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Ciclo de especialización profesional para emprendedores. El entrepreneur.
Concepto y necesidades de formación

Calderón, Thais; González, Susana G. [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIV.

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIV.

ISSN: 1668-1673

XVIII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2010.

Año XI, Vol. 14, Agosto 2010, Buenos Aires, Argentina. | 210 páginas

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Pese a lo difícil que es analizar la incidencia de los factores económicos en el éxito y/o fracaso de los negocios, el rol de los empresarios y concretamente la actividad desarrollada por las pequeñas y medianas empresas, son claves para movilizar recursos especialmente en momentos de crisis. De esa forma el empresario se convierte en el engranaje que produce riqueza, utilizando los recursos que tiene disponibles, constituyéndose en la unidad crucial para la generación de oportunidades, creación de empleo y crecimiento global de la economía. Así, buscando y aprendiendo de cada experiencia, muchas personas inician el camino del autoempleo, dando el primer paso para lograr un desarrollo empresarial. Pero comenzar un negocio no es una tarea fácil y para lograr mejores resultados es necesario incorporar el uso de herramientas de marketing, diseño y administración adaptadas a las necesidades de cada proyecto.

Muchas veces estos emprendimientos nacen y desarrollan bajo la motivación de aprovechar ciertas situaciones de negocios que a simple vista parecen auspiciosos, pero cuando se plantean objetivos de crecimiento a largo plazo, hasta las mejores ideas pueden llegar a fracasar precisamente por la dificultad que tienen los emprendedores para poner en juego sus habilidades empresariales.

Para entender mejor esta problemática y plantear alternativas de solución es importante analizar y revisar el perfil de un emprendedor, la evolución de este concepto y sus necesidades de formación con el fin de generar a partir de este último aspecto una alternativa de apalancamiento en su capacidad empresarial.

La primera mención del término entrepreneur, tiene sus antecedentes en el economista francés Jean Baptiste Say quien en 1800 describe al “entrepreneur como alguien que cambia recursos económicos desde zonas de baja productividad y rendimiento a zonas de alta productividad y mayor rendimiento” (Drucker, 1989).

Según el Diccionario on line de la Real Academia Española un emprendedor “es aquel que emprende con resolución acciones dificultosas o azarosas”. Mientras el término empresa remite a “una acción o tarea que entraña dificultad y cuya ejecución requiere decisión y esfuerzo”. Ambos términos tienen relación si pensamos que para conseguir que la idea inicial de un proyecto cristalice progresivamente en un negocio rentable es necesario contar con personas motivadas, capaces de asumir naturalmente la incertidumbre, que sepan tomar decisiones en contextos competitivos.

Más tarde el mismo Drucker completa este concepto señalando que “el entrepreneur no solo actúa en la esfera económica, sino en la social, en la política, en la científica y en la tecnológica” buscando el cambio, respondiendo a él y explotándolo como una oportunidad. Usando como herramienta la innovación pero con propósitos concretos y definidos. (1989)

Mucho se ha escrito en relación a las características y habilidades que hacen de un profesional un posible emprendedor, pero lo cierto es que a poco de observar la realidad de los negocios, se percibe que no se trata de situaciones necesariamente simultáneas. Vemos que un emprendedor debe poseer el empuje necesario para lograr sus objetivos y la firme convicción para llevar su proyecto a la práctica. Pero también es cierto que no todas las personas tienen una vocación emprendedora. Esto puede generar ciertas cuestiones relativas al rumbo que debería tomar la formación de profesionales si estos desean desarrollar su carrera como emprendedores tales como: ¿Puede un recién egresado generar un negocio exitoso al aplicar el talento personal en el campo laboral? ¿Cómo se adquieren las condiciones necesarias para ser un emprendedor? ¿Cuál es el proceso necesario para desarrollar un emprendimiento?

