1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº25 >
  4. Argentina: música, política y censura en los 70

Argentina: música, política y censura en los 70

Imbriano Abruza, Federico

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº25

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº25

ISSN: 1668-5229

Ensayos Contemporáneos. Edición III Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2009

Año VI, Vol. 25, Noviembre 2009, Buenos Aires, Argentina | 132 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Introducción

El siguiente ensayo analiza el arte y la música, específicamente una de las bandas más importantes y revolucionarias de la década del setenta en Argentina, Sui Generis.

Se desarrolla una reseña sobre lo que fue Sui Generis, qué han generado, quienes eran y qué ideología tenían. Principalmente nos enfocamos en dos de sus álbumes cúlmines que han editado y sacado a la venta (Vida y Pequeñas Anécdotas sobre las Instituciones) y de ellos mismos se genera un análisis de aquellos mensajes, en algunos casos revolucionarios para una época oscura de la Argentina.

También, se estudia al gobierno de facto de los 70 y cómo Sui Generis tuvo su paso polémico en aquella época, debido al contenido de sus canciones. Es por eso que nos dedicamos a analizar algunas de estas letras, o mejor dicho, aquellas canciones que de una manera u otra golpeaban al gobierno, generando una liberación en los jóvenes argentinos de aquel entonces. Por otra parte se explican algunos conceptos sobre la Teoría Crítica y como se puede relacionar directamente con aquellos mensajes.

Sui Generis, una historia Argentina

Cada generación debe encontrar sus canciones, los temas que le ayudan a levantarse por las mañanas y que nos rescaten cuando perdemos el argumento de la vida. Esos momentos en los cuales parece no haber consuelo para el dolor o respuestas para los interrogantes.

Sui Generis fue aquella banda de principio de los setenta que obtuvo una popularidad extremadamente rápida. Surgieron de dos bandas acústicas juveniles de un colegio en Caballito, en donde Charly García conoció durante la secundaria a Nito Mestre, y junto a él y a Carlos Piegari, Beto Rodríguez, Juan Belia y Alejandro Correa formaron Sui Generis. Por diversos motivos, al poco tiempo, la banda pasó a ser solo un dúo (Charly García y Nito Mestre). Cuando Charly y Nito, (hechos Sui Generis), posaron por primera vez sus siluetas sobre nuestro inconsciente colectivo en 1972, con el álbum Vida, el rock de Argentina ya tenía una identidad distintiva, basada en las metáforas simples de Los Gatos, la fusión de la poesía surreal y la música sin límites de Almendra y el blues de Manal.

Sui Generis le agregó a la ecuación la sensación de objeto compartido. Sus tempranos recitales pasaron a ser la primera banda que le cantó a ese brumoso segmento generacional comprendido entre los trece y los veinte años, sin subestimación ni demagogia. Con el álbum Vida (1972) Charly pone un dedo en la llaga de la brecha generacional que empieza a hacerse manifiesta en la Argentina de los 70. Una brecha abierta entre un país que le hacía culto a los hombres de bronce, que parecían nunca tener que ir al baño. Un país manejado por líderes de facto que concebían a la patria como un gigantesco cuartel mientras una generación nueva, de la mano de algunos artistas, empiezan a compartir la osadía de querer controlar su propia existencia. Sus cuerpos, su rumbo en la vida y, en definitiva, sus destinos. (Ricardo Kirschbaum, 2007, pp. 11,12). La canción de Charly García Natalio Ruiz, el hombrecito de sombrero gris hace alusión a esta temática. Un tema de este álbum Vida!, que en un principio atrapa al oyente con su juguetona melodía, hasta que se comprende el peso real de las palabras. Pero eso lo dejaremos para después, cuando nos enfoquemos en el análisis de algunas de sus letras.

El segundo álbum editado fue Confesiones de Invierno (1973), Se trató de un disco exitoso, donde las corrientes ideológicas sobre el poder se mantuvieron similares a su primer álbum.

El tercer álbum, su obra más ambiciosa y comprometida, se tituló Pequeñas Anécdotas sobre las Instituciones (1974). Ya de por sí, teniendo en cuenta el contexto nacional, era riesgoso pensar en un título como ese. Pero el desafío de Charly y Nito no termina allí, sino que todas las letras del disco tratan los problemas sociales y políticos del momento, como es el caso de la censura, las muertes inexplicables y la hipocresía que demostraban las figuras de poder. Fueron varias las censuras que sufrió este disco, pero Sui Generis no podía dejar de lado ese capítulo siniestro de nuestra historia, que va del apogeo de la “Triple A” (Alianza Anticomunista Argentina, grupo parapolicial enraizado en el poder oficial) a la irrupción del Proceso Militar iniciado en marzo del 76. Lo milagroso es, lisa y llanamente, que el álbum consiguiera llegar a las disquerías.

