1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº24 >
  4. Resignificaciones de lo antiguo con una mirada y una reflexión contemporánea: El avaro y la actualidad

Resignificaciones de lo antiguo con una mirada y una reflexión contemporánea: El avaro y la actualidad

Riubrugent, Michele

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº24

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº24

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición V Trabajos de estudiantes de la Facultad de Diseño y Comunicación

Año VI, Vol. 24, Octubre 2009, Buenos Aires, Argentina | 120 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Sobre el Autor

Moliere, seudónimo de Jean Baptiste Poquelin, nace en París el 15 de enero de 1622, hijo de un rico tapicero. Desde pequeño se siente fascinado por el teatro, uniéndose así a una compañía y recorriendo Francia con ella. Más tarde, contando con la protección de la corte, Molière se consagra por completo a la comedia como escritor, actor, productor y director.

El gran mérito de Molière consiste en tomar la realidad como inspiración de muchas de sus obras, ridiculizando sucesos contemporáneos de su época, convenciones sociales y debilidades de la naturaleza humana, retratando la sociedad de su tiempo.

En cuanto a las formas utilizadas en muchas de sus comedias, se basa en la commedia dell’arte, adaptándola a formas convencionales del teatro francés, para lo que unifica música, danza y texto y la utilización de ciertos estereotipos bajo otros nombres, pero siempre con los mismos vicios, además de evidenciar las luchas contra la hipocresía de su tiempo mediante la ironía.

Sobre el Humor y la comedia del arte

El humor es un recurso que utiliza el instinto natural, para soportar las durezas de la vida, el origen de un chiste o un cuento gracioso, no tiene otro objetivo que iniciar una reflexión por medio de la risa, cuyo objeto primario es divertir, pero que deja al descubierto la crueldad y la capacidad de burlarse de los defectos de los demás.

En la década del 1550 surge en Italia una forma de teatro cómico, sin textos dramáticos tradicionales pero de acuerdo con un entorno preestablecido, grupos de comediantes de entre 6 y 12 actores improvisaban comedias que incluyen acrobacias, canto y danza en escenarios informales y al aire libre, aunque también en espacios teatrales convencionales. Se inspiran en estereotipos surgidos de la tradición de las comedias latinas con exagerados gestos, diálogos aparentemente improvisados, interludios musicales y un número de elementos llamados lazzi que son incluidos entre los diálogos para un público procedente de todas las clases sociales y culturas.

Molière toma los personajes y situaciones de esta manifestación artística y, cambiándole el nombre, los hace protagonistas de muchas de sus obras. Es así como tenemos estereotipos adaptables a cualquier situación temporal: el avaro, los enamorados, los criados que pretenden sacar ventaja de su amo, etc. Eso es lo que hace que las comedias de Molière sean atemporales: la posibilidad de trasladar la acción a la actualidad sin perder vigencia; el jugar con personajes que quitándole la exageración podrían ser encontrados en un día común de nuestras vidas. Han cambiado las formas, las modas, las capas superficiales. Pero la motivación del ser humano ha variado muy poco y lógicamente, esta crítica que realiza Molière, se puede aplicar a los fenómenos actuales.

Tenemos muchísimos casos, casos que conocemos y más aún, que permanecen en el anonimato. La comedia sigue divirtiendo por esa razón, y también porque el espectador se ve reflejado en la relación espectacular.

La característica más significativa de la comedia del arte es que en su inicio no requiere de una gran puesta escénica para ser representado. Las plazas medievales (e incluso antes) y las ferias eran verdaderos centros sociales donde el espacio público es considerado como un espacio cultural donde conviven las artes, las religiones, los pensadores, y se crean diálogos de todo tipo. Por ende la comedia del arte se vale de la actuación y la complicidad con el público como su mayor recurso y maneja un humor adaptable a todas las edades. Hoy en día el teatro callejero recupera en gran parte la diversidad de capacidades en el actor, quien combina la acrobacia con el canto y la actuación muchas veces, a la vez que el dominio de alguna habilidad como por ejemplo malabares y la capacidad para hacer reír tanto a adultos como niños en su actuación, adaptando muchas veces su acto a tal o cual público en base a su reacción.

