativas: Se trata de evaluar de
que manera los alumnos han comprendido los conceptos
desarrollados, con el fin de realizar un seguimiento
de la evolución del proceso de aprendizaje. Esto puede
darse a través de observación, entrevista, cuestionarios,
encuestas. Según lo expresado por Bontá, la evaluación
Procesual informa sobre los cambios que se producen
durante el proceso, qué logros se van efectivizando y en
qué medida, el avance (o no) hacia el cumplimiento de
los objetivos previstos. Su papel es esencial para reforzar
estrategias o reajustar, en suma orientar y controlar
la calidad de lo que se está produciendo.
b. Las sumativas: Estas especifican el nivel de logros
alcanzados al finalizar un período completo y autosuficiente
y cumple también un papel diagnóstico respecto
de períodos posteriores. Tiene el problema de no lograr
un buen conocimiento de los alumnos y no logra evitar
los problemas contingentes que surgen de una prueba
en particular.
En las tutorías, en una primera impresión, podría decirse
que tendríamos una preponderancia marcada por
parte de la evaluación de tipo sumativa, ya que no hay
una relación extensa con el alumno, una interacción en
el tiempo como en una cursada tradicional.
Las tutorías se organizan en algunos encuentros los cuales
deberían darse en forma continua semana a semana
por un tiempo que no supere los aproximadamente
veinte minutos durante un mes y medio como máximo.
Este régimen no siempre se cumple ya que las tutorías
no contemplan una obligación de cumplir un porcentaje
de asistencia al estilo de la cursada tradicional, por lo
menos en esta experiencia piloto que hemos realizado
hasta ahora pero que seguramente se van a reiterar en
forma habitual en el proceso de tutoría.
A pesar de que los encuentros son pocos, tienen una
mayor intensidad que los que se realizan entre el profesor
y su grupo, es decir el formato habitual de cursada
utilizado por la facultad, porque se realizan encuentros
cara a cara donde no hay forma de esconderse. Claramente
se establece si el alumno le ha dedicado tiempo
a la materia, si comprendió los contenidos, si desarrolló
habilidades y la corrección y producción del TPF es individual
con lo cual también se puede desarrollar una
evaluación de tipo de proceso aunque de modo diferente
de la que se realiza en el aula.
Otro de los aportes que las tutorías realizan a la facultad
es que son una alternativa pedagógica que actúa como
contenedora de las ansiedades e inseguridades de los
alumnos que están en la situación irregular, todo lo cual
actúa como un aliviador de las demandas sobre el sistema
administrativo de la facultad.
Y, por último, las tutorías deberían con su proceso de
seguimiento y un trabajo continuo entre el alumno y el
tutor garantizar un nivel académico coherente con el
que la facultad impone para todos los estudiantes que
cursan en ella. El método permite asegurarse ese nivel
al monitorear el tutor en forma personal la evolución
del aprendizaje del alumno y la evaluación en forma
inmediatamente posterior.
Para la facultad es también una oportunidad para que
un profesor independiente del que le dictó la asignatura
al alumno pueda evaluar los contenidos y estrategias
utilizadas en cada caso. Así se podrán revisar los
contenidos básicos de cada asignatura y su necesaria
actualización.
Cada tutor tiene a su cargo distintas asignaturas que tienen
una similitud entre si, en base a las experiencias,
conocimientos y expertise del tutor, lo cual permite que
se pueda trabajar en definir el perfil de los contenidos
de cada asignatura y establecer como se articulará con
la siguiente etapa y así evitar la repetición de los temas
y contenidos.

2. Los alumnos de la Facultad de Diseño y Comunicación
sin importar si recién está iniciando su carrera, si
ya se encuentran dentro de los primeros años de su cursada
dentro de la universidad o si están por finalizar
su carrera, teniendo como único requisito obvio haber
cursado alguna asignatura en forma tradicional. La única
discriminación que hacemos los tutores respecto de
los alumnos es dar un trato prioritario a aquellos a los
que se les esta por vencer la asignatura a fin de regularizarlos.
Estos estudiantes necesitan respuestas concretas e integrales
de cómo resolver sus problemas para poder continuar
sus estudios y superar así las dificultades que se
les han generado con alguna o algunas asignaturas que
por alguna razón no han podido rendir en su debido
momento.
Y luego, de tener una respuesta de cómo puede encauzar
su caso se necesita una continuidad en el acompañamiento
sobre todo a aquellos que están muy desco
nectados de la universidad y de los conocimientos indispensables
y la realización del trabajo practico que es
indispensable para la aplicación de los conocimientos.
Así, de esta manera se busca realizar un proceso de
reactualización de los conocimientos, habilidades y saberes
que pueden estar perdidos por el paso del tiempo
ya que hay una distancia desde que el alumno la cursó
pero que va a ser indispensables retomar, integrar y articular
con la guía del tutor. Este proceso que llevará
a lograr: el repaso de los contenidos, la reconstrucción
del portfolio y la realización del TP Final todo lo cual
junto con la posterior evaluación sumativa permite dar
un cierre adecuado a la asignatura.
Es así como a través de un proceso tutorial de tipo semipresencial
podemos lograr que los alumnos alcancen a
poder cerrar procesos que habían quedado truncos por
diversos motivos: porque no rindieron en el momento
en que habían aprobado la cursada por diversos motivos
personales, especialmente a aquellos alumnos que se les
esta por vencer la cursada o que están por recibirse.
Porque no pueden tener acceso a rendir y realizar consultas
con su profesor de cursada, ya sea porque estos
no estén más dentro del plantel de profesores la facultad,
o que decidan no tener horas de atención a alumnos
denominadas horas MAP (es decir, horas de consulta
que los profesores disponen especialmente para
la atención de requerimientos de alumnos sea que estén
cursando la asignatura o que tengan una condición de
no regulares, es decir que deban el final) o que hayan
tenido algún problema en particular con su profesor que
exceda lo estrictamente académico.
Finalmente, para ver si esto que él había logrado alcanza
para superar los contenidos mínimos a la luz del tutor
que si bien sigue los lineamientos del profesor original
también se va a asegurar que se cumplan los contenidos
mínimos.

3. El claustro docente de la Facultad de Diseño y Comunicación
de la Universidad de Palermo, por otro lado,
necesita una instancia que pueda dar respuesta a situaciones
que no pueden ser resueltas por ellos, dados los
escasos tiempos que se disponen en especial para casos
raros, especiales.
El profesor de la asignatura debe centrar su tarea y acción
en la transmisión de conocimientos, habilidades y
actitudes que los alumnos deben incorporar en esa determinada
asignatura. Luego, a través de los instrumentos
de evaluación adecuados, determinar si se han incorporado
los conocimientos mínimos previstos o no.
Por lo tanto el profesor debe hacer hincapié en el grupo
en si, como promedio, como entidad propia atendiendo
también a algunos reclamos particulares pero sin que
esto se desvíe de las necesidades principales grupales
que deben ser su centro de atención. De manera tal, que
las estrategias de enseñanza que genere deben estar centradas
en las características propias y esenciales de la
identidad del grupo.
Es así como los casos particulares, especiales que salen
muy por fuera o sea que son muy diferentes de las necesidades
específicas del grupo no pueden ser atendidos
por el mismo profesor sino que deben ser atendidos por
otras instancias de la universidad, en especial cuando el
alumno no forma parte del grupo, sino que es un alumno
que ya la cursó.
En estos casos especiales los diferentes docentes de la
universidad pueden apoyarse en un espacio de tutoría
para que así puedan seguir con su tarea principal y no
dejar a los casos especiales sin una respuesta adecuada.
En un ambiente ideal los profesores podrían derivar
alumnos que los consultan y a los que no pueden dar
una respuesta adecuada para que sean atendidos por el
espacio de tutoría junto con un diagnóstico que realice
el mismo profesor que lo deriva.

4. Los padres de los alumnos requieren también que
cada uno de sus hijos tenga una respuesta frente a alguna
de las situaciones excepcionales ya descriptas y
que permita que puedan desarrollar el crecimiento necesario
y lograr los aprendizajes indispensables para
graduarse en el momento adecuado.
En especial con el objetivo de no generar presión extra
sobre el sistema por demanda de sus hijos que no encuentran
respuesta a su necesidad.

5. La comunidad universitaria en general también necesita
desarrollar nuevas experiencias pedagógicas que
permitan encontrar formas de enseñanza que contemplen
las situaciones particulares de cada alumno en un
marco de seguimiento, evaluación permanente y calidad
académica.


Vocabulario relacionado al artículo:

evaluación .

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