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La marihuana en los barrios privados

Arrúe, Mónica; Kronengol, Ezequiel; Marchetti, Yanina; Méndez, Florencia; Pisano, Agostina

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº25

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº25

ISSN: 1668-5229

Ensayos Contemporáneos. Edición III Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2009

Año VI, Vol. 25, Noviembre 2009, Buenos Aires, Argentina | 132 páginas

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Introducción

El trabajo que presentamos a continuación desarrolla un proyecto de investigación sobre el consumo de la marihuana en barrios privados, acotando nuestro marco de investigación a Pilar, ciudad de Gran Buenos Aires. El motivo de la elección del tema, fue la motivación que sentimos de develar ciertos aspectos que desconocemos de un tema que hoy en día transcurre muy cerca de nuestras realidades. En principio se planteó un problema que intentaba identificar cuáles son las causas del inicio del consumo del cannabis en los jóvenes de entre 18 y 28 años de edad de clase social abc1. Junto con el problema surgieron preguntas a responder a lo largo de la investigación, algunas de las cuales fueron la edad de introducción al tema, los lugares de consumo, la influencia que tiene la sociedad, y sobre todo los motivos que tienen la juventud para practicar el consumo.

Los objetivos planteados desde el comienzo fueron los de indagar sobre las causas del consumo de la población elegida, describir los comportamientos del consumidor y establecer los estereotipos del público. Luego de planear los objetivos, se desarrollaron dos hipótesis. Las mismas plantean si los jóvenes de entre 18 a 28 años consumen marihuana para sentir aceptación por parte de su ámbito social, y por otro lado si la libertad que estos jóvenes obtienen de sus padres, por el hecho de vivir en un lugar seguro como los barrios privados, conducen a estos desfasajes.

La forma de obtención de la información se dividió en dos métodos, en un principio la utilización de fuentes secundarias para realizar un marco teórico y luego la realización de entrevistas semi estructuradas. El comienzo fue a través de la realización de un marco teórico, el cual orientó nuestros conocimientos para un mejor desarrollo del trabajo de campo, que fue obtenido a partir de fuentes como portales Web, sociólogos y libros de autores. Luego, la elaboración de diez entrevistas para introducirnos en el análisis de la población que decidimos investigar.

La juventud

Las Naciones Unidas han definido a la juventud como la edad que va de 15 a 25 años. Sin embargo esta definición, puramente cronológica, ha demostrado ser insuficiente. La juventud es un proceso relacionado con el período de educación en la vida de las personas y su ingreso al mundo del trabajo.

Este periodo que abarca a la juventud es un proceso psicosocial, durante el cual el joven tiene que armonizar el nuevo funcionamiento de su cuerpo con conductas aceptables socialmente y así, poder formar una personalidad integrada en sus tres elementos básicos: biológico, psicológico y social. La etapa del crecimiento en la que se realizan los mayores cambios es la biológica, donde el crecimiento físico sufre una notable aceleración. Las causas motivantes de estos cambios físicos tienen origen interno (hormonas, sistema nervioso, hipotálamo, hipófisis, genética), y externo (condiciones de vida, ambiente social, alimentación, salud, entre otros). En el desarrollo psicosocial, las etapas biológicas de la adolescencia no están claras. Actualmente se atribuye mayor importancia a los factores sociales y psicológicos que influyen en la conducta del individuo. El crecimiento físico se desarrolla y alcanza antes que la madurez psicológica y social. El estudio de los aspectos socio-psicológicos se centra en el análisis de los perfiles del joven y sus distintas etapas por las que van pasando. Será imposible, por motivos de tiempo, describir todos estos perfiles y las distintas teorías relacionadas con ellos. La primer necesidad del adolescente es la de lograr un estatus en la sociedad, al encontrase en una situación intermedia entre la infancia y la adultez.

Pero para profundizar aún más la idea de juventud se debe poner el acento en los procesos de construcción de la identidad.

El comportamiento colectivo de los jóvenes tiene generalmente importantes efectos sobre la cultura de las sociedades y las transformaciones de los valores y costumbres.

Los jóvenes poseen problemáticas específicas que suelen a su vez definir estudios y políticas focalizadas hacia ellos.

Por ejemplo la adquisición del primer empleo, la criminalidad juvenil, el embarazo adolescente, la educación sexual, son algunos de los problemas específicos con los que deben liderar los jóvenes. También la problemática de la drogadicción suele tener una fuerte importancia juvenil.

El adolescente y la familia

Los comportamientos de los adolescentes siempre han sido fuente de conflictos generacionales. Hay tres elementos básicos en el adulto que hacen que se originen estos conflictos:

• Los padres generalmente, consideran a sus hijos una prolongación de sí mismos. Intentan hacer adoptar al adolescente la conducta que a ellos les agrada, y si ese deseo no se cumple los padres se sienten frustrados. Están convencidos de que el intento por cambiar al joven es por su propio bien, pero inconscientemente buscan que su hijo responda al ideal que ellos marcan.

• El hijo representa un ser con múltiples posibilidades para su futuro; y los padres ven al adolescente como esa posibilidad concreta de cumplir aquellas metas e ideales que ellos no han podido alcanzar.

• Los adultos recuerdan sus propios episodios adolescentes como una etapa crítica y negativa, generando en los hijos sentimientos dolorosos. Además existe la tendencia inconsciente por parte del adulto de negar cualquier problemática adolescente, para poder conservar reprimida su propia vivencia de esa etapa.