El gobierno de los 70 y el Rock

Podría argumentarse que este despertar de la generación joven argentina a principios de los 70 llegó de la mano de una nueva conciencia política y, en muchos casos, en paralelo al embanderamiento partidario. Pero esta asociación entre rock y militancia es una falacia. Con escasas excepciones, el estamento político local, de una punta a la otra del espectro ideológico, consideraba al rock como un ente ajeno a sus postulados y en última instancia hostil para sus fines. Se lo ha denigrado de igual forma por los partidos de derecha y de izquierda. Tenían sus razones, ya que el cambio que proponían nuestros rockeros comenzaba en la mente y, en definitiva, impulsaba una celebración de la vida en libertad. Esa libertad podía a veces adoptar una naturaleza anárquica, pero la forma de obtenerla debía ser invariablemente pacífica.

El rock nunca tuvo paciencia para dogmas ni verticalismos de ninguna especie, y mucho menos para líderes erigidos en padres sustitutos a quienes se debía guardar un temor reverencial.

(Ricardo Kirschbaum, 2007, p. 15). A mediados del 74, el sistema político argentino estaba cada vez más confuso y complicado. El país empezaba a sufrir mucha violencia. Los asesinatos políticos eran moneda corriente y los grupos armados se veían en las calles de las grandes ciudades. Lo que imperaba era un clima de intolerancia; y las continuas amenazas de la “Triple A” hacen que el mundo del arte empiece a manejar códigos de autocensura, como es el caso de letras alteradas, nombres prohibidos, etc.

Letras, problemas y censuras

Para comenzar, nos centraremos en una de las canciones de su primer álbum Vida titulada Natalio Ruiz, el hombrecito de sombrero gris, la cual habíamos nombrado con anterioridad.

En este tema Charly brinda un mensaje existencial a todos sus congéneres: sino fíjense lo que le pasó a este tipo. Era un hombre de alcurnia y respetable, que cuidaba las formas, le importaba el qué dirán, vestía de gris, hacía el amor cada muerte de obispo, se cuidaba de la tos, no tomaba más que lo que el médico indicaba, no se atrevía a declararse a la chica que amaba por temor a la familia de ella… (¿y de qué sirvió?), el negarse a tantos placeres y privarse de tantas satisfacciones que anhelaba, si él ocupa hoy un lugar más en el cementerio, tal como lo ocuparemos todos nosotros cuando nos llegue la hora. Eso sí: este hombre de gris, correcto y educado está en el Cementerio de la Recoleta, como corresponde a su rancia estirpe porteña. (Ricardo Kirschbaum, 2007, pp. 12, 15).

Y cuando pasó el tiempo, alguien se preguntó a dónde fue a parar Natalio Ruiz, el hombrecito del sobrero gris.

Caminaba por la calle mayor, del balcón de su amada, a su casa a escribir esos versos de un tiempo que mi abuelo vivió.

Dónde estás ahora Natalio Ruiz, el hombrecito del sombrero gris.

Te recuerdo hoy con tus anteojos, que hombre serio paseando por la plaza.

De qué sirvió cuidarte tanto de la tos, no tomar más de lo que el médico indicó, cuidar la forma por el qué dirán y hacer el amor cada muerte de obispo, y nunca atreverte a pedirle la mano por miedo a esa tía con cara de arpía.

Y dónde estás a dónde has ido a parar, y que se hizo de tu sombrerito gris, cogió tu paz, un lugar más acorde con tu alcurnia, en la recolecta. (Bis)

Otra de las tantas letras con fuertes mensajes de Sui Generis, es el caso del tema Aprendizaje, perteneciente al segundo álbum Confesiones de invierno. En este punto vale la pena una digresión: el pelo largo en los varones constituía una afrenta para la sociedad “bienpensante” argentina de principios de los 70. Obsesión de padres y preceptores escolares, lo fue también del gobierno de facto de Juan Carlos Onganía, cuya policía solía ofrendar a los jóvenes velludos un compulsivo corte de pelo gratis “con un coiffeur de seccional”. (Ricardo Kirschbaum, 2007, p. 16) El protagonista de Aprendizaje en principio trata de obedecer los parámetros de la formalidad oficial, cortándose el pelo una vez por mes, pero muy pronto su verdadera personalidad, sus ganas de ser libre y poder crear su propio camino en la vida lo llevan a buscar ese “viento del sur y esa lluvia de abril”, lejos de esa sociedad de maestros que sólo conocían su ciencia y el deber pero a los que el miedo paralizó, impidiéndoles decir una verdad.

Aprendí a ser formal y cortés Cortándome el pelo una vez por mes Y se me aplazó la formalidad Es que nunca me gustó la sociedad.