Las máscaras, por otra parte, se asocian actualmente con arquetipos humanos, por lo que son de fácil recepción para el espectador y facilitan su reconocimiento social tanto para niños como adultos. Al ser caracteres exagerados provocan gracia, a la vez de que confieren cierto anonimato que permite tratar temas de otra forma incómodos. Sin embargo no son exclusivas de la comedia del arte, encontramos los mismos caracteres asociados a las máscaras griegas, a las del teatro Noh y fuera del género teatral, como lo son las danzas tradicionales latinoamericanas, africanas y asiáticas, y hasta rituales como los del pueblo mapuche. Además de festividades europeas, carnaval o fiesta tradicional. Desde siempre fomentando esa conexión con un yo anónimo y permitiendo la liberación a la vez que satisfacen el espíritu lúdico del hombre.

Otra característica de la comedia del arte es la improvisación: se basa en la acción. Los personajes arquetípicos actúan y casi siempre se equivocan en sus acciones porque sus intenciones están determinadas por su carácter y no por el sentido común (son personajes de comedia). En la improvisación se trabaja desde el personaje y desde las relaciones que estos generan, pero principalmente, desde el juego, es así como con un argumento base se pueden variar muchas cosas en base a la reacción del público o a la respuesta que se obtenga.

Esto es también lo que le confiere ese carácter familiar y la capacidad de reiterar algo de ver que causa gracia.

Sobre la Obra

Inspirado quizás en La Olla de Plauto, Mòliere nos presenta a Harpagon, un viejo avaro que protege con su vida una bolsa de monedas oculta a la vez que desea contraer matrimonio con Mariana, sin saber que su hijo también esta enamorado de ella. Entre otros personajes de la obra se encuentra Elisa, la otra hija de Harpagon, quien está enamorada de Valerio, quien dice ser un criado. Esta boda no le conviene económicamente a su padre, por lo que decide casarla con el viejo Anselmo, que no pide dote por su mano. Luego de varios malentendidos y escenas graciosas finalmente Cleanto (el hijo de Harpagon) puede casarse con su amada Mariana y a su vez Elisa con Valerio, quien resulta ser el hijo de Anselmo y el hermano de Mariana.

Entre los personajes tenemos una clara relación con ciertos estereotipos de la comedia del arte, como ser Pantalone, el viejo por excelencia que recuerda también al senex de la comedia latina, un viejo avaro, que solo se preocupa por enriquecerse y protege con su vida las monedas, pero a la vez se enamora de jóvenes damas que lo dejan en ridículo. El protagonista de esta comedia, Harpagon toma las características de este personaje.

¿Qué aporta Molière al mito de la usura? Seguramente la alta visión que de sí mismo tiene el personaje. Para los anteriores, el dinero era síntoma de poder. Harpagón cree que a su resguardo, se amparan la nobleza de espíritu, la belleza y la capacidad de enamorar a una joven. La obra sigue teniendo vigencia en la actualidad, donde el capitalismo hace que se valore más lo material que lo espiritual y que, por ende, para muchas personas sea objeto de admiración más aun que la juventud o la belleza.

También encontramos a los enamorados, que son Cleanto y Elisa (los hijos de Harpagon) y Valerio y Mariana (los hijos de Anselmo), quienes al final de la obra, al igual que en la comedia del arte, llegan a un final feliz reuniéndose y contrayendo matrimonio.

También inspirados en la comedia del arte encontramos a Maese Santiago y a Flecha, los criados de Harpagon y Cleanto, que si bien no tienen tanto protagonismo como otros zannis protagonizan algunos entredichos con sus amos recibiendo palos como recompensa. Otro personaje que puede ser comparado con un zanni es Fronsina, la casamentera, quien trata de sacar provecho para su economía jugando así con Harpagon.

El Avaro y la actualidad

Si bien hemos superado el estadio de que los matrimonios se den por interés económico o social, el valor del dinero por sobre lo espiritual sigue estando, quizás hoy más vigente que antaño. Así mismo no es extraño el hecho de ver parejas de edades muy distantes, por lo general basadas en el interés de la dama en la fortuna del caballero y el buen pasar económico que pueda dejarle al morir; por ende, como ya comentamos anteriormente, el protagonista de esta obra es un estereotipo de actualidad, aunque su situación no sea la más corriente (la de desear a la amada del hijo).

Otro tema que se trata de fondo es el hecho de las diferencias sociales, y el dinero que se pueda sacar de las uniones, Harpagon hace hincapié en que podrá casar a su hija sin dote, es decir, sin tener que pagar por ella, viendo el matrimonio como un filón económico más que amoroso, como mencionan en una parte de la obra: el amor es producto del matrimonio. En cuanto a los sirvientes, si bien ya no existe esa terminología en el sentido de una persona que viva su vida para servir a otro, siguen existiendo aquellas personas que se aprovechan de sus empleadores, sin querer hacer daño pero para sacar un beneficio. Al igual que el personaje de la casamentera, que bien podría ser una de las tantas vecinas metidas en asuntos personales del barrio.

