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Entrenamiento de la percepción: Disparador de un Diseño creativo

Ferrari, Carla [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Experiencias creativas en el aula.

Actas de Diseño Nº1

Actas de Diseño Nº1

ISSN: 1850-2032

I Encuentro Latinoamericano de Diseño "Diseño en Palermo" Comunicaciones Académicas, Agosto 2006, Buenos Aires, Argentina

Año I, Vol. 1, Agosto 2006, Buenos Aires, Argentina. | 265 páginas

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Durante el 2005 estuve a cargo de la cátedra Taller de Reflexión Artística I, el temario de la misma se ha basado en el desarrollo del arte de los siglos XIX y XX. Este año, 2006, en la cátedra Taller de Reflexión Artística III, el temario comprende desde el Renacimiento al Neoclasicismo y Arte Oriental. Estos talleres tienen como misión algo más que enseñar fundamentos teóricos, se busca lograr una vivencia y concientización que promueva el uso apropiado de los conceptos “aprehendidos” con el fin de ser aplicados a las diversas áreas del diseño.

Aparte de los contenidos teóricos, es fundamental enseñar a ver, entrenar nuestra percepción; como dice Rudolf Arnheim: “… Nuestras experiencias y nuestras ideas tienden a ser comunes pero no profundas, o profundas pero no comunes. Hemos desatendido el don de ver las cosas a través de nuestros sentidos… Nuestros ojos han quedado reducidos a instrumentos de identificación y medición; de ahí que padezcamos una escasez de ideas susceptibles de ser expresadas en imágenes y una incapacidad de descubrir significaciones en lo que vemos.

El mero contacto con obras maestras no es suficiente… Se ha dejado adormecer nuestra capacidad innata de entender con los ojos, y hay que volver a despertarla. La mejor manera de lograrlo estaría en el manejo de lápices, pinceles y quizá cámaras fotográficas…” En Taller de Reflexión Artística I he planteado un paralelismo entre Europa y Argentina, en el lapso de 1880 a 1910, cuando la reorganización y crecimiento urbanístico de Buenos Aires se creaba sobre modelos europeos.

Por esas épocas la clase dirigente argentina pasaba largas temporadas en París, y poco a poco incorporaba e importaba esos ejemplos: Desde una fuente de jardín a un palacio, un boulevard o un parque hasta llegar a barrios completos. Se conformaban así sectores enteros de Buenos Aires que imitan fragmentos parisienses: La Avenida Alvear, la plaza San Martín, la zona de Palermo Chico; a su vez, las principales capitales de provincia trazaban sus parques y abrían sus avenidas en un juego de reflejos especulares que trasmitían, a escala menor, los signos evidentes de un proceso de transculturación.

Hacia finales del siglo XIX la Argentina era una democracia progresista en plena transformación. En esos años el país fue escenario de una inmigración a gran escala procedente de Europa así como la llegada masiva de capitales extranjeros. Se produjo entonces un rápido desarrollo de los ferrocarriles y comenzaron a aparecer áreas residenciales para una floreciente clase media de funcionarios, comerciantes, industriales y banqueros.

Así iba surgiendo también una nueva generación con una visión del mundo más internacional que la de las viejas familias criollas que habían construido laboriosamente la república. Colonos e inversionistas eran bien recibidos en el país, sobre todo en las zonas portuarias de Buenos Aires, Rosario y Bahía Blanca. A fines del siglo XIX la identidad original de esas ciudades se había modificado a tal punto que su pasado colonial prácticamente había desaparecido. La arquitectura académica, pronto sería confrontada por el Antiacademicismo que, representaría en buena medida, la cultura de las colectividades extranjeras procedentes del flujo inmigratorio.

Entre los estilos de esta corriente podemos mencionar al Art Nouveau, al modernismo catalán, a la secesión centro europea y a una muy fuerte vertiente italiana.

Buenos Aires, en particular, se convirtió en un emporio comercial y financiero y en el centro del gobierno y la administración. Fue precisamente en esas áreas urbanas comerciales donde iba a florecer el Art Nouveau. La nueva burguesía se apropió de este estilo como una forma de distinción ante la oligarquía local que prefería el modelo clásico para sus viviendas.