Generalmente cuando los hijos entran en la adolescencia la organización en el ámbito familiar sufre un desajuste, ya que se produce una crisis, en el que el joven se encuentra en un continuo conflicto entre el deseo de ser independiente de sus padres y el darse cuenta de todo lo dependiente que es en realidad. Es una etapa normal del desarrollo, que es necesaria para la afirmación de la identidad del adolescente.

El Consumo

La palabra consumo proviene del latín: cosumere y significa gastar o destruir; es la acción y efecto de consumir o gastar, bien sean productos alimenticios y otros elementos de la vida o bien energía, entendiendo por consumir como el hecho de destruir, utilizar comestibles u otros bienes para satisfacer necesidades y deseos.

El consumo, por tanto, comprende las adquisiciones de bienes y servicios por parte de cualquier sujeto económico (tanto el sector privado como las administraciones públicas). Significa satisfacer las necesidades presentes o futuras y se le considera el último proceso económico. Constituye una actividad de tipo circular en tanto y en cuanto que el hombre produce para poder consumir, y a su vez el consumo genera producción.

Un estudio de la Universidad Northwestern demostró que la carencia de pertenecer incrementa la voluntad de un joven para adquirir productos que simbolicen su estatus o pertenencia. El joven quiere pertenecer o ser admitido por los que rodean, y esto lo conduce a poseer hábitos de consumo constante.

Consumo de drogas entre los adolescentes

La mayor parte del consumo de cigarrillos, alcohol y drogas comienza durante la adolescencia. La Fundación Manantiales Argentina asegura que la mayor incidencia en la drogadicción se atribuye a una frecuencia mayor de problemas familiares, así como problemas emocionales y enfermedades físicas entre los jóvenes. Los adolescentes que tienen compañeros que consumen sustancias son más susceptibles al consumo de drogas. Más aún, puede anticiparse que en los casos de adolescentes que tienen síntomas psiquiátricos, o que han padecido abuso sexual, o no tienen buenas relaciones con sus padres hay mayores posibilidades que consuman drogas, y que el problema se vaya agravando con el paso del tiempo

Adicción

La drogadicción es el estado psicofísico causado por la interacción de un organismo vivo con un fármaco, caracterizado por la modificación del comportamiento y otras reacciones.

Se trata del impulso irreprimible por consumir un fármaco en forma continua o periódica a fin de experimentar sus efectos psíquicos, y en ocasiones para evitar el malestar producido por la privación de éste, o el llamado síndrome de abstinencia.

Droga adictiva

Es una sustancia capaz de interactuar con un organismo vivo, de tal forma que produce un estado de dependencia psíquica, física, o ambas a la vez.

Problemas sociales asociados con el consumo de drogas

La drogadicción es un grave problema social. El adolescente, su familia, amistades y la comunidad donde se desarrolla éste son los principales perjudicados por esta actividad. Existen muchos ejemplos para hacer evidente el peligro social que representan las drogas, y que permiten afirmar con absoluta certeza que, por un lado la sociedad está jugando un papel protagónico en la influencia sobre los adolescentes, y por el otro que es la misma sociedad quien con su apatía discrimina, corroe y humilla a los adolescentes que necesitan de su apoyo y contención.

Muchos son los factores que influyen en la decisión de un adolescente de ingerir droga, la principal se vincula con problemas familiares y falta de aceptación por los que los rodean.

Tal vez la mejor manera de prevenir sería mostrar escenas comunes a las que se enfrentan los adolescentes, en donde se les ofrece consumir drogas para así poder darles apoyo y que logren sentirse comprendidos por la sociedad.

• Marihuana: nombre que proviene del cáñamo índico, cuyas hojas, fumadas como tabaco, producen trastornos físicos y mentales.

Nombre científico: Cannabis Sativa L.

Nombre común: Marihuana, Bhang, Charas, Dagga, Ganja, Hachis, Hemp, Kif, Ta ma.

Familia: Cannabaceae, reconociéndose hoy tres especies: C. índica, C. ruderalis y C. sativa.

Origen: Asia central.

Usos comunes: la fibra (el cáñamo), su aceite, sus semillas (como alimento), propiedades terapéuticas y propiedades narcóticas.

Como narcótico: se fuman las hojas y las espigas florecidas en América; es ingerido o fumado por los musulmanes. En Afganistán y Pakistán se fuma la resina. Los hindúes la utilizan de tres maneras: bhang (preparada, se bebe o se come), charas (se come o se fuma) y ganja (se fuma).

Efectos: Euforia; desde una leve sensación de facilitar alucinaciones o una exaltación de sentimientos y alegría interna hasta depresión y ansiedad; afecta el sistema nervioso central; acelera el pulso; eleva la presión sanguínea; dificulta la coordinación muscular; produce dilatación pupilar y aumenta la sensibilidad táctil. No causa hábito, pero produce dependencia psicológica.

Señales de uso: apariencia poco saludable. Ojos enrojecidos. Cambios bruscos de humor y comportamiento. Hostilidad.

Irritabilidad. Alejamiento de la familia. Resistencia a la disciplina. Bajo rendimiento escolar. Mensajes o símbolos relacionados con drogas en las pertenencias. Uso de gotas oftálmicas. Aumento del apetito.

Efectos a largo plazo: Súbita pérdida de peso. Arritmia cardíaca o latidos irregulares del corazón. Dificultad al respirar. Ansiedad severa. Ataques de pánico. Alucinaciones. Con el uso frecuente se producen daños en el corazón y los pulmones.

