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Turismo. ¿Vale la pena investigar?

Toyos, Mónica [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Escritos en la Facultad Nº62

Escritos en la Facultad Nº62

ISSN: 1669-2306

Foro de Proyecto de Graduación: Aportes y Tendencias Disciplinares Proyecto de Graduación. Facultad de Diseño y Comunicación

Año VI, Vol. 62, Mayo 2010, Buenos Aires, Argentina | 64 páginas

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Este trabajo intenta justificar la necesidad de la investigación en el área del Turismo, ya que hasta el presente no se han realizado un número considerable de investigaciones. Las mismas deberían surgir de los claustros académicos en primera ins

Que el turismo es una actividad comercial, que ya está todo investigado,
que se investiga en las ciencias, que no se puede vivir
de investigar, etc., etc., etc., acaso, ¿son excusas para no hacerlo?
Si bien la tarea de investigar está siempre presente como
técnica en todos los trabajos que se realizan, no se investiga
como un fin en sí mismo, como una categoría en sí misma.
¿Será acaso que no hay temas?, Temas existen, y muchísimos.
Está todo por hacer en investigaciones en turismo. Hay muy
pocas investigaciones, es necesario aprovechar esta ocasión.
Un trabajo de investigación demanda un esfuerzo distinto a lo
acostumbrado en otros trabajos, pero será estimulante, especialmente
si gusta y pertenece a la propia especialización. Y será
estimulante pues llevará a la creación de nuevo conocimiento,
será producto de la comprobación de algo, de la respuesta a muchas
preguntas, de un nuevo enfoque, o de un nuevo significado.
El turismo, ya está comprobado, es una actividad de enorme
magnitud. Moviliza millones de personas por todo el mundo,
y con ellas también reactiva las economías de los lugares por
donde los turistas pasan. Como negocio queda muy claro que
es redituable, y también que produce impactos serios si no
se planifica. Todo ello y mucho más merece ser estudiado.
Investigar la oferta es lo que se ha hecho desde que la actividad
se empezó a manifestar como un fenómeno de masas, ya que
los destinos estaban interesados en relevar los recursos para la
planificación. Pero investigar a la demanda es más complicado
y publicidad y como asistente de dirección en películas para Rodrigo
Moreno, Gustavo Corrado, Zuhair Jury, Roberto Torelli para TV RAI,
entre otros. Fue asistente de dirección en una treintena de comerciales.
En 2002 dirige “Mi Fiesta de Casamiento”, largometraje de ficción
seleccionado en varios festivales internacionales, con el que obtuvo el
premio Centinela al Mejor Director 2006. Editor y guionista, a partir
del 2004 dirige una empresa de realización y post-producción audiovisual.
Y a partir del 2009 desarrolla el sitio web comudadzoom.com
y además la demanda no es fija, siempre está en proceso de
cambio. Estos millones de personas tienen motivos para trasladarse,
por qué lo hacen, hacia dónde se dirigen y por qué eligen
los lugares que eligen. Al decidir realizar un viaje por turismo
¿escapan de alguna situación que los molesta? o ¿quizá están
a la búsqueda de algo que no tienen y creen que encontrarán
en el destino al que se dirigen? Muchas preguntas se pueden
hacer tanto desde la demanda, como desde cualquiera de los
componentes de la oferta. También las problemáticas existen
en los destinos turísticos y en los atractivos turísticos.
El turismo es un fenómeno que interrelaciona a diversos
componentes sociales y generalmente se lo analiza desde una
perspectiva simplificadora de los beneficios económicos que
produce. Pero el hecho turístico en sí, origina problemáticas
que aún no se han estudiado suficientemente.
El turismo es un fenómeno social complejo que opera en
múltiples niveles y que tradicionalmente ha sido abordado
por distintas disciplinas adscritas a diferentes campos de
estudio de las ciencias sociales. Así, desde la economía, la
sociología, la ecología, la antropología, las ciencias políticas
o las ciencias medioambientales el turismo ha sido estudiado.
