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Educar y ejercer la profesión de diseñador

Korn Bruzzone, José

Actas de Diseño Nº1

Actas de Diseño Nº1

ISSN: 1850-2032

I Encuentro Latinoamericano de Diseño "Diseño en Palermo" Comunicaciones Académicas, Agosto 2006, Buenos Aires, Argentina

Año I, Vol. 1, Agosto 2006, Buenos Aires, Argentina. | 265 páginas

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En América Latina, y particularmente en Chile, la educación del Diseño ha sido influenciada por dos grandes corrientes, el legado de la Bauhaus (1930) y la Escuela de Ulm, (1950). Una y otra hicieron su aporte en momentos particulares del desarrollo de la industria.

El criterio de mercado de los artistas diseñadores de la Bauhaus fue el de embellecer los objetos, teniendo como premisa que las cosas bellas se venden, y los criterios de diseño fueron de carácter subjetivo. La decoración por sobre la funcionalidad y la pieza única por sobre lo seriado, la norma.

Por otro lado, no es extraño que muchos diseñadores y docentes de la Bauhaus, producto de la guerra, emigraran a otros países europeos y Estados Unidos con visiones iguales o diferentes que sus precursores, continuando el trabajo iniciado de esta incipiente disciplina.

Es así como en Ulm, Alemania, se conjugan una serie de hechos que permiten darle un giro al llamado “Arte Utilitario” y dar una nueva estructura a la enseñanza y práctica del diseño, donde la función somete a la forma y la estandarización y producción en serie le dan por primera vez al diseño un carácter industrial.

Los criterios de mercado cambian, la demanda es mayor que la oferta, los mercados son masivos y anónimos y el diseño facilita el montaje y la producción seriada.

Se consolida la disciplina, surgen nuevos parámetros del conocimiento que se esparcen por el mundo, al punto que muchos de sus postulados aún están vigentes y activos.

Sin embargo, los cambios políticos, económicos, sociales y tecnológicos que vive el mundo, la integración económica, los mercados sin fronteras, las culturas traslapadas, las identidades perdidas, son factores que nos obligan a buscar nuevas formas de enseñar, nuevas formas de práctica profesional, nuevas formas de enfrentar la realidad. No tenemos un modelo, el modelo es el mercado, y quizás por vez primera nos vemos enfrentados a buscar respuestas por nosotros mismos.

El diseño ya no puede mirar a la Bauhaus y Ulm. El conocimiento asimilado aporta lo suyo, pero ya no es suficiente, hay que aprender nuevas reglas del juego y quien esté más preparado y atento podrá ganar este juego en constante movimiento.

Nunca antes había existido tanta necesidad de diseño.

Hoy las personas quieren productos y servicios más individuales y especializados. Las empresas necesitan distinguirse de sus competidores con productos y servicios que sean visiblemente innovadores y diferentes.

Nunca antes la competencia fue tan grande y rigurosa.

Las consecuencias inmediatas en la enseñanza apuntan a lograr en los futuros profesionales del diseño: . Manejo de la imagen, el texto, el espacio, el movimiento, el tiempo, el sonido y la interactividad. . Desarrollo de una mentalidad crítica y actitud de autorreflexión. . Manejo estratégico de la comunicación. . Comprensión del conocimiento y las emociones, así como factores humanos de tipo físico, social y cultural.

Más que nunca, la enseñanza del diseño debe preparar al alumno para el cambio. Para ello deberá evolucionar desde un ambiente centrado en la enseñanza a otro centrado en el aprendizaje, que permita al estudiante experimentar y desarrollar sus potenciales dentro y más allá de los programas académicos.


Educar y ejercer la profesión de diseñador fue publicado de la página 45 a página45 en Actas de Diseño Nº1

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