También genera dificultad para recordar las cosas, disminuye la cantidad y movilidad de espermas en los hombres; trastorno del periodo menstrual y la ovulación en las mujeres.

Difusión: 1. Originaria de Asia central. 2. Fue llevada a China. 3. Luego al norte de África. 4. A Europa en el S VIII. 5. A América con la conquista. 6. A Canadá con los franceses. 7. A EEUU con los ingleses. 8. A América Central y del Sur con los españoles.

• Pertenencia: Acción o derecho que uno tiene a la propiedad de una cosa. Grupos de referencia: los grupos de referencia de una persona consisten en todos aquellos grupos que tienen una influencia directa (cara a cara) o indirectamente sobre las actitudes o conductas de la persona. Los grupos que influyen directamente en una persona se llaman grupos de pertenencia.

“Algunos grupos de pertenencia son grupos primarios, como la familia, amigos, vecinos y compañeros de trabajo, con los que la persona interactúan de forma más o menos continua e informal. La gente también pertenece a grupos secundarios, como grupos religiosos, profesionales y sindicales, que suelen ser más formales y requieren de una interacción menos continua. Dichos grupos exponen al individuo a conductas y estilos de vida nuevos; influyen en las actitudes y el autoconcepto; y crean presiones de conformidad que podrían afectar las decisiones reales en cuanto a productos y marcas”.

Los grupos de referencia que influyen en términos generales en valores o formas de comportamiento definidos reciben el nombre de grupos de referencia normativos. Los grupos de referencia que sirven como modelos para comparar actitudes o formas de comportamiento específicas o definidas de una manera estricta, se conocen como grupos de referencia comparativos.

Evolución del consumo

Comienzos

El contacto del hombre con el cannabis siempre ha existido, incluso antes de que nuestros antepasados empezasen a aprender a cultivar la tierra, hace ya unos 10.000 años. Las peculiaridades del cáñamo permitían su cultivo en una gran variedad de climas, desde el caluroso Oriente Medio hasta el frío de Europa Atlántica y Septentrional. Al mismo tiempo, el cáñamo proporcionaba a los agricultores una fibra extremadamente resistente que, tras un procesado, resultaba eficaz para confeccionar prendas de vestir, calzado y otros instrumentos, tales como cuerdas o redes. Además, si se cortaba el tronco en laminillas, y éstas se secaban y prensaban superpuestas, el material resultante era muy apropiado para escribir sobre él, algo muy parecido al papiro egipcio, que se hacía con juncos del Nilo. Algunos textos fundamentales de la historia, como la Constitución de los Estados Unidos, a finales del siglo XVIII, fueron escritos sobre papel de cáñamo.

Aparte de su uso como materia prima para la elaboración de fibra textil, las propiedades de la planta no pasan desapercibidas para las religiones de diferentes épocas, algunas de las cuales han evolucionado hasta nuestros días, como es el caso del culto rastafari.

En las civilizaciones donde el cannabis se utiliza por motivos religiosos, su uso en la vida cotidiana es usado de forma natural, dado que se trata de una sustancia integrada a la cultura de estos pueblos. El cultivo del cannabis aparece y se difunde a medida que se extiende la revolución neolítica, pero tradicionalmente se sitúa en China y el Asia Central (el moderno Afganistán y los países vecinos), de donde se explaya a otros centros de civilización como Mesopotamia, Oriente Medio, y las cuencas del Nilo y el Indo.

El cáñamo llegó a América de la mano de los primeros grupos humanos que colonizaron el continente. El hallazgo de ropas de cáñamo en tumbas de pueblos de América del Norte demuestra que el cannabis llegó a esas tierras mucho antes que los europeos.

Además, en una isla del Caribe que aún no ha podido ser identificada, se documenta el primer cigarrillo de marihuana.

En esta zona también se inventaron los puros de tabaco, y el proceso con el cannabis era similar: bastaba con secar juntas un fajo de hojas atadas.

En Europa el cannabis vuelve a florecer primero en zonas colonizadas por los musulmanes (Al-Andalus en España o la Europa balcánica, que fue ocupada por los turcos durante los siglos XIV y XV). Irónicamente, en la Europa Septentrional y Central son los cruzados los que traen hachís como recuerdo de sus expediciones en Palestina (siglos XI-XIII). De una manera o de otra, el cannabis se encuentra en casi todas las recetas de médicos curanderos y brujas a finales de este período (S. XVI).

La Edad Moderna (Siglos XVI -XVIII)

Durante la Edad Moderna se continúa trazando el rastro del cannabis en diferentes partes del mundo. En Europa arrecia la caza de brujas, que veía sospechosa cualquier alteración del estado de la conciencia que no tuviese lugar en una iglesia.

Así en 1484, el Papa Inocencio VIII condena la brujería y la utilización del cannabis en los ritos satánicos. Sin embargo la marihuana se utiliza a lo largo de todo el continente africano.

En el norte, para el siglo XVI, vienen enumeradas muchas de las virtudes terapéuticas del cáñamo en el importante libro árabe de medicina Makhzan-al-Adwiya. Durante toda esta etapa, los exploradores europeos y árabes se encuentran en el África Negra con pueblos que consumen hachís de múltiples maneras en lugares tan distintos como las selvas del Congo o las llanuras pobladas por los zulúes, al sur del continente.

En India, se mantiene la relación mística del hinduismo con la hierba, que ya se había iniciado en los tiempos del Neolítico, varios miles de años antes. En el siglo XVI el cannabis tiene tal importancia que entre algunos pueblos se utiliza como moneda en los intercambios comerciales.

