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Una mirada a la escuela. Cine y educación en tres momentos históricos

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIV.

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIV. [ISSN: 1668-1673]

XVIII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2010.

Año XI, Vol. 14, Agosto 2010, Buenos Aires, Argentina. | 210 páginas

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Lattanzi, Juan Pablo [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Las representaciones del mundo escolar se han hecho
presentes en la pantalla grande desde hace mucho. La
escolaridad universal, al igual que el cine, es un invento
de la modernidad. El cine, al igual que la escuela, es
medio para la educación y transmisión de valores. Este
texto tiene como objetivo a partir de tres conocidos
filmes (El ángel azul, Josef Von Sternberg, Alemania,
1930; Los 400 golpes, Francois Truffaut, Francia, 1959;
y Entre los muros, Laurent Cantet, Francia, 2008) dar
cuenta comparativamente de las mutaciones que ha
sufrido la representación de la escuela en el cine
partiendo de una hipótesis que trasciende lo
cinematográfico: la crisis de la educación positivista
moderna.
La escuela masiva surge en la modernidad ligada a
valores propios del mundo moderno como la fe en la
razón, la autonomía del sujeto y la creencia –a partir
de una mirada evolucionista– en el desarrollo
progresivo de la historia humana. El niño en etapa
escolar es aquel sujeto que debe formarse en la razón.
Acceder a ella es comenzar a ser adulto. La categoría
de niño trasciende una mera cuestión de edad. Es
niño todo aquel que no ha sido atravesado por los
“valores de la civilización”. Son niños entonces entre
otros los analfabetos, los locos, los pueblos originarios
y los marginales. La madurez llega cuando se alcanza
la edad de la razón. La educación aparece así como
un medio para la conquista progresiva del orden
racional. La historia se manifiesta como una línea
ascendente en el dominio del hombre sobre la
naturaleza y la lucha por la supervivencia. Al final del
camino espera la gran utopía de la modernidad: un
paraíso donde las contradicciones sociales aparecen
resueltas y la humanidad, gracias al triunfo de la
razón, se reconciliará consigo misma y con su entorno.
La escuela es uno de los mejores medios para alcanzarla.
Una visión alternativa a ésta es la que propone Michel
Foucault y su conocida teoría del panóptico y las
instituciones de secuestro. De acuerdo a Foucualt la
escuela, al igual que la fábrica, el hospital, el manicomio
o la cárcel, sería una de las instituciones de secuestro
destinadas a disciplinar los cuerpos. El fin de la escuela
estaría signado por la voluntad de insertar al niño dentro
de un complejo dispositivo de disciplinamiento. Las
instituciones de secuestro garantizarían la normatividad
social volviendo a los sujetos dóciles a la estructura del
poder. La teoría del Foucault se aleja radicalmente del
optimismo positivista y ve a la escuela como un ámbito
atravesado por su carácter disciplinar y represivo. Los
tres filmes que proponemos trabajar dan cuenta de una
fuerte crisis en los fundamentos de la educación moderna.
Representando cada filme diferentes momentos históricos,
apostamos a la hipótesis de que con el discurrir del tiempo
esta crisis se ha ido profundizando.
El ángel azul, narra la historia de Inmanuel Rath, un viejo,
solitario y conservador profesor de escuela media quien
encarna el lugar del saber y la autoridad. La autoridad del
profesor Rath deviene en autoritarismo; la clase la maneja
con puño de hierro y no duda incluso en castigar físicamente
a sus alumnos si lo cree preciso. La situación se complejiza
cuando este hombre descubre que sus alumnos concurren
a “El Angel Azul” un cabaret donde actúa Lola - Lola, una
bailarina vampiresa. El profesor va una noche hasta el
cabaret a sorprender a sus alumnos, pero el que termina
sorprendido es él cuando se rinde ante la sensualidad de
Lola. A partir de aquí el filme plantea la historia de una
caída: Inmanuel deja de ser profesor y se degrada a si
mismo formando parte del cabaret donde será “victima”
del vampirismo de Lola. Una de las últimas escenas, nos