Viento del sur, oh lluvia de abril, Quiero saber dónde debo ir.

No quiero estar sin poder crecer Aprendiendo las lecciones para ser.

Y tuve muchos maestros de que aprender, Solo conocían su ciencia y el deber, Nadie se animó a decir una verdad, Siempre el miedo fue tonto.

Y el tiempo traerá alguna mujer, Una casa pobre, años de aprender Como compartir un tiempo de paz, Nuestro hijo traerá todo lo demás, El traerá nuevas respuestas para dar.

Por último analizaremos uno de los temas suprimidos, del álbum Pequeñas Anécdotas sobre las Instituciones, llamado Botas locas, en el cual se refleja definitivamente el desprecio por la autoridad. De acuerdo con Kirschbaum (2007) es un relato cuasi periodístico de su fugaz experiencia de colimba en épocas de servicio militar obligatorio. Después de describir durante la canción las prácticas usuales de “amansamiento” de los civiles de veinte años a los que oficiales y suboficiales esperaban transformar en soldados, Charly finaliza su canción con esta frase: “Amar a la patria bien nos exigieron / Si ellos son la patria, yo soy extranjero…” (Sui Generis, 1974, Botas locas). Un tema muy fuerte para aquella época, pero que indiscutiblemente refleja la realidad de un sistema inepto.

Yo formé parte de un ejército loco tenía 20 años y el pelo muy corto.

Pero mi amigo hubo una confusión porque para ellos el loco era yo.

Es un juego simple el de ser soldado ellos siempre insultan, yo siempre callado descansé muy poco y me puse malo las estupideces empiezan temprano.

Los intolerantes no entendieron nada ellos decían guerra, yo decía no gracias amar a la patria bien nos exigieron Si ellos son la patria yo soy extranjero Yo formé parte de un ejército loco tenía 20 años y el pelo muy corto.

Pero mi amigo hubo una confusión porque para ellos el loco era yo.

Se darán cuenta que aquel lugar era insoportable para alguien normal por eso me dije basta de quejarme yo me vuelvo a casa y decidí largarme les grité bien fuerte lo que yo creía acerca de todo lo que ellos hacían evidentemente les cayó muy mal y así es que me echaron del cuartel general.

Yo formé parte de un ejército loco tenía 20 años y el pelo muy corto.

Pero mi amigo hubo una confusión porque para ellos el loco era yo.

Si todos juntos tomamos la idea que la libertad no es una pelea se cambiarían todos los papeles Y estarían vacíos muchos mas cuarteles Porque a usar las armas bien nos enseñaron y creo que eso es lo delicado píenselo un momento señor general Porque yo de usted me sentiría muy mal Yo formé parte de un ejército loco tenía 20 años y el pelo muy corto.

Pero mi amigo hubo una confusión porque para ellos el loco era yo.

Puntos de encuentro con la Teoría Crítica

Podemos ver como en diferentes puntos claves, se puede generar una relación con algunos conceptos de la teoría crítica.

Estas relaciones van de la mano tanto de la historia de Sui Generis, como de sus ideologías, épocas y aquel gobierno tan drástico de los setenta. Para comenzar, uno de los conceptos con el cual podemos generar una relación es el de los Aparatos Ideológicos del Estado, ya que Charly García y Nito Mestre concurrían a la misma escuela secundaria, el Instituto Social Militar Dr. Dámaso Centeno, un colegio del barrio de Caballito, en donde formaron la banda Sui Generis. Teniendo en cuenta que los aparatos ideológicos según Louis Althusser (1965) son aquellos que tienen la función de asegurar, garantizar y perpetuar el monopolio de la violencia simbólica, (estos mismos pueden ser tanto iglesias, escuelas, medios de comunicación, etc.) y que con estos aparatos actúa la dominación ideológica, podemos generar esta relación teórica, ya que en este caso Charly y Nito concurrían a la misma escuela, la cual ejercía sobre ellos una violencia simbólica, y ya una escuela en sí forma parte de un Aparato Ideológico del Estado.