Siglo XIX

En Europa durante este período el cáñamo se convierte en una droga exótica para unos y en objeto de curiosidad científica para otros. A pesar de que el siglo XVIII termina con una nueva persecución de la hierba, este producto logra continuar con su difusión. Napoleón, durante su campaña de Egipto prohibió el cultivo, el comercio y el consumo del cannabis en todo el país. Pero la posibilidad de conseguirlo a precios baratos en las colonias, hace que las farmacias europeas se pueblen de compuestos de cannabis, cocaína o morfina. También era posible comprar las sustancias en estado puro. Con ello, el valor de lo que hoy conocemos por drogas, se dispara. No es de extrañar que las potencias occidentales lleguen a librar la Guerra del Opio contra el Imperio Chino, a mediados del siglo XIX.

El resultado de la derrota militar china es la “prohibición” del cultivo de opio. En términos prácticos, la guerra sirve para que los chinos no puedan cultivar su propio opio y tengan que comprárselo a compañías occidentales, principalmente británicas.

Entre tanto, al otro extremo del mundo nacía un país cuya primera constitución fue escrita sobre papel de cáñamo: Estados Unidos. Poblado por una mezcla de inmigrantes de diversas partes de Europa y con minorías amerindias, negras, asiáticas e hispanas, el cáñamo se cultiva en muchas partes del país, y la situación es de total normalidad hasta las primeras décadas del siglo XX.

Siglo XX

La situación de tolerancia hacia los estupefacientes se mantiene, en líneas generales, durante la primera década de este siglo. Tras la I Guerra Mundial (1914-1918), Europa Occidental comienza a perder la hegemonía que disfrutaba y se ve obligada a seguir las pautas que marca Estados Unidos. Este país continuaba nutriéndose de inmigrantes y durante el primer tercio del siglo cruzan el Río Grande decenas de miles de braceros mexicanos. Éstos traían marihuana con ellos, por lo que su consumo se extiende rápidamente por todo el sur.

Allí la hierba encuentra una excelente acogida entre la población negra, que tal vez nunca dejase de consumirla desde los tiempos en que sus antepasados la usaban para comunicarse con sus viejos dioses africanos, antes de la esclavitud.

En poco tiempo, tras una campaña de comunicación se genera una imagen muy negativa de la marihuana en la opinión pública y finalmente, se aprueba en 1937 la Marihuana Tex Act, la ley que introduce la prohibición del cannabis en los EEUU.

Durante las décadas siguientes se logra extender la prohibición a casi todo el mundo gracias a la hegemonía mundial de los EEUU. Por medio de diversas convenciones internacionales casi todos los estados, unos con más entusiasmo que otros, van posicionándose del lado estadounidense en los temas relacionados con las drogas ilícitas. Durante las últimas décadas del siglo XX en Europa esta prohibición se manifiesta con más rigidez en unos países que en otros, pero lo cierto es que desde entones; y salvo algunas excepciones como Holanda o Suiza, consumir la sustancia es castigado por la ley.

En algunos estados como Francia o Suecia, el consumidor puede incluso terminar en la prisión. En el resto del mundo la situación depende mucho de sus tradiciones culturales y del grado de injerencia de las potencias extranjeras en sus asuntos privados. A situaciones como las de Jamaica o Marruecos, por poner dos ejemplos bien conocidos, se oponen casos como Estados Unidos, Kenia o Thailandia, que cuentan con durísimas legislaciones antidroga que no hacen excepciones con el cannabis.

Argentina

El consumo en Argentina se encuentra en el foco de los legisladores, quienes discuten entre la despenalización del consumo o su condena. La ley que rige actualmente en nuestro país es la ley 23.737, conocida como Ley de Estupefacientes.

Fue sancionada por el Congreso en noviembre de 1989. La norma establece duras penas para el narcotráfico pero también castiga la tenencia de drogas. El artículo más controvertido es el 14, que establece: “Será reprimido con prisión de uno a seis años el que tuviere en su poder estupefacientes”.

Y en párrafo seguido aclara que “la pena será de un mes a dos años de prisión cuando, por su escasa cantidad y demás circunstancias, surgiere inequívocamente que la tenencia es para uso personal”. En este último caso, la pena puede reemplazarse por la obligatoriedad de realizar un tratamiento contra las adicciones. De ahí en más, vale aclarar, han sido los jueces los que a lo largo de los años han debido determinar qué cantidad de droga –y en qué circunstancias de posesión– constituye una tenencia para “uso personal”.

Hoy la tolerancia social hacia el consumo de la marihuana es cada vez más alta, podemos ver en locales nada rebuscados, sedas para armar cigarrillos, picadores de marihuana, remeras con frases como “fumar yerba hace bien al mate” y así un montón de mercancía con la famosa hoja de la planta cannabis.

Lo interesante es que cada vez más nos parece normal todo este escenario, la sociedad lo considera cotidiano. Hoy según el SEDRONAR (la Secretaría de Programación de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico), un millón doscientos mil argentinos fuman marihuana y dos millones y medio lo han probado alguna vez.