Respecto a la situación de Anselmo, Mariana y Valerio, muchas familias huyeron de la Argentina con el golpe militar del 76, con lo que no sería extraño que este reencuentro inesperado tenga lugar. Sin embargo son hechos que pueden no resultar graciosos para algunos, por lo que el monólogo de Valerio podría suprimirse para solamente deslizar una frase que de la idea sin relatarlo con detalles.

En cuanto a la acción, una particularidad de la obra es que no se dice dónde ocurre, si bien Harpagon siempre tiene un ojo puesto en el jardín donde tiene oculto el dinero, por lo que podemos deducir que transcurre en su casa. Considerando que la comedia del arte basaba su interpretación principalmente en lo actoral y los lazzi sin dar tanta importancia al entorno y dada la característica familiar de la misma, la puesta se pensó como teatro callejero.

Como escenografía contaremos con un telón fácilmente desmontable que permita establecer una división y servir para las entradas y salidas de los actores. En toda la obra se establecerá complicidad con el público, dirigiéndose gestualmente hacia él.

La máscara sirve en este caso como división entre obra/aparte.

Esta situación no se da sin embargo con los enamorados.

En el caso de la indumentaria trabajada, considerando el entorno y los movimientos que ésta requiere será cómoda para los actores, a la vez que la mayoría de ellos llevará máscaras que refuercen el código entre escena y público. Reminiscencias del vestuario tradicional de la comedia del arte aparecerán también en la ropa y las acciones en escena, la inclusión de gags y juegos escénicos y la versatilidad de poder improvisar situaciones incluyendo al público en caso de obtener respuesta favorable, principalmente en los personajes de los sirvientes y en Fronsina, en segundo lugar por parte de Harpagon.

Tanto Maese Santiago como Flecha y Fronsina permanecen en escena aun en donde argumentalmente no les corresponde estar, oficiando entre nexo entre la escena y el público, parodiando a los enamorados en sus escenas solitarias y recreando a su manera la acción que se desempeña. Sin embargo, en ningún momento deben llamar más la atención que la acción principal, manteniéndose en un lateral o incluso entre los espectadores fuera de escena, haciendo juegos entre ellos. La máscara sirve también como refuerzo semántico al dividir las escenas de los apartes y complicidad con el público, utilizándola solo para recitar sus partes de texto hacia los protagonistas y quitándosela al comentar las escenas.

Otra inclusión en caso de que el público sea mayormente infantil es en las persecuciones (Valerio - Maese Santiago / Harpagon - Valerio / etc.) y en el momento donde Harpagon advierte la pérdida de su dinero que lo buscará entre el público presente.

Algunos momentos que pueden vincularse con la comedia del arte son la escena III entre Harpagon y Flecha dada la complicidad con el público, por parte de ambos personajes, así como la comicidad entre ellos en las acusaciones y agresiones: Harpagon: ¡Sal de aquí ahora mismo! ¡Y no me repliques! Sal corriendo, ladrón, carne de horca.

Flecha: No he visto nada peor que este maldito viejo. Creo que tiene el diablo en el cuerpo.

Harpagon: ¿Qué murmuras? Flecha: ¿Por qué me echa? Harpagon: ¿Y tienes el descaro, granuja, de preguntarme los motivos? Andate pronto, si no quieres que te dé una paliza.

Flecha: Pero, ¿qué he hecho? Harpagon: Has provocado que quiera que te vayas.

….

Flecha: ¿Tiene algún dinero escondido? Harpagon: No, bribón, no he dicho eso. (Aparte). Me da una rabia...

Me pregunto si, maliciosamente, irás a contar que lo tengo...

Flecha: ¡Que lo tenga o no, qué no importa, si para nosotros da lo mismo! Otro caso puede ser la escena II del acto tercero, donde Valerio y Maese Santiago se pelean entre si. El sirviente acaba apaleado y quejándose de su suerte. (En esta escena también es posible que Maese Santiago se retire entre el público y que la persecución se de fuera del espacio escénico.

Valerio: ¿Decía que me daría una paliza? Maese Santiago: Lo he dicho en broma.

Valerio: Pues a mí no me gustan sus bromas. (Le da de palos).

Sepa que es un mal bromista. (Se va).