Por este motivo definir los límites del turismo como objeto de
investigación social y conocer mínimamente el modo de producir
conocimiento científico son objetivos necesarios para un
primer acercamiento a su estudio. (Viedma Rojas, 2007, p. 4)
La primera complicación de las investigaciones en turismo
está en principio en la delimitación del tema, porque a veces
resulta que no se puede acotar o recortar adecuadamente y con
facilidad el objeto de estudio. Para esta situación puede ser de
ayuda analizar el tema agregando variables contextuales. Estas
variables pueden ser de varios tipos: geográficas, temporales,
espaciales, sociales, demográficas, entre otras.
Así cuando se habla de agregar una variable contextual geográfica
al tema, se está hablando de acotar a una ciudad y hasta un barrio.
Cuando se trata de agregar una variable contextual temporal
significa cortar el estudio en un momento dado o bien estudiar
un período concreto. Asimismo, cuando se habla de agregar
variables espaciales se hace referencia a mencionar qué tipo de
objeto de estudio dentro de una ciudad o barrio se va a considerar.
De esta forma un ejemplo de la delimitación sugerida en los
párrafos anteriores puede ser la siguiente: análisis del ecoturismo
(tema), en la Ciudad de Buenos Aires (variable contextual
geográfica), desde 1990 a la actualidad (variable contextual
temporal), que practican los turistas extranjeros (variable contextual
espacial), de nivel socioeconómico alto y medio (variable
contextual socioeconómica), que tienen entre 20 y 40 años
y son de ambos sexos (variables contextuales demográficas).
Como se observa en el ejemplo mencionado, se logra acotar o
delimitar un tema amplio y general como el ecoturismo, con el
agregado de las variables contextuales, lo que permitirá la realización
de una investigación más económica en tiempo y dinero
y también acotará la búsqueda de material, entre otras cosas.
Otra complicación de las investigaciones en turismo se produce
al definir el marco teórico, pues como el turismo no es
una ciencia, si bien la Asociación Internacional de Expertos
Científicos en Turismo (AIEST) dice que ya tiene un cuerpo de
conocimientos propios y además existen corrientes y escuelas
de pensamiento sobre el turismo (Schlüter y Winter,1993),
como la Escuela Económica con sus mayores exponentes
Fernández Fuster y Figuerola Palomo; la Escuela Humanística
con Hunzinker, Krapf, Sessa; la Escuela Suiza con Krippendorf;
la Escuela Sociológica a la que pertenecen los miembros
de la AIEST y también Hulzinga; la Escuela de Frankfurt con
Ash y Turner y su corriente alternativa con el mexicano Sergio
Molina como su más importante representante.
Ya en 1942 Hunziker y Krapf “definieron el turismo como
una ciencia de relaciones que resultan de un viaje” (Sessa,
1988). Esta ciencia debería descubrir y explicar las relaciones
internas y externas de los distintos aspectos de las formas de
viajar, del uso del viaje y de los efectos del mismo.
Hasta el momento no se ha dado al turismo la categoría de ciencia
y es de esperar que el incremento de las investigaciones turísticas
logre un verdadero posicionamiento de la actividad y al mirar
el amplio campo que el turismo posee y si se incrementan las
investigaciones se podría responder a las múltiples preguntas que
el turismo genera para establecer una teoría general de los viajes.
Además, el turismo como fenómeno social complejo ha sido
analizado bajo la teoría de los sistemas y según ésta se interrelacionan
procesos sociales, por lo que observar al turismo es
sinónimo de observar a la sociedad y puede hacerse desde una
perspectiva sociológica. Por su interrelación con el ambiente
natural, puede hacerse con un marco teórico ecológico. Por
sus impactos positivos y negativos sobre la economía el marco
será la teoría económica. También si se desea estudiar al turista
y su búsqueda de nuevas experiencias se lo podrá hacer desde
la perspectiva psicológica. Y así se puede observar cómo los
marcos teóricos pueden variar de acuerdo con las múltiples
interrelaciones que el turismo provoca.
Según Schlüter (2009, julio 13, p. 18-20) en la actualidad las
universidades privadas argentinas no hacen investigaciones en
el área de turismo asignando recursos, y el mundo empresarial
sólo lo hace para resolver sus problemas y estas investigaciones
no se publican. Además no se fomenta desde las aulas universitarias
la formación de recursos humanos para la investigación.