Uno de los estudios realizados (en 2007) por el SEDRONAR, destaca que existió un importante aumento en el consumo de Marihuana a nivel nacional, respecto al estudio realizado en el 2005, este subió del 5,7% al 8,1% en los últimos dos años. El mismo estudio da a conocer que el aumento del consumo de marihuana está fuertemente relacionado con la caída de la percepción de riesgo respecto a esta droga, bajando 25 puntos porcentuales entre el 2005 y el 2007. Esta caída de percepción se da principalmente en los grupos de personas jóvenes entre las cuales (en 2007) el 50,9% de los estudiantes pensaban que fumar marihuana alguna vez en la vida no tenía ningún riesgo importante, mientras que en el estudio del año 2005 era solo un 24,6% los estudiantes que consideraban esto. Creemos que esta caída se debe al alto nivel de tolerancia que existe en la sociedad hacia esta práctica. El mensaje para los jóvenes en Argentina es contradictorio, ya que se les inculca valores y costumbres que no concuerdan con la práctica social.

Tanto en Argentina como en algunos países europeos el nivel de consumo de la marihuana se ha incrementado en los últimos años. El Observatorio Europeo de drogas y toxicomanías y La Agencia de la Unión Europea sobre drogas hicieron un estudio en el 2007, que se basaba en hacer encuestas a una muestra de 2.400 adolescentes en 35 países, tanto de la UE como algunos más. La investigación reveló que en España un 20% de la población entre 15 y 16 años afirman haber consumido marihuana alguna vez, lo mismo sucede en Francia con un 15%, Italia con un 13%, Reino Unido con un 11% y Alemania con un 7%. Otra cuestión interesante que se descubrió con esta investigación es que cada vez existe menos diferencia en el consumo entre sexos.

Otro dato importante es que la mayor parte del cannabis proviene de Paraguay, dos millones de toneladas, esto se refleja en una demanda de un 7% de la población Argentina, lo cual posiciona, según afirma Ramón José Granero (titular de SEDRONA), a nuestro país casi al mismo nivel de consumo que Chile, quien es históricamente el país latinoamericano de mayor consumo, afirma.

Marihuana dentro de la clase social alta

Se denomina clase social a las diferentes categorías en que se puede descomponer una sociedad. La pertenencia a una determinada clase social se establece por la posición que ocupan los individuos dentro de la producción y adquisición de bienes. Generalmente cuando una persona se encuentra en una buena posición económica y con un alto nivel de ingresos; se dice que es parte de la clase social alta o ABC1.

Vivimos en un país donde la diferencia entre clase social baja y alta es abismal. Las personas que pertenecen a una clase social baja, apenas tienen dinero para llegar a fin de mes. En cambio los pertenecientes a una clase ABC1 cuentan con más dinero del necesario para vivir. Infobrand señala que “En la Argentina, solo un 10 % integra la clase alta” (10 de Noviembre 2004) y dentro de este pequeño sector de gente, un gran porcentaje se va vivir a countries. Las razones por las que eligen un country son muchas, pero una de la más nombrada es por la seguridad.

Svampa, M. afirma que “La expansión de barrios privados y countries se encuentra (...) en las crisis del estado para garantizar la seguridad de todos los ciudadanos”. (2001, p. 11) Muchos de estos countries se ubican en la zona sur, en Adrogué, y Quilmes; o en la zona norte, en Pilar y Nordelta.

Las familias que viven en estos countries se sienten protegidas por los guardias que custodian las entradas de estos complejos. De este modo depositan la responsabilidad del cuidado de sus hijos en colonias, actividades deportivas y personal doméstico. Los padres creen que al vivir rodeado de cercos, en espacios verdes, y entre familias “bien” y adineradas, sus hijos están creciendo sanos, seguros y educados.

Mas allá de la “burbuja” donde los chicos crecen, se alimenta la ignorancia de los padres, los cuales no saben realmente lo que los chicos hacen cuando salen de sus casas. Se cree que no corren ningún tipo de peligro yendo al club house (lugar en común donde se juntan los socios) ¿pero alguien los vigila? Los niños crecen, convirtiéndose en adolescentes, y como tales sufren necesidades. Es común que todos los adolescentes se encuentren en una etapa donde

su marca es la libertad: salir de noche no es una transgresión.

Como no lo son el alcohol, el sexo (cada vez más permitido en la casa de sus padres), la música a todo volumen y las madrugadas en la calle. Ni siquiera la marihuana es ajena a su cotidianidad, fumen o no fumen.

(Clarin.com, 12 del agosto 2001)

Esta confianza que se genera en los padres al vivir en un lugar cerrado bajo protección, no los aísla de los posibles peligros con los que se pueden encontrar sus hijos y uno de éstos pueden ser las adicciones. Los adolescentes comienzan por esconderse para fumarse “un pucho” y luego terminan cayendo en el vicio. Con la famosa excusa de “probar“ terminan consumiendo marihuana. Esto puede llegar a suceder en cualquier ámbito y a veces la educación brindada y la libertad otorgada no alcanza. El adolescente está en un momento de su vida donde recién comienza a formar su personalidad, por eso debe estar acompañado, ser comprendido y guiado en sus elecciones. La educación y los principios que se le impongan son importantes, pero esto puede depender de otros factores circunstanciales: el trato y el respeto con los que se les enseñe y se los trate.

Ingresos de la marihuana en countries

Lo complicado en los countries con el consumo de marihuana en jóvenes no es la educación ni la libertad con la que cuentan.

El problema no pasa por lo que los padres le permitan o no hacer a sus hijos, el tema es entender que ellos harán lo que se les plazca, les guste o no a sus progenitores. Entonces ¿por donde se impone el rol de padres? Se controla a partir del conocimiento del conflicto. Las familias que viven en countries cambiaron la inseguridad por la ignorancia, ya no saben qué hacen sus hijos ni en qué circunstancia se encuentran.