Otro concepto de la teoría crítica que podemos relacionar con Sui Generis es el de la Industria Cultural, ya que cuando este grupo comienza a grabar discos en masa, estos vienen de la mano del comienzo de las reproducciones y las copias; lo cual provoca una estandarización masiva de los bienes culturales, generando de esta manera la creación de una Industria Cultural. La cual en este caso será positiva ya que la edición en forma masiva permitirá que el mensaje que está transmitiendo Sui Generis a través de sus canciones abarque una sociedad mucho más amplia. Según Michael Foucault (1975) se encuentran dentro del poder dos tipos de control social: la disciplina-bloqueo, la cual está hecha con suspensiones, prohibiciones, cercas, jerarquías, tabiques y rupturas de comunicación; y por otro lado la disciplina-mecanismo, generada por técnicas de controles múltiples y entrecruzados, de procedimientos flexibles de vigilancia, que generan un autocontrol debido a la exposición constante al ojo del guardia. Esta teoría nos permite una relación con respecto a la disciplina - mecanismo, ya que durante 1974, momento en el cual la Argentina incursionó en una época de intolerancia, surgieron las continuas amenazas del grupo parapolicial “Triple A”. La aparición del mismo generó que el arte comience a manejar códigos de autocensura y fue por tal motivo, que en pleno auge, Sui Generis debió suprimir algunas canciones de sus álbumes, como es el caso de Botas Locas, ya que las mismas contaban una historia no conveniente para el gobierno de facto de aquel entonces. En este caso el ente controlador, o dicho de otra manera el ojo del control era la “Triple A”.

Según Marcuse (1964) en su obra el Hombre Unidimensional, la sociedad capitalista “avanzada” se presenta como una sociedad en la que el hombre ha perdido su sentido crítico.

El consumismo y la “liberación de las costumbres” lo han transformado en un ser cada vez más adaptado e integrado al sistema. Ya no hay espacio para la oposición y la crítica, sino que la comunidad unidimensional “integra en sí toda auténtica oposición y absorbe en su seno cualquier alternativa”. El capitalismo avanzado ejerce su dominio, su control total, de un modo sutil, manipulando los deseos y las necesidades de las personas. La filosofía de esta sociedad unidimensional es el positivismo, que sirve de base a la racionalidad tecnológica y a la lógica del dominio; y esta filosofía no tiene rival porque se ha anulado el espacio de la crítica.

Hemos podido relacionar este concepto de hombre unidimensional con aquel gobierno de facto durante los setenta, en el cual había una sociedad totalitaria, ya que la población hacía lo que el gobierno de aquel entonces veía como correcto y no se permitía crear sus propias opiniones y/o críticas, ni tener una ideología adversa a la que ellos proponían. Esto mismo generaba en la sociedad un pensamiento unidimensional, en vez de bidimensional. Las situaciones eran como tenían que ser y de esa manera se debían llevar a cabo. No se permitía la libre expresión de pensamiento.

Continuando con el gobierno de facto de los setenta, otro concepto por el cual podemos generar un punto de encuentro es aquel que habla sobre la Racionalidad Técnica, la cual trataba la sensación de intercambio en los medios. Ya no había lugar para el debate. La razón es un instrumento (el fin justifica los medios), no un poder de liberación. Esto queda claro en el gobierno de facto de la década del setenta, en donde no existía el debate, aquello que querían conseguir o lograr se realizaba sin importar la forma, y no había espacio para la opinión pública. De modo que en la Racionalidad Técnica hay un único discurso que no se presta al debate.

Para finalizar hemos generado una relación con un último concepto de la teoría crítica. Según Bourdieu (1999) el concepto de habitus se centra específicamente en aquel conjunto de acciones, tradiciones y discursos que circulan por la sociedad, y que a su vez reproducen esa sociedad dada. Es por eso que hemos decidido centrar nuestro último punto de relación en este concepto, ya que la gran mayoría de las canciones que se han escrito durante la existencia de la banda Sui Generis, reproducen a la juventud de aquella sociedad. Se puede observar, (como hemos realizado con anterioridad en el análisis de algunas de sus letras) como Charly García y Nito Mestre logran representar a esa comunidad de jóvenes, de la cual ellos también son parte. Las letras y estrofas cautivadoras fueron las responsables de que aquella juventud tan golpeada de los setenta lograra refugiarse e identificarse con esa poesía.

Bibliografía

Mattelart, Armand (1995). Historia de las Teorías de la Comunicación. Buenos Aires. Paidos. Capítulos 2, 3 y 4.

Bourdieu, Pierre (1999). Contrafuegos. Buenos Aires. Anagrama. Artículo: Medios y política.

Marcuse, Herber (1969). El hombre unidimensional. Barcelona. Planeta Agostini.

Kirshbaum, Ricardo (2007). Charly García: leyendas del rock. (1ª ed.) Buenos Aires. Arte Gráfico.

Sui Generis (1996). Internet, El sitio del rock argentino. Disponible en: http://www.rock.com.ar/artistas/sui-generis.shtml Biografía de Charly García (2007). Internet, Mundo fan club. Disponible en: http://www.mundofanclub.com/biografia-de-charly-garcia/ Lyrics Sui Generis (2002). Internet, Lyricsontime. Disponible en: http://www.lyricstime.com/search/?q=sui+generis&t=default


Argentina: música, política y censura en los 70 fue publicado de la página 33 a página36 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº25

ver detalle e índice del libro