Es de suponer que la situación mencionada en el párrafo anterior
comience a cambiar a partir de la toma de conciencia del
aumento de la llegada de turistas al país. Situación que pasa
por un aumento importante a partir de la crisis del 2001-2002 y
hasta setiembre de 2008, cuando por causa de la crisis económica
mundial el aumento sostenido que se venía produciendo
comienza a sufrir una disminución. Parte de ello se observa
en el siguiente cuadro de llegada anual de turistas extranjeros:
Turistas recibidos
1999 2.898.241
2000 2.909.468
2001 2.620.464
2002 2.820.039
2003 2.999.272
2004 3.456.527
2005 3.822.666
2006 4.155.919
Tabla 1. Turistas recibidos.
Fuente: Elaboración propia en base a Turistas recibidos. Disponible en la página
web de la Secretaría de Turismo de la Nación: http://www.turismo.gov.ar/esp/
menu.htm. Recuperado el 28/9/09
La cantidad de turistas extranjeros que recibe el país sirven
para fundamentar cuál es el motivo por el que las investigaciones
en turismo no se fomentan desde el ámbito gubernamental
y académico. El motivo de ello es que la actividad
turística tiene poco peso en la actividad económica, a pesar
del aumento de la última década y del conocimiento de los
ingresos que genera.
También existen universidades que acreditan investigaciones
en turismo, especialmente de equipos formados por alumnos
y docentes y luego de realizada la investigación no se publica
lo investigado, o no se presentan los resultados en congresos,
para hacer que lo investigado pueda servir a la comunidad.
Las carreras de Turismo, tanto las licenciaturas como las
tecnicaturas, y hasta las maestrías están orientadas hacia
aspectos eminentemente prácticos y los alumnos reciben
conocimientos de tipo técnico pues lo que se busca es que
el graduado logre insertarse laboralmente. Si bien tiene una
formación multidisciplinaria por recibir conocimientos de
administración de empresas, economía, geografía, historia,
historia del arte, idiomas, etc. todas estas orientaciones tienden
a la formación laboral en empresas de carácter técnico
(agencias de viaje, compañías aéreas, cruceros, alojamientos,
y otras) o bien para la inserción en puestos gubernamentales
de todo nivel, pero siempre en puestos técnicos.
Si bien la realidad hace que las competencias que desarrollan
las instituciones sean del tipo técnicas, el fin más importante
de las universidades es el proveer las herramientas para el
desarrollo de teorías, modelos y métodos en el área que corresponda.
La investigación y la transferencia de conocimiento
debería ser el fin último de toda carrera universitaria.
El propiciar y promover que los alumnos investiguen a lo
largo de su carrera favorecería en principio la realización de
la tesis final de grado, tesina, proyecto de graduación u otros
nombres que toma el trabajo integrador que los alumnos
realizan al finalizar su licenciatura, desde que se redujo la
cantidad de años a cuatro y se agregó la elaboración de ésta.
Por otra parte, ya varias universidades tomaron conciencia
que gran cantidad de los alumnos que terminan de cursar,
abandonan sin realizar su tesis final. Varias, también ya cambiaron
su plan de estudios para que este trabajo importante se
realice en una materia o dos correspondientes al último año de
la carrera y de esta forma se ha logrado que el alumno tenga
a un docente para la capacitación, asesoramiento, lectura y
corrección de su tesis.
Los temas a investigar son muchos pues en el país está todo por
hacer. A través de investigaciones se podrían prever efectos
futuros de la actividad y el conocimiento de estas cuestiones
posibilitaría a los gobiernos el fomento de algunas formas
de turismo sobre otras, especialmente aquellas que tienen en
cuenta la saturación de los espacios o el uso sustentable de los
recursos. Con el conocimiento que las investigaciones aportan
se podría ordenar la actividad turística, reducir sus efectos
negativos y potenciar modelos de desarrollo turístico más
beneficiosos para los actores sociales involucrados; adecuar
la oferta, reducir la incertidumbre de algún inversor o detectar
negocios turísticos factibles (Viedma Rojas, 2007, p 5).
También se podrían analizar las tendencias de los mercados,
impulsar la competitividad de los destinos turísticos y así
aportar a los empresarios soluciones para enfrentarse a los
probables cambios coyunturales a que se ven sometidos periódicamente
en el país. Muchas otras utilidades se le puede
encontrar a las investigaciones en turismo.