Proveerles una buena educación, mandarlos a un buen colegio y brindarles un buen hogar no garantiza que estén exentos de estos problemas.

Los jóvenes de 18 a 28 años van creciendo y tornándose más independientes de su familia, por lo cual comienzan a interactuar con el afuera (fuera del country y lejos de sus barreras).

Se empieza a conocer gente nueva, cosas distintas, y todo lo que se les enseñó hasta el momento tambalea. Surgen nuevas experiencias, nuevas dudas que conducen a nuevos aprendizajes, o a confundirlos. Aquí es el momento en donde todos los conocimientos y valores que aprendieron los hijos son aplicados, pero también comienza a cobrar protagonismo la debilidad y la inseguridad propia del adolescente. El chico que comienza a salir del country todos los días, para salir con sus amigos a un bar, o ir a un boliche, o incluso para concurrir a la universidad, se enfrenta a nuevas inquietudes. El contacto con la droga no es inevitable, pero a esta altura tampoco es controlable ya por parte de los padres.

La marihuana, así como llega a los países y a las ciudades, también llega a los countries de una manera mucho más simple de la que se imagina. A través de entrevistas a jóvenes que viven en countries se descubrieron diferentes formas de adquisición. Se observó que para conseguir marihuana lo único que tienen que hacer es tomarse la molestia de salir del country para comprarla o llamar a un amigo que la haya adquirido. Valeria Rodríguez señala que: “Yo creo que la gente que vive en barrios cerrados consigue la marihuana en las cercanías a sus viviendas. En mi opinión salen del country para comprarla, o en su defecto consiguen a algún amigo que la traiga”. (Entrevista personal, 12 de Mayo de 2009.

También se reflexionó sobre la facilidad económica con la que cuentan estos jóvenes en el momento que buscan comprar marihuana. Natalia Conti explicó:

Yo creo que a pesar de ser un lugar cerrado, en cuanto a espacio y a admisión, es muy fácil para la gente que vive ahí conseguirla. No solo porque mucha gente, supongo, consume, sino también por las facilidades que tiene la gente que vive en estos lugares para comprarla. El tema plata no es un problema, y seguro que siempre existe un conocido que la puede conseguir. (Entrevista personal, 12 de mayo de 2009)

Por último se investigó acerca de la posibilidad de cultivar la marihuana en la propia casa. Cuando le preguntamos a una de las entrevistadas cómo sus amigos conseguían la droga, Milagros Michelson contestó que: “Porque tienen otros amigos que son dealers, o también algunos las plantan en su propia casa” (entrevista personal, 22 de mayo 2009). Ahora, la pregunta es: ¿los padres son conscientes de la planta en su jardín o terraza, no lo saben o aún peor, se hacen los que no lo saben? Rocío Pedezert cuenta que

Muchos papás saben pero no dicen nada, porque es más fácil hacerse los que no saben nada. Y otros saben y dicen que es bastante común por la edad y mientras que no se les vaya de las manos esta todo bien. (Entrevista personal, 22 de Mayo 2009)

Causas del consumo

El Nacional Institute on Drug Abuse explica que “Los niños y los adolescentes empiezan a fumar marihuana por muchas razones, entre las más comunes, la curiosidad y el deseo de formar parte de un grupo social” (Febrero 2009). Se trata de un sentimiento normal en el ser humano, los chicos tienen curiosidad por diferentes cosas y a medida que esas cosas se le exponen tienen la oportunidad de probarlas o no. La decisión está en cada uno, y esa decisión se encuentra atravesada por muchos factores internos de esa persona. Pertenecer a un grupo de amigos cuando se es niño no es tan difícil como en la adolescencia. En ese momento todo los inquieta, todo les da miedo y a su ves adrenalina. Están recién comenzando a moldear su carácter. Cualquier actitud del otro los puede corromper en el momento menos esperado y sin siquiera darse cuenta.

En los countries se encontró que los chicos que consumen marihuana, más allá de la curiosidad y la necesidad de pertenecer a un grupo social, lo hacen por otras causas. Las causas encontradas dentro de las entrevistas realizadas son las siguientes:

• Debilidad de la personalidad, ya que hay personas que cuentan con una personalidad que no es lo suficientemente fuerte como para afrontar determinados problemas y tienden a caer en la droga buscando un posible refugio. Guillermina Ocampo explica: “Pienso que las personas que lo hacen tienen mayor predisposición a caer en eso” (entrevista personal, 22 de Mayo del 2009) y esto se debe a la debilidad de la personalidad del individuo a dejarse seducir por caminos erróneos.

• Presiones familiares: el adolescente se encuentra con los deseos y opiniones de sus padres, los cuáles en algún punto son transferidos a él. El joven lucha contra los deseos ajenos, pero la presión y las responsabilidades le resultan imposibles de llevar. Valeria Rodríguez señala que: “es una edad difícil en donde el entorno, las presiones tanto familiares como de la sociedad llevan a los chicos a hacer cosas que quizá jamás hubieran pensado hacer” (entrevista personal, 12 de Mayo 2009).