Maese Santiago: ¡Maldita sea la sinceridad! Es mal oficio. En adelante no volveré a decir palabra de verdad. Que me apalee mi amo, pase; tiene algún derecho a pegarme. Pero el señor intendente... ¡Me vengaré de él, palabra! Otro momento de confusión típico de la comedia del arte se da sobre el final, cuando Harpagon es robado y acusa a Valerio de haberlo hecho, malinterpretando este sus palabras y creyendo que el viejo habla de su hija, confesando así su “robo”: durante toda la escena se da una conversación lógica pero con sujetos diferentes para cada uno de los protagonistas.

Harpagon: Acércate. Confiesa la mala acción que has hecho, la más horrible que se haya cometido jamás.

Valerio: ¿Qué está diciendo, señor? Harpagon: ¡Cómo, traidor! ¿No te avergüenzas de tu delito? Valerio: ¿De qué delito habla? Harpagon: ¿De qué delito? ¡Infame! ¡Como si no lo supieras! No pretendas ocultarlo. Todo ha sido descubierto. Has abusado de mi confianza, te has metido en mi casa para robarme, para hacerme esta mala jugada.

Valerio: Señor, ya que todo ha sido descubierto, no quiero andar con rodeos ni negar el hecho.

Maese Jacobo: ¿Lo habré adivinado sin querer? Finalmente todo llega a un final feliz, donde cada enamorado puede reunirse con su amada y Harpagon elige a su verdadero amor: el dinero.

Anselmo: Señor Harpagón, hay que perdonarle.

Harpagon: ¿Le pagará, entonces, al comisario? Anselmo: Sí. Vamos a ir ahora mismo dar esta alegría a su amada madre.

Harpagon: ¡Y yo a ver mi amado cofrecito!

Trabajo de Vestuario: la propuesta

En líneas generales se buscaron prendas que pudiesen ser asociadas con prendas de la época también: fajas y corsettes para las damas, sobrefaldas, chaquetas y gabanes para los caballeros. Al ser una obra para todo público y del género cómico, se eligieron colores vivos, que a su vez sean compatibles con la personalidad de cada personaje.

En el caso de Harpagon se eligió el bordó considerando el personaje del avaro de la comedia del arte, quien iba vestido de este color. Sin embargo su vestuario se actualiza, abandonando la capa y pantalones característicos para vestir un traje y camisa. La máscara en este caso se conserva, así como en el caso de Flecha y Fronsina, quienes ocultan sus rostros.

En el caso de los enamorados, continuando con la tradición de la comedia del arte no se utilizan mascaras. En las chicas se toma el corsette pero se lo moderniza con la utilización de pantalones en un caso y falda corta en el otro. Dado que sus personajes no tienen tantos requerimientos físicos en la escena no se consideró tanto la comodidad al momento de hacer acrobacias ya que éstas son dejadas a los criados principalmente. Es por esto que en el caso de Mariana, tiene una falda corta. En el caso de Elisa se le puso una sobrefalda sobre un pantalón, contemplando también la tacañería de su padre y por ende la posibilidad de que su ropa sea un rejunte de diferentes cosas. Aun así el color es más o menos parejo para que, en caso de ser presenciada por público infantil, el personaje pueda ser fácilmente identificable. Es por ese motivo que la mayoría de los personajes tienen un color claramente identificable en su vestuario, excepto en el caso de los zanni que juegan un poco más con el estampado y el contraste.

Bibliografía

Croci, Paula. Vitale, Alejandra (2000). Los cuerpos dóciles. Buenos Aires, ABR producciones Graficas.

Laver, James (1997). Breve Historia del traje y la moda. Madrid, Josmar.

Uribe, María de la Luz (1983). La comedia del arte. Ediciones Destino.

Recursos electrónicos

http://es.wikipedia.org/wiki/El_avaro http://es.wikipedia.org/wiki/Comedia_del_arte

http://es.wikipedia.org/wiki/Categor%C3%ADa:Personajes_de_la_comedia_del_arte

http://www.titerenet.com/2007/01/28/apuntes-sobre-la-comedia-delarte/

http://en.wikipedia.org/wiki/Commedia_dell%27arte

http://members.fortunecity.com/trufaldino/id2.htm

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/moliere.htm

http://www.balkiber.org/balkiberfest/villena.html

http://es.encarta.msn.com/encyclopedia_761556840/Commedia_dell%27arte.html#461555638


Resignificaciones de lo antiguo con una mirada y una reflexión contemporánea: El avaro y la actualidad fue publicado de la página 27 a página30 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº24

ver detalle e índice del libro