Pero la falta de investigaciones no es el único inconveniente
a solucionar sino que hay otro previo, que es la falta de
cuestionamiento que poseen los estudiantes de la carrera de
Turismo, y para realizar cualquier investigación es necesario
encontrar el problema de estudio para luego resolverlo. La
problemática a investigar debería surgir al realizar las llamadas
preguntas esenciales: qué, quién, cuándo, dónde, cómo,
por qué, cuál y cuánto del tema a investigar. Esta tarea –la de
realizar las preguntas al tema para que surja la problemáticaes
un trabajo complicado y lleva su tiempo. Probablemente
por la falta de ejercitación en este tipo de cuestionamientos
a lo largo de la carrera.
El planteamiento del problema pasa a ser fundamental para
luego llegar a la solución. Si el primero falta, no se puede
elegir el diseño (cualitativo, cuantitativo o cuali-cuantitativo)
y entonces tampoco las estrategias metodológicas. Por lo que a
partir de las preguntas esenciales y el detectar la problemática
a través de un pensamiento reflexivo, deberá llegase a decidir
el diseño apropiado.
Los dos diseños más utilizados, que indican las características
en que se construye la realidad, son el cualitativo que tiene
como principales características el estudiar a poblaciones
pequeñas, generalmente de personas, el tratar de comprender
a éstas en su ambiente. En este tipo de diseño el investigador
se involucra tratando de entender lo que se estudia desde una
perspectiva holística, dejando de lado sus creencias y también
la investigación tiene un recorrido inductivo.
En cuanto al diseño cuantitativo, es el que analiza universos
de estudio grandes y en general utiliza una muestra de éstos
casi siempre probabilística, mide y compara variables y a
veces calcula índices. Este tipo de diseño utiliza un recorrido
hipotético-deductivo y considera que los resultados se pueden
inferir a todo el universo de estudios.
El enfoque cualitativo utiliza métodos que tienen el
propósito de mostrar la presencia, relevancia y sentido
del fenómeno estudiado. El enfoque cuantitativo tiene el
propósito de mostrar el peso de la distribución de dicho
fenómeno. Mientras el primer diseño trabaja en intensidad
ignorando u obviando la extensión de lo que se observa,
el segundo trabaja a la inversa, completando así la doble
dimensión de la realidad social, que no sólo se compone
de cantidades de manifestaciones (hechos u opiniones),
sino también de calidades de dichas cantidades. (Gutiérrez
Brito, 2007, p. 307).
Una investigación profunda en turismo debería tener en cuenta
tanto el diseño cuantitativo como el cualitativo, ya que la utilización
del conjunto de técnicas de ambos enfoques mejoraría
los resultados. “(...) las fracturas teóricas existentes entre los
paradigmas positivista e interpretativo (...), estos dos enfoques
suelen abordar dimensiones diferentes del fenómeno”. (Viedma
Rojas, 2007, p. 16). Hay problemas que se tratan mejor con
un análisis cuantitativo y otros con uno cualitativo. Pero no
deberían estar separados –como algunos suponen- pensando
que existe una incompatibilidad, pues el tema de la definición
de los datos en cualitativos o cuantitativos, supone un debate
innecesario (López Alonso, 2000).
El análisis del turismo comienza siendo cualitativo, pero tiene
aspectos que pueden ser cuantificados, por lo que la utilización
de ambos enfoques puede enriquecer y perfeccionar más que
escindir.
Los diseños anteriormente mencionados también utilizan técnicas
de recolección de datos diferentes. El diseño cuantitativo
utiliza además de la recopilación u observación documental,
la observación no participante pero haciéndolo con una guía
y también utiliza el método de encuesta o entrevista con
preguntas cerradas.
Mientras que el diseño cualitativo utiliza también la recopilación
u observación documental, pero también la observación
participante donde el investigador se involucra con la población
observada, las entrevistas con preguntas abiertas y en
profundidad, las notas de campo y luego puede utilizar otras
técnicas dependiendo del tema a investigar como las historias
de vida, las narraciones, las fotografías y otras.
Otra complicación importante para los alumnos en la realización
de investigaciones en el campo del turismo, es el
estado del conocimiento, estado del arte o estado actual de la
cuestión, que se entiende como los trabajos de investigación,
artículos periodísticos, y libros que se han escrito hasta el
momento, sobre el mismo tema a investigar o sobre temas
similares. Para la realización de este paso, no se debe tener en
cuenta solamente la bibliografía recolectada y comenzada a
leer al inicio de la investigación, sino además buscar a través
de buscadores de internet como Google Académico (http://
scholar.google.es/) qué se ha escrito en otros países sobre el
tema elegido.