muestra al profesor en el escenario del cabaret, vestido
de payaso y cacaraeando como un gallo.
El modelo de escuela que plantea El ángel azul es un
modelo donde saber, autoridad y disciplina van de la
mano. La autoridad de Inmanuel Rath es la autoridad
que emana de su saber. Pero si con eso no basta, la
disciplina y el castigo harán lo suyo. Sin embargo en este
sistema disciplinar algo parece quebrarse. Lo que irrumpe
y corrompe el ámbito normativo de la escuela es la
irrupción del deseo. La autoridad del profesor se degrada
al dejarse seducir por Lola. En la represión y en la
contención del deseo, estaba la posibilidad del
sostenimiento de su autoridad. En la aceptación
inquebrantable de la norma su legitimidad y su poder. Sin
embargo cuando es la propia autoridad quien quiebra las
normas, el orden social se degrada. Y esta degradación
se origina porque, parece querer decirnos el filme, el
deseo es más fuerte que la razón. La constatación de
este hecho supone, en la visión de Von Sternberg, lejos de
una celebración libertaria una visión trágica de la
sociedad. Los instintos pueden más que la civilización
y el progreso. El deseo, aquello que la construcción del
mundo racional ha reprimido, súbitamente irrumpe y,
al hacerlo, todo lo destruye.
El cabaret es la contracara de la escuela. Lo que
pertenece al orden de lo más bajo (el cabaret) no puede
mezclarse con lo más alto (la escuela). Sin embargo lo
que el profesor Rath no comprende es que en este
universo disciplinar no puede haber uno sin el otro. Para
que el orden racional emerja en la escuela sobre la
prohibición del deseo, debe haber un espacio oculto
pero tolerado donde el deseo sea plausible. Ese es
“El ángel azul”. El espacio nocturno donde la sociedad
de 1930 da licencias para la liberación del deseo. Lo
que se oculta ante la luz del día se hace visible entre la
noche. La torpeza de Inmanuel es no saber leer los
códigos de la doble moral burguesa. No comprender
esta escisión de espacios. La brecha entre uno y otro. Y
así busca fundirlos en una unidad de opuestos. De
allí su fracaso como profesor y al mismo tiempo como
amante de Lola. Cuando lo alto y lo bajo se funden en
uno aparece el grotesco. El profesor Inmanuel Rath
maquillado de payaso, su humanidad devenida en el
animalesco alarido de un gallo es la expresión de la
conjunción de lo sublime con lo más terrenal. De la
razón y los más bajos instintos. Y en el contexto del
filme, el de la Alemania previa al nazismo, la autoridad
devenida en payaso parece ser un problema.
El segundo ejemplo se sucede en los inicios de lo que
será la década del ´60. Los 400 golpes, es uno de los
filmes fundacionales del movimiento Nouvelle Vague,
un movimiento que va a provocar una profunda
renovación en el lenguaje y en la cultura cinematográfica.
El filme narra las andanzas de Antoine Doniel, un
adolescente inconformista. Quizás Antoine no sepa lo
que quiera pero sabe lo que no quiere. No quiere la vieja
escuela conservadora francesa, se enfrenta a su
conformista y desarticulada familia, se escapa, roba para
subsistir, es enviado al reformatorio, vuelve a escaparse.
El recorrido de Antoine transcurre entre el vagabundeo
sin rumbo por la vida y el tránsito forzoso que la
sociedad le impone por las instituciones de secuestro.
Entre el deseo de libertad y la coacción institucional. La
escuela aparece caracterizada aquí de modo
relativamente similar a como se ve en El ángel azul.
Antoine tiene un profesor conservador y autoritario quien
nada tiene que envidiarle al Inmanuel Rath anterior a
su caída. La escuela es un espacio de aprendizaje de
cosas que a los alumnos parecen poco interesarles y al
mismo tiempo un profundo espacio de disciplinamiento.
Sin embargo si en el filme alemán el acento está
puesto en el rol del profesor, aquí el acento está puesto
en el rol del alumno. Mientras que el filme de Von
Sternberg narra la degradación de la autoridad, el de
Truffaut va a narrar la resistencia a la misma. Antoine
es el joven rebelde e inconformista que no encaja en
los parámetros de normatividad social que la sociedad
demanda. Por ello Antoine va a pasar de la escuela a
una institución de secuestro con un mayor grado de