Los arquitectos y decoradores argentinos importaban a granel materiales de construcción de Europa, principalmente de Francia y de Bélgica: Juegos completos de mobiliario y accesorios diseñados por el arquitecto belga Gustave Serrusier- Bovy: Espejos, vidrios de colores, bronces y marfiles de Lalique y Gallé, estructuras de hierro de la fábrica de Eiffel. El tratamiento del espacio correspondía a las realizaciones de los maestros europeos nutridos de nuevas técnicas surgidas de los resultados de la revolución industrial. Así, con el empleo del hierro que permitió suprimir los muros de sostén, las nuevas construcciones ganaron en luz y amplitud. Por otra parte, el colorido de los nuevos materiales así como la mayólica y los vidrios iridiscentes ofrecían a los artesanos locales una gama de posibilidades decorativas hasta entonces desconocidas. La vivacidad y la gracia del nuevo estilo contrastaban con la gris monotonía del victoriano o del francés imperio. Hay una búsqueda de lo natural, representado por la ornamentación con motivos de lianas, flores y enredaderas. Se trabaja la piedra como si fuese arcilla y se enriquece con los nuevos materiales infundiéndole vida a la materia inerte. La figura femenina es el centro de la iconografía del Art Nouveau, en las construcciones se evoca a la mujer suntuosa, que lleva el pelo largo, suelto y viste ropa ligera.

Hoy en día la mayor parte de esas decoraciones de interior se han perdido o desfigurado por modificaciones y transformaciones sucesivas.

La revolución estética suscitada por el Art Nouveau fue de corta duración en América Latina y constituyó un tardío reflejo del estilo de vida de la Belle Époque que iba a desaparecer en la Primera Guerra Mundial.

No obstante, Buenos Aires tiene grandes obras arquitectónicas pertenecientes al Art Nouveau, que miles de turistas visitan especialmente año tras año y a las que, pocos argentinos, no son indiferentes.

Ese rico acervo arquitectónico fue una de las consignas presentadas por la cátedra Taller de Reflexión Artística I, se sugirió a los alumnos que hicieran un relevamiento fotográfico de edificios y detalles arquitectónicos vinculados con ese estilo con el fin de fundamentar sus trabajos de diseño de modas. A partir de la presentación del tema y unos cuantos ejemplos se les solicitó que sumaran sus propias búsquedas dentro de un marco de observaciones sistematizadas, de modo que, les fuera posible, plantear los resultados de las investigaciones en los trabajos de la asignatura que cursan.

Aunque los alumnos no pertenecieran a la carrera de Diseño de Interiores, la experiencia fue altamente positiva para todos ya que, gracias a la formación integral en ese tema, pudo comprobarse la vasta aplicación de un estilo que puede extenderse en áreas no vinculadas directamente a la arquitectura.

Volviendo al pensamiento de Rudolf Arnheim vemos que el contacto con obras maestras no es suficiente, es bueno entrar más allá y, en el caso de los alumnos, es muy importante que concreten sus ideas en algún objeto o diseño concreto afín a su carrera. El entrenamiento de la percepción, ayuda a hacer una segunda lectura de lo ya visto: Una mirada más profunda, un close up, una dirección de la vista de lo general a lo particular. Esto no es algo exclusivo del arte, puede y debería ser una actitud de vida.

Como docentes tenemos la obligación de enseñar a ver, a percibir, a valorar el patrimonio de la ciudad en la que viven y utilizar esto como disparador para una producción creativa del diseño.

Bibliografía: Catálogo exposición: SIGLO XX ARGENTINO. Arte y Cultura. Centro Cultural Recoleta. Diciembre 1999 - Marzo 2000.

Arnheim, Rudolf. Arte y percepción visual. Alianza Editorial. Madrid. 2000.

Revista El Correo de la UNESCO. El Art Nouveau. Agosto 1990.

Revista digital “Buenos Aires Paisaje Cultural” de la Dirección General de Patrimonio del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. http://www.dgpatrimonio.buenosaires.gov.ar/


Entrenamiento de la percepción: Disparador de un Diseño creativo fue publicado de la página 221 a página222 en Actas de Diseño Nº1

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