Frente a estas preguntas cabe reflexionar acerca del conjunto de competencias necesarias para comenzar una actividad profesional independiente. Las mismas son por una parte los aspectos personales seguidas del manejo de las etapas necesarias para generar y sostener un emprendimiento. Respecto al primer punto, los principales rasgos de personalidad en un emprendedor pueden resumirse en los siguientes puntos: proactividad; automotivación; acción en el corto plazo, pensamiento en el largo plazo; persistencia frente a los contratiempos propios del negocio; enfoque en los objetivos fijados. En relación al proceso para generar emprendimientos exitosos, el Programa IncuBA, la incubadora de empresas de la Ciudad de Buenos Aires, perteneciente al Centro Metropolitano de Diseño que se especializa en industrias de diseño, turismo y bienes culturales, ha desarrollado un listado de las etapas que pueden ayudar para elaborar un proyecto emprendedor en cualquier rubro:

1. Se debe detectar la oportunidad, para esto se deben percibir necesidades insatisfechas en el mercado.

2. Concebir la idea. Es el momento de dejar volar la imaginación y suponer que todo puede ser posible.

3. Luego, hay que desarrollar el concepto del negocio; cómo brindar una solución a esa demanda insatisfecha.

4. Seguido, realizar una investigación de mercado. Relevar clientes, competidores, productos o servicios sustitutos.

5. Definir después el modelo de negocio, pensar en un genérico que permita incorporar en el futuro otras opciones o unidades de negocio.

6. Por último, desarrollar el negocio. Recién aquí se estará en condiciones de salir al mercado. Basándose en las estrategias elegidas, la empresa desarrollará tácticas puntuales para afrontar cada situación particular.

En un nivel operativo, el emprendedor tiene que detectar oportunidades a la vez que sistematizar sus conocimientos en comunicación personal, liderazgo, trabajo en equipo, creatividad y negociación. Ya en relación al proyecto y desde una mirada estratégica, debe a partir de una definición clara de los objetivos, conocer las características de los competidores y los deseos o necesidades a satisfacer en sus compradores potenciales para generar un producto/servicio capaz de percibirse como una propuesta diferente en el mercado impactando de ese modo en el desarrollo económico, tal y cómo lo sostienen en sus análisis economistas como Myint, Hirschman y Schumpeter que destacaron a estas habilidades, denominándolas, capacidad gerencial. Esta capacidad consiste en la aptitud de una persona para prever las oportunidades de inversión, construir un equipo que funcione articuladamente para producir un bien o un servicio con costos competitivos organizando todas las funciones vinculadas a los procesos de producción, comercialización y administración. Sin duda se trata de una gestión que demanda personas acostumbradas a manejar una gran variedad de tareas y objetivos, acostumbradas a combinar de manera creativa los recursos disponibles, aprovechando las oportunidades del mercado. Para lograr resultados sostenibles administrando recursos tan variados, el emprendedor trabaja, piensa y proyecta muchas veces en soledad. Por eso necesita del apoyo y contención de un núcleo de profesionales habituados a trabajar en la problemática de las Pymes y a su vez, capacitados para brindar conocimientos en áreas como marketing, comunicaciones integradas, diseño, gestión administrativa y el marco legal. Estos conocimientos permitirán al emprendedor reasegurar la viabilidad de su proyecto.

El factor de la formación universitaria

Según un estudio realizado en la Universidad Nacional de General Sarmiento (2005): el panorama de la formación universitaria en las áreas de diseño resulta deficitario en relación a la gestión empresaria: “Si bien el mayor foco en la producción de objetos al finalizar las carreras de diseño favorece la propensión a emprender carece de una plataforma mas completa de formación de capacidades para llevar el proyecto adelante. El rol de la universidad resulta clave en la formación conceptual y artística del diseño, aunque como se ha mencionado, no así en la gestión empresaria.” (Kantis, H, 2005, p. 61)

Se pone así en evidencia un déficit en la oferta académica que resulta vital para que se opere la transformación del profesional en emprendedor. Este proyecto formativo es necesario para orientar la motivación y las competencias empresariales, la identificación de la oportunidad del negocio, y la concepción de una idea innovadora.

La Universidad de Palermo con su Facultad de Diseño y Comunicación, se adapta a esta realidad al crear un ciclo de una Licenciatura en Negocios De Diseño y Comunicación, donde se vinculan y potencian las ventajas de los saberes académicos con las prácticas empresariales orientadas a los campos del diseño y de la comunicación.