coacción: el reformatorio. Sin embargo en ninguno de
los casos él va a poder adaptarse. Y en todos los casos
va a escapar para volver a vagabundear sin rumbo.
Lejos de cualquier condena moral, Truffaut parece ver
un rasgo de romanticismo en su personaje. Frente a la
figura del adulto como símbolo de la madurez racional,
Truffaut va a exaltar la figura del niño como fuerza
liberadora. Si la vieja escuela está en crisis, entonces las
formas de resistencia y trasgresión serán exaltadas.
“Pobre Francia, el futuro que le espera” dice en un pasaje
del filme el viejo profesor de Antoine. La generación de
Antoine Doniel será la de aquellos jóvenes inconformistas
que reclamarán para Francia cambios estructurales en sus
instituciones. Los mismos que en el mayo de 1968 saldrán
a las calles para protestar contra lo que consideraban un
modo de vida conservador y exigir algo tan realista como
lo imposible.
El último caso es contemporáneo. El filme francés Entre los
muros, propone un modelo de escuela muy lejano al de los
casos anteriormente citados. La escuela no aparece como
el lugar del saber y la razón. Al mismo tiempo tampoco
como un espacio claramente represivo. El filme narra en el
contexto de una escuela secundaria de los suburbios de
París, el recorrido de un joven profesor de lengua y sus
alumnos desde el primero hasta el último día de clases. Se
trata de una escuela donde la mayor parte de los profesores
son jóvenes, liberales y plantean un acercamiento
relativamente horizontal a sus alumnos. La autoridad del
profesor aparece sin embargo constantemente cuestionada
por los alumnos. No lo hacen ya desde el deseo de trasgredir
las reglas, sino simplemente desde la simple deslegitimación
de las normas en si mismas. Saber y autoridad ya no van de
la mano. El universo de Entre los muros es un universo
posmoderno donde los grandes relatos que sostenían el
orden de la modernidad como la fe en la razón o el avance
progresivo de la historia han estallado (Esta situación se
da producto de diferentes sucesos históricos que van minado
la fe en la razón y las utopías modernas. Entre los principales
están las dos grandes guerras y la caída del muro de Berlín).
Esto genera un amplio terreno de incertidumbres en relación
a los valores y las normas. Los alumnos no comprenden
porque deben aceptarlas. Los profesores no saben que
argumentos esgrimir para defenderlas. La incertidumbre de
la comunidad escolar es el núcleo del filme. La educación
parece haber perdido su razón de ser y sus objetivos. Algo
parece ya no funcionar. Los alumnos no pueden prestar
atención, tienen grandes dificultades para conceptualizar
y hacer cualquier operación que demande una cierta
abstracción. La pantalla de un celular es más atractiva que
la palabra de un profesor. Un video juego puede más que
cualquier libro. El profesor de informática los ve saltar en
el patio del recreo y señala “parecen animales”. Sin embargo
su animalidad no es la animalidad simbólica de Inmanuel
Rath vestido de payaso. Es la animalidad de una vida en
permanente tiempo presente. Motivada simplemente por
la satisfacción de los estímulos más básicos. Sin proyección
ni futuro. Sin posibilidad de posponer las satisfacción de los
deseos inmediatos. La racionalidad disciplinaria de la
escuela moderna (con sus estructuras autoritarias y
excluyentes de lo diverso, debe señalarse) formaba cuerpos
aptos para el trabajo y la convivencia normativa en sociedad.
Al mismo tiempo dotaba de sentido a la experiencia de vida
del hombre en sociedad. Al quebrarse estas estructuras y sin
alternativas claras de sustitución quedan meros cuerpos
vaciados de sentido, buscando su razón de ser. Entre tanto
los profesores se preguntan como seguir.

Referencias bibliográficas
- Foucault, Michel. (1992).Vigilar y Castigar. Buenos Aires:
Siglo XIX.
- Hopenhayn, Martín (1997). Imágenes Desconocidas, La
Modernidad en la encrucijada postmoderna. Buenos Aires: CLACSO.
- Montesinos, Hernán (1996). Del pensamiento mágico al
posmoderno. Buenos Aires: Pluma y pincel.
- Romero, José Luis (1987). Estudio de la Mentalidad
burguesa, Madrid: Alianza.


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cine . educación .

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