• Satisfacción personal: otra vez Valeria Rodríguez reflexiona: “Es como alguien que fuma un cigarrillo, es una satisfacción, un gusto que se dan. Es algo que les gusta y que disfrutan hacer, por lo que creo lo que buscan es satisfacerse a si mismos”. (entrevista personal, 12 de Mayo 2009)

• Desentenderse de la realidad: es una solución en la búsqueda de distracción. Consumen drogas para evadir posibles problemas que se encuentran dentro de la realidad. Rocío Pedezert explica: “Muchas personas lo hacen por diversión y otras para olvidarse de sus problemas o su propia realidad. Cuando están fumados ven la vida desde otro punto, sin tantos obstáculos”. (entrevista personal, 22 de Mayo 2009)

• Diversión entre amigos: los jóvenes que consumen, lo hacen de manera individual o social. Natalia Conti considera que “las razones del consumo pueden ser para despejarse de los problemas de hoy en día, o divertirse con amigos”. (12 de Mayo 2009)

• El hecho de que sea prohibido: en el sentido no solo de ilegal sino de que no esté bien visto, y que sea prohibido por los adultos, en especial los padres. Cuando se le preguntó a una entrevistada las causas del uso de la marihuana en jóvenes educados, Sol Schwab contestó que: “se debe al hecho de que al estar prohibido los chicos se sienten incentivados a alcanzar lo único que no tienen, ya que dentro del contexto económico no les falta nada”. (22 de Mayo 2009)

• Relajación: esta causa se puede considerar como un efecto, pero hay casos donde la causa por la que se consume marihuana es justamente por la búsqueda de un efecto. Cuando se le preguntó a una de las entrevistadas sobre su propio consumo Bárbara Jacob dijo: “más que nada para mí es una relajación, una forma de vida”. (Entrevista personal, 22 de Mayo 2009)

• Falta de información en los padres: en el sentido de que si los padres no se enteran de lo que están haciendo sus hijos, menos posibilidades tienen los jóvenes en darse cuenta que está mal. Ser un padre actualizado es un factor fundamental para poder actuar sobre sus hijos.

• Inmadurez: ya que estos jóvenes no son lo suficientemente adultos como para darse cuenta que la decisión de consumir marihuana es dañina. Cuando se le preguntó a una entrevistada por las causas del consumo, Sol Schwab contestó que: “Porque es una imagen canchera, y no son lo suficientes maduros para defender su personalidad y sus ideales”. (Entrevista personal 22 de mayo 2009)

• No te provee resaca como el alcohol: los adolescentes tienden a beber bebidas alcohólicas a la noche cuando salen a bailar o se juntan entre amigos, y cuando se exceden al otro día se sienten mal a causa de la resaca del alcohol. La marihuana no genera este efecto de resaca. Astrid Schwab explica: “Hay veces que salgo y no tomo alcohol y me divierte fumarme uno… que se yo a veces si alguien tiene y si da pero jamás me compré. Cuando chupo me da resaca, en cambio el porro no”. (Entrevista personal, 22 de Mayo 2009)

• Falta de comunicación y dedicación de los padres: en brindar la información necesaria en el momento adecuado. La carencia de diálogos reales entre hijos y padres genera que existan temas “tabúes”; y esto no colabora a una fluida comunicación.

En las entrevistas a los jóvenes se les preguntó sobre la opinión y conocimiento de los padres sobre el consumo de la marihuana en ellos o en amigos. Se habló del asunto en 5 entrevistas; en las cuales Astrid Schwab contó que cuando se juntaba con amigos y consumían marihuana, lo hacían a escondidas, donde no los alcancen a ver personas mayores.

Bárbara Jacob comentó que su mamá era consciente de su consumo. Milagros Michelson dijo que no tenía ni idea si los padres de los amigos que consumían estaban al tanto. Rocío Pedezert explicó que el consumo era algo que los padres a veces ignoraban de forma adrede o que solo pensaban que era una etapa del adolescente. Y por último Guillermina Ocampo aseguró conocer personas que consumían pero también declaró que no conocía padres responsablemente comprometidos con este asunto.

Efectos y consecuencias

El Nacional Institute on Drug Abuse señala que los efectos de la marihuana en cada persona dependen del tipo de cannabis y su contenido de THC, la forma de uso (si se fuma o se come), la experiencia y expectativas de quien la fuma y el ambiente en el que se usa (Febrero 2009). A pesar de todos los factores influyentes a la hora de estudiar los efectos de la marihuana, se debe tener en cuenta que pueden ser distintos en cada uno de los individuos. El Nacional Institute on Drug Abuse explica que algunas personas no sienten nada cuando prueban la marihuana por primera vez. Otras pueden sentirse intoxicadas o eufóricas (high). Es común que las personas que usan marihuana sienten gran interés por estímulos visuales, auditivos o gustativos que de otra manera serían comunes.

Los eventos triviales les pueden parecer sumamente interesantes o graciosos. El tiempo parece pasar muy lentamente, los minutos parecen horas. Algunas veces, la droga hace que la persona sienta mucha sed y hambre. (Febrero 2009) A la hora de hablar de las entrevistas con los jóvenes que consumían o tenían amigos que lo hacían, se detectaron distintas respuestas sobre los efectos. Se encontraron tanto efectos positivos como negativos.

Los efectos positivos nombrados fueron:

• Desinhibición

• Placer

• Inspiración (Bárbara Jacob contó en la entrevista que ella es música y ha creado los mejores temas bajo los efectos de la marihuana (entrevista personal, 22 de Mayo 2009).