La búsqueda de lo que ya existe sobre el tema a investigar debe
ser exhaustiva y no resolverse rápidamente, se deben utilizar
varios formatos de búsqueda, y luego esta búsqueda debe estar
reflejada en la investigación, de manera de demostrar que se
ha analizado profundamente. De esta forma se demuestra que
el tema elegido no está ya realizado por otro.
Dentro de esta tarea se deben considerar también los trabajos
realizados por estudiantes de la misma universidad que
ya han realizado sus tesis, los trabajos realizados por otras
universidades de la misma ciudad y país y los realizados en
otras universidades del mundo.
Las investigaciones en turismo pueden ser de diferentes tipos
(Pérez Lalanne, 2001, p. 34-36); así las mismas según su
naturaleza pueden ser teóricas, las que crean conocimiento o
bien empíricas las que aluden a hechos de la realidad; según
su finalidad pueden ser básicas las que apuntan al desarrollo de
teorías o aplicadas las que se proponen solucionar problemas;
según su alcance temporal pueden ser sincrónicas aquellas
en las que se hacen las mediciones en un momento dado,
diacrónicas aquellas en que las mediciones se hacen en varios
momentos o comparativas aquellas en que las mediciones se
hacen en diferentes momentos para luego compararlas.
Según su profundidad, pueden ser exploratorias las que responden
a qué pasa y son una aproximación general al tema;
descriptivas las que responden a cómo, dónde, cuándo, con
qué frecuencia pasa y miden intensidades de las variables o
las relacionan y explicativas que son las responden a por qué
pasa y buscan las causas de los hechos.
También las investigaciones en turismo según su profundidad
podrán ser microsociales las que se refieren a grupos, organizaciones
o individuos o bien macrosociales las que se refieren
a toda la sociedad en conjunto. Podrán tomar como fuente de
datos los primarios que son los que el investigador recolecta,
los secundarios que son los recolectados por otros, como ser
organismos, organizaciones no gubernamentales (ONGs), etc.
y generalmente en toda investigación las fuentes de datos son
primarias y secundarias.
Asimismo, en las investigaciones en turismo se presenta una
complicación al definir el universo de estudios. Este es el total
de la población que será sometida a estudio. El mismo deriva
del problema de investigación y como a veces el universo de
estudios es muy grande, los investigadores deciden tomar
una muestra. De acuerdo con el tipo de investigación que se
realice, deberá ser la muestra. Así, si el tipo de investigación
es exploratoria, la muestra podrá ser no probabilística (accidental,
intencional, por cuotas o bola de nieve). Pero si la
investigación es descriptiva o explicativa, la muestra deberá
ser probabilística (azar simple, azar sistemático, azar estratificado
y azar por conglomerados).
Por otra parte dentro del universo de estudios, la unidad de
análisis es el elemento básico de estudio y podrán ser personas,
hoteles, atractivos, agencias de viaje, aeropuertos y todo otro
objeto de estudio que se explicite en la elección del tema y la
problemática. Puede que la unidad de estudio no coincida con la
unidad de información pues esta última estará dada por aquellos
que sean entrevistados y cuenten algo de la unidad de análisis.
El turismo es una actividad joven; la carrera de turismo en
las universidades que la dictan –excepto alguna excepcióntambién
lo es; la actividad turística en Argentina empieza a
tener importancia a partir del nuevo siglo y si en otras carreras
que llevan años de enseñanza las instituciones universitarias
necesitan colocar avisos en diarios de gran tirada solicitando
la presentación de proyectos de investigación en ciencias
sociales (ver Clarín del 4 de octubre de 2009, p. 11), entonces
se entiende que en turismo no haya muchas investigaciones,
pero van creciendo.
Con el crecimiento se podrá dar el salto cualitativo y gracias
a ellas lograr que el turismo de fenómeno pase a ciencia.
Será la ciencia social de los viajes o la turisticología. Pero se
logrará cuando los profesionales y los estudiantes de Turismo
se dediquen a investigar.
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Turismo. ¿Vale la pena investigar? fue publicado de la página 58 a página61 en Escritos en la Facultad Nº62

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