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¿Qué es el cine argentino (latinoamericano)?

Cancela, Lorena

Actas de Diseño Nº1

Actas de Diseño Nº1

ISSN: 1850-2032

I Encuentro Latinoamericano de Diseño "Diseño en Palermo" Comunicaciones Académicas, Agosto 2006, Buenos Aires, Argentina

Año I, Vol. 1, Agosto 2006, Buenos Aires, Argentina. | 265 páginas

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¿Qué es el cine argentino (latinoamericano)? Esa pregunta que podría suscitar distintas, contradictorias respuestas, que en algunos casos incluso puede sonar retrógrada, sigue siendo a mi criterio uno de los interrogantes más importantes a partir de los cuales pensar el mapa cinematográfico de una región tan basta y heterogénea como América Latina.

Porque, ¿podemos realmente hablar de cine latinoamericano cuando, por ejemplo, en países como Perú o Bolivia se producen dos o tres películas al año? Y en el caso de que no pensemos en la cantidad sino en la calidad, ¿es igual la película chilena Machuca (2004, Andres Wood) a las argentinas Los muertos (2004, Alonso) o El aura (2005, Fabián Bielinsky)? Los parámetros para definir al cine latinoamericano son vastos y ponernos todos de acuerdo en su ontología nos llevaría infinidad de páginas de discusión. Es que cada parte involucrada en la cultura y la industria fílmica elabora sus propias razones de lo que es el cine latinoamericano y todas ellas tienen su legítima razón.

Lo que intentaremos hacer en este texto es acercarnos más a algunas reflexiones o ciertas hipótesis que a férreas conclusiones. Por un lado, porque explorar el cine latinoamericano implicaría una investigación de campo y por ende, contar con presupuesto para poder hacerlo. Esta es la razón por la cual nos focalizaremos en la Argentina. Por el otro porque periodizar un momento como el actual en el que las cinematografías están en perpetuo movimiento, corre el riesgo de anquilosar el objeto más que develarlo.

Un poco de historia Es cierto que muchas veces se usan las palabras ‘cine latinoamericano’ con el fin de etiquetar. Por ejemplo, para promocionar películas como Diarios de Motocicleta (2003, Walter Salles), o actores como Gael García Bernal o Salma Hayek por nombrar dos, la Gran Industria hace hincapié en los supuestos ingredientes “latinos” de la película o sus actores. De esta manera, ser “latino” termina refiriéndose exclusivamente al concepto de etnia, o a historias que (fuera de su contexto) dejan de aportar reflexiones a la región. Con otras palabras, mientras que por un lado se circunscribe “lo latino” a lo étnico, por el otro se pretende universalizar historias propias de este territorio.

Sin embargo, en los años setenta hubo un movimiento (y lo definimos como tal porque sus miembros se sentían parte de un proyecto conjunto) conocido como nuevo cine latinoamericano. Éste, me atrevería a decir el único intento contenedor en la materia, bregó por un “cine imperfecto” (Espinoza), por películas que se produjeran con los materiales de expresión con los que se contaba y que dieran cuentan de nuestras historias. Como es sabido, los diferentes vaivenes políticos impidieron la continuidad de ese primer intento de integración regional.

Aunque en los noventa, después de áridos años con éxitos esporádicos, algo de ese gesto se avivó. Es que a mediados de esa década en la Argentina películas realizadas con ínfimos medios de producción como la iniciática Pizza. Birra, Faso (1997, Caetano, Stagnaro) o la maravillosa Mundo Grúa (1999, Trapero) demostraron que se podía hacer cine con bajo presupuesto, que eso no iba en detrimento de lo atractivo de las obras y que esa conjunción podía suscitar la atención del circuito internacional.

La originalidad y heterogeneidad de las obras (a las mencionadas le siguieron un aluvión de films todos igual de interesantes, todos igual de diferentes) conjuntamente con la emergencia de instituciones terciarias y universitarias dedicadas al cine, la reinstauración del festival de cine de Mar del Plata, la fundación del festival de cine de Buenos Aires y el nacimiento de publicaciones (de forma impresa y electrónica) dedicadas a pensar sobre el fenómeno cinematográfico renovaron una cultura que en algún momento supo tener, al igual que México y Brasil, una de las cinematografías más atrayentes de la región y que siempre se preció de su componente cinéfilo.

¿Un boom argentino?


¿Qué es el cine argentino (latinoamericano)? fue publicado de la página 200 a página201 en Actas de Diseño Nº1

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