Los efectos negativos:

• Falta de lucidez

• Falta de importancia hacia las cosas

Nacional Institute on Drug Abuse señala que “A pesar de que aún no se conocen todos los efectos de la marihuana a largo plazo, existe considerable preocupación en cuanto a sus efectos a la salud”. (Febrero 2009)

Análisis de material obtenido en las entrevistas

De las diez entrevistas que se realizaron, se estudió que de los chicos que viven en countries tres consumen marihuana habitualmente, dos probaron y cinco no fuman pero tienen amigos que lo hacen. El 50 % de estos jóvenes han tenido contacto con la marihuana de alguna u otra forma. A estos jóvenes en ningún momento se les ocurrió que el hecho de vivir en un country facilitara el consumo de marihuana. Pero con respecto a los casos en las entrevistas anteriormente nombrados sobre el conocimiento de los padres, los cinco que hablaron parecían coincidir en que los padres no tenían una idea clara sobre el posible consumo de sus hijos.

La seguridad privada con la que se cuenta viviendo dentro de un country o barrio cerrado es real, de hecho uno puede contar con que su hijo esté a salvo de ser secuestrado, robado, violado, etc. La seguridad está garantizada por guardias pagos las 24 hs. del día. Pero si lo vinculamos con otros aspectos, como las drogas, no hay quien lo pueda prever.

En la entrevista realizada a Sol Schwab se encontró con una de las razones por las cuales a los jóvenes de clase social alta les atrae el consumo de marihuana. Esta razón era que no les faltaba nada económicamente hablando, nada se les es negado, y por esto la necesidad del ser humano a recurrir a algo prohibido. Tener el deseo de consumir algo prohibido puede ser propio de cualquier individuo, y no solo de los que poseen todo tipo de bienes materiales.

Lipovetsky, G. Explica que:

En todas partes encontramos la soledad, el vacío, la dificultad de sentir, de ser transportado fuera de sí; de ahí la huida hacia delante en las experiencias que no hace más que traducir esa búsqueda de una experiencia emocional fuerte. (1986, p.78)

Se cree que los seres humanos están en la búsqueda constante de nuevas experiencias solo por sentir alguna emoción.

Quizá sea por esto que los jóvenes se acercan a la marihuana para sentir efectos placenteros, ante la ausencia de emociones lo suficientemente fuertes en su vida.

Futuro impacto cultural

Se sabe a partir de los diversos estudios realizados durante varios años que el consumo de la marihuana va en aumento sin saber cuándo va a disminuir este crecimiento. La aparición y su consumo como ya mencionamos anteriormente no es reciente. Pero lo que sí es actual es la gran cantidad de personas que la consumen sin discriminar edades. El inicio del consumo hoy varía entre los 12 y 15 años, la marihuana según estudios realizados por la Asociación Argentina Antidrogas se encuentra primera como droga de inicio para los adolescentes, seguida por la cocaína. Cabe destacar que existen determinadas circunstancias personales, familiares y sociales que favorecen al consumo. Estas circunstancias se refieren a condiciones de la escolaridad, nivel de atención de los padres, perspectiva hacia el futuro y accesibilidad al consumo, entre otros.

La percepción del daño que provoca su consumo es cada vez menor así como la aceptación de la sociedad es cada día mayor.

El incremento del consumo en la actualidad se debe en una parte al aumento del consumo de las mujeres, y por otro lado a que cada vez se empieza más temprano a consumir. El SEDRONAR plantea la necesidad de focalizar en edades más tempranas todo tipo de programas preventivos propuestos por el gobierno. Considerando que el consumo aumenta año tras año y que su aceptación aumenta y se vuelve más accesible es muy fácil imaginar en un futuro una sociedad que no juzgue ni discuta el consumo de la marihuana.

Conclusión

Luego de la realización de todo el trabajo pudimos resolver todas las cuestiones planteadas en un principio y proyectar al futuro. Por una parte, se puede afirmar que los objetivos fueron cumplidos. Se pudo indagar sobre las causas, algunas de ellas del consumo de la marihuana en la población elegida dentro de las cuales destacamos debilidades en la personalidad, presiones familiares, satisfacción personal, diversión entre amigos y la búsqueda de transgresión.

Con respecto a la edad de inicio de los jóvenes en el consumo de la droga, hoy en día varía de los 12 a 15 años. En cuanto a los efectos que produce el cannabis sobre sus consumidores encontramos al placer, la desinhibición y la inspiración como las razones primeras.

Cabe destacar que hoy en día se considera a la marihuana una droga de inicio con efectos adictivos. En cuanto a las hipótesis planteadas podemos afirmar que una de las causas del consumo de marihuana en los jóvenes del sector estudiado es la necesidad de ser aceptado dentro de su ámbito social.

Todos los entrevistados mencionaron dicho fundamento para el comienzo del consumo por parte de la juventud que los rodea.

En cuanto a la segunda hipótesis podemos recalcar que muchas veces la libertad que permiten los padres hacia sus hijos adolescentes fomentan a que se interactúe demasiado con el afuera, y las nuevas experiencias se presenten en sus vidas. Por otra parte, la seguridad que sienten los padres por vivir en un lugar cerrado y por darles una buena educación a sus hijos hace que se despreocupen de los temas relacionados al consumo de droga, y que esa no preocupación se transforme en ignorancia.

Concluyendo con el tema quisimos reflexionar sobre el futuro que proyectamos para la sociedad. Sabiendo que hoy en día la cantidad de consumidores va en incremento, la percepción sobre el perjuicio para la salud va disminuyendo, y la aceptación por parte de la sociedad aumenta todo los días. Nos preguntamos si las sociedades de un futuro van a aceptar el consumo del cannabis y legalizarlo a nivel mundial.

Bibliografía

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La marihuana en los barrios privados fue publicado de la página 13 a página20 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº25

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