El objetivo de esta formación es que los emprendedores:

- Aumenten su capacidad de innovación y creación

- Mejoren la competitividad de sus emprendimientos

- Incorporen lineamientos de gestión sostenibles

La idea rectora es pensar en emprendedores que crecen y empresas que trabajan aprovechando las ventajas que ofrece un ámbito de formación académica único en sus características, donde la capacidad de creación de negocios innovadores en Diseño y Comunicación vaya unida a su adecuada gestión empresarial.

Otra de las orientaciones de este proyecto gira en torno al problema de la inserción laboral. Si bien la formación disciplinar es completa en aquellos casos en que los egresados deseen comenzar un negocio propio en el ámbito de su profesión, se requiere una formación específica que renueve el dominio de las herramientas de management de negocios que se precisan.

Una formación que contemple aspectos como el estilo de enseñanza y de aprendizaje, las condiciones del mercado, las redes de apoyo, el marco regulador y las características psicológicas y personales del emprendedor. Estos aspectos deben ser tenidos en cuenta para minimizar los riesgos asociados con la creación de un negocio innovador. Precisamente los riesgos a los hace referencia Drucker (2003) llamándolos las cuatro trampas de los emprendedores. Ellas son:

1. Enfrentar el hecho de que el producto o el servicio creado para un mercado tiene éxito en otro para el cual no fue pensado originariamente. Aquí la habilidad radicaría en que el emprendedor fuera lo suficientemente flexible en su visión del producto.

2. Priorizar las ganancias al flujo de caja, que él considera tanto o más importante que la rentabilidad.

3. Cuando se supera la base del management, por el crecimiento explosivo del negocio. Tener éxito, cuando las estructuras resultan insuficientes para responder a una demanda que crece, plantea tanto una oportunidad como una amenaza. Este último aspecto es sentido por el emprendedor al no poder controlar una situación que lo desborda, con el consiguiente temor de no estar a la altura de las circunstancias.

4. La cuarta trampa, la cual considera es la más difícil de todas, se presenta cuando el negocio es un éxito. A esta altura, el emprendedor suele preguntarse qué es lo que él necesita y cuál es su papel en la empresa. Requiere de una visión global y de una gran humildad reconocer que la pregunta correcta es qué es lo que el negocio necesita y como puede aportar él en este sentido.

En resumen, para que el emprendedor pueda lograr una diferenciación de su negocio en términos competitivos, es importante apostar a una formación que complemente sus características personales con una adecuada orientación técnica sobre el negocio.

De este modo, el papel de la universidad es crear un nexo entre los que quieren emprender y los conocimientos que toda empresa requiere. Con esto gana el emprendedor, la economía en su conjunto y la sociedad toda. Se crea riqueza, empleo, se desarrollar habilidades competitivas, y crece el capital humano. Así la universidad contribuye a regular el flujo de nuevos profesionales y su inserción laboral evitando las críticas referidas al aislamiento del mundo académico en relación al mundo real.

Referencias bibliográficas

- Centro Metropolitano de Diseño IncuBA Proceso emprendedor. Recuperado 21-10-09. Disponible en: http:// www.cmd.gob.ar/areas_incuba/?info=incuba#

- Diccionario on line Real Academia Española. Disponible en: http://www.rae.es/rae.html

- Drucker, P. (2003). El managent del futuro. Buenos Aires: Sudamericana.

- Drucker, P. (1989). Las nuevas realidades. Buenos Aires: Sudamericana.

- Kantis, H. (Director) (2005). Clusters y nuevos polos emprendedores intensivos en conocimiento en Argentina. Buenos Aires: Universidad Nacional de General Sarmiento. Instituto de Industria. Laboratorio de investigación sobre Tecnología, Trabajo, Empresa y Competitividad. Disponible en: http://www.littec.ungs.edu. ar/pdfespa%F1ol/DT%2011-2005%20Kantis-FedericoDrucaroff-Martinez.pdf

Vocabulario relacionado al artículo:

emprendedor . formación profesional . innovación .

Ciclo de especialización profesional para emprendedores. El entrepreneur.
Concepto y necesidades de formación fue publicado de la página 41 a página43